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El más bello de mis males. — capítulo 12
- Haber chicos - la voz impaciente de Celeste se escucho en el aula - no han practicado como les pedí que lo hicieran
Los estudiantes de Slytherin la contemplaban con burla, estaban dispuestos ha hacerle la vida difícil
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Veo que esta manejando muy bien la situación - Severus también se divertía burlándose de ella - no cabe duda que lo suyo es la docencia
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Muy bien, si no quieren aprendera bailar - amenazo Celeste volteando a ver a Snape con una sonrisa- supongo que estarán preparándose para soportar con dignidad cuando la casa de Gryffindor los humille en la pista, pero… - suspiro sarcásticamente - supongo que el Profesor Snape podrá pasarles por alto esa deshonrosa actuación.
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¡Escúchenme todos ustedes! - grito Severus ya no tan divertido como antes - quien no demuestre que puede dar una actuación decente será mejor que ni se presente al baile de Navidad… ¿Oyeron?
Todos asintieron aterrados ante el chantaje del Profesor Snape y velozmente se colocaron en parejas, observando a la profesora de reojo.
- Vaya, al parecer han cambiado de idea - sonrío complacida -pondré la música de nuevo
Una suave melodía comenzó a escucharse, obviamente se trataba de una canción muggle, pues era la única música que Celeste traía consigo y ya era muy tarde para buscar alguna otra opción.
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Que música tan horrorosa - Malfoy hizo una mueca de asco - hasta un experto como yo bailaría mal con eso
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¿Quiere compartir algo con la clase señor Malfoy? - pregunto Celeste ofendida por el comentario
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Si, que nadie en su sano juicio podría bailar bien con esa música
Al responderle el estudiante con tanta insolencia Celeste se sintió realmente ofendida, pero la gota que derramo el baso fue cuando Snape carraspeo la garganta y sonrío en señal de aprobación hacia Draco, que junto con su padre Lucius Malfoy, era el vivo ejemplo del típico aristocrático presuntuoso.
- Pues déjeme decirle que esa no es ninguna excusa valida para tapar lo mal que lo hace - aclaro Celeste - así que hágame el favor de dejar de estar comiendo moscas y prestar atención.
Algunos alumnos miraron hacia Draco soltando suficientes risas para herir su vanidad y el chico contemplo a Celeste furioso. Olvidándose por completo de que ella era una profesora tuvo la vivacidad de volver a responder.
- Apuesto a que usted no sabe ni dar un paso - sonrío Malfoy con maldad - solo nos los ha dibujado en el piso, bonita forma de enseñar.
Inmediatamente y antes de que Celeste se diera cuenta los alumnos ya habían hecho un circulo alrededor de ellos. Ella lo contemplo en silencio con el rostro firme, no estaba dispuesta a bajar la mirada y menos ante un Malfoy.
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Bueno Profesora Nobilis - interrumpió Snape - no puede culpar a mis estudiantes, creo que ellos tienen razón
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¿Supongo que usted también me va a decir que lo hace de maravilla? - lo interrogo - ¿y supongo de igual manera que dará la misma escusa que Malfoy?
Al decir aquello apago la música de manera agresiva y volvió la mirada hacia él de manera que se diera cuenta de que lo estaba retando a que demostrara lo contrario y rescatara su honor, por así decirlo.
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No - le respondió engreído - yo puedo bailar con cualquier música, así sea realmente repugnante
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Si claro - Celeste sonó obviamente sarcástica y Severus conservo la calma
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Otra cosa muy diferente es considerar al baile como algo superficial - confeso desenvuelto - y poco interesante
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Vaya - suspiro falsamente - que conveniente, ¿no es así?
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¿Qué trata de insinuar? - entrecerró los ojos el profesor recelosamente
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Nada, nada - Celeste sonrío mordazmente - solo era por decir algo
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Ahora me explica - exigió Snape - ¿o teme decírmelo?
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¿Temer? - abrió los ojos sorprendida - creo que el que teme demostrar algo es otro, no yo, Profesor Snape
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De acuerdo, si así lo quiere - miro a Malfoy y con la cabeza le indico que volviera a poner la música - veamos quien queda en ridículo y se come sus palabras Profesora
Severus le ofreció la mano con el brazo estirado, como invitándola a bailar, cosa que a Celeste le ocasiono que la sangre le bajara hasta los pies de la impresión, jamás pensó que él cayera en ese juego de "quien es más".
Sin dudarlo estiro su brazo y poso su mano sobre la del él, se colocaron ambos en medio del circulo, uno frente al otro y Severus la tomo de la cintura mirándola directo a los ojos.
