← Historia 43275 · de
Historia 43275 — capítulo 1
-¿Es posible, mamá?- pregunto Nymphadora Tonks, que veía con interés la sopa que tenia que comer
-¿Qué cosa?- presunto Andromeda Black, que para términos mas precisos, se llamaba Adromeda Tonks, al haberse casado con un muggle, lo que le habia producido el enojo de su familia, además del destierro y la desheredación.
-que a alguien que odies lo puedas llegar a amar
-¿y porque preguntas eso?
-pues… no lo se… curiosidad, quizás... aunque...
-¿Qué te paso, ahora, Nymphy?
-¡Odio que me digas así!
-¿entonces como te digo? ¿Tú "cosa" hazme caso?
-seria mejor que "Nymphy"
-mira, Dora… mejor dime que te paso, y no sigamos discutiendo
-como sabrás, hoy entre a la Orden del Fénix
-algo que no aprobamos tu padre y yo, de echo…
-sera el sereno, pero yo ya estoy dentro- dijo alegre la chica, viendo como su mama se sentaba a su lada, con el ceño fruncido- ¡Estaré bien!
-¿Con Quien-tù-sabes suelto por la calle? ¡Jamás!
-pero… mamá
-¿entraste a la Orden, y que mas paso?
-¡Ah! Pues me presentaron a los integrantes, mi querido tío Sirius
-¿Cómo esta, por cierto?
-¡Muy bien, te manda saludos!
-ah, me alegro… aunque me gustaría verlo
-un día, si quieres, puedes ir conmigo al cuartel general
-no lo creo…
-¡Ay mama! Bueno, te iba diciendo, que conocí a los integrantes… y Sirius me presento a su amigo, un tal Remus Lupin… ¿lo conoces?
-¡Claro! Era amigo de Sirius y de James
-ah, pues ese tipo, me cayo mal
-¿Por qué?- pregunto intrigada, a ella le caia muy bien
-porque… me habla muy… raro
-¿Cómo defines raro, Dora?
-si, raro… me hablo… ay no sé…
-¿y eso que tiene que ver con el odio y el amor?
-pues… es que, mira, te voy a contar como nos conocimos, pero pon atención y no me interrumpas,¿vale?
-vale…- y con la varita, apareció una copa de vino tinto, ya que sabia que su hija era muy detallista con sus relatos, y este no seria la excepción.
-todo comenzó hoy a las 7 de la mañana…
(N/A: no será contado en primera persona, sino con narrador)
Era de mañana, el sol apenas había salido por el horizonte, y la faz de la tierra estaba fría, lo cual ayudo en el ánimo de la chica que estaba caminando junto con un tipo demasiado raro sobre la banqueta de una típica calle de Londres, pues ella amaba el frio.
El tipo, era encorvado, caminaba con un gran bastón de madera, y la cara, que era lo que en verdad espantaba, estaba llena de cicatrices, raspones y si podías ver bien, incluso veías como faltaban pedazos de carne.
La chica en cambio era todo lo contrario: para tener la edad que tiene (23 años), tenia un cuerpo muy bien proporcionado, sin exageraciones ni carencias. Un rostro lindo y de piel reluciente en forma de corazón, el cual de vez en cuando, causaba que los jóvenes ejecutivos que iban a sus trabajos, se detuvieran a verla con más detenimiento.
Quizás fuera por su belleza joven, alegre y espontánea lo que llamaba la atención y no su cabello color rosado que sobresaltaba de entre las multitudes.
-¿Cómo te sientes?- pregunto el hombre
-bien... rara... algo ansiosa… ¡Ya quiero llegar!
-tranquila… recuerda que debes de dar una buena impresión
-ya lo sé, Ojoloco… a veces te pareces tanto a mi madre
El hombre sonrió ante la frase de la chica. Queria demasiado a esa chica, de echo, era su ex alumna preferida de la clase de Aurores de la Academia. Ahora, aun cuando era demasiado joven, ya trabajaba con el Ministerio, lo cual enorgullecía a Ojoloco, y de vez en cuando la presumía entre los suyos.
-llegamos
-¿aquí?- pregunto la chica, mirando el lugar y pensando- no sé… se me hace familiar
-quizás porque te lo menciono tu madre
-¿mi madre?
-si… entremos para que sepas de que hablo
Ojoloco, le mostró la dirección exacta a Tonks, y tras eso, la mansión de los Black, apareció ante ellos, de entro dos edificios.
