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Siete lunas de Invierno — capítulo 2
(Contadornpor Simon) En Inglaterra
Buenrndía, Alex-le dije a mi padre cuando bajé al comedor.
HolarnSimon-contestó el un poco ofuscado porque recién se me daba por bajar a desayunar.
Vamos,rnno es para tanto-dijo mi madre riéndose- solo se tardó un poco mas de lornhabitual, amor…. Si bien estaba en el corredor del piso superior, yo sabia querndesde allí podía escucharnos…a una velocidad inhumana corrió hasta donde nosrnencontrábamos mi padre y yo.
Buenrndía-dijo ella dándole un beso en los labios-ahhh…cuan hermoso se puede poner elrndía en tan solo unos segundos…-dijo alejándose de mi padre y acercándose arnmi-Buen día para ti también, Simon-me dijo besándome la cabeza, y luego siguiórncaminando hacia el comedor o más bien danzando, pues caminaba con unarngracilidad increíble y con una belleza esplendorosa. Aunque claro no era larnúnica cualidad sobresaliente de Laura…era infinitamente hermosa, su cabello erarnde un castaño muy bonito con un aire a color caramelo y con delicados bucles enrnlas puntas, sus ojos eran azules, un azul tan profundo como el océano, su pielrnera blanca como la nieve y sus mejillas tenían un tono muy sutil de rubor, todorneso la convertía en una de las vampiresas mas lindas de nuestro clan y creo quernfueron todos eso atributos los que enamoraron a mi padre sin mencionar que ellarncumplirá 252 años en junio y tiene la apariencia de una muchacha de 22 y clarorneso es una gran ventaja, el hecho de no envejecer, es fascinante…
Mernacerque al comedor y mi madre estaba sentada o mejor dicho recostada en un sofárnal lado de uno de los ventanales del castillo, se veía triste o melancólica.
¿Quérnte sucede?- le pregunté acercándome a ella- ¿Te encuentras bien?
¿Cómorndices?-dijo ella- oh…sí, estoy bien, es solo que hace demasiado tiempo que nornvemos a Amy y estoy comenzando a preocuparme…
Ohrnes eso…-dije sentándome a su lado- si es extraño, pero la conoces, volverárnpronto…
Si,rnquizá no deba preocuparme tanto…-dijo suspirando- ya regresará…
Si...-concluí.
Amyrnse encuentra bien y tú lo sabes cariño-dijo mi padre apareciendo de pronto alrnlado de mi madre- ten paciencia, y respira ella se encuentra perfectamenternbien…-concluyó, abrazándola.
Sernquedaron conversando en voz baja y yo salí al jardín a disfrutar del día.
AyrnAmy…-me dije a mi mismo- vuelve hermana, necesito saber si estás bien…ternnecesito-me dije esto con la esperanza de que ella me escuchara en su mente,rnporque nosotros siempre habíamos tenido una extraña conexión entre gemelos…
Luegorncomencé a caminar y terminé internándome en el bosque, de repente entre tantarncalma, escuché el crujir de unas ramas a lo lejos; primero pensé que sería unrnanimal, había muchos por aquí, pero luego percibí un aroma desconocido y no erarnprecisamente animal, era la esencia de un vampiro…me tensé, mi cuerpo entero serncolocó en posición de ataque y de cautela, mis sentidos se agudizaron aún mas yrnmi visión captaba todo movimiento a mi alrededor sin dejar escapar ni un solornmilímetro cuadrado…
Elrnolor comenzó a acercarse y los pasos también…me agazapé contra el suelo, cualrnpredador que está de caza, listo para saltar y atacar a quien fuera el dueño dernese aroma…
Dernpronto alguien apareció de entre las ramas de los frondosos árboles pero no erarnlo que yo esperaba…me sorprendí al ver al supuesto extraño dueño del aroma…
Unarnmuchacha pelirroja saltó sonriente y cayó a mi lado, yo me erguí inmediatamenternalejándome un poco de ella, y en ese momento presté verdadera atención a la simpáticarnchica. Reconocí en su rostro un parecido bastante importante con Ann, una dernmis hermanas que había partido junto con Amy hacia ya cuatro meses, larncuriosidad ocupó por completo mi mente:
¿Ann?-rnpregunté dudoso-¿Eres tú?
Jarnja -río la muchacha- claro que sí, hermanito.
¡Oh…!-rndije sorprendido- cuan cambiada estás, Ann…-dije esto y la abracé, con tantornímpetu que la levanté del suelo.
Oh….-dijornella-bájame no puedo respirar
Lornlamento-dije, poniéndola de nuevo en tierra firme-es que llevo mucho tiempo sinrnverte…-mi voz sonó melancólica.
Si,rnlo sé -dijo ella, en tono de disculpa-han pasado cuatro meses ya, y no nosrnmolestamos en dar señales de estar con vida…
Si,rnen eso tienes razón-le dije mirándola- Oye, ¿Donde está Amy?
Nornlo sé, nos separamos hace como un mes y no he vuelto a saber de ella… creo quernse encontraba en Venecia, pero no estoy segura. Stefan y Austin se encuentranrnen España, haciendo de las suyas…en fin solo he vuelto yo.
Ah…-dijernen tono de conformidad-me conformo contigo por unos cuantos meses más, jaja.
Esornes suficiente para mí-dijo ella con una sonrisita de suficiencia.
Comenzamosrna caminar de regreso al castillo, hablábamos de muchas cosas pero yo seguíarnpreocupado por Amy, ni siquiera una llamada en cuatro meses, ella no era así,rncomencé a suponer que algo había sucedido...alejé mi mente de esosrnpensamientos, seguro su tardanza se debía a que el ciclo lunar que tantornansiaba ver, aún no había terminado…suspiré con nostalgia, la extrañabarndemasiado, temía mucho no volver a verla.