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Historia 46324 — capítulo 14
"14.- Scarlett." Prefacio: …-La mayor rémora de la vida es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy… (Lucio Anneo Séneca (4 a.C-65) fue un filósofo romano conocido por sus obras de carácter moralista. Hijo del orador Marco Anneo Séneca, fue tutor y consejero del emperador Nerón.)
Prefacio: …-Es verdad. Harry no es un ser común que digamos... (Severus Snape)
Harry se levantó de la cama lentamente para no caerse de lo mareado que estaba. Sus ojos que fueron notados por todos cambiaban de negro a una tonalidad violeta y luego a su color verde original. Fue tres veces la secuencia. Se incorporó completamente y su vista examinaba cada parte de su cuerpo; nadie sabía que era lo que tenía, pero él mismo experimentaba una descarga de poder muy singular y frecuente para él hacia algunos años.
-Me siento extraño… -Harry sonrió típicamente a la sonrisa que solía poner Voldemort, y de eso sólo se dieron cuenta Severus y Draco quienes abrieron los ojos espantados-. ¿Cuánto tiempo estuve así? -Harry por fin miró a sus amigos y todos pudieron ver como un brillo diferente aparecía en los ojos del pelinegro. Severus fue el que decidió hablar primero. -Alrededor de dos días y medio, tuviste fiebre y más cosas que no sabíamos que eran, pero tu cicatriz -Severus mostró diferencia en los ojos para advertir a Harry que no hablaba de la que estaba en la frente-, brillaba constantemente y apliqué una esencia para disminuir el dolor. -Muy bien… gracias Severus, ahora, ¿hay algo que pueda comer? Me estoy muriendo de hambre. Todos pusieron caras desconcertadas, Harry se tomaba todo a la ligera. -¿Puedes ya caminar bien? -Luna lo miró como si fuera a derrumbarse nuevamente. -¡Claro! -Harry brincó y sólo con el pantalón que traía se abrió paso ante todos, empezó a caminar por el corredor. -¿Piensas irte así? -Cho lo veía impresionada. -Sí… ¿Algún problemas con eso? -No, es sólo que... -Bueno, bueno… -Harry siguió caminando y todos los que lo seguían gritaron al ver como con cada paso que Harry daba la ropa que le faltaba se iba apareciendo hasta que quedó totalmente vestido. -¡Pero qué demonios! -Draco se había quedado expectante. -Ya está mejor, ¿no? -Sí, bueno… pero…¡¿cómo demonios hiciste eso?! -Ahora fue Seamus quien preguntó alterado. -¡Oh, vamos, no es cosa de otro mundo! -Harry seguía caminando, dándole la espalda a todos. -¡Claro que lo es! -Dudley se adelantó para quedar a su paso-. ¿Cómo pudiste lograrlo? Harry sonrió y miró a Dudley quien no cabía en la sorpresa. -Es simple, sólo tuve que concentrarme en lo que quería llevar puesto, ahora que lo pienso, decidí que ponerme y apareció todo. Lo hacía muchas veces mientras buscaba los horrocruxes de Voldemort. Al parecer ese rato que pasé en la cama me hizo recordar de nuevo muchas cosas… Ahora que lo pienso -Harry hizo un leve movimiento de su mano y energía de magia pura en color blanco de su máxima pureza apareció en su mano ante la ya cara irreconocible de todos-. Pero por otro lado -Harry volvió a manipular su mano y esta vez la esfera de color blanco se había convertido en oscura y lanzaba pequeñas descargas de energía maligna. Otra vez los que estaban atrás se petrificaron al ver el perfecto uso de la energía oscura-. Sí, sigo poseyendo total control sobre las dos energías… -¿Cómo…? ¿Cómo es posible?... Nadie antes lo ha logrado… ¿Cómo es que tú puedes hacerlo? -Luna se veía asombrada y caminaba lentamente para observar la esfera que cambiaba de color una vez tras otra. -Pregúntale a Ginny, ella es la que te puede responder esa pregunta… -Y sin más que decir Harry sin mirar a nadie siguió su camino hasta la cocina. Todos inmediatamente miraron a Ginny quien sestaba subiendo las escaleras para ver que eras lo que había sucedido, pero se quedó mirando perdida por donde Harry había pasado, esas palabras y la poca naturaleza del poder que había visto segundos atrás por parte de quien alguna vez fuera su novio le pegaron como un rayo de detallada espectacularidad. Su mente daba vueltas y vueltas hasta quedarse quieta en un recuerdo del cual todavía se lamentaba.
