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Historia 44508 — capítulo 3
Clara y Stella llegaron juntas al teatro,tres horas antes del estreno,como habían acordado con el resto del elenco,para ultimar detalles y repasar el libro.
Habían convenido vestirse las dos de rojo,para repeler toda envidia,solo que con modelos totalmente diferentes.
Clara lucía un vestido sobre las rodillas,de gasa y encaje,acorde con su personalidad avasallante y sensual,mientras que Stella,otro realizado en tafeta,largo hasta los tobillos,con un corte más clásico.
No hallaron a nadie más que al equipo de técnicos,y se asombraron bastante.
Una grata sorpresa las esperaba en los camarines.
Allí ya estaban todos,que a sus espaldas habían pactado recibirlas con dos enormes ramos de flores,ya ataviados con el vestuario,y con todo el caudal de cariño que fuesen capaces de dar.
Stella,se emocionó,como era de esperarse,mientras que Clara se conectó en un beso interminable con su Romeo morocho,causa y obsesión de su vida.
-¡Guarda el festejo para esta madrugada!-dijo Bruno para comenzar a pelear con Sebastián,quien parecía alucinado con el vestido rojo de su novia.
-Un vaquero andrajoso no me dirá lo que debo hacer con mi chica- le contestó.
Bruno estaba perfecto en su estereotipo.
Su cabello largo y ondeado,suelto sobre sus hombros,la barba crecida y sus hermosos ojos celestes sobre una piel bronceada,lo hacían parecer salido de una producción de Hollywood.
Rafa lucía como todo un universitario,con un pantalón de gabardina y un sweater punto inglés, y para la felicidad de Stella,Diego se había quitado su flequillo rubio lacio de la frente,por lo que sus facciones quedaban más expuestas al presentar el peinado con gel,clásico de un ejecutivo.
Todos estaban impecables.
Faltaba Eleonora,a quien tenían reservada como sorpresa para el final.
Rafa fue a buscarla al camarín contiguo,y de inmediato,se hizo presente.
Fue la princesa más delicada que una obra de teatro hubiera podido tener.
Se había vestido para impactar en la sensibilidad del público.
Sabía que su tarea no era sencilla, y que tenía sobre sus espaldas la responsabilidad de no defraudar el talento de Stella como escritora,ni las exigencias profesionales de Clara,que le había pedido que sacara a relucir lo mejor de ella misma.
Sabía también que tenía cuatro cambios de vestuario y peinado,que debía realizarlos con agilidad,y que en definitiva aquella simple comedia ,pondría a prueba su fuego interior,y sus ganas de luchar por lo que ella creía justo.
Al cabo de una charla distendida,luego de que el grupo pasara el guión,el tiempo se deslizó más rápido.
Las voces de los espectadores comenzaron lentamente a poblar la sala.
El debut,era inminente,y también la presencia de Samanta.
Rafa espió a través del telón.Allí se encontraba la bruja,sentada en la primera fila,al lado del director del diario local,el intendente y algunos miembros del municipio.
Había fuego en sus ojos.Era como una especie de fiera al acecho de su víctima.
Miraba su reloj con impaciencia.
Había llegado su momento de matar.