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El más bello de mis males. — capítulo 22
Las antorchas estaban apagadas haciendo que la oscuridad fuera completa, a pesar de ello Celeste se dio ánimos para entrar a la boca del lobo, con el oído preparado para cualquier sonido detecto que una persona se dirigía hacia ella corriendo y antes de poder encender su varita ambos chocaron y cayeron al suelo.
- ¡Lumos! - grito Celeste asustada pues alguien le había caído justo encima
Al encenderse la luz de su varita pudo contemplar el rostro de Snape a escasos centímetros del suyo, con la caída había quedado su cuerpo encima del de ella perfectamente, una mano de él estaba sobre uno de los pechos de Celeste y la otra al nivel de un hombro. Mientras tanto ella de espaldas al suelo había quedado media sentada apoyada con uno de sus codos y con la otra mano sostenía su varita.
Ambos se quedaron mudos mirándose fijamente a los ojos, al tener tanta proximidad podían sentir el calor del otro y olvidándose de las reglas impuestas, por Snape, él no pudo resistirse terminando por besarla esporádicamente.
Cuando por fin ambos reaccionaron, él apenado retiro su mano ágilmente del pecho de ella y se levanto con las mejillas sonrojadas. Celeste aun en el piso pensó que su corazón se detendría de tan rápido que latía, jalo un poco de aire y estiro la mano para pedirle ayuda a Severus para levantarse.
- ¿Qué hace aquí a estas horas profesora? - pregunto Snape algo receloso
*-*Yo estaba en mi aula cuando… - Celeste no se había dado cuenta pero se detuvo al ver que Severus se encontraba vestido con un camisón gris de manga larga
Snape siguió con sus ojos la mirada de ella, comprobando que observaba con atención su vestimenta y en el momento de que Celeste dejo escapar una sonrisita picara por sus labios, el color subió de nuevo hasta sus mejillas.
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¿Qué esperaba? - Snape se sintió indignado - estaba durmiendo
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¡Yo no dije nada! - se amparó Celeste para después murmurar - aunque eso no quiere decir que no lo pensara
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Sin comentarios al respecto - balbuceo aun molesto y agrego - Alguien ha estado en mi despacho saqueando de nuevo
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Te aseguro que no fui yo - trato de convencerlo - acabo de escuchar un ruido metálico y al salir se me hizo raro ver que las antorchas estaban apagadas
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Ya se que usted no pudo haber sido - escupió las palabras - el hechizo que le puse a la puerta no podía haberlo burlado usted Profesora Nobilis
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¡Ah! - se exalto ella - insinúa que soy tan tonta que no puedo romper hechizos
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Yo no dije eso - Snape alzo la voz ya cansado - solo dije que ese hechizo en particular no puede ser roto por usted
Celeste bufo volteándole la cara y observo si alguien más estaba en los alrededores, pero no pudo notar nada.
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¿Qué habrá sido ese ruido? - pregunto interesada - era como de algún metal cayendo
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De hecho estaba a punto de dirigirme hacia donde provenía aquel ruido cuando escuche sus pasos y pensé que podría ser el ladrón - diciendo eso Snape comenzó a avanzar hacia el extremo contrario de donde él había venido corriendo y Celeste lo siguió.
"Vaya, se ve… diferente en pijama" - caviló divertida - *"¿Cómo se vera sin ella?".*Después de aquel pensamiento morboso de nuevo dejo escapar una risita a la que Snape respondió con un gruñido.
Justo al pasar por la habitación del profesor Celeste piso algo que se hallaba tirado en el piso, bajo su varita para alcanzar a ver que era y se agacho para levantar aquel objeto
- ¿Y esto?, es… - dijo ella en voz alta haciendo que Severus diera la media vuelta para ver que se había encontrado Celeste - ¡Es un osito de peluche!
Al tener el oso alzado, de una pata y de cabeza, ella pudo notar que era de color gris con un parche (de otro tipo de tela color verde) en medio de la panza, le hacia falta un ojo (era bastante obvio) y parecía ya muy viejo.
- ¡Señor Copito! - grito Snape con un brillo especial en sus ojos - ¿Qué haces afuera?
Celeste abrió la boca de la sorpresa mientras Snape se acercaba a ella y le arrebataba al oso de las manos, pero la cosa se puso más anormal cuando lo abrazo tiernamente acercándolo a una de sus mejillas.
"¿Severus tiene un osito?" - la mente de Celeste aun no podía creerlo, aquella escena era bastante confusa y complicada de captar, pero entrecerró los ojos - "¡Si!"- pensó convencida *- "¡Sev tiene un osito!, ge-ni-al" -*por fin había encontrado algo turbio que podría utilizar.
