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Amarte Duele — capítulo 25
Ya habían pasado dos semanas y el imbecil de Malfoy no cometía ni un error o movimiento en falso. Desde que descubrió que Harry lo seguía, el rubio opto por descansar un rato antes de seguir con sus planes macabros para atentar contra la vida del mago mas generoso de todo el mundo; Albus Dombledore, que por cierto aun no regresaba de su viaje. Las dos semanas había pasado como rayos. Ningún alumno podría creer que el mes de Febrero estuviera encima. Las chicas ya se estaban preparándose para el gran baile de San Valentín. Y los chico muerto de miedo por los próximos eventos.
Harry, Ron y Hermione se encontraban en el Gran comedor degustando de sus desayunos. Estos dos primeros mantenían su vista fija en la mesa de Slytherin observando como Draco les mantenía la suya en ellos. Ninguno de los tres se movían. Solo se limitaban a mentarse con la mirada cada segundo posible. La castaña se encontraba concentrada en su lectura con el profeta sin querer que le interrumpieran.
-Esto es increíble - Expreso Hermione sin despegar sus ojos de su lectura - Escuchen " El Bombón Viktor Krum aun sigue soltero y dicen fuentes cercanas a el que lo esta por que le prometió a su amante Hermione Granger casarse con ella, después que esta concluya sus estudios profesionales en el prestigiado colegio de magia y hechicería. ¿Será esto cierto o es una mentira mas inventada por la jovencita Granger?" Escrito y editado por Rita Skeeter - Finalizo la castaña furiosa por las grandes mentiras que la reportera escribió de ella. No le extrañaba de nada ya que el año pasado invento la vil mentira de que ella estaba esperando un hijo del campeón mundial del Quidditch Viktor Krum - No puedo creer todo el sartén de mentiras que tiene que inventar para vender mas columnas ¿Ustedes creen? - Le pregunto a sus amigos fijando su vista en ellos.
El azabache y el pelirrojo aun tenían su vista fija en el príncipe de Slytherin. Ante esto la leona se enfureció mas de lo que ya estaba y con rapidez trono dos de sus dedos enfrente de los ojos de sus amigos.
-!Hey! - Grito haciendo que sus amigos le prestaran atención - ¿Escucharon alguna palabra de lo que les dije? - Pregunto molesta.
-Claro, hay que ir a clases - Espeto Ron echándose de cabeza.
-¿En domingo? - Pregunto la ojimel frustrada por la desatención de sus mejores amigos.
Harry y Ron se miraron entre si y luego fijaron de nuevo su vista en la mesa de Slytherin. Draco platicaba serenamente con sus compañeros de casa sonriendo al saber que los estupidos de Potter y Weasley ni se imaginaban lo que les pasaría dentro de unos días.
La castaña frunció su ceño ante la ignores de sus mejores amigos. Luego con furia giro su cabeza hacia el lugar que los jóvenes observaban y sintió como el corazón se le saldría del pecho al toparse con esos ojos grises y fríos que amaba con todo su ser. Draco la miraba confundido, no podía creer que la joven le contara toda la verdad y mas al saber que el no hizo ni el mínimo intento por perdonarla. Se quedaron admirándose el uno al otro por unos largos segundo que parecieron eternos. Pero la Gryffindor no pudo contenerse mas y desvió su vista hacia algún lugar del comedor.
Ya habían pasado dos, dos largas semanas desde que le contó la verdad al ojigris ¿Y que hizo este? Ignorarla por completo. Cada vez que compartían clases, ella intentaba por todas la manera en acercarse a el, pero este hacia todo lo posible para alejarse de ella. Todo el tiempo era lo mismo, la humillaba y le dolía. Ya estaba harta de ser la noble y sencilla Hemione Granger, pero ya no mas, de ahora en adelante se juro a si misma dejar aun lado todo lo que tenia que ver con el Slytherin. Ya no lo buscaría mas ni intentaría arreglar las cosas con el. El tomo una decisión y ella la respetaría con todo el dolor de su corazón. Y si el decidió alejarse de ella que así sea. Después, la leona giro su cabeza para ver a sus amigos.
-¿Han peleado con el? - Le pregunto haciendo que los jóvenes rompieran en contacto visual con el platino y fijaran su vista en ella.
-Claro que no - Contesto Harry tomando un poco de su jugo de calabaza.
-Pues, parece todo lo contrario - Espeto la ojimel suspirando y volviendo a su lectura.
