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Secuestro Secreto. HG/DM — capítulo 25

Me casaré padre:        - Tenemos que salir rápido antes de que alguien lo note. - Era de noche, el frío los calaba, pero los jóvenes no se detuvieron.        - Bleise, Giny, están seguros? Podrían meterse en un gran problema.       - Si, ya. Vayámonos.     Pasaron corriendo los jardines de la escuela sin ser vistos, sin que nadie se percatara de su ausencia. Estaban emocionados, ansiosos... temerosos. Todos sabían que era un momento crítico. Cuando llegaron a los límites del castillo se tomaron de las manos y se desaparecieron.    Aparecieron en una calle concurrida, y entraron en el edificio que los estaba esperando, un hotel moggle muy lujoso, dentro en la suite presidencial los esperaba un oficial ministerial que haría legal el casamiento.    A los magos le resultaba muy incómoda la situación, la ropa moggle, el hotel, el dinero todo. Pero al final consiguieron. Cuando ingresaron a la habitación, sentado en el lugar del oficial ministerial, estaba Lucius Malfoy. Su cara era tan fría, la magia a su alrededor era tangible.   Todos se quedaron helados, de piedra. Nadie entendía qué era lo que estaba pasando, y nadie estaba seguro de quererlo saber.           -Draco, hijo, nadie mejor que tu sabe que el dinero te abre muchas puertas. Pensabas que no podría impedirlo? Que ingenuo, es evidente que te has olvidado lo persistente y sagaz que puedo llegar a ser.           - Padre.- No podía moverse, no podía sentir otra cosa que un pánico inconsciente. No quería sentirlo, pero no podía evitarlo. Su padre era ante todo una persona sumamente peligrosa. Y toda su ira tenía una dirección: la suya.           - Salgan todos ya.           - No, usted no se va a ... - La mano de Draco Malfoy calló a la pelirroja. - Vallan, los alcanzo luego.           - No, Draco... - Pero tanto como Hermione como Bleise se la estaban llevando fuera. - Si nos quedamos será peor para Draco.           - Hermione, no puedes dejarlo ahí solo...            - No quiero hacerlo, y todo me dice que entre y lo enfrente, pero Draco quiere ser él el que se levante ante se padre y hasta que no lo haga no puedo hacer nada Gin.            - Granger tiene razón, conozco a Lucius, y si nos entrometemos puede lastimar aún más a Draco.          Apesadumbrados partieron a la escuela dispuestos a esperarlo hasta que regresara... si regresaba.            La temperatura de la habitación parecía haber disminuido al menos unos grados, sino no podía explicar el temblor que le recorría cada centímetro de su cuerpo. Lucius Malfoy no había movido un dedo, no había dicho nada. No aún al menos, De pronto su padre movió el brazo un golpeo a toda velocidad las piernas de su hijo con el bastón. Sintió como si miles de agujas rompieran la piel donde había caído ese objeto. Casi calló al suelo de rodillas pero consiguió sostenerse a tiempo y mirar a los ojos al hombre.         - Veo que olvidaste algunas cosas Draco. Admito mi error, fui muy... condescendiente, muy permisivo. No te impuse límites Draco, no en algún tiempo. Pero no volveré a caer en el mismo error dos veces Draco. No te fallaré nuevamente. - Un escalofrío recorrió la espina dorsal del joven, pero no retrocedió. Supo lo que pasaría desde que vio sentado al adulto en esa maldita habitación.         Lucius Malfoy se adelantó rápidamente descargando con violencia el bastón nuevamente en las piernas del chico, consiguiendo esta vez que cayera de rodillas, aún así no escapo sonido alguno de la boca del joven. - Dime Draco que pensabas hacer.        - Voy a casarme, padre. -     - Ibas, Draco, Ibas,,, -  Lucius Malfoy sacó la varita y sujetó las piernas del joven al suelo con magia, algo asquerosa mente familiar para el joven, y descargo otro golpe, esta vez en la espalda. - Creo que ya estas mayor para castigos de niños... - No habló más. Quería humillar a su hijo, hacerle suplicar que se detenga, como siempre había hecho. Mostrarle que solo era un mocoso.       - Dime hijo, sigues con esa idea de casarte con la sangre sucia? - Estaba furioso, Draco estaba llorando, o casi, temblaba y gritaba, pero no había pedido que cese el castigo, no había dicho que si a todo lo que había exigido, no había bajado la vista, simplemente soportaba como podía su castigo. - ¡Dime!       - Voy a casarme con ella, padre. El... señor... el señor oscuro lo ... lo permite. Lo... lo... lo haré. 

        - Mi Señor.          - Dime, que te trae a estas horas por aquí. - La silbante voz era peligrosa. Estaba en un cuerda muy fina. Demasiado.          - Mi Señor, usted me dijo que tenía una recompensa por la última misión. Que podía elegirla cuando quisiera.          - Qué es lo que quieres a las dos de la mañana Hermione. Porque si no es importante...         - Lo pagaré, lo se.          - Me intriga, dime, qué es lo que quieres.          - Deseo que llame a Lucius Malfoy ahora y que le prohíba salir de su mansión o lo mantenga lejos un tiempo prudencial de mi y de...         - De Draco. Así que está en problemas. - La risa de Voldemort le heló la sangre pero no se movió. No se atrevió ni a respirar. - Si salvo a tu novio de su padre, tendrás que portarte muy, muy bien. Podría decirle a Lucius que le haga una visita familiar a Draco...           - Lo haré mi Señor. - Se arrodilló frente al Señor Oscuro hasta que hizo el llamado. Luego fue a la puerta del hotel donde la esperaban sus amigos aguardando la hora en la que Lucius Malfoy abandonara el edificio. Todo estaba planeado de ahí por flu llegarían al despacho de Snape, la única persona confiable a la que podrían acudir. - Ya está.  -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------           - De nuevo hijo, qué harás con la Sangre Sucia? - Miró al joven, había sangre en su camisa tirada a un lado en el suelo, hacía rato le había sacado esta prenda a su hijo, las heridas en su espalda eran bastante feas, no tendría que tardar en ceder. Tenía que ceder, ningún mocoso desafiaba a Lucius Malfoy.              - Ca...casarme. - Quería decir muchas cosas pero ya no tenía fuerzas para nada. Sería tan fácil ceder, sin embargo no lo haría. Tenía que aguantar.              - No, no Draco. - Levantó su bastón nuevamente, vio como su hijo cerraba los puños y los ojos en anticipación, pero justo cuando iba a descargar el golpe su marca ardió imperiosamente. Bajó el bastón, y se dirigió rápidamente a la salida, sin darse vuelta siquiera. - Draco, esto no ha terminado, reflexiona cuanto puedes soportar. - Y se fue.             Draco Malfoy suspiró aliviado y se desmayo. Cuando abrió los ojos nuevamente estaba baca abajo en un colchón, en un cuarto que reconoció al instante. Snape. A su lado Hermione Granger estaba sentada, acariciando su cabeza. Quiso hablar pero el intento dolía demasiado.            - Shh... no hables. Te amo.-            - Draco, no te muevas, necesitas descansar, si empeoras un poco tendré que llevarte a enfermería y seguramente a San Mongo....      No habló, dejó que la paz y las medicinas hicieran el resto y volvió a dormirse. Ya podrían hablar del futuro. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- GRACIAS POR LEER. SALUDOS. COMENTEN ES DURO EL CAP PERO ME PARECIÓ REALISTA. FALTA POCO PARA EL FINAL MUCHAS MASCARAS YA CAYERON Y FALTAN MAS.