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Historia 44185 — capítulo 3
-¡Por favor, escúchame! - grito Rob.
-¡No escuchare nada de tus estúpidas palabras! - le grito Alice, cerrándole la puerta de su habitación.
-¡Lo siento, de verdad!, ¡Te puedo jurar que jamás te haría daño!
-¿Y lo que me juraste hoy en la mañana? - le respondió Alice, através de la puerta, y dio un gemido de tristeza y dolor.
-¡No era cierto, en serio!, lo que paso ahora… te juro que me descontrole, va contra mi voluntad.
-¡Tú no tienes criterio para hablarme, no tienes criterio en lo que haces, y menos lo tendrás como para decirme lo que es mentira o no…!
-Te lo digo en serio, Alice, aunque no me creas… Es que… por un momento pensé… que eras igual a las demás… - en ese momento, sonrió, al ver que Alice habría la puerta, pero era para otros fines. Con los ojos hinchados en lágrimas, Alice abofeteo a Rob por segunda vez.
-Cuando te conocí en persona, y me hablaste, pensé que serias distinto al chico que he visto en las entrevistas de televisión. Pero eres igual que todos. Lamentable, Wooley.
-Te lo juro por mi madre…
-¡No jures nada, y menos por tu madre!, ¡Para de mentir!, ¡No eres más que un simple mujeriego!
-¡Alice…!
Alice solo cerro la puerta de un golpe, y Rob sintió como se hecho a llorar. Una lagrima cayo del ojo de Rob, hacia el piso. Era la primera vez que lloraba sin saber por que. Pero en realidad el lo tenia muy claro. Se había enamorado perdidamente de Alice, y no reparaba en aquel error que había cometido al tratar a ella como a las demás chicas. "¿Se te olvida que no es igual que una fan mas? Son pocas las que no lo son, ¿Cierto?, ¿O ya olvidaste por que no la pudiste seguir besando la noche de antes de ayer?" dijo la subconsciente de Rob.
Al otro lado de la pared, Alice lloraba desconsoladamente. No entendía por que todas las personas le mentían. Ella odiaba que le mintiesen. Pero para ella también había otra razón por la que lloraba. Era Rob. ¿Tanto le dolió que precisamente Rob le mintiera? ¿No seria por que su corazón estaría latiendo fuertemente por esa persona? Alice estaba totalmente confundida, y era Rob quien la volvía loca con sus cambios de humor. No quería reconocer que quizá era Rob quien prendería la chispa que se había apagado en su triste corazón. Hablaban como si fueran novios, cada vez que conversaban. Esta vez no lo permitiría.
(***)
El lunes siguiente, la relación entre Alice y Robert iba aun peor. Alice no quería ni ver a Rob, y este, buscaba su mirada a cada instante, aprovechando los momentos en que se quedaban solos, pero ella se escabullía de alguna u otra forma.
Ambos se encontraron en la clase de Matemáticas, y desde la entrada comenzaron a tener problemas. Al llegar Alice a la puerta, no podía abrirla, y justo en ese momento llego Rob. Alice desvío la mirada en tan solo un instante. Rob, intentando hablar con ella, le corrigió.
-Lo estas haciendo mal… - dijo el - es así, mira… - Rob tomo su mano, y giro la perilla, empujando hacia delante.
-No es necesario que tomes mi mano para enseñarme lo poco que sabes, y que este correcto - dijo ella, empujando su propia mano, y quitando la de Rob - yo puedo sola, ¿Sabes?
-No es necesario que me lo digas, ya me di cuenta, ¿Sabes? - dijo el, arremedando su frase, acercando su rostro al de ella, y luego lo quito rápidamente.
-No es necesario que me arremedes cada vez que hable - dijo ella, algo frustrada.
-No es necesario que estemos perdiendo tanto tiempo hablando, cuando perfectamente podríamos estar… - dijo el, acercándose a Alice lo suficiente como para que ella se alejara asustada. Aun así, le robo un beso en la mejilla.
-No te resulto… - dijo ella sonriendo, y giro la cabeza hacia un lado.
-Un beso es un beso aunque te lo den en la mejilla - dijo el, arrebatándole las palabras, y dejándola entre el y la pared, y ahora le beso en los labios. Al dejar de besarla, la chica le sonrío, eso le complació, pero no se espero que su sonrisa fuese sarcástica, y Alice le golpeo el brazo y entro en la sala. Rob, resignado, entro tras de ella. Al entrar, vio como unos chicos le hacían señas a Alice, seguramente, serian sus nuevos amigos. Eran Harold McCauley y Tracy Paterson.