La lluvia azotaba cada rincón de los terrenos de Hogwarts, pero dos personas, un pelinegro y una pelirroja estaban en al orilla del lago negro, quietos y sin que las palabras salieran de la boca de ambos. Harry tenía los ojos cerrados y su rostro levantado para que la lluvia le cayera y lo refrescara. Su respiración era normal y las cosas para él no estaban bien del todo; estaba cansado y fatigado por las constantes peleas que habían tenido contra los dementores y los mortífagos en Newcastle upon que había quedado destruido ante la mano del propio Voldemort. Ahora, el problema era uno; Ginny. Tenia que arreglar el problema que tanto le recriminaba la pelirroja. Ginny simplemente miraba furiosa a Harry, no hablaba y eso la estaba desesperando. Tenía mucho que recriminarle y no dejaría que esta oportunidad se le escapara de las manos.
-¿Piensas hablar o me ignorarás como siempre lo haces? -Ginny por fin habló, pero Harry no mostró señas de darle importancia. Por fin se giró para quedar frente a Ginny quien ya se estaba hartando en serio. -Yo no tengo nada que decir… Tú eres la que me ha llamado para recriminarme no sé qué cuanta mierda. Ginny se sorprendió del vocabulario grosero y vulgar que le dedicaba. -Yo… Sí, es verdad -Ginny no sabía por dónde empezar-. ¿Por qué andabas con Midori, esa idiota de Ravenclaw en Hogsmeade ese día? ¿Me estabas engañando? ¿Es que acaso no te importo ya? -Ginny se acercó a él seductoramente. Harry soltó una carcajada estridente que hasta el calamar gigante se agitó y el agua del lago negro se movió peligrosamente. -¡Por favor, Ginny! ¡Eres una hipócrita de porquería! -¡No te voy a permitir que me trates así, ni mucho menos que me insultes! -Ginny preparaba su varita. -De nada te servirá tu estúpida varita, niña tonta. Me dices que yo te estuve engañando… sabes… cuando entré a la torre de Gryffindor te vi muy acaramelada con ese chico, un año menor que tú si no me equivoco. Y vi como trataban de darse un beso si no fuera porque uno de tus ex novios; Dean Thomas, iba bajando las escaleras y los interrumpió. Así que no vengas con tus idioteces y me eches la culpa de tus pirujadas. -Yo… No quería… -No querías, pero lo hiciste, sabes, no me molesta que tengas a otro alguien que te ame, lo que me molesta es que no tuvieras el suficiente valor para decírmelo. -Yo pensé que… -¿Qué? Pensaste ¿qué? -Yo… sólo fue algo que pasó… No estoy enamorado de él, sólo de ti -Ginny empezaba a derramar lagrimas de dolor sentimental. Harry volvió a reírse, esta vez con más tranquilidad. -¡Por favor! Ni el estúpido de Dean te creería esa mentirota. Y por favor, no me reclames algo que hice yo, cuando tú decidiste terminar con esto. Estoy feliz yo solo y con una nueva amiga que tengo, creo ahora que Scarlett tenía razón al decirme que jamás encontraré una persona o mujer como ella. Y es muy cierto. Ahora que menciono ese, ¿en dónde estará? -Harry sonrió-. Nos vemos Ginny, si te matan no es mi problema, yo ya no tengo nada contigo. ¡Suerte! Harry desapareció sin dejar que Ginny dijera algo más. Lo único que hizo Ginny cuando Harry desapareció fue ponerse a llorar como desesperada, había perdido algo de gran valor.
Ginny se había quedado pensante, nadie estaba allí pero todos sabían que Harry incrementaba aun más sus poderes. … Harry y los demás se encontraban en la cocina, era el que comía, los demás ya lo habían hecho minutos atrás de que despertara.
