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El más bello de mis males. — capítulo 18
Una nieve muy blanca cubría partes del césped del lugar, Celeste aun se encontraba parada con la mirada fija en las profundas aguas del lago, sujetada fuertemente por la cintura, tanto así que no podía moverse o siquiera girar la cara para saber quien la envolvía en sus brazos, pero percibía que era una persona alta, de complexión muy delgada y llevaba su cabello revuelto.
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¿Quién…? - trato de preguntar pero una ventisca la hizo estremecer de frío
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Demy… - susurro el hombre de cabello oscuro - necesito que me escuches
Sin poder expresar su sorpresa se quedo totalmente muda, nadie le llamaba de esa manera, nadie excepto su madre y su abuelo, lamentablemente ninguno de los dos estaba vivo.
- Aléjate de Karkarov y Snape - le advirtió sinceramente - no son de fiar, son peligrosos…
"¿Alejarme de Snape?" - pensó Celeste boquiabierta, él sabia algo que ella ignoraba y necesitaba descubrirlo, con un ligero movimiento toco con su mano uno de los brazos de aquel sujeto dispuesta a conseguir lo que quería
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¡No lo hagas! - suplico la voz enérgicamente y los brazos la sujetaron más fuerte - no utilices tu poder, te hará daño… y mucho menos conmigo
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Pero… - Celeste se atrevió a hablar - ¿Cómo confiar en ti?, ni siquiera se quien eres y no estoy segura de que tenga que…
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Demy - le volvió a susurrar en el oído - ya perdí un hermano menor y no perderé a otro, por ahora no tengo otro remedio que renunciar a ti por tu bienestar
Un balde de agua fría callo sobre de Celeste al escuchar aquella confesión, con todas sus fuerzas trato de soltarse de esos brazos que la aprisionaban y al conseguirlo giro lo más rápido que pudo… pero no había nadie a su alrededor
- Se fue - dijo para si misma - desapareció con el viento
No sabía que creer o que pensar, ese hombre era muy inteligente, debía de serlo para descubrir algo tan personal como lo era la manera en como la llamaba su familia, sabia mucho sobre de ella y al parecer también sobre de Severus.
Camino de vuelta al colegio con paso lento, mas sin embargo después el miedo la invadió y corrió los últimos metros para llegar a las puertas dobles del vestíbulo principal.
"¿Y ahora que hago?" - medito sofocada - "Dumbledore me dijo que hablara con Severus si escuchaba algo raro, pero…"
Estaba en una encrucijada, dudaba en ir con Snape, no tanto por que creyera en las palabras de un desconocido, si no que dudaba que este le abriera la puerta siquiera, algo muy raro estaba pasando en Hogwarts y definitivamente Dumbledore tenia que saberlo.
Creía estar completamente sola, no existía nadie más de su familia, ni primos, ni tíos… nadie, hasta ese momento. "¿Y si fuera cierto?" - no quería hacerse falsas ilusiones, pues las probabilidades de que eso fuera verdad resultaban aterradoramente mínimas y no tan confiables.
Trato de no verse tan frenética, pues no quería que los alumnos se enteraran y también se pusieran nerviosos de la situación, alguien había entrado a Hogwarts y burlado cualquier magia de seguridad, tenia que ser alguien muy astuto y al parecer conocía el colegio a la perfección.
- Haber Celeste - dijo el viejo Mago -dímelo de nuevo pero esta vez más calmada porque no logro entenderte
Celeste, completamente con los nervios a flor de piel, se encontraba frente al Director del Colegio, quien la miraba de manera reservada
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Alguien entro en los territorios del colegio - dijo pausadamente - llego hasta a mi sin problemas y me hizo una advertencia
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¡Ah!, eso era - rió Albus satisfecho de haber entendido
"¿Eso era?" - pensó confundida - "¡Como si fuera algo que pasa todos los días!... ¿Sucede todos los días?"
La chica respiro profundamente para calmarse, pues de no ser así en ese preciso momento la arremetería contra el anciano de barbas plateadas. Dumbledore a diferencia lucia tranquilo y la noticia al parecer no le preocupaba en lo más mínimo.
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¿Y que fue lo que te advirtió? - por fin pregunto Albus aun sonriendo - debe de ser algo importante si corrió todos esos riesgos solo para hallar el justo momento de poder hablar contigo a solas
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Bueno… - era verdad, siempre tenia razón - me pidió que me alejara del Profesor Igor…
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¿Solo eso?