(***)
Así se pasaron mas de dos semanas, eso si, sin esos besos robados que tanto llenaron a ambos, aunque Alice lo negara. Una vez mas, Rob llegaba a su casa, como todos los viernes, borracho como siempre, una noche en la que había hecho de todo para olvidar sus penas y problemas, alcohol, cigarros, sexo quizás. Estaba completamente mareado, bebido, y todo lo que miraba, lo veía doble. Los viernes nunca sabia lo que hacia.
-I'm living today… New York, New York…
Ta ta ta ra ra… ta ta ¡hip!... ta ra ra
Adoro a Frank Sinatra… llámenme… ¡Rob Sinatra!
-¿Robert? - dijo una suave voz desde la oscuridad.
-¿Cuál Robert? - dijo Rob.
-Rob, soy yo, Alice - dijo la voz.
-¡Alice, que alegría verte, ¿Cómo esta el país de las maravillas?!
-Robert, hablo en serio…
-¡Charity!
-¿Qué… Cual Charity?
-¡Mi amor!
-¡Oh, no, otra vez la burra al trigo!
Rob camino como pudo y abrazo a Alice, y, aun creyendo que era Charity, quiso tocar una parte de su cuerpo.
-Rob, ¡Te dicen que soy Alice! - dijo ella, tratando de quitar sus manos de su cuerpo - Que asco, hueles asqueroso, hasta el aliento lo tienes mal.
-Oye, si que hueles bien, ¿Eh?, ¿Qué champú usas?
Alice le pego una cachetada a Rob, harta.
-¿Qué diablos…? - dijo Rob.
-Estás borracho - dijo Alice.
-¿Es verdad?
-¡Si!
-¡No!
-Rob…
-¿Por qué te mueves tanto?
-Rob…
-¿Y por que no me contaste que tenías una gemela?
-¡Rob, yo no tengo ninguna gemela! Ven aquí.
Alice llevo arrastrando a Rob hasta el tercer piso, y lo llevo hasta su cuarto, y lo metió en su baño. Comenzó a llenar la bañera con agua fría.
-¿Dónde estamos ahora? - pregunto el, desorientado.
-En tu cuarto de baño - respondió enojada, Alice.
-¿Qué estas haciendo?
-Llenando la bañera.
-¿Para que?
-¿Para que?, pues para que te desemborraches.
-No lo necesito.
-¿A si?, ¿Y quien lo dice?
-Pues, yo… Frank Sinatra…
-Tú no eres Frank Sinatra, eres Robert Wooley.
-Entonces soy… John Lennon
-Basta, métete al agua.
-No me obligaras.
-Si te obligare.
-Entonces lo haré si tu también te metes, pero conmigo, preciosa.
-No quiero.
-Entonces, ¿Qué es lo que quieres?
-¡Que te metas ahí dentro!
-No… ¡Ah, ya se lo que quieres, lo que todas las chicas quieren!
-¿Qué quiero entonces?
Rob cerró la puerta, y acorralo a Alice, y la empezó a besar y a tocar. Alice, cansada de que Rob quisiera abusar de ella cada vez en que estaban solos, se enfureció, y empujo a Rob hacia el agua con ropa y todo.
-¡Alice! - grito Rob, ahogado y asustado, ya con la borrachera pasándosele - ¿Qué sucede, por que estamos aquí?
-Por que estabas borracho - dijo Alice, algo preocupada, y ayudando a salir a Rob de la bañera.
-De nuevo…
-Si, Rob. Te tendrás que quitar todo, estas completamente mojado, lo siento mucho, pero tenia que hacerlo.
-No… no te preocupes, yo tengo la culpa. ¿Puedes salir un poco, para vestirme?
-Claro.
Alice entro por primera vez en el cuarto de Rob, y lo estuvo admirando, hasta que minutos después, Rob salio del baño en ropa interior, y secándose el pelo. A Alice se le pusieron los pelos de punta al ver a Rob en ropa interior, y desvió la mirada
-Uh… si te sientes incomoda, me puedo poner algo encima…
-No te preocupes - Alice estaba sentada en la cama de Rob, y el se sentó a su lado, provocando que a Alice se le pusiera la piel de gallina. Alice considero que el se veía sexy tan solo con boxers y una sudadera.