"Cálmate Celeste" - pensó nerviosa - "es un simple baile y mi madre me enseño muy bien a hacerlo"
Al dar la señal Malfoy encendió la música y al mismo tiempo ambos comenzaron a seguir el compás del ritmo, si ha ella le hubieran dicho un día antes que aquello iba a ocurrir los hubiera tachado de insanos y mentirosos.
Cuando estás en mis brazos quiero amarrarte a mí y no entiendo cómo puedes estar, estar sin mí
Al escuchar la letra de la canción cerro por un momento los ojos pues Severus la contemplaba fijamente con su cara inexpresiva y de concentración. Trataba de seguir su guía y giro con exactitud cuando él así lo quiso. Celeste estaba tan feliz que por un momento la letra le pareció solo un balbuceo, por lo menos hasta que noto que todos empezaron a hablar en voz baja después de que Severus volvió a girarla apretándola más contra de él.
¿Qué tengo que decirte para qué no te vayas? no te separes más de mí
Un estremecimiento recorrió su cuerpo y miro sus negros ojos para saber si existía algún mensaje oculto que su alma quisiera transmitirle, mas sin embargo de nuevo el contaste cuchicheo la hizo voltear hacia la puerta donde vio a la Profesora McGonagall parada examinándolos con los ojos muy abiertos, quien sabe ya cuanto tiempo se encontraba ahí y el susto hizo que Celeste titubeara, logrando con ello pisar el pie izquierdo de Snape. El Profesor exhalo un pequeño gemido y la soltó aun sin comprender que sucedía.
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Profesora McGonagall - Celeste ni siquiera volteo a ver a Severus que la estaba contemplando aturdió y sonrío inocentemente - ¿Puedo ayudarle en algo?
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El Profesor Dumbledore me pido que le avisara que pasara a su oficina - miro de reojo a Snape que se acercaba cojeando - puede hacerlo al terminar sus clases
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Ya hemos terminado por hoy - agrego en seguida la chica - pueden retirarse chicos y esta vez practiquen por favor
Al estar ya los tres completamente solos Minerva los miro sin decir una sola palabra hasta que el silencio se volvió incomodo y uno de ellos tenia que romperlo.
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Con su permiso - dijo Snape a Minerva para poder salir del aula - tengo que retirarme
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Adelante Profesor - le respondió cortésmente y sonrío al ver que se retiraba adolorido - no tenga cuidado
"Cobarde" - pensó Celeste indignada al sentirse abandonada -"huye como si el barco se estuviera hundiendo"
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En este preciso momento me dirijo con Dumbledore - como pudo trato de evitar mirar a los ojos a Minerva pero la subdirectora de inmediato se dio cuenta
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No tienes porque avergonzarte Celeste - le dijo con una voz amigable - me pareció que ambos bailaban excelentemente
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Profesora yo… - trato de explicarse pero fue interrumpida
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No, no te vallas a disculpar - quiso tranquilizarla - no hiciste nada malo, solo que me sorprendió ver a Snape bailando, jamás lo había hecho
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¿En verdad? - sonrío Celeste - solo que ahora pensara que no debería de darle clases a los alumnos de su casa después de haberlo pisado
Minerva soltó una risa, el recordar la escena la divertía, fue tan contagiosa que Celeste término riendo también.
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Pocas veces el Profesor Snape recibe una cucharada de su propia sopa - suspiro satisfecha - alcance a observar como te trataba y lo sagaz que fuiste para resolverlo en un santiamén
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A veces el Profesor Snape suele ser… - pensó muy bien lo que diría - difícil, pero ya me he acostumbrado a sus comentarios
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Si, a veces es más astuto que un zorro - respondió positivamente - pero ordinariamente es mejor ignorar esos comentarios
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Por lo menos es mas sencillo hacer eso que pelear con él - sonrío de oreja a oreja invitando a la Profesora a salir del aula - me alegro haber concluido la clase temprano
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Bueno, talvez deberías de apurarte a ir con Albus - le recordó la profesora - entre mas rápido lo hagas mas rápido te desocuparas
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Si, muchas gracias.
Al salir de la oficina del Director Celeste tenia una sonrisa del tamaño del sol, la noticia que había recibido la había hecho sentirse muy feliz, cosa que era rara en la situación que se encontraba tan difícil.
Edward venia a Hogwarts para el baile de navidad, Dumbledore había aceptado la petición del chico de visitar a Celeste para pasar la noche buena con ella, dado que ella no podía salir de las instalaciones y él se encontraba libre precisamente un par de días.
Querida Celeste:
Cuando leas esta carta ya te habrán dado la buena nueva de que iré a visitarte para pasar las Navidades este año, estaré arribando el 23 de Diciembre por la noche.
Estoy ansioso por verte, me muero por estrecharte en mis brazos y escuchar todo lo que ha ocurrido en mi ausencia. Por cierto aun no he olvidado que te debo un regalo de cumpleaños.
Te adora y extraña
Edward Dufy
Era raro el pensar que volverían a estar juntos después de tanto tiempo sin verse y aun mas emocionante era que esa reunión seria en Hogwarts. La última vez que los dos habían estado en el colegio ella se sentía deprimida, estaba decidida a cambiar ese recuerdo por uno mucho más alegre y divertido.
Al dirigirse a su habitación en el camino se encontró con Ron, Harry y Hermione quienes cargaban varios libros de la biblioteca
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Hola chicos - agito su mano alegremente - ¿Y esos libros?
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Snape nos hará examen antes de finalizar las clases - refunfuño Harry
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Como sino tuviéramos ya bastantes tareas - le secundo Ron
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Vaya - Celeste agrego solidariamente - déjenme ver que puedo hacer al respecto
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¿Vas a hablar con el Profesor Snape? - la interrogo Hermione - no creo que sea de los que se dejan convencer
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Bueno, por lo menos lo intentare - ya no sonaba tan convencida de hacerlo - me sentiría mal si no tratara de hacerlo
Al despedirse de ellos regreso por el pasillo meditando en como era la mejor forma de planteárselo a Severus, aunque debía de reconocer que las probabilidades de éxito eran tan escasas como que la primavera llegara mañana.
No necesito llegar muy lejos pues choco con él al doblar en una esquina
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Profesor Snape, justamente me dirigía a su despacho - atino a decir a pesar de estar algo aturdida por el golpe
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¿Puedo ayudarle en algo? - quiso saber Snape que traía en ese momento a un estudiante de Hufflepuff agarrado de un brazo
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Si, necesito hablar con usted un momento -al decir eso le obstruyo el paso para que no escapara
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Obviamente - escupió sarcásticamente y Celeste comprendió que no estaba de buen humor -pero si no lo noto en este momento estoy atareado
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Comprendo - miro con lastima al joven que hacia muecas adolorido - debería de no apretar tanto al joven Robinson
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Si me disculpa Profesora - la ignoro por completo y continúo su marcha, aun cojeaba - el señor Robinson y yo tenemos un asunto pendiente
Celeste se hizo a un lado con un gesto de total desacuerdo sin decir ni media palabra más, si lo hacia enfadar seria mas difícil que después lograra su cometido y desistiera de aplicar aquel examen en fechas tan absurdas.
Sentada en su despacho calificando algunos trabajos realizados en clase escucho que llamaban a su puerta tres veces
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Puede entrar - respondió a la solicitud
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¿Y bien? - Severus la contemplo con las cejas alzadas - de que querías hablar
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¡Ah! Severus - exclamo animada y lo invito a pasar - ven toma asiento, ¿quieres tomar algo?, ¿una galletita?
Snape entro cuidadosamente volteando a ambos extremos desconfiado ante la exagerada amabilidad de ella, negó con la cabeza y se sentó al otro lado del escritorio observándola con sospechas
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Ha sido un buen día ¿no? - le sonrío amigablemente - ¿seguro que no deseas nada de tomar? - volvió a insistir - mira que tengo un té de frutas bastante bueno y…
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Al grano Nobilis - respondió ásperamente Snape con cara de pocos amigos - tengo cosas que hacer
Sin otro remedio Celeste se acomodo en su asiento y dejo a un lado la pluma y los pergaminos que tenía enfrente, todo indicaban que deseaba hacer tiempo.
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Muy bien - tomo aire profundamente y lo soltó - Severus ¿no crees que tal vez, no es buena idea hacer un examen antes de salir de vacaciones?
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Eso es asunto mío - la miro duramente - ¿o acaso ya estas de parte de ellos?
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No, no es eso - mintió - solo que también son tus vacaciones y así no podrás disfrutarlas
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Profesora Nobilis - cuando la llamaba de usted quería decir que las cosas no iban nada bien - nosotros no disfrutamos esas vacaciones, las aprovechamos para planear las clases al regreso de los estudiantes
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Ya veo - suspiro desanimada - pero se me hace innecesario, hoy vi a Potter y sus amigos con demasiados libros y…
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Ahora veo por donde va - se levanto abruptamente - ¡siempre es sobre el patético Potter! ¿No es así? - empezó a subir la voz ante la cara de sobresalto de Celeste - pobrecito del huérfano famoso que no necesita estudiar para llegar a ser alguien - hablo con un sarcasmo evidente
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Severus no lo tomes así - trato de tranquilizarlo - yo no hablo por Potter únicamente
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Creo que esta conversación se termino.
Y así fue con paso largo abandono el aula y cerro la puerta de un golpe, al parecer ya no le dolía el píe por la velocidad en que lo hizo.
- Que tonta soy - se lamento estrellando la frente en el escritorio - toque uno de los temas innombrables