La castaña no tenia ni la menor sospecha de que Harry y Ron estaban sobre los pasos del rubio para averiguar si el tenia que ver con el señor tenebroso. Estos decidieron no comentarle nada a la castaña por que sabían que lo primero que haría era avisar a Malfoy sobre sus planes. Se miraron entre si y luego en susurros hablaron.
-Maldito - Exclamo el pelirrojo fijando su vista en su amiga para saber si había escuchado algo de lo que dijo pero esta solo se mantenía concentrada en su lectura - No a cometido ningún error que lo vincule como mortifago y ya son dos semanas.
-Te lo dije - Hablo el ojiverde - El sabe que lo seguimos por eso no se a movido para nada desde aquel día.
-Pero esto no durara mucho tiempo ya que "su" señor no lo esperara tanto, tiene que actuar y cuado lo haga lo atraparemos - Dijo el león - Un minuto - Expreso Ron observando la mesa de Slytherin.
-¿Qué sucede? - Pregunto el moreno haciendo lo mismo que su cuñado.
-¿No has notado que Zabinni y Parkinson ya no están todo el tiempo con el? - Pregunto sospechando de los jovenes.
-A decir verdad, no - Contesto el niño que vivió - ¿Y eso que tiene que ver?
-Mucho, Harry, nosotros solo nos habíamos concentrado en Malfoy, pero no en ello - Entonces el azabache reacciono.
-!demonios! Por que no lo pensé antes - Se maldijo con todo su ser.
-Hemos sido unos estupidos, de seguro Blaise y Pansy están haciendo todo el trabajo sucio del hurón - Espeto el ojiazul.
En ese momento la voz de una rubia que Ron conocía ala perfección los interrumpió.
-Hola, amor - Saludo Luna besando los labios de su novio y tomando asiento un lado de el - Hola, Harry, Hermione - Dijo alegremente.
-Hola, Luna - Saludo el ojiverde.
-Hola, Luna - Saludo Hermione alzando su cabeza y dejando de lado el profeta para no seguir leyendo la basura que escribía Rita Skeeter.
-¿Han visto a Ginny? - Pregunto la ojiazul a sus amigos pero mas hacia el moreno.
-Este, me dijo que estaría en el lago ¿Meditando? - Pregunto confuso al no saber que era eso.
-A si - Contesto esta - ¿Me acompañas, Hermione? - Pregunto la Revenclaw a la Gryffindor.
-Si, vamos - Respondió la ojimel poniéndose de pie. Pero antes de tomar camino hasta la salida sintió como una mano la apreso de la muñeca. Giro su vista y se topo con los ojos del pelirrojo.
-¿Has hablado con el? - Pregunto de repente haciendo que la leona lo mirara confusa. Después con nerviosismo dirigió su vista hasta la mesa de Slytherin y solo pudo observar como el rubio se ponía de pie con su vista fija en ella y con elegancia se giro y salio del comedor como el príncipe que solía ser. Luego postro sus ojos en su amigo.
-No - Fue lo único que pudo decir.
Ante esto Ron la libero y observo como esta se giraba y tomaba camino hasta la salida del comedor seguida de su novia.
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Ya no soportaba mas la presión que lo estaba volviendo loco de por vida. Después de salir del comedor se dirigió en busca de sus amigos o mejor dicho aliados. Camino en dirección contraria a la salida del colegio donde todo alumno se preparaba para una larga tarde en los terrenos de Hogsmeade y despegar sus mentes antes de iniciar otra semana mas de clases.
No podía sacar de sus pensamientos a cierta castaña que extrañaba con todo su ser. La extrañaba besar, acariciar, hacerle el amor como si fuera la primera vez de todo. No supo como se contuvo todas estas dos semanas al tenerla tan cerca de el y a la vez tan lejos. No podía decirle a la Gryffindor que la perdonaba por que todo eso implicaba contarle toda la verdad. Desde su mas puro amor hasta el día que se unió a la filas del estupido de Voldemort. No quería que ella se implicara en ello y eso era por que conocía profundamente a la joven y si le contaba toda la verdad esta haría hasta lo imposible por ayudarlo. Endureció su expresión y como pudo borro todos esos pensamientos y se concentro en encontrara a sus amigos.
-Draco - Llamo Pansy al doblar una esquina y toparse con el rubio quien venia directamente hacia ellos.
-¿Hicieron lo que les encargue? - Pregunto el ojigris deteniendo su andar y con una mano tomando el extremo de su saco negro. Muy elegante.