-Yo… Alice, siento mucho lo que te he hecho, en estos días.
-Bueno, no… no fueron mas que… que besos y caricias… no ha pasado a mayores - Alice desvió la mirada hacia abajo.
-Tienes pasta de dientes en la comisura… - Alice, todavía con la mirada cabizbaja se ruborizo. Rob se inclino, hasta que, con sus rostros muy cerca le limpio el labio.
-¿Por qué no me miras? - volvió a decir Rob, Alice levanto un poco la mirada, pero no lo miro a los ojos.
-¿Yo? Si te miro.
-Pero no a los ojos, ¿Por qué?
-No lo se - dijo ella, y se ruborizo a un mas.
- Si tu me miras... - dijo Rob. Alice recordo una cancion en español.
Rob tomo a Alice del mentón, y giro su cabeza y miro intensamente a los ojos de Alice. Los ojos de Alice, que eran azules, resplandecían en la noche como dosluciérnagas. Rob se perdió en su mirada, acercando cada vez más su rostro al de la chica. Alice también se perdió en sus ojos, por que no se daba cuenta de lo que Rob estaba a punto de hacer. Rob acorto la distancia, y beso dulcemente los labios de la chica. Luego ella permitió que la besara en la boca. El beso de los dos se tornaba cada vez mas apasionado e intenso. Ambos ya se daban cuenta de lo que sus labios hacían, y no perdieron la oportunidad de abrazarse. Alice acariciaba tiernamente toda la espalda de Rob, que poco a poco pudieron ir descubriendo entre ambos. Ambos ya perdían el control de ellos mismos, y Rob comenzó a bajar sus labios hacia el cuello de Alice. Sus labios rozaban su cuello con tal intensidad que lograron robarle un gemido de excitación a Alice. La chica acariciaba cada parte de piel expuesta de Rob, y Rob también aprovechaba de aquello. Hasta que Rob la levanto un poco, la llevo hasta el respaldo de la cama y la recostó en ella. De a poco comenzó a subir el pijama de Alice, hasta que esta reacciono y se dio cuenta de lo que estaban a punto de hacer.
-¡Para! - grito, y Rob se asusto y se alejo del cuerpo de Alice, ya que esta lo había empujado.
-Rob, lo siento pero yo no soy así - dijo Alice, algo exaltada.
-Oh, no, Alice, por favor, perdóname. Lo siento, y esta vez no me lo perdonare.
-No, no, también es mi culpa, ambos nos dejamos llevar por esta situación, creo que lo mejor será irme - dijo ella, arreglándose su cabello.
-Yo no quería provocar esto, en serio - dijo Rob, levantándose y abrazándola.
-Yo… yo me voy… yo jamás haría esto a esta edad - dijo avergonzada de si misma Alice, y alejando a Rob de ella.
-Lo se, por que tu no eres igual que las demás.
-Hasta mañana - dijo ella, y beso los labios de Rob.
Rob volvió a estar triste. Ese momento robado no se conseguía fácilmente, y menos con Alice, y había que decir, que justo en ese momento había sido completamente maravilloso. Se sentía muy bien cada vez que sentía las manos de Alice cerca, lo hacían sentir vivo. Por otra parte, Alice había quedado en las nubes al sentir el cuerpo de Rob cerca del suyo, y sus labios besándola. Pero no quería tener es tipo de relaciones todavía, ella lo había jurado tiempo antes, y no lo hacia solamente por que seria algo malo, sino por que era estúpido quedar embarazada a tan corta edad, y menos con alguien que no estaba muy segura de cómo era y si en realidad lo amaba. Pero era inevitable dejar de pensar en Rob, mucho menos después de lo que habían estado a punto de hacer.
Pasó otra semana más, y ahora Alice era peor que antes, estaba muy retraída, más tímida de lo normal, y se alejaba de Rob lo más que podía. Rob no la iba a obligar a hacer lo que sabia que no quería, ellos simplemente se saludaban en la mañana y se despedían en la noche. Pero por dentro, Rob se moría de ganas se abrazarla y besarla de nuevo, y miles de veces mas. En Alice no era tanto las ganas de besarlo, pero tenia que aceptar que solo quería tenerlo cerca, y Tracy le daba consejos, pero Alice de verdad tenia pegado a Rob en su mente.
Finalmente, Rob se termino cansando de tanta monotonía, y se decidió por hacer algo para al menos quedar como buenos amigos, y no como la bella y la bestia.