-¿aun no la reconoces?- pregunto Moody, que iba cargando unas pocas maletas que eran de Dora, pues tenía pensado quedarse un tiempo en el cuartel general
-no… aunque… no sé… por un momento- decía, mientras entraba por la puerta y veía el interior de la mansión- me recordó a…
-¡Nymphadora!- exclamo una voz desde adentro
-¿Sirius?- pregunto la chica, y al acercarse a la sala, y ver al primo preferido de su mamá, en las escaleras, con las manos abiertas hacía ella, exclamo- ¡No me digas Nymphadora!
-veo que heredaste el genio de tu madre- dijo Sirius, mientras bajaba las escaleras y se acercaba a la chica
-y veo que mi madre no se equivoca al describirte como un egocéntrico hombre- dijo Dora, abrazando a Sirius- ¿Cómo has estado?
-bien, y veo que creciste mucho- y le dio la vuelta, elegantemente- ¿Cuántos años tienes? ¿15? ¿16?
-tengo 23
-¡¿23?!- se sorprendió- ¡Ya estas vieja!
-muy gracioso…
-en serio… recuerdo que cuando te conocí, apenas tenías 2 años, creo que no lo recuerdas
-claro que recuerdo… recuerdo que sin querer, te embarre todo el chocolate de mi emparedado en el cabello, porque no quisiste hacerme caballito
-veo que tienes buena memoria
-gracias
-así que tú serás la nueva integrante a la Orden
-así es…- Dora veía con atención los grandes cuadros que decoraban la mansión- ¿crees que esta calificada?
-si vives con tu madre, creo que estas mas que calificada
-¿Qué insinúas?- pregunto amenazadoramente
En esos momentos, un hombre bajo por las escaleras, sin prestar atención a las personas en la sala, pues venía leyendo un libro sobre poemas muggle. La chica lo vio bajar y deducío que debía de tener la misma edad de su tío (una forma tierna de nombrar a Sirius), pero que por razones raras, se veía mas viejo y desgastado.
-¡Remus! ¡Remus!- exclamo Sirius- ¿Pero que son esos modales?
-¿Qué?- y levanto la mirada. Dora vio que al igual que su cabello, sus ojos eran de un color miel, tan exquisito, que hasta daba antojo de comerlos- oh, perdón…
-ella es Nymphadora Tonks, es hija de mi… bueno, en términos fáciles, es mi sobrina, ella es la nueva integrante de la Orden
-¡No me digas Nymphadora!- exclamo la chica enojada, haciendo que su cabello se volviera rojo- ¡Sabes que odio ese nombre!
-¿Eres metamorfomaga?- pregunto el tipo de los ojos color miel
-si…- y se calmo, haciendo que cabello regresara al color rojo habitual- y ¿tú eres?
-oh, lo siento… soy Remus Lupin… amigo de tu tío
-mucho gusto- dijo Dora, estrechándole la mano, sintiendo un ligero y raro calor recorriéndole el cuerpo
-bueno…- dijo Sirius, viendo como Remus veía con interés a su sobrina- me alegro que hayas llegado ya, Nymph…- pero viendo los ojos asesinos de su sobrina, repuso- Dora… Dumbledore les mando ya la misión de hoy
-¿les mando?- pregunto Remus
-si, tendrás que ir con mi sobrina a un pueblo cercano a Londres, al parecer ahí cerca están reuniéndose los mortifagos
-¿Cómo que al parecer?- pregunto Dora
-si, solo es un rumor, pero es mejor estar seguros
-de acuerdo- dijo Remus- entonces es mejor irnos ya… ¿Tienes la dirección de la casa donde iremos en polvos flu?
-es cierto… Dumbledore pidió que llegaran como muggles al pueblo, pues en ese pueblo no hay nada de magia, así que quizás los mortifagos están al pendiente de cualquier signo de magia
-¿entonces como vamos a llegar hasta allá?- pregunto Remus
-en coche- dijo Dora, sacando unas llaves de la tunica morada que traía puesta.
¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨
-vaya- dijo maravillada Tonks- conduces fenomenalmente, para ser tu primera vez
-gracias- dijo Remus- con los cursos intensivos que me diste, creo que ya le tome el modo a este cacharro
-¿a este que?- pregunto ofendida
-al cacharro… por cierto, ¿de donde lo sacaste?
