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Secuestro Secreto. HG/DM — capítulo 23

  • Hermione, sales con él cierto? - La pelirroja parecía casi tan emocionada como ella, hacía mucho tiempo que no hacían nada juntos, todo habían sido planes, planes, lógica y nada más. Salían a festejar, nada mas emocionante que Harry fuera descubierto de una vez por el director, Snape lo había logrado, había hecho el primer paso para tirar al chico abajo. Qué mejor ocación para festejar que aquella.   - Ponte esto Hermione, el rojo te pega mucho y es tan distinto a cualquier otra cosa que te has puesto antes, es hermoso.    - Si creo que le gustará. Consiguió un permiso especial del Director para que pudiéramos salir, realmente impresionante.     - Sabes qué se trae entre manos?     - Ni idea, la verdad ni idea. Pero estoy emocionada, una cena romántica viniendo de Draco es como no se mucho. El es tan frió por momentos y tan atento, romántico y perfecto en otros. Espero que mejore la situación tan distanciada, tan alejada por planes y bandos. Quiero por una noche ser una chica común.      - Una chica común no sale con multimillonarios, sexys, educados y mortífagos que quieren derrotar a su amo todos los días. - No pudieron contener la risa. Tanta realidad junta las tentaba.     - Qué vas a hacer con el romántico, ahh no maniático de tu novio. El jugador estrella, el chico que vivió, el señor Harry Potter.     - Voy a seguir con el para buscar información por el momento voy a ser la novia idiota que el quiere, y después lo voy a matar.      - No exageres Giny...    - Lo voy a matar yo misma... 

  - Leavender, tienes que entenderlo corazón, tenemos que derrotarlo. Harry es aún peor que Voldemort. De igual forma, esto hay que guardarlo, conseguir aliados es primordial porque cuando sea el momento el que lo tenga más cerca tiene que matarlo.     - No se dará cuenta?   - No si fingimos tan bien como él lo hizo estos seis años.    - Tengo miedo de que alguno de ellos te mate, nos mate.    - No lo hará. Ya sabes el plan, cuando pase un cierto tiempo no me vas a gustar más, así el pensará que me tiene para él solo que no hay distracción posible, que solo nos quedamos Hermione, él y yo. Y nosotros dos seremos sus escudos y ejecutores humanos.    - Y dónde nos veremos?    - Donde nos lleve el viento. Te amo como nunca amé a nadie, quiero pasar mi vida contigo, bebé, pero no puedo exponerte tanto. Se que quieres ayudar, pero serías a todos los efectos, un ...    - Dilo, Ron un estorbo, un problema lo se. - Su mirada era triste, pero en el fondo supo que tenía que cumplir con su parte. Toda la escuela ayudaría, toda la escuela mataría al Voldemort, y a su elegido.  Sus labios se juntaron, sus labios sellaron un pacto divino, casi tan poderoso como un inquebrantable.   ---------------------------------------------------------------------------------------------       La vería bajar por esa escalera de mármol, la llevaría al restaurante y allí le pediría que fuera su esposa. Draco Malfoy nunca había estado tan decidido ni tan feliz como en aquel momento. Era joven, pero conseguiría estar con ella por siempre.     - Estás bien Draco, pero tu padre...     - Tendrá que acatar las órdenes del Sr Oscuro. Él en persona permitió el compromiso.    - Permitió Draco, no lo ordenó.    - Lo se.    - Estás dispúesto a soportar el castigo o los castigos.    - Lo estoy. Hoy le pediré a Hermione que sea mi esposa.    - Suerte Draco.    - Gracias Bleise ... Te has puesto melodramático amigo.    - Creo que se te contagió lo idiota de los Griffindor. 

   Estaba llegando antes, decidió salir a los jardines. Hacía calor, un calor inusual teniendo en cuenta la época del año. Estaba intrigada, Draco no era de comportarse así, mucho menos exponerse aunque más no fuera en un lugar para multimillonarios, reservados en el que la información se guardaba con inquebrantables.     Tenía que admitir que estaba hermosa, arreglada de una manera envidiable, el vestido infartan-te rojo, mostraba lo suficiente para hacerla deseable para cualquiera, corto, ecotado, brillante, ajustado, elegante y caro. Su pelo recogido en un moño, maquillada casi imperceptiblemente. Sabía o intuía que Draco iría de etiqueta, sería ella la envidia de cualquier mujer. La marca la había tapado con un maquillaje moggle especial.    - Ya casi es la hora. - Se disponía entrar en el castillo cuando alguien le tapó la cara y la arrastró hacia las afueras, donde estaba permitido desaparecer. Intentó resistirse, intentó impedir aquello. Gritó, pero nadie la escucharía con la boca tapada y tan lejos de algún alma humana. Las lágrimas inundaron su rostro. O mejor dicho la palma de su captor. Olía a perfume, perfume caro...    - Granger, quieta.    No podía ser, no estaba pasando aquello. No la habían secuestrado de nuevo. No estaba perdida, no se estaba perdiendo la noche de su vida. Eso era, obviamente un sueño.   - No estás soñando Granger. Te voy a soltar la boca, pero no vas a gritar porque nadie te va a escuchar. No estas en mi casa, ni en ningún lugar poblado. No voy a quitarte la venda de los ojos. Queda claro. - Un casi imperceptible asentimiento le hizo liberar la mano que sujetaba la boca de la chica. 

  • Por qué? --  - No estarás más con mi hijo.   - El Sr. Oscuro lo permite.   - Pero no lo ordena, por lo tanto tengo que consentirlo yo. Te alejarás de Draco.   - Lamentará esto.   - No vas a aceptar la propuesta de matrimonio que te va a dar.   - Que--   - No la aceptarás. O mejor dicho, no querrá. Ningún Malfoy nunca se casaría con una impura.  - Su hijo me ama. Yo soy una sangre sucia.   - Pero eres pura... - La mirada de horror de la chica deleitó al hombre. Le enseñaría lo que significaba meterse con Lucius Malfoy. La tiró contra la pared, estaba cerca de su oído, estaba tan cerca que sentía sus sollozos, sus lágrimas, su respiración agitada. Le demostraría quién mandaba allí.    - Por favor...    - Oh, no Granger, no habrá por favor que baste... - Pero no llegó a tocarla, un hechizo lo dejó inconsciente. En la puerta, sudoroso, desarreglado en traje de etiqueta estaba Draco, con la varita extendida. Sus ojos desorbitados la miraban sin ver.   - Hermione...   - Draco...- No podía parar de llorar. Draco se acercó en dos pasos, la abrazó y la besó tierna mente. Como si de un momento a otro fuera a romperse en miles de pedazos.   - Lo siento, Hermione, realmente... 
  • Sh... estoy bien. Gracias a ti, estoy bien. Te amo.  - Hermione, sé que no es el mejor momento. Pero serías mi esposa?  --------------------------------------------------------------------------------------------------------- COMENTE PLEASE. ESPERO QUE GUSTE. DEDICADO A