-Si - Contesto Blaise.
-¿Nadie los vio? - Pregunto de nuevo el príncipe de Slytherin.
-Claro que no - Espeto Parkinson dolida por la inseguridad de su amigo.
-Bien - Expreso el rubio dirigiendo su vista hacia la salida del colegio.
A lo lejos se podía observar como un grupo de amigos que el identifico a la perfección salía del colegio para dirigirse hacia Hogsmeade. Sonrió de lado y luego volvió a postrar sus ojos en sus amigos.
-Draco, tienes que hacer esto con cuidado - Dijo la morena muerta de miedo al saber lo arriesgado que era esta misión.
-Se cuidarme solo - Espeto el rubio muy confiado en si. Después dirigió su vista a la salida muy serio.
-¿Ya decidiste a quien vas a involucrar? - Pregunto zabinni con su rostro sin expresión alguna.
-¿Qué te parece alguien de Gryffindor? - Pregunto postrando sus ojos en el moreno. Este trago saliva - Sabes como odio a esos infelices - Dijo con odio.
-¿Quién? - Quiso saber la Slytherin.
¿Quién? No tenia ni la menor idea. Y sin planearlo observo como un par de chicas que identifico de Gryffindor pasaron por un lado de el saludándolo con coquetería.
-Hola, Draco - Corearon las jóvenes. Una rubia y otra morena. Ante esto el ojigris les sonrió como el conquistador que solía ser. Las jóvenes se sonrojaron y soltaron pequeñas carcajadas entre si.
-Ya la encontré - Finalizo Draco con una sonrisa macabra y mirando a sus amigos.
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Harry y los demás decidieron pasar toda la tarde en el pequeño bar "Las tres escobas" para poder disfrutar un rato en compañía del invierno y las carcajadas del lugar que se podían oír a metros de distancia de ahí. Al llegar al lugar lo primero que hicieron fue ocupar la mesa que solían dominar siempre que iban ahí. Harry y Ginny tomaron lugar enfrente de Ron y Luna. La castaña opto por sentarse un poco retirado de las parejitas que derrochaban miel por montón.
-¿Pedimos lo mismo para ustedes? - Pregunto Harry poniéndose de pie al igual que Ron para poder ir al bar a ordenar las famosas cervezas de mantequilla que volvían loco a todo el que la probase.
-Si, por favor - Contesto Luna al igual que Ginny.
-¿Y tu, Hermione? - Pregunto el pelirrojo extrañado al no oír a su amiga.
-Ahm…lo mismo - Dijo la castaña volviendo en si.
-Ahora volvemos - Aviso el azabache seguido de su cuñado para ir directamente hasta la barra.
Hermione se sentía incomoda en ese lugar. Ya no era como antes donde solía pasar la tarde con sus amigos y disfrutando al máximo de su compañía. Todo cambio después de…el. Ya no quería seguir pensando en el pero cada vez que trataba de olvidarlo mas se acordaba de el. Todo eso solo estaba logrando que cayera en un gran depresión que Merlín sabia cuando saldría de ella. Suspiro cansada. Esta harta de todo lo que estaba ocurriendo en su patética vida. Ya quería concluir el colegio para desaparecer del mundo Mágico y dedicarse solo a su próximo trabajo.
De pronto sintió un leve mareo haciendo que cerrar sus ojos y se concentrara en estar derecha para no caerse delante de toda la gente. Abrió sus ojos y los clavo en la mesa.
-¿Estas bien? - Pregunto la pelirroja preocupada por la repentina actitud de su amiga.
Antes esto la ojimel dirigió sus ojos a los de su amiga. Esta la miraba con preocupación. Luego los desvió hasta la rubia. Esta la miraba de igual modo.
-Si…es solo que no he estado comiendo últimamente bien - Confeso la leona - Lo mas seguro es que sea eso.
-Que mi hermano no te oiga diciendo eso por que estoy segura que no te dejara tranquila hasta que te alimentes bien - Espeto Ginny extendiendo su brazo sobre la mesa para que la joven tomara su mano.
Esta sonrió y luego tomo la mano de su amiga.
-Estoy bien - Finalizo la castaña observando ahora a Luna.
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-¿Qué les doy, jóvenes? - Pregunto una señora regordeta limpiando unas copas al estilo muggle.
-Nos da - Hablo Ron fijando su vista en el cartel de los precios - Cinco cervezas de mantequilla y una botana canadiense, por favor - Finalizo el pelirrojo viendo a los ojos a la señora.
