Tituladas 16.2% · 32,298 de 199,415 descubiertas
Rescatado 61.5% · 57,949 de 94,296 páginas identificadas · 57,939/58,568 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 44508 · de

Historia 44508 — capítulo 4

Samanta tomó de su bolso una agenda y  una costosa lapicera.

Necesitaría tomar nota de lo que estaba a punto de ver.

Aunque en realidad,solo quería establecer el orden de los puntos a criticar;el resumen de sus comentarios maliciosos.

Se encontraba allí,expectante,con  uno de sus convencionales trajes oscuros de saco y pantalón,y un cabello lacio desprovisto de toda gota de encanto.

Nada le importaba la beneficencia.

Estaba apresurada por hacer trizas a sus enemigos,depositarios de su desprecio.

Era el orgullo,quien hablaba a través de sus actitudes.

Tenía ganas de hacer daño.

Su mente vagaba en una creciente impaciencia.

De repente,su grupo musical favorito de todos los tiempos,comenzó a sonar como apertura del telón, y como marco de la primera escena,con una bellísima melodía.

Samanta quedó descolocada.

Ya no pudo criticar desfavorablemente la música.

Su costosa lapicera quedó en el aire,sin nada malo que anotar.

A ello, le siguió la escena del estilo  de Romeo y Julieta.

Se sorprendió ante la actuación risueña y enternecedora de Sebastián,tan suyo en otros tiempos,en un rol que no se parecía en absoluto a su forma de ser.

Quedó entre fascinada y llena de rabia por haberlo perdido.

Pero la brillante interpretación logró imponerse.

-Correctas-anotó como resumen para las escenas del vaquero y el universitario.

Por último, dedicó un cuidado especial para el análisis del cuadro de  su otro ex amante.

La sorprendió gratamente la performance de Diego.Le creyó su papel.

Y nuevamente lamentó que otro hombre valioso e inteligente ya no estuviera con ella.

Un mar de amargura asesina hubiera colapsado  su cerebro, de no haber sido por la dulzura actoral de Eleonora.

De esa especie de princesa sin tiempo,brillante,enamorada del amor,más allá de cualquier marco.

Samanta se preguntó en qué momento había dejado de sentirse así.

Pero no se permitió conmoverse.

Recordó a las dos malditas  derrochadoras de talento.Clara y Stella.Las odió porque habían realizado una puesta tan genial,que la habían inhabilitado para ser despiadada.

El público aplaudió de pie.

La sala estaba llena.

Se respiaraba magia.

El intendente subió al escenario junto con el director del hospital y el dueño del diario y efectuaron al elenco los agradecimientos pertinentes.

El éxito se adueñó del lugar.

Los ángeles bajaron.

Samanta se quedó en silencio,mientras la ovación continuaba por minutos y sus odiados saludaban una y otra vez.

Solo una anotación descansaba en la página de su agenda.

Al día siguiente plasmaría su comentario en el periódico.