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Historia 45353 — capítulo 3
Luz se sentó de mala gana en la mesa del restaurante en que la esperaba Celina.
Parecía muy distinta a esa chica alegre que siempre estaba regalando simpatía a todos.La preocupación hacía que se viera más real.Más humana.
-¿Qué te sucede?-preguntó su amiga al ver frente suyo a una extraña.
-Ya no tengo inspiración.Se ha ido.Simple como eso.No escribiré más sobre Máximo y sus aventuras.En verdad ya no se que más decir acerca de él.-respondió con pesar.
-Pero cada mujer de este país espera año tras año tu nuevo libro.No puedes matar al héroe del cabello color caramelo.-le explicó Celina para hacerla entrar en razones.
-Si puedo.No lo molestaré más.No lo pondré a noviar con ninguna mujer nueva,ni le daré más los trabajos disparatados que ha tenido gracias a mi cerebro.
-Me dedicaré solo a la docencia en la universidad y dejaré que mi bello amigo sea libre.Creo que ya he ganado suficiente dinero.Estaré con las letras pero de otro modo.
-Y yo extrañaré dibujarlo en tus portadas-dijo Celina con cierto dejo de pena.-Pero te respeto a menos que...
-Sigue.-dijo Luz,muy curiosa.
-No,no me creerías.Olvídalo.
-Dime.-insistió.
-¿Cómo dirías que es Sergio,mi novio?-preguntó Celina.
-La viva imagen de tus sueños de escuela secundaria.El prototipo del hombre que siempre te ha gustado¿A qué viene esa pregunta?
-A Sergio lo conocí una noche en la estancia de descanso "El castillo mágico".Yo estaba sentada junto a una fuente,tomé una moneda,pedí un deseo disparatado por broma,acerca del formato de hombre,que ya sabes...me encanta...y de repente apareció Sergio,tan solo como yo,a compartir una charla que luego derivó en esta relación que tenemos ahora.-dijo Celina despertando la intriga de Luz,ante cada palabra.
-¿Y qué quieres qué haga,que pida en la fuente que Máximo se corporice y se case conmigo?
-No.Milagros no creo que haga.Ve y pide algo de inspiración.No pierdes nada con intentar.
Si Luz no hubiese conocido a Celina,todo aquello le hubiese parecido una broma de mal gusto.Pero bastaba con acordarse de Sergio,y cada palabra confirmaba la loca teoría.
Decidió ese mismo fin de semana,emprender la aventura.Solo su amiga sabría la verdad.A su novio le diría que se iba a un congreso en una provincia vecina.No quería involucrarlo.
Al llegar al lugar,de mañana,utilizó las horas del día para pasear por el predio y familiarizarse con aquella fuente,que solo derramaba agua sin ningún encanto especial.
Y vio entonces llegar la noche, junto con sus ganas de develar el misterio.
Nadie rondaba los jardines de la estancia.No era época de turismo.
Sin creer lo que estaba haciendo,Luz sacó la pequeña moneda de su bolsillo,y formulando el deseo,la arrojó a la fuente.
-Pido inspiración-dijo para sí.
No pasó nada.
Ya estaba a punto de acusarse de tonta,cuando un joven de cabello largo,de color caramelo y unos ojos que lucían como las aguas del mar Caribe,se sentó a su lado.
-No dirás que no me conoces Luz...-dijo sonriendo de lado.
-Pediste inspiración y quien mejor que yo para dártela.
Luz quiso tocarlo para ver si tenía masa corporal...
-No tengo cuerpo-dijo el joven.Soy una idea¿no lo sabes?
Luz no podía emitir un solo sonido,viendo allí a esa imagen virtual,a aquel dibujo que Celina había hecho de su personaje.
-Inspírate una vez más.Cuéntale al mundo la historia de esta fuente...dijo mientras se desvanecía en el aire.
Luz sintió como su piel se erizaba por la impresión.Atesoró ese instante fugaz en sus recuerdos,sabiendo que jamás olvidaría esa noche.
MÁXIMO Y LA FUENTE DE MAGIA.
-Otro éxito de ventas dijo el editor terminando de leer la nueva novela de Luz.
La inspiración había vuelto.