← Hermione Malfoy · de
Hermione Malfoy — capítulo 3
Hermione no podía entenderlo, por más que quería. Lentamente, miraba las fotos familiares y trataba de encotrar algo que concordara con lo que estaba sucediendo. Desgraciadamente, las cosas no estaban para ser encontradas.
-
Hermione, tu abuela hace mucho que ha guardado eso. Dudo que lo encuentres- indicó su madre y ella, negó con la cabeza.
-
¡Es de vital importancia, encontrarlo!
-
¿De qué te va a servir, el hacerlo?- se quejó su madre y ella, suspiró frustarda. En casa, las cosas no iban a ponerse bien, en cuanto su padre regresara.
Y en casa de Draco, sucedía lo mismo. Draco, contemplaba el salón de su enorme casona, cuando su padre sentía el silencio sepulcral en el que estaba sumida la misma. Parecía que Narcisa, no olvidaba lo sucedido. Lentamente, alzó la mirada, para contemplar a su padre que estaba entrando.
-
¿Dónde está tu madre?- le preguntó y él, suspiró lentamente.
-
Mi madre está en su habitación. Está revisando viejos anuarios...
-
¿Por qué está haciendo una cosa como esa?- meditó su padre y él, le contempló con una sonrisa a medias.
-
Ya sabrás, en cuando subas a la habitación- indicó y se leantó con mucha parsimonia. En realidad, no quería encontrarse con ellos peleándose.
Lucius subió las escaleras y observó el desastre en el que estaba sumida la habitación principal. Narcisa estaba en el suelo, abriendo anuario tras anuario. Caminó con lentitud y se dedicó a contemplarla, antes de hablarle. Lentamente, tocó su hombro y Narcisa, reaccionó de mala forma.
-
¿Qué diablos haces?- le preguntó él.
-
¿¡Cómo que qué hago!?- le espetó- ¿Qué no ves? Leo eso que guardaste de esa asquerosa mujer. Veo que te encanta.
-
¿De quién?
-
¡Tú sabes de quién estoy hablando! ¡De esa que dice, que ellos son nuestros malditos parientes!
Lucius meditó. No tenía ni idea de a quién se refería, pero no sabía si quería enterarse del dilema. Mientras meditaba, el padre de Hermione, entraba en la casa. Bien, tendrían una larga conversación, acerca de lo sucedido en la familia. No podía estarle sucediendo eso a ella...¿O sí? Bueno, cualquier cosa en ese mísero mundo, era posible. Parecía.