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Historia 45353 — capítulo 17

Janie iba al oeste en aquel tren que atravesaba la llanura.

Una fuerte tormenta de verano,se desató cuando había llegado a la estación.

Y ese día,mojado por el aguacero,montado en su caballo,lo vio por primera vez.

El tren siguió su marcha,y su  corazón se quedó allí.En Dusty West.

Era la hija de un granjero,gentil y cordial,como una rosa abriéndose en un arenoso lecho.

Fijó sus ojos en el hombre aquel,y contempló la estrella plateada en su camisa.

Era el representante de la ley.Mark Robinson,el comisario más respetado de la región.

El símbolo más genuino de valentía y honestidad,y demasiado pronto,su esposo y compañero en esa difícil travesía de la vida.

Pero ella sabía que el oeste era salvaje,y no se asombró aquella mañana en la que fue informada acerca de que su hombre,ya no regresaría.

Le había quedado un hijo,como vivo reflejo de quien fuera su padre.

Y la sensación de ser una cristiana en la tierra del diablo.

No tardó en aprender los códigos,pero jamás supo como luchar contra cada noche solitaria.Contra ese frío de una ausencia atroz.

Su hijo creció en ese clima de angustia,acumulando un ferviente deseo de venganza.

Otra estrella plateada adornaba su pecho decente.

Un día escuchó que el asesino de su padre estaba cerca.Había robado un banco del otro lado de la frontera.Solo un río lo separaba del cañón de su arma.

Su pueblo sería el siguiente blanco del delito,y él estaría allí,paciente,esperando para cobrarse su vieja deuda.

Las sombras volvieron a marcar la calle de ese pueblo casi fantasmal,aquel  atardecer.

El asesino había sabido de quien lo desafiaba,y sonreía con las manos listas para el disparo.

Unos balazos certeros lo dejaron desangrándose en el suelo polvoriento,mientras el joven comisario,mirando en derredor,se preguntaba de donde habían provenido los disparos,ya que él ni siquiera había desenfundado su arma.

Cuentan en el pueblo que Mark Robinson,desde el más allá,no había deseado que su heredero se transformara en un criminal,y que efectivamnte,había cegado la vida del asesino.

No se sabe aún si es leyenda o no,pero nadie duda en relatar la misma historia,si alguna vez visitas Dusty West.