-Esto está bueno, tengo mucha hambre, no sé que diablos me haya pasado pero no tengo nada de energía -en su proceso interno había consumido mucha de la energía mágica y física que tenía, por lo que su cuerpo exigía algo que le ayudara a regresar a su estado normal. Que mejor que la comida que preparaba Luna y Alisé. -¿Cómo se siente estar de nuevo en pie? -Preguntó Fred sonriente mientras le hacia cosquillas a Angelina. -Se siente bien, mientras estaba dormido soñaba puras estupideces -Harry se rascó con un dedo la cabeza ante la mirada graciosa de todos. -¿Y que soñabas? -Draco levantó las cejas divertidamente y cachándolo en la movida. En ese momento entró Ginny quien tomó asiento al lado de Cho quien rodó los ojos molesta. -En nada… -Harry se atragantó. -¿Seguro que no soñabas en nada? -Severus lo miró divertido-. ¿No soñaste con aquella chica muggle que siempre te perseguía en Bernal y que le dijo a medio mundo que eras su novio? Todos vieron a Harry quien sonreía dichosamente. Cho, Romilda y Ginny -que había entrado a la cocina- se habían puesto furiosas ante lo dicho por Severus y fulminaban a Harry quien ni las tomó en cuenta. -Sí… soñé un par de veces con ella, la verdad ni te imaginas que tuve que hacer para quitármela de encima. Severus estalló en risas. -¿Qué tuviste que hacer? -Preguntó Remus curioso. -Sí, dinos Harry, ¡ándale! -Tonks sonreía hermosamente. -Sí Harry, a nosotros tampoco nos dijiste como te deshiciste de ella -Alisé sonreía, ella había visto parte de la escena ese día. -Para serte sincero le reclamé lo de que yo no era su novio, era una chica muy hermosa y muy sensual -Harry puso cara de perdido y Ginny puso una cara fastidiada-. Pero bueno… cuando le reclamé me dijo que lo dejaría de hacer con una condición… -¿Y cual era? -Katie se mostraba interesada en la plática. -Pues… -Harry se avergonzó de recordarlo-. Pues… -¡Suéltalo ya! -Neville fue el que se apresuró a decirlo. -Pues me pidió que la besara por tres minutos sin que la conexión del beso se perdiera. -Sí, eso es verdad -Alisé había hablado-. Yo vi pero solo fueron dos minutos. -¿Y que pasó después? -Preguntó Romilda ceñuda. -Nos dimos el beso, jamás había besado a alguien con tanto fulgor y pasión como ella lo demostraba -Ginny se enojó aun más-. Pero el beso no duro tres minutos, duro al rededor de cinco minutos. -¡Vaya que eres todo un Don Juan, Harry! -Comentó George sonriente. -No lo creo… -todos lo miraron interrogativo. -¿Por qué lo dices? -Preguntó Seamus. -Porque aunque ella besaba de maravilla, yo no sentí nada y el beso no me agradó del todo que digamos, yo no sentía afecto por ella por lo que el beso no significó nada para mí -Harry sonrió y su vista se arremolinó de recuerdos que lo hacían sentir feliz. Un atisbo de placer y felicidad ante el recuerdo de la chica de su infancia, de quien recordaba haber compartido un pastel que entre los dos se comieron. Ginny vio esperanza en la vida y trató de ocultar su felicidad, y aunque se estuviera engañando por cuenta propia pensaba que tal vez Harry sería de ella nuevamente. El placer era fuerte. -Bueno. ¿Y qué haremos ahora? -Preguntó Severus. -Sólo nos queda esperar, hay que seguir reclutando a las personas que nos puedan ayudar en esto. Londres ha quedado destruido y gracias a eso muchas personas murieron. Lo que nos queda ahora es movilizarnos y tener todo en orden. -Es verdad -Severus bufó-. Manos a la obra. -Pero antes, debemos ir al callejón Diagon, hay que ver el recuento de los daños, me pareció que una parte del callejón fue alcanzada por la destrucción de Mephist. Y así lo hicieron, todos los amigos allí reunidos desaparecieron en variaciones de segundos y rápidamente aparecieron en el callejón Diagon que se veía totalmente vació y sin ningún local abierto. No sólo el grupo de Harry salió hacia ese lugar, muchos miembros de la Orden y magos de diferentes partes iban apareciendo para ver que podían hacer, otros sólo por mera curiosidad. … Draco, que observaba todo como si fuera un paisaje desolado en medio del bosque oscuro exclamó una ligera maldición, era seguro que aquello había hecho que de la boca de muchos salieran cosas así. Un aire taciturno pasó entre ellos y el desolado y tenebroso paisaje se hacía cada vez más feo a cada paso que daban. -Esto está de miedo -comentó Dudley que iba al lado de Luna quien asintió sