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Lazos de sangre — capítulo 7
Para cuando Harry despertó, Hermione estaba curando su labio inferior, bajo la molesta mirada de Severus Snape. No sabía dónde estaba, pero parecía que lo anterior había sido una especie de sueño. Un sueño que dolía y un dolor en las costillas, que le indicaba que había soñado despierto. Severus parecía molesto. "Qué curioso". Pensó Harry, con sarcasmo.
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Se suponía que iban a escapar- dijo y alzó una ceja, en señal de reproche- Pero no me imaginé que iban a ser tan...
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¡Lo intentamos! Pero encontrarnos con Greyback, que Remus se transformara- dijo Tonks y Snape, no le hizo caso. Miraba a Harry, mientras Hermione curaba su labio inferior.
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¡Debieron haber informado de esto!
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¿¡Y tú crees, que alguien iba a llegar a tiempo!?- le espetó Tonks. Severus no insistió y ladeó la cabeza, para mirar nuevamente hacia Harry. Mientras le miraba, hizo un gesto de odio profundo.
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Y estos estúpidos anillos. ¿Con qué te has golpeado Potter? ¿Con el equipo completo de Quiddicth?- Se burló- ¡Eso se ha sentido, terrible!
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¿Se ha sentido?- repitió él sin entenderle y Snape, asintió con rabia. Su rostro estaba crispado y su nariz, vibraba al ritmo de su intranquila y enfadada, respiración.
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Sí. Resulta que todo lo que usted ha sufrido, yo lo he sentido. ¿Qué le parece?- indicó, alzando la mano en la que tenía, el anillo- Estos anillos, no son tan inofensivos como parecen.
Harry lo contempló, asombrado. ¿Para qué necesitaba su padre, saber qué sentía su madre a cada momento? Mientras pensaba, Hermione se había apoyado en su hombro, sin quererlo. Soltó un quejido y ella, apenada, alzó la cabeza de su tarea.
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¡Ay!- dijo y ella lo miró.
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Lo siento, Harry. Discúlpame- Severus había hecho un gesto similar y Harry entendió que lo de compartir dolores, era verdad. Tonks inspiró, nerviosa. Esperando que Remus, estuviese bien. Severus caminó hacia la chimenea y se detuvo a mirar el fuego y las brasas. Mientras le contemplaba, recordó algo. La varita completa.
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¿Por qué demonios, no usó la varita que el director le envió?- le preguntó y Harry, se llamó tonto. Eso debía ser para la defensa, no para estar guardada dentro de su mochila. Ante su silencio, Severus obtuvo su respuesta.
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Es usted, un idiota- dijo y los presentes le observaron- No protegerse, ser el héroe y arriesgarlo todo. Y a todos.
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¡Yo no soy ningún héroe!- masculló Harry y Snape, curveó sus labios en una mueca de triunfo.
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Sí, me alegro que sepa eso...
Nymphadora suspiraba nerviosa, mientras miraba por una pequeña ventana. ¿Dónde estaba Remus? ¿Estaría bien? ¿Estaría herido? Mientras meditaba, escuchó un ligero plop en el salón y luego, observó como Albus Dumbledore se materializaba. Se preguntó si se trataba de algo grave, pero no lo dudó en ningún momento. Por como estaba la situación, seguramente lo era. Albus Dumbledore, caminó por el pasillo, seguido de Sirius Black.
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¡Se suponía que no debían encontrarnos allí!
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La mayoría conoce el cuartel de Orden del Fénix- comentó Dumbledore. Se detuvo al mirar a Tonks, que se acercaba a él con un gesto de súplica. Tenía que decirle, que habían encontrado a Remus.
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Él está bien- le dijo y la mujer sintió el aliento, en sus pulmones. Pudo respirar nuevamente- es cierto que está herido, pero está bien. De hecho está muy lúcido y ha preguntado por ti y los chicos. Le dije que estaban bien, con Severus.