-Claro, guapo - Espeto la mujer con coquetería girándose para atender la orden del pelirrojo.
Ante esto el Gryffindor sonrió con nerviosismo y luego se giro para ver a Harry. Este parecía estar hipnotizado sin moverse. El ojiazul se extraño y luego le hablo para sacarlo de su trance.
-¿Qué sucede? - Pregunto el león postrando sus ojos al lugar donde el moreno veía.
-No esta con ellos - Espeto Harry observando a una pareja de morenos que identifico como Blaise y Pansy. Mas el rubio no estaba con ellos.
-¿Y? - Pregunto el ojiazul muy quitado de la pena.
-Acuérdate que no debemos de perder a Malfoy ni un segundo - Mofo el azabache ahora observando a su cuñado.
-Vamos - Exclamo este - Olvídate por el por unas horas y concentrarte en disfrutar de un rato con nuestras novias y amiga - Alentó el ojiazul muy sereno.
No muy convencido dejo de lado a la pareja y luego se giro para recargarse en la barra esperando sus ordenes. Después de unos minutos la encargada venia con los tarros de los jóvenes.
-Aquí tienes - Espeto la mujer dejando los tarros en la barra mientras Harry y Ron los tomaban.
Después de pagar se dirigieron hasta su mesa y encontraron a las chicas muertas de la risa. Después tomaron asiento y repartieron la mercancía entre ellas.
-¿Por que tanta risa? - Quiso saber el pelirrojo tomando un sorbo de su tarro.
-Tontadas de chicas, ya sabes como somos, nos reímos de todo - Espeto Luna con su cerveza intacta.
Para esto Harry y Ginny ya llevaban la mitad de su cerveza. La que no había tomado ni siquiera un sorbo era la castaña. No sabia por que pero desde que entro al bar el fuerte olor a mantequilla le había revolvió el estomago haciendo que tuviera ganas de vomitar. Pero insistía era por que no se estaba alimentando bien. Solo se limitaba a sobar su tarro entre sus manos y su vista fija en la mesa.
Harry y Ron no dejaban de soltar carcajadas al recordar anectodas que les solían pasara a menudo. Las chicas estaban igual. Los minutos pasaba rápido y a la vez muy lentos. En eso, Harry y Ron se dieron cuenta del silencio de la castaña que decidieron atacarla con preguntas.
-Se nota que tenias muchas ganas de una cerveza - Espeto Ron viendo el tarro intacto de la ojimel.
Esta fijo su vista en los ojos azules de su amigo y luego le sonrió forzadamente.
-¿Por qué tan callada? - Pregunto Harry con un brazo sobre los hombros de su novia dando señales de que estaba a punto de llegar a la cima y embriagarse.
-Por nada - Contesto Hermione evadiendo todo tipo de pregunta.
-Bueno - Hablo Ginny - Brindemos por su próxima graduación - Dijo estirando su brazo y con el su tarro para brindar.
-Brindemos - Espeto Ron haciendo lo mismo que su hermana.
Después de le unieron Harry y Luna. Y por ultimo la castaña.
-Salud - Expreso el moreno llevándose su tarro a sus labios vaciándolo al instante.
El pelirrojo, la rubia y la ojiazul lo imitaron. Hermione observo la mantequilla que sobre salía del tarro y con desagrado se lo llevo hasta sus labios. Tomo un solo sorbo sintiendo como le quemaba la garganta y su estomago erupcionaba en su interior al sentir el liquido en su territorio. Con cara de disgusto saboreo la espuma y luego cerro sus ojos. Y sin prevenirlo sintió como el liquido regresaba de su estomago a su boca. Se llevo su mano a su boca retrasando el vomito.
Sus amigos se dieron cuenta del estado de su amiga y con rapidez se levantaron de su lugar al ver la cara de la ojimel. Después la leona se puso rápidamente de pie y con su mano aun cubriendo sus labios.
-Hermione,¿esta bien? - Pregunto Preocupado el azabache.
-Lo siento - Se disculpo la castaña saliendo disparada al sanitario de las chicas.
Harry y Ron se miraron entre si y luego observaron a sus novias.
-Ahora volvemos - Espeto Ginny tomando la mano de su cuñada y conduciéndose hasta el mismo lugar que la ojimiel.
