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Secuestro Secreto. HG/DM — capítulo 24
- Draco, yo... yo.. - No sabía como explicar aquel sentimiento que amenazaba con desarmarla, las lágrimas corrían implacables sobre la cara de la joven, aquellos ojos caramelo que tanto gustaban al rubio brillaban bajo la luz de la luna, las lágrimas marcaban los surcos que dejaba el alma, Y él, desesperado no sabía si la joven a quien amaba estaba asustada y triste por una obvia negativa ante el poco adecuado momento de la proposición, o por el contrario la emoción de escuchar tan anhelada propuesta la superaba en felicidad.
- Hermione, amor, dime por favor que no te hice llorar.- Nunca creyó que un Malfoy fuera capaz de expresar en la mirada tanto amor, tanta preocupación y anhelo. Sentía la palma del joven sostener su mejilla como si ella fuera incapaz de sostener su cabeza, como si su rostro se pudiera romper, como si temiera que se esfumaría en el aire si la soltaba. Los minutos, tal vez segundos transcurrían fragantes como si el espacio tiempo se hubiera detenido, ya no eran conscientes de nada salvo de los ojos del otro.
- Draco, yo... yo te amo.
- Aceptas, Lo haces Hermione?
- Si. - No aguantaron más, sus labios se unieron en un beso apasionado, un beso que sellaba un pacto sagrado.No había bandos, ni poder sobre la tierra que lograra separarlos. Ellos habían nacido para estar juntos y nadie les separaría,
- Quiero que nos casemos con solo dos testigos, lo antes posible. Nadie puede saber o aún, pero quiero que ante mi, seas mi esposa y yo ante ti, sea tu esposo. Quiero que nos pertenezcamos mutuamente. Quiero hacer las cosas bien, para que nada, nadie nos pueda separar nunca. Cuando estemos casados Hermione, te juro, mi padre no podrá tocarte un solo cabello.
- Lo se. Cuando sea tu esposa no podrá haber mujer u hombre que nos separe. No habrá Voldemort, Potter o Dumbledore que nos aleje porque nosotros, somos uno, uno que ha nacido para ser dos. Dos mitades...
- Dos mitades que se complementan y terminan la frase del otro. Hoy no hay guerra...
- No hay bandos...
- Ni planes...
- Ni marcas - Cada frase terminada por uno de ellos, alternando las frases como si estuvieran ensayando un libreto conocido de toda la vida, sincronizaban perfectamente, nariz contra nariz con los labios casi rozando, los cabellos de la castaña cayendo desordenadamente contra la mejilla del rubio, la mano de éste sobre la mejilla de la joven eran uno en dos. Unidos por el alma, por el amor. Por primera vez Draco entendió la verdad en la frase el amor todo lo gana. - Solo me importas...
- TU. -Esa fue la única palabra que dijeron juntos, sin ensayar, sin pensarlo se unieron en un nuevo beso.
- Donde está Hermione Ron?
- Ni idea creo que se fue a dormir, estaba enojada porque se saco un Aceptable en transformaciones o algo así. - Tenía que sonar natural, después de todo era, presuntamente su mejor amigo. O eso tenía al menos que seguir pensando. - Y mi hermana?
- Está en su cuarto, estaba muy cansada...
- Mmm ... que raro. Tengo hambre. - Quería matarlo, estrangularlo, lentamente. No sabía qué le había hecho a su hermana pero seguramente nada no era opcional. No viniendo de un monstruo como ese chico. Era divertido, ver como todos pensaban lo bueno, poco afortunado, huérfano inocente que era. Nadie sabía por ejemplo que con Voldemort tenían planeado pelearse a muerte, pero habían tenido hacía menos de una semana una reunión privada para hacer un acuerdo. Los dos querían a Dumbledore muerto. Los dos querían a Hogwarts destruido para comenzar una nueva era. Los dos querían a parte de los mortíifagos caídos y parte de la Orden muerta. En definitiva trabajarían cada uno por su lado, pero en un objetivo común. Cuando este se cumpliera tendrían la lucha y los frutos quedarían para el ganador. Destruiría a Voldemort, Dumbledore, Snape, Malfoy y Weasley. Ron tenía que morir como un mártir. Si él moría, todos se compadecerían de él, todos lo apoyarían ya que la guerra le había costado a sus padre, su padrino, su hermano de la vida... - Ron, aveces temo no poder protegerlos a todos.
- No tienes que hacerlo Harry, nos protegeremos mutuamente, te ayudaremos a derrotar al innombrable. Lo haremos juntos. Se que es mucha presión para ti solo amigo. Recuerda nunca estarás solo. Ambos se mentían, pero uno de ellos no sabía que su máscara había caída para mucha gente. En su mente era un ser apreciado por todos. En la realidad, ya no era nadie.
- Draco es hermoso, - La emoción, la alegría el miedo y la tristeza se mezclaban en esa expresión turbia. Las lágrimas viajaban nuevamente por su rostro y se agolpaban en la mono del joven. - No podré usarlo. - Podrás. Lo ocultaremos con magia así solo lo verán quienes nosotros queramos que lo vean. Después de todo, con que tu lo veas, con que yo lo vea... es suficiente. Hoy, mañana y para el resto de mi vida, no existirá dolor en el mundo que me haga olvidar lo que yo te amo. Mi padre no logrará arrancar este sentimiento. No logrará helar mi corazón nuevamente. Viviré en un mundo en donde los Malfoy tengan permitido amar. Tengan permitido soñar, reír y ser felices. No permitiré que nadie viva como yo viví.
- No habrá nadie en el mundo que no te permita amarme, porque no hay nadie en el mundo que no me permita amarte.
- Mira la luna, se refleja en tus ojos.
- Y los tuyos son la luna Draco. Son luna llena para mi, esos ojos grises me hacen llegar al cielo cada vez que los veo.
- El día de hoy...
- La noche de hoy.
- Tenemos permitido ser felices, vamos a cenar. Disfrutemos nuestra luna, porque mañana nos amaremos más, pero será en silencio.
- Mañana te querré como nunca porque no podré gritárselo al mundo.
- Pero por el bien de todos.
- Por el bien nuestro.
- Por nuestro amor.
- Nos amaremos en silencio, desde hoy hasta que ellos caigan. - -------------------------------------------------------------------------------------------------------ES CURSI LO SE PERO ERA HORA DE QUE EL DRAMIONE FUERA DRAMIONE AUNQUE SEA EN UN CAPITULO. COMENTEN.