Tonks quiso hablar, pero Harry Potter se le adelantaba. Llegó a rastras hacia el salón y alzó la mirada para contemplar la reunión. Si los encontraban allí a todos ellos, congregados, iba a ser muy peligroso. Quiso decirlo, pero nuevamente Dumbledore, hacía uso de sus "poderes" para leerle la mente.
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Estaremos bien, siempre y cuando no demos muestra de nuestra existencia. El ministerio revisa el viejo cuartel y si nadie se aparece o se traslada, estaremos bien.
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Pero usted acaba de hacerlo- se quejó Harry, mirándolo fijamente. Dumbledore meditó y luego, asintió en silencio. Harry sintió que su corazón iba a estallar, al verlo decirlo de una forma tan tranquila.
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Sí, pero también aparecí cerca de Grinmmauld Place. Un pequeño truco. Muy útil. Cuando crezcas más y no haya algún peligro de que pierdas una parte de tu cuerpo, te lo explicaré.
Se hubiese echado a reír, de no ser la situación muy atenuante. Lo miró con confusión y luego miró a su padrino. Sirius se encogió de hombros y cruzó el salón hacia la cocina. Tonks y Snape, discutían de nuevo.
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¡Se suponía que debías estar con Harry!- chilló ella- ¿Cómo esperabas que saliera de todo eso, si ni siquiera estabas allí?
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Para eso los entrenaron a ustedes, intuyo.
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De hecho... ¡Estoy hablando de ti! Ambos son una pareja, aunque suene muy extraño. Se supone que debes procurar por la seguridad de Harry. Está mucho menos calificado que tú, para una batalla frontal...
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Pues deberían entrenarlo- dijo Snape, mirándose las manos con desdén. El cabello de Nymphadora, se tornaba rosa pálido.
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¿Y por qué no lo intentas, si tan valiente y poderoso te crees?- musitó la mujer, pálida. Sirius caminó hacia ella, cuando la situación parecía tornarse álgida. Severus esbozó una sonrisa suave y se acomodó en la silla de aquella cocina, en su propio hogar. Nymphadora quiso hablar nuevamente, pero hizo un súbito movimiento y se sostuvo del marco de la puerta. Sirius tomó ese motivo, como aval para actuar. Severus la miró con detalle.
En poco tiempo, Nymphadora Tonks, se desmayó. Sirius la sostuvo a tiempo y resbaló con ella. Severus parpadeó al escuchar el sonido de sus pies en el suelo y se levantó de la silla. Harry escuchó cuando Dumbledore afirmaba, que quizá estaba nerviosa. Que quizá estaba tensa por Remus, mientras Sirius subía las escaleras con su cuerpo inconsciente.
Hermione observó con preocupación, mientras Sirius la recostaba en la cama y la contemplaba. Le echaba la culpa a Snape, que no reaccionaba ante el suceso. Como si no hubiese ocurrido nada. Al menos, nada importante.
Al poco tiempo, Hermione mencionó que había despertado y que estaba recuperándose. Ron también le echaba la culpa a Snape y lo miraba con rabia, mientras él estaba sentado en un sofá hondo.
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Hubiésemos usado la varita completa y...
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No, Harry. Por ahora no deben saber que tenemos posesión de ella.
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Pero Voldemort seguramente.
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No, Voldemort desconoce de todo eso. Aún está muy ocupado, planificando su regreso.
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¿Quiere decir, que los miembros del ministerio y...?- Dijo, tragando con fuerza. Dumbledore asintió y trajo su peor temor, a la vida.
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Sí, trabajan por su cuenta. Ellos crearon esto, seguramente por temor. Pero no debes preocuparte, trabajamos en su control.
Harry no dijo nada, la situación no lo ameritaba. Dumbledore tenía prisa y parecía que Severus Snape, también. Se detuvo a su lado y lo miró con detalle. Había algo que él debía hacer, si quería ganar las elecciones a ministro de magia.
Exponer a Harry Potter como su trofeo.
