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Historia 43067 — capítulo 1
Los dos chicos estaban tumbados en la hierba, disfrutando del cálido sol del verano mientras vivían una pausa que esperaban que fuera infinita apoyada por el agradable clima francés ayudaba. Allí, Enif Phegas, el que había sido campeón de Beauxbatouns, dejaba que su novia Gabrielle apoyada la cabeza en su hombro mientras miraba al cielo pensando en su incierto futuro, ahora que había acabado su educación mágica. El chico tenía la cara rosada que contrastaba perfectamente con su pelo rubio, casi albino. Gabrielle Delacreur, por su parte, tenía una especie de atracción que iba más allá de su pelo rubio y sedoso o sus fracciones delicadas, era su parte veela la que hipnotizaba a cualquier hombre.
-Espero que el verano no acabe nunca- musitó Enif de forma casi inaudible, mientras respiraba la paz que el verde prado de su casa le proporcionaba, Gabrielle se limitó a asentir con la cabeza- cuando llegue el otoño tendré que buscar un trabajo...- sentenció el chico. Su novia giró la cabeza sosegadamente hacia el.
-¿Porque?, no tienes necesidad, ¡por el amor de Dios, tienes un millón de galeones!- la chica parecía sorprendida.
-Sabes que ese dinero no me pertenece, quedé tercero en el torneo y solo me lo dieron a mi porque....- Enif no se atrevió a acabar la frase, todavía recordaba claramente aquella tarde en Beauxbatouns, justo después del torneo, cuando Mordred, el ganador, había intentado asesinar al primer ministro y en su huida había matado al campeón de Hogwarts, Vincent Valentine, para justo después sucumbir ante un mago misterioso vestido con una capucha blanca.... Enif recordaba como Mordred le había pedido clemencia llamándolo Basilisk, un nombre que tardaría en olvidar, pues asesinó a sangre fría a Mordred delante suya y de un chico de Hogwarts, Derek Altae.
De repente, Enif y Gabrielle tuvieron que salir de su ensimismamiento. Unos chillidos, unos gritos espantosos parecían venir de unos metros más allá. Los chicos se incorporaron y Enif, en un acto reflejo sacó la varita. Cuando se puso de pié vio venir, completamente aterrada a su hermana pequeña, Sophie, sus ojos parecían a punto de estallar mientras sus piernas se movían todo lo deprisa que podían. De repente, tres figuras encapuchadas salieron sigilosas del horizonte, detrás de Sophie, siendo la razón por la que huían, éstos vestían atuendos completamente blancos y tapaban completamente su cara. Enif recordaba ese atuendo, era el de los Titans, era el mismo que el tal Basilisk llevaba cuando mató a Mordred.
Lo que pasó después pareció una auténtica pesadilla, sin avisar, una de las figuras blancas alzó su varita, de ella salió un halo de luz verde, y sin que nadie pudiera avisarla, la maldición asesina impactó en la espalda de Sophie Peghas.
-¡Sophie!- gritó Gabrielle, e inconscientemente echó a correr al cuerpo sin vida de la chica, pero antes de poder llegar al mismo, otro hechizo le impactó en el pecho sin posibilidad alguna de esquivarlo, Enif no podía asimilar lo que pasaba, pero en ese momento, un pensamiento llegó a su mente, recordó las palabras de Basilisk antes de desaparecerse, esa frase- Nos veremos pronto- Enif entendió que venían a por él, así que asió la varita con mas fuerza y gritó de rabia con desesperación, después echó a correr hacia los tres encapuchados lanzando todos los hechizos que sabía, dispuesto a morir matando.