Una mañana, del día de su último partido de basketball, sábado por supuesto, Rob se dirigió hacia la habitación de Alice luego de bañarse. Pero Alice no estaba en su habitación, se estaba bañando. Espero, hasta que minutos después, Alice salía del baño envuelta en una toalla, y con su celular en mano sin darse cuenta de que Rob estaba.
-…No, no, no, tendría que verlo… es que voy a ir al… si… es que… vamos, Tracy… ¿y si me acompañas?... por favor… las dos… y Harold, también… por supuesto…OK… Tracy… es que aun no puedo olvidarme de Rob… ya lo se… pero… si, es que ayer… te lo tengo que contar en persona… fue privado… ¡Tracy!... no… bueno, quizás un poco… vamos, vamos, estoy perdiendo tiempo, entonces te veo en la escuela… Adiós - Alice corto, medio riéndose, y al darse la vuelta pego un grito que hizo espantar a Rob - ¡¿Cómo se te ocurre venir aquí sin tocar la puerta mientras me baño?!
-¡Lo siento, no quiero molestarte, solo quería hablarte!
-¿Por qué siempre me acosas?
-No es que quiera acosarte… - a Rob se le empezaron a erizar los bellos, y a sonrojársele las mejillas - se te esta cayendo la toalla… - dijo con la voz algo distorsionada.
-¡Dios! - dijo Alice, arreglándose la toalla - vete de aquí, después hablamos, si quieres.
-No, no voy a dejar esto aquí, tenemos que hablar, y ahora, no puedes dejar lo que hicimos anoche como si no hubiese pasado nunca nada, no asi…
-Lo que hicimos anoche… lo que hicimos anoche es algo que estuvo a punto de terminar en otra cosa, es algo que no debería haber pasado, y es algo que no deberíamos hacer nunca…
-¡No, entonces no sabes lo que significa el amor…!
-¡Tú no me vengas hablar de lo que es el amor, tú piensas que el amor es sexo, y no es así…!
-Antes era así, ahora ya no, ahora se que el amor es lo que siento por ti…
-Tú nunca has sabido lo que es el amor por que jamás lo has sentido por alguien, y menos lo sentirías por mí…
-¡Y si he sentido amor por alguien! - grito desaforadamente, y gimoteo un poco. Alice le miro extrañada, jamás habría pensado en que Rob llorara de esa forma. Rob se sentó, y derramo varias lagrimas - yo amaba a mi madre, con toda el alma… y aunque ella este muerta, la sigo amando…
-Lo siento mucho, Rob, yo no… no quería hacerte sentir mal, es que estaba un poco enojada contigo - dijo Alice, triste, y se sentó junto a Rob.
-No sabes cuanto la extraño, yo… aun no puedo olvidarme de ella, y siento como si me faltara algo… Por eso es que bebo tanto, es para olvidarme de todos los problemas que tengo, yo antes no era así, jamás me había acercado ni siquiera a una copa de vino. Pero entonces llegaste tú. Al principio solo me gustaste, pero me di cuenta que al final termine enamorado de ti. Pero, es completamente difícil intentar estar contigo, sobre todo cuando yo sigo inestable. Supuse que tarde o temprano te aburrirías de que yo te siguiera como un loco, y de que te acosara cada vez que estuviéramos solos. Es que siempre he sido así, siempre que quiero algo, no me canso hasta conseguirlo.
-Lo siento de verdad, Rob - Alice verdaderamente se había compadecido de Rob.
Alice abrazo fuertemente a Rob. Pero definitivamente, Rob no tenía vuelta atrás. Comenzó a juntar su rostro al de Alice, y beso sus labios. Alice por primera vez no dejo obstáculos a Rob, y este empezó a besar su boca, y recostó a la chica en la cama, mientras la besaba. Eso si que no lo iba a permitir Alice.
-¡¿Ves como terminas besándome cada vez que estamos solos?!, ¡Odio esto! - dijo ella, enojada.
-¡Lo siento, te lo dije!
-Creía que solo me ibas a besar tranquilamente, pero claro, como tú te metes con cualquiera y siempre las terminas llevando a la cama…
-Esta bien, esta bien… Bueno, lo que de verdad venia a hacer aquí es a preguntarte si iras a verme al partido de basket hoy.
-Por supuesto.
-Por que aun no puedes olvidarme…
-¡Oye! - dijo Alice y sonrió sarcásticamente.
-Bueno, nos vemos en el gimnasio.
-Hasta luego.