-me lo compre apenas el mes pasado- dijo enojada
-oh, lo siento… no sabía que era tuyo
-ya me di cuenta
-lo que pasa es que… no, mejor olvídalo
-¡No, ahora me dices!- exclamo la chica
-es que…digo, creo que una chica como tú, no debería de andar en una cosa como ésta
-para tu información me gusta mucho mi cosa ésta… - dijo un poco mas enojada- me costo mucho juntar el dinero para comprarla, y luego para arreglarla, así que mas respeto
-lo siento… no era mi intención ofenderte ni a ti, ni a tu cacha… digo, a tu coche- dijo muy educadamente, lo que le causo mas enojo a la chica
-mejor ya así dejalo
-pero... lo siento
-perdonado, por ahora
-lo siento
-¡ya te perdone!
-no es cierto
-¿entonces como quieres que te perdone?- pregunto molesta
-con el corazon
La chica miro anonada a Remus, pues lo que le decia era cursi, mas en él no se oía para nada cursi, lo que le sorprendia a Tonks
¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨
-¿puedo preguntar que haces?- pregunto anonadada la chica, mirandolo a los ojos
-¿de que?- pregunto Remus, mirandola de reojo
-¿Por qué me estas dando la mano?- pregunto Dora, sintiendo como la mano del hombre, estrechaba la suya entre sus dedos- ¿para que es esto? ¿Que buscas con esto?
-vamos a cruzar la calle…- dijo Remus, sin comprender, soltadole la mano- y… bueno… yo…
-te recuerdo que no soy una niña, esta bien que este joven ¡Pero que afan de cuidarme! Le recuerdo que no por ser joven signifique que sea una tonta como para no darme cuenta de que si viene o no, un…
Remus la tomo nuevamente de la mano, en el momento justo en el que un coche pasaba velozmente frente a ella, tanto que si no fuera por Remus, la chica no estaría con nosotros.
-¿Te sigo dando la mano o no?- pregunto Remus divertido, tras el susto del auto
-¡Silencio... y mejor ya pasate!- exclamo sonrojada Dora, que debio de tragarse sus palabras, tras el incidente
¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨´
-¿no crees que merezco al menos un gracias?- pregunto enojado Remus, entrando a la mansión
-¿un gracias?- contesto enojada Dora, que venia caminando varios metros mas adelante del hombre- ¿quieres que te agradezca que destruiste mi coche?
-¡Estaba maldecido!
-¿Y si no? ¿Y si solo lo hiciste por maldad?
-¡Por el amor de…!- reclamo Remus- el coche estaba encantada por mortifagos, así queno había mucho que hacer por él… o lo desencatabamos o lo destruyamos
-¡Pues le hubiéramos quitado la maldición y punto! ¡No destruir mi coche!- y azoto la puerta de la cocina en las narices de Remus
-¿destruiste su coche?- pregunto Sirius que había visto la pelea desde las escaleras
-si… estaba encantado… además, le hice un favor… ¡Estaba horrendo el coche!
-¡No le digas horrendo a mi coche!- exclamo desde la cocina Dora
-jajaja
-¿de que te ríes tú?- pregunto enojado Remus a Sirius
-pues… ¿Dora?
-¿Qué quieres? ¿Vendrás a decirme tú también que mi coche era horrendo?
-no, solo quiero que escuches bien lo que le voy a decir a Remus
-¿Qué cosa?- pregunto el licántropo
-del odio al amor, solo hay un paso
-¿Qué insinúas?- pregunto Remus y Dora (que había salido de la cocina) al mismo tiempo
-pues… ah, ustedes averígüenlo- y se fue silbando, tranquilamente, dejando a Dora y Remus con su discusión, inició del amor
¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨
-¿ves?-pregunto Dora, una vez terminada su narración
-¿te dijo eso Sirius?
-si… lo mande por un tubo, pero de todas maneras, me puso a pensar… ¿es cierto? ¿puedes llegar a enamorarte de alguien que odias?
-primero que nada, ¿tan rápido lo odias?
-me cayo mal… además, es grosero conmigo
-tendrá sus motivos
-¡Que motivos tendrá para ser un grosero y pesado! ¡Además destruyo mi coche! Lo que mas coraje me da, es que conduce muy bien… ya le había tomado modo a mi coche, y sabes lo especial que era…
-Dora…
-¿Qué?
-ya vete a dormir, mañana tienes que ir temprano al Ministerio
-cierto… para después ir con el "señor educación y destrucción", que bueno que no me quede a dormir hoy en casa de Sirius, el pobre hombre hubiera acabado muerto...
-¿sabes? Creo que lo que te enoja es su educación, que sea un caballero, ¿no es así?
-¿Cuál caballero? ¿Es caballero el que destruye tu coche? Además, ¡No es normal de por sí! ¿Quién en su sano juicio le toma la mano a una chica de 23 años para cruzar una calle? ¡Esta loco ese hombre!