← Historia 44340 · de
Historia 44340 — capítulo 5
Querido Scorpius:
No tengo ni idea de por qué no se me ocurrió esto antes, es tan simple enviarte una carta.
Te escribo para acerte llegar mi cariño, para acompañarte en tu soledad, para sentirnos juntos. Aunque estes tú en tu sitio y yo en el mío, como un ángel de la guarda. Quiero ser tu ángel y velar tus sueños y estar con tigo todo el momento. Aquí todo va normal, te extraño Scorpius, te extraño y no puedo parpadear sin verte estampado en mis parpado, no puedo dormir sin esperar a soñar contigo. No te pongas mal porque este sola (aunque así me sienta por no tenerte a mi lado) ya tengo una amiga, se llama Juliette. Es muy buena persona y me ayuda en todo.
Por favor, amor, responde esta carta. Te extraño con todo el alma. Te amo. Rose ♥
Scorpius estaba muy sorprendido. A él tampoco se le paso nunca por la cabeza la idea de las cartas. Seguro no se dio cuenta porque las ideas más obvias se pasan por alto cuanfdo estas desesperado y te quedas con las ideas desesperadas, locas y surrealistas.
Esa carta, que había llegado como una briza fresca en medio del atormetador calor del desierto, le había dado esperanza a Scorpius y la algría comenzaba a aflorar en su mirada.
Todavía repasaba en su mente el momento del desayuno del lunes. Estaba sentado en la mesa de gryffindor (a Scorpius le resultaba absurdo ponerle el nobre de las casa a las mesas ya que desde la segunda guerra los alumnos se sentaban en la mesa que se les daba la gana. Solo se respetaban el orden de las casa en los banquetes de bienvenida y despedida) cuando un lechuza color cafe entró por la ventana, un poco atrasada para el correo, y se dirigió directamente a Scorpius. Este supuso que era otra carta de su familia, aunque le extraño no ver la lechuza dorada que simpre utilizaban, por lo que ni se molestó en abrir la carta y la arrojó sobre la mesa. Pero Albus notó extraña la llegada de esa carta. Por eso la tomó en sus manos para verla mejor. Un grito de alegría y sorpresa salio de su pecho cuando vio de quien provenía la carta. A Scorpius casi se le para el corazón de emoción al ver la delicada letra de Rose estampada en ese sobre de papel. Al terminar de leer la carta Scorpius levantó la vista y vio a todos los amigos y primos de Rose observandolo, como esperando que le dijera el mensaje de esa carta. El rubio se paro al instante y salio del comedor, no sin antes mirar disimuladamente a su mejor amigo. Albus entendió al instante lo que le quiso decir Scor y pronto estaba de pie al lado de él.
Scorpius había pensado mil maneras de responder a esa carta, pero todavía no encontraba las palabras para describirlo. Tener noticias de Rose, saber como estaba y lo que sentía, saber que lo extrañaba de la misma manera que él lo hacía. Quiso hacer un último intento esa noche. Se negaba a pensar que Rose tendría que esperar un día más la tan esperada respuesta.
Querid Mi querida Rose: Estoy seguro de haberte dicho lo mucho que te amo, pero nunca te he explicado todo lo que te necesito.Rose, me haces tanta falta como respirar, como comer o quizá más. Desde que te fuiste, mi vida quedó vacía, sola, sin ti yo ya no tengo vida.Pero tu carta llegó en el momento indicado. Fue como encontrar un poco de agua en medio del desierto. ¿Qué digo un poco de agua? Fue como un mar que se abrió delante de mi, sofocando la sed de no tenerte a mi lado en este desierto que es vivir sin ti.Pero más allá de eso, estoy bien (dependiendo del punto de vista, por lo menos sigo vivo).Mi Rose, necesito que mantengamos este contacto por cartas. Porque cada carta, cada frase, cada letra que escribas será un alivio para este dolor que se encuentra en el centro mismo de mi alma y me tortura hasta no poder más.Ultimamente, sin tu compañía, sin ninguna motivación, fui dejando mi vida, olvidandome de vivirla. Me sentía tan vacío si tu participación en mi existencia que ya no quería vivir.Pero ahora me doy cuenta de que debo seguir adelante por ti. Debo pensar en mi para vivir por ti. Rose, espero tu respuesta.Por favor responde y, como tú dijiste, acompañame a estar solo. Te amo con todo el corazón, nunca lo olvides. Scorpius.
Con toda la ansiedad provocada, por saber que por fin enviaría su respuesta a Rose, Scorpius olvidó la hora y salió presuroso de las masmorras de Slytherin. Corrió hacia la lechuzería lo más rápido que pudo, esquivando prefectos y profesores. Cuando llegó, tomó la primera lechuza que vió y ató su carta a la pata de la misma.
-Al la Academia Beauxbatons-susurró Scorpius al animal y este emprendió el vuelo en mitad de la noche.
El rubio estaba regresando a su sala común. Por fin entraba en contacto con su querida pelirroja, estaba muy emocionado. Caminó tranquilamente hasta las masmorras y se dirgía hacia su sala común cuando:
-¿Que se supone que hace fuera de su cama a esta hora, señor Malfoy?-preguntó uno de los profesores.-Me temo que tendré que castigarlo. Estas no son horas para andar fuera de su casa.
"Genial, un castigo" pensó Scor mientras seguí al profesor hasta el despacho.
"Una semana limpiando con Filch los trofeos no está tan mal considrando que es a cambio de enviarle una carta a Rose. Es un precio prácticamente nulo."esto pensaba el rubio mientras caminaba hacia su habitación el las masmorras de Slytherin. Con toda la ansiedad por que pasaran los días y or fin recibiera la carta de su querida pelirroja, Scorpius se durmió en el acto y prfundamente, con una sonrisa en la cara y los más dulces sueños con Rose.