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No supo ni como llego hasta el sanitario a tiempo. Lo único que supo fue abrir la puerta y entrar al vinculo. Con rapidez se inclino hacia la taza de baño y después se descubrió su boca dejando pasara el liquido amargoso por sus labios. Sentía como su respiración se aceleraba debido al esfuerzo que hacia para no caerse por lo débil que se encontraba. Después de unos segundo sintió como el vomito cesaba. Se enderezo y luego sintió como en su garganta habían quedado residuos del vomito haciendo que hiciera gestos amargos.
Respiro profundamente y luego limpio sus labios con el dorso de su mano izquierda. Salio del vinculo y se dirigió al lavamanos. Abrió el grifo del agua y coloco sus manos debajo de ella capturando el liquido cristalino. Después Conducio sus manos a su boca y tomo del agua. Se lavo el interior de esta para después hacer gárgaras y devolver el liquido sobre el lavamanos. Se miro en el espejo y lo que vio la dejo pálida.
Draco Malfoy se encontraba tras de ella pero un poco mas retirado. La observaba a través del con cara de ¿Preocupación? La castaña no se había percatado de su presencia hasta ese momento. El rubio salía del sanitario de hombres cuando de pronto observo a la Gryffindor pasar como un rayo delante del. Se preocupo al sentir que algo no andaba bien pero no le tomo la mayor importancia. Se dispuso a ir hasta la mesa de sus amigos cuando se detuvo en seco. Se maldijo mil veces al no poder dejar de lado a la joven. Observo que nadie estuviese cerca y rápidamente se giro sobre sus pies y entro al baño de mujeres. Y fue cuando la vio delante del espejo tomando un poco de agua. Se miraba hermosa y a la vez muy…demacrada.
-¿A caso me estas siguiendo? - Pregunto Hermione con rencor en su voz mirándolo a través del espejo.
Esto el rubio lo noto y luego trago saliva. Después la Gryffindor se giro y camino hasta llegar a centímetros del platino.
-¿Qué te pasa? - Pregunto de pronto el Slytherin.
-Creo que eso no te importar - Dijo la castaña con cara de burla y luego paso por un lado del chico.
Este sintió como la rabia se apoderaba de el y con rapidez apreso un brazo de la joven entre su mano y la obligo a colocarse delante de el nuevamente. La leona no pudo hacer nada mas que obedecer.
-!Suéltame, no tienes derecho sobre mi! - Grito Hermione al borde de las lagrimas - ¿Quién te crees? - Le pregunto con odio.
Draco no podía contener las ganas y deseos de hacerla suyo ahí mismo. Detallo cada expresión del rostro de la joven. Todo estaba igual como lo recordaba excepto por unas leves ojeras bajo los hermosos ojos miel de su amada. Se sentía un miserable al provocar la ira y rabia de la joven.
-Te pregunte algo - Dijo con voz fría e indiferente.
-No tengo por que contestarte - Finalizo el rubio liberando el brazo de la castaña mientras se daba la media vuelta para salir de ahí.
-!Eso es lo que me pasa! - Grito a mas no poder. Ante esto el rubio se detuvo en seco pero sin girarse para ver a la chica - Siempre haces lo mismo, me sigues, te preocupas por mi y cuando yo intento entablar una conversación contigo huyes ni excusa alguna - Decía Hermione harta del ojigris - Estoy harta de tus humillaciones e ignorancia hacia mi. Ya me canse de luchar por ti - Esto hizo que Draco sintiera una leve piquete en su corazón - Me canse de ver cada día como me miras con deseo en tus ojos pero no dices nada. Tu ya tomaste una decisión y la respetare a pesar de no estar de acuerdo. Y si ya no quieres saber nada de mi !Bien!¿Y sabes por que? !Por que amarte Duele y !mucho!
-!Tu no sabes nada de mi! - Grito Draco dándose la media vuelta y acercándose a la joven.
-!Y si no me dices nunca lo sabré! - Rugió la castaña al sentir como el rubio volvió apresarla por los brazos - Si tan solo me contaras, yo podría ayudarte.
-Nadie puede ayudarme !Nadie! - Espeto el Slytherin con una rabia que no podía contener mas.
La Gryffindor exploto.
-!Entonces lárgate de aquí y no me vuelvas a buscar! - Grito con todo su ser mientras unas lagrimas se escapaban de sus ojos miel.