- ¿Señor Copito? - pregunto Celeste con una sonrisa malvada y ambas cejas alzadas
Severus al recordar que estaba en presencia de la chica escondió lo más rápido que pudo, detrás de su espalda, al peluche y se aclaro la garganta
- Quise decir… - trataba de dar patadas de ahogado cuando era un asunto perdido - que yo me encargare de encontrar al dueño de este… oso
"Aja, si claro" - Celeste se mordió el labio inferior y aun lo contemplaba con burla - "Ya tengo algo con que molestarlo"
- De acuerdo - atino ella a decir indiferente - entonces continuemos
Con un movimiento de su varita Severus abrió la puerta de su habitación y arrojo al oso hacia dentro, después cerró y siguió su camino pero ahora Celeste era la que iba al frente.
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Sabes Sev - hablo Celeste rompiendo silencio - yo también tengo un oso en mi cama, Edward lo bautizo como "Murciélago Narizón II"…
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Ya basta Celeste - gruño entre dientes - sigue caminando y presta atención
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¡Ah! - exclamo entusiasmada al notar que había dejado de hablarle de usted - ya soy Celeste, me alegro que me quitaras el castigo
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Tú solo continua avanzando - dijo ya impaciente
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De acuerdo, de acuerdo - sonrío entretenida - solo que no se porque rayos te molestas, creo que el "Señor Copito" es muy simpático y eres un grosero, ni siquiera nos presentaste, estoy segura que seriamos buenos amigos los tres y que…
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Celeste… - dijo ya con tono amenazador - ese oso no es mío y ya no hablare más al respecto
"Mentiroso" - pensó Celeste y meneo la cabeza negativamente - "Mira que negar a su mejor amigo y compañero del alma"
Al pasar ambos por un tapiz colgado en una pared, vieron unas escaleras y al Profesor Moody con el celador Filch.
Celeste los contemplo interesada, paro en seco y sintió en su espalda el golpe de Snape al estrellarse contra de ella.
- ¿Por qué te detienes? - pregunto enojado, pero al ver aquella escena sospecho que algo andaba mal.
Al parecer el ruido que habían escuchado era el de uno de los huevos de oro que pertenecían a los campeones del torneo, había rodado por las escaleras y Filch aseguraba que Peeves había hecho otra de sus diabluras.
Ella no presto mucha atención a la discusión que empezó a surgir entre los tres hombres, alcanzo a oír sobre de que Alastor ya había cateado el despacho de Snape, pero mejor se dedico a observar lo que había a su alrededor y al notar que Snape recogió un mapa de uno de los escalones, el cual Moddy le arrebato diciendo que era suyo, empezó a sospechar de que alguien más estaba con ellos.
El ojo de Alastor advirtió a Celeste que esa persona se encontraba en las escaleras, Snape comprendió de inmediato lo que ocurría y trato de subir los peldaños con las manos hacia el frente tratando de atrapar algo o a alguien.
"¡Harry!" - Celeste pensó angustiada - "Si lo atrapa hará que lo expulsen de Hogwarts" - se encamino hasta Severus y lo tomo de un brazo
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¡Alto Profesor! - grito de inmediato Celeste subiendo también las escaleras - allí no hay nadie
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¡Por supuesto que si! - recogió el brazo para soltarlo de la mano de ella - ¡Ese mapa es de Potter!
"Me lleva la que me trajo… ya lo descubrió"
Pero Moody lo detuvo insinuando que tenía algo que ver con que el nombre de Harry apareciera en el cáliz y aprovechando la distracción de Snape, que bajo los escalones, ella hizo a un lado la gata de Filch que olfateaba desperada en medio de las escaleras.
- Harry - susurro lo más bajo que le fue posible - no te preocupes,me llevare a Snape de aquí para que escapes
Rogando por que Harry en realidad estuviera ahí y no estuviera volviéndose loca hablándole al aire bajo hasta ponerse al lado de Severus quien se encontraba pálido ante la mirada del Auror.
- Será mejor que nos retiremos - Celeste le aconsejo a Snape - si alguien estuvo aquí es obvio que ya se marcho
El Profesor Snape sin decir nada toco su brazo izquierdo, como si este le lastimara dejando escapar una mueca de dolor y le pidió a Filch que los acompañara a revisar que había desaparecido de su despacho.
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Si Profesor, pero después de que atrape a Peeves - dijo el viejo celador
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Eso lo harás después Filch - rezongo Snape ante tal comentario - vámonos
Los tres volvieron a pasar por el tapiz colgado de la pared, dejando al Profesor Alastor solo al pie de las escaleras.
El ambiente se hizo muy tenso, Celeste no dejaba de observar el brazo de Severus sin entender que sucedía o porque Alastor lo había amenazado de esa manera.
- Bueno, por lo menos algo bueno paso - suspiro ella bastante convencida y Snape volteo a mirarla precavido - debemos agradecer que el "Señor Copito" esta sano y salvo en tu habitación.
Severus lanzo fuego por los ojos, torció la boca en señal de desprecio y camino más aprisa para dejarla atrás.
- ¿Qué? - pregunto inocentemente - ¿dije algo malo?