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No - respondió con la verdad - también del Profesor Snape
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De Snape… - repitió el nombre pensativo y suspiro - no creo que tengas que preocuparte de ninguno de los dos, yo confío en Snape y tú lo sabes Celeste, él no te haría daño…
"Apostamos" - medito ella rogando porque el profesor no leyera mentes - "Podría hacerme más rica"
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… y por consiguiente - continuo hablando Dumbledore - no deberías de preocuparte
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Tal vez tenga razón - dijo ella sin estar segura, pues no escucho completa la ultima frase - muchas gracias por escucharme
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De nada Celeste - le sonrío calurosamente y agrego - por cierto, ¿Sabes que le ocurre al Profesor Snape?
"¡Cielos! ¿Qué le respondo?"
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No - contesto sin mirarlo a los ojos - hoy no he podido hablar con él, supongo que ha de estar muy ocupado
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Si, puede ser - ella sintió que la miraba de manera sospechosa
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¿Puedo ayudarlo en algo? - pregunto celeste y rogó porque la respuesta fuera negativa
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Pues si, si puedes
"Rayos, eso me pasa por bocona" - se auto sermoneo - "Definitivamente no termino de aprender la lección"
*-*Necesito que le lleves esto a el Profesor Snape a su despacho - en sus manos había varios pergaminos muy viejos - me los solicito hace días pero no he podido llevárselos… ¿Tú podrías…?
- Si no hay de otra - pensó ella en voz alta sin darse cuenta
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¿Perdón?
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Que… ahorita mismo los entrego - contesto avergonzada
Tomo los pergaminos simulando indiferencia, se despidió de Albus y salio por la puerta para después decender por las escaleras de caracol.
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Hola Celeste - la saludaron de improviso
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Hola Harry - el chico se encontraba frente a ella algo preocupado - ¿Pasa algo?
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No, bueno - dudo un segundo - lo que pasa es que se me juntaron un poco los deberes y voy hacia la sala común antes de que se haga la hora en que no debo de estar afuera
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Suele pasar - sonrío Celeste para animarlo - espero y no te quite todas las vacaciones el terminar tus trabajos
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Eso mismo espero yo
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Mmm… - de repente algo se le vino a la mente a Celeste - Harry, ¿Me harías un favor?
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¡Por supuesto! - con tal de no hacer los deberes y aplazar un poco la tortura el chico haría lo que fuera - soy todo oídos
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¿Podrías llevarle esto al Profesor Snape? - dijo Celeste sin la precaución de suavizar el golpe - es que yo por el momento no puedo hacerlo
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¿Yo? - dijo pasmado Harry, pues ese "casi todo" estaba limitado - ¿Yo ir con el Profesor Snape… y solo?... no creo
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Tienes razón Harry - Celeste sabia que era algo absurdo - perdona, no lo recordaba… ¡Que tal si vamos juntos!
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No se porque - la miro el chico interrogándola - pero sospecho que tampoco quieres verlo tu sola, ¿no?
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Atrapada - suspiro - así es Harry… ¿Me acompañarías?
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Si - respondió de inmediato
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Gracias Harry - Celeste se sentía realmente agradecida - recuérdame que te debo un favor
Ambos descendieron hasta las húmedas mazmorras, se detuvieron frente a la enorme puerta de madera y ella llamo con el puño varias veces
- Adelante - se escucho la voz de Severus
"Bueno… aquí vamos" - al abrir la puerta ella lo pudo ver, como en otras ocasiones, distraído con varios documentos
- Profesor traigo esto para usted - hablo ella monótonamente - se lo envía el Profesor Dumbledore
Snape levanto la vista y la dirigió directo hasta el chico de cabello revuelto.
- Deja eso en aquella mesa Potter - escupió indiferente - y márchate
Harry hizo lo que Severus le ordeno, acomodo los pergaminos de manera en que estos no cayeran al piso, pero no era tan fácil ya que debido a la enorme cantidad que ya había tenia que ser bastante diestro para no causar un efecto domino y que todos cayeran.
Al terminar se dirigió a la puerta y Celeste lo acompaño en completo silencio.
- Solicite que Potter se marchara Profesora Nobilis - atino a decir Snape antes de que ambos cruzaran la puerta - no usted, necesito hablarle con respecto a algo
Un sudor frío salio de la frente de Celeste, no se esperaba ese comentario, solo atino a creer que él se negaba a dirigirle la palabra.
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Po, por, por supuesto - tartamudeo sin poder controlarlo - ya puedes irte Harry, me quedare un momento con el profesor
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Si Profesora Nobilis - respondió el chico - con su permiso
Harry salio del despacho con una agilidad que Celeste nunca le había visto sin estar montado a su escoba y le envidio la suerte que tenia.
Snape la invito a tomar asiento con un gesto, con su varita cerro la puerta y la contemplo con sus profundos ojos.
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Necesito poner las cosas en claro Celeste - dijo él con una voz de ultratumba
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Que coincidencia, yo también necesito hablar contigo…