Draco sintió como una espada atravesaba su pecho llegando hasta su corazón. !No quería perder a la castaña! Pero lamentablemente la perdió desde el día que se unió a las filas del Señor Tenebroso. Se miraron por unos largos segundo que parecieron siglos. Luego el rubio libero los brazos de la muchacha y la miro por ultima vez con amor.
-Estoy de acuerdo contigo - Finalizo fríamente y muy dolido.
Y sin decir mas se dio la media vuelta y decidido a no mirar atrás salio por la puerta del sanitario dejando una parte de el en el corazón de la mujer que amaba como un loco.
Hermione con lagrimas en sus ojos se dejo caer en el suelo para poder desahogarse como ella podía hacerlo. Se sentó sobre el piso con sus rodillas sobre su pecho llorando por un amor que nunca podría ser. Y sabia que desde ese momento había perdido al hombre de su vida y la posibilidad de ser feliz.
-!Hermione! - Grito Ginny llegando hasta el lugar de su amiga y arrodillándose para estar a la altura de su amiga - ¿Qué paso? ¿Te encuentras bien? ¿Te llevo con Madame Pomfrey?
Luna imito a su cuñada y se arrodillo al otro lado de la castaña.
-No, estoy bien - Espeto la leona tranquilizando su llanto - Lo perdí, Ginny, lo perdí para siempre - Decía la ojimel recargando su cabeza sobre un hombre de la pelirroja.
Entonces la ojiazul miro a la Revenclaw comprendiendo que Malfoy era el causante del estado de su amiga ya que lo observo salir del área de los sanitarios apenas hace unos segundo atrás.
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-¿Por qué tardan tanto? - Pregunto Ron preocupado por la demora de las chicas.
-No lo se - Espeto Harry al igual que el pelirrojo.
En ese momento observaron como Draco Malfoy se encontraba de pie junto a la mesa de sus amigos. Después vieron como estos últimos se ponía de pie y tomaban camino a la salida del bar. Pero para poder llegar hasta la salida tenia que atravesar la mesa de los Gryffindor's. Los muchachos no despegaron su vista de los pasos del rubio.
Este se detuvo en seco al ver como los leones los observaban con rencor. Se mantuvieron las miradas por largo rato y después observaron como el Slytherin les sonreía con maldad y al final se digno a desviar su vista y salir del bar seguido de sus amigos.
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-¿Segura que te encuentras bien? - Pregunto de décima vez el ojiazul de la mano de su novia, Luna.
-Ya te dije que si - Espeto la castaña un poco fastidiada.
Después de lo que paso en el bar, los chicos decidieron que ya era hora de regresar al colegio. Caminaban sobre la gran vereda inundada de nieve para poder llegar al colegio. Lo único que querían era poder estar en su sala disfrutando del calor de este. En ese momento oyeron un grito aterrador proveniente de una joven rubia que iba un poco mas enfrente de ellos. Los chicos se detuvieron en seco al observar como una chica morena se elevaba por los aires mientras su mandíbula se encontraba mas abierta de lo normal.
-!Ayúdenme! - Pidió la rubia que venia con ella.
Ante esto Harry y Ron reaccionaron al grito de la chica y corrieron en dirección hasta ella. Llegaron hasta ella y solo observaron como la joven impactaba contra la nieve inconciente.
-¿Estas bien? - Le pregunto Ron a la rubia.
-Si, pero ella no - Le contesto la joven histérica. En ese momento Hermione llega hasta ella y la abraza para tranquilizarle.
El azabache observo como un objeto en forma de medallón se encontraba aun lado de la morena quien yacía en el suelo. Se extraño y con delicadez estiro su brazo para poderlo tocar.
-!No toquen nada! - Grito un hombre de estatura gigante y cabello largo.
-Hagrid - Espeto Harry viendo como el gigante se inclinaba sobre el cuerpo frágil de la chica y la tomaba entre sus brazos y se conducía hasta el colegio.
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-¿Por qué siempre que sucede algo así, están ustedes tres? - Pregunto molesta la profesora de transformaciones girándose para observar al trío dorado.
Harry, Ron y Hermione mantenían su vista en el suelo.
Snape mantenía el objeto sobre el aire debido a su varita. Detallaba cuidadosamente el medallón. Después hablo.
-Por suerte la señorita Novak esta estable en la enfermería - Aviso el odioso profesor de pociones - ¿Tiene idea de quien de lo pudo dar a la joven Novak? - Pregunto postrando el objeto en la mesa y girándose para observar al trío.