Tenía que ir con él y tenía que encontrar tribuna para decirlo. La mejor forma era atraer a medios cotillas, como "El profeta" o "El quisquilloso". Rita Skeeter era perfecta para el tema. Tanto Snape como Hermione, la odiaban. Hermione suspiró, dejando caer sus cosas en una de las habitaciones y pensando en ella, con cierta incomodidad.
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Esa mujer es detestable- dijo, sosteniendo sus cosas y acomodándolas en la habitación. Ron tuvo que esquivar un cuaderno, que salió despedido, mientras ella hablaba.
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Solo será una entrevista- comentó- además, si queremos que el plan funcione, todos deben creer que Snape quiere conseguir el puesto. Cosa que no es muy difícil de imaginar.
Harry le dio la razón y Ron suspiró en asentimiento. Sin embargo, Hermione no quería convencerse del asunto. Al final, Harry pensó que no iba a necesitar preocuparse. Severus ya preocupaba por el simple hecho, de ser su pareja. Llamaron a la puerta y le pidieron que bajara las escaleras. Severus Snape lo esperaba, para ese viaje tan macabro.
- Ponte tu capa Potter y vámonos- dijo. Antes de comenzar a caminar, se dio la vuelta y lo miró por un instante- ah y trae tu capa invisible. Seguro nos será útil.
Harry no dijo nada y regresó a su habitación compartida con Ron, por su capa. Al bajar, Severus lo examinó con la mirada. Harry sintió un fuerte escalofrío y desvió la misma. Sintió como si lo estudiara, como si encontrara algo en él, que mereciera toda su atención. Caminó hasta donde estaba él y lo miró por un segundo. Severus se echó al hombro su capa de viaje y abrió la puerta.
- Póntela y camina.
Harry quiso saber a donde iban, pero Severus no dijo nada en absoluto. Con una sonrisa sarcástica, se imaginó la cantidad de idioteces, que Rita Skeeter estaba pensando. Seguramente, haría preguntas que no tuviera nada que ver con el tema a tratar. Así era esa desquiciable mujer. Pero, no tenía alternativa.
Dumbledore lo presionaba nuevamente.
Se detuvieron frente al ministerio. Cada candidato iba a ser entrevistado, cada candidato iba a ser analizado por el pueblo al que iba a servirle. Lucius Malfoy y Draco estaban allí. Harry se preguntó si iba a hacer acto de aparición, de manera sorpresiva. Severus caminó hacia un rincón en una calle y miró a su alrededor.
- Potter, quítate la capa...
Harry lo hizo y sintió miedo. Bajo la sombra de la noche, su profesor se veía más grande y amenazante, pese a que Sirius era mucho más alto que él. Tomó la capa y pensaba ocultarla, cuando Severus Snape, estiró una mano para exigírsela.
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Démela Potter.
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Pero, señor...
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Démela.
Hizo lo que le pidieron y tuvo la horrorosa sensación de que Snape iba a dejarlo allí y se iba con su capa. Severus salió del lugar y con un gesto desagradable, danzándole en los labios, caminó hacia el podium donde estaban los candidatos. Harry se mantuvo detrás de él, nadie lo vio ante aquella oscuridad. Fue entonces cuando se encendieron los reflectores y cámaras, que Harry entendió la magnitud del evento.
No estaban solos en todo eso.
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Entonces el candidato Severus Snape, tiene algo importante que decir- anunció Rita Skeeter y su pluma danzó en el aire- Supongo que no le bastó con ser profesor en Hogwarts.
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¿Qué le hace creer que ganará?- dijo un hombre en el público y Snape, hizo un gesto de desdén. Harry tembló, detrás de él.
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Tengo a Potter. A Harry Potter...
Harry se imaginó que tenía que hacer acto en escena. Suspiró y dio un paso hacia los reflectores. El mundo hizo un gran "ohh" mientras él se cubría el rostro de las luces brillantes. Incluso Lucius Malfoy, perdió el habla y simplemente miró a Snape. Harry estaba ocupado en mirar a Draco que parecía enfadado.
Por una extraña razón que no pudo predecir, se sentía bien arruinar sus planes de conquista.