-Bueno…-Espeto Hermione - Nosotros…
-No tenemos idea de quien pudo ser - Interrumpió el niño que vivo. La castaña observo al moreno extrañada pero no dejo nada - Solo observamos como Heather se elevaba en los cielos.
-Bien - Hablo Minerva - Pueden retirarse y a su casa, jóvenes - Ordeno la profesora dándole la espalda a sus alumno preferido.
-Profesora McGonagalle - Llamo el azabache - Estaba hechizada ¿verdad?
Ron y Hermione fijaron su vista en su profesora.
-Esa información no se le puede dar a un alumno, Potter - Espeto Severus acercándose hasta estar enfrente del ojiverde.
Harry le mantuvo la vista con valentía. El sabia que Snape sabia mas de lo que aparentaba.
-A su sala, Ahora - Ordeno por ultima vez la Jefa de Gryffindor.
El trío dorado se disculpo y se dirigieron a la salida no muy convencidos de la explicación de su profesora.
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-¿Cómo se encuentra, Heather? - Pregunto Harry a la rubia que acompañaba a la chica. Esta entraba a la sala cuando el ojiverde la cuestiono.
Después de regresar a su sala los chicos decidieron esperara a la compañera de la muchacha para preguntarle por su estado. Estaban sentados en la sala común cuando la joven de nombre Reese regresaba.
-Bien - Contesto la rubia - Madame Pomfrey dijo que esta estable, mañana saldrá de la enfermería - Informo la amatista un poco mas relajada.
-¿Sabes que le paso? - Pregunto Harry.
-Lo siento, Madame dijo que era confidencia y que solo los profesores podían saberlo - Contesto la chica sin ánimos.
-¿Sabes como obtuvo el medallon? - Cuestiono Ron mirando a la chica.
-No lo se, cuando regreso del baño ya lo traía consigo - Relataba la rubia acordándose que al ir al sanitario no lo traía con ella.
-¿Te menciono quien se lo dio? - Pregunto Harry sospechando de alguien.
-No - Contesto - Solo dijo que tenia que llevarlo a la oficina de Dombledore y dejarlo ahí para cuando el regresara - Dijo al borde de las lagrimas.
El moreno y el pelirrojo se miraron extrañado ¿Acaso Malfoy tendría que ver en algo? Hermione escuchaba atenta cada palabra de la rubia. Entonces recordó la escena de hacia unas hora. Draco estaba en esa área al momento que ella vio a Heather salir del Baño. Pero no, el no podía hacer eso. Mantuvo su respiración debido al temor que sentía al sospechar que Draco tenia algo que ver.
-¿Enserio no te dijo quien se lo dio? - Pregunto Hermione haciendo que sus amigos y la chica le prestaran atención.
-No - Contesto segura la rubia.
-¿Algo…que puedas…decirnos para identificar al culpable? - Insistía la castaña mintiéndose a ella misma - Por favor, recuerda.
Reese bajo su vista hacia el suelo y divago por sus memorias. Pero no había algo que pudiera decirle a los chicos para ayudarlos. Mientras tanto Harry, Ron y Hermione esperaban ansiosos alguna pista para saber quien pudo ser. Después la amatista elevo su vista hasta la castaña y suspiro.
-Lo siento - Fue lo único que dijo.
Ante esto la ojimel suspiro al momento qué cerraba sus ojos y después los abría confundida. Después miro a sus mejores amigos. Ginny se mantenía en silencio observado a todos.
-Bien - Espeto la amiga de Potter - Voy a mi ronda - Y sin decir mas se dio la media vuelta y se dispuso a salir pero la voz de la rubia hizo que se detuviera.
-Un minuto - Espeto Reese. La castaña se giro para verla. Harry y Ron hacia lo mismo - Antes de elevarse en el aire empezó a decir palabras sin sentidos - Dijo recordando la voz ronca de la morena.
-¿Qué tipo de palabras? - Pregunto el niño que vivió interesado en saber.
-Menciono un anillo, una serpiente y una mano pálida y algo de una marca - Informo segura de lo que decía.
-¿Una marca? ¿Dónde? - Pregunto el pelirrojo muerto de la angustia.
-Lo siento, eso no lo menciono, es lo único que recuerdo - Dijo apenada por no poder ayudar mas.
Hermione se mantuvo seria escuchando las palabras de la rubia. No quería pensar en quien podía ser. No quería ver la verdad, aun no.
-Gracias - Hablo el azabache - Si quieres ya te puedes ir a tu habitación.
-Lo siento - Fue lo ultimo que dijo la rubia al subir las escaleras y desaparecer de la vista de todos.
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Ya había concluido su ronda como premio anual. Desde que el rubio se digno a renunciar a su carga las rondas eran mas pesadas para ella. Nunca podía estar concentrada en su deber. Y ahora menos que nunca. Las palabras que dijo Reese hacia unas horas atrás rondaban en su cabeza. Todo indicaba que había mortifagos dentro del colegio ¿Pero quienes? O mejor dicho quien ella no quería que fueran. Estaba seguro que Harry y Ron apuntaban toda la evidencia hacia Draco y sus amigos.
No podía quitar de su cabeza la posibilidad de que el rubio fuera uno de ellos.
-Vamos, Hermione - Se animaba - Deja de pensar tonterías - Se pidió a ella misma.
Le faltaban tres pasillos para poder llegar hasta su sala. Al doblar una esquina su cuerpo impacto contra algo. Fijo su vista y observo al responsable.
-Lo siento - Se disculpo Taylor Bella sonriéndole con seducción a la joven.
-No te preocupes, ¿Qué haces aquí? - Le pregunto al saber que no eran horas para andar de arriba para bajo en el colegio - Tendré que restarte puntos y no quiero.
-Pues no lo hagas - Le dijo el castaño sonriéndole - Solo quería verte ¿Cómo has estado?
-Bien - Contesto la ojimel - ¿Y tu?
-Igual - Espeto el ojiverde - Veo que tu herida ya no se ve tanto - Dijo alzando su brazo y rozando con sus dedos la cortadura poco visible de su mejilla izquierda.
-Eso creo - Decía la Gryffindor nerviosa por la cercanía del Revenclaw - Ahm…esta tarde, tengo que regresar a mi sala.
-Espera - Pidió decidido a confesarle todo lo que ella ya sabia - Se que Malfoy ya no quiere nada contigo.
Ante esto la ojimel suspiro mientras se maldecía por lo que se vendría a continuación. Fijo su vista por algún lugar del pasillo.
-Y por eso me atrevo a pedirte que…me des una oportunidad - La castaña mantuvo su respiración y luego clavo su vista en los ojos verde del Revenclaw.
-Taylor, yo…-Pero el castaño la interrumpió tomándola de las manos.
-Por favor, te puedo demostrar que seré igual o mejor que Malfoy - Suplicaba por un poco de amor de la Gryffindor.
-No puedo hacer esto - Decía con tristeza la joven al ver el estado del chico - Seria lastimarte a ti y a la vez a mi. Te quiero mucho pero como un amigo y te agradezco que me salvaras la vida aquel día pero no puedo llegar a quererte mas haya de un amigo - Dijo sin saber que mas hacer.
-Solo una oportunidad - Pedía a gritos.
-Escucha - Suplicaba la leona desesperada - Al único hombre que amo y amare por el resto de mi vida se llama Draco - Dijo muy segura - Draco Malfoy.
-Pero el ya no quiere nada contigo - Decía terco el castaño - Promételo que lo pensaras.
-Taylor, no insistas - Espeto Hermione atrapada - Ya te dije que nunca podré olvidar a Draco y si te acepto lo único que lograse será lastimarte y no lo quiero.
-No me importa, solo quiero estar contigo - Decía desesperado.
La leona suspiro y luego se puso a debatir. Era cierto, Draco ya no quería saber nada mas de ella y el mismo se lo dijo horas atrás. Pero en su conciencia le decía que no se atreviera a aceptar al Revenclaw por que solo lograría lastimarlo.
-No me obligues a hacerlo - Pedía la castaña.
-solo UNA oportunidad, solo eso - La joven se maldicio por llegar a una conclusión.
-Esta bien - Dijo resignada por ser tan noble - Pero no te prometo nada - Finalizo no muy convencida de lo que acababa de hacer.
-No importa, estoy feliz - Espeto el castaño al mismo tiempo que tomaba a la joven por las mejillas y depositaba un beso en la frente de esta.
-Bien, ahora me tengo que ir - Aviso alejándose del chico pero le castaño la interrumpió.
-Te acompaño, solo como amigos - Le aviso antes de que esta renegara.
-Ok - Fue lo ultimo que dijo.
Se conducieron hasta la sala de la castaña sin saber que un par de ojos grises los vigilaban a la luz de la luna. Y luego desapareció entre las sombras mas furioso de lo que ya estaba consigo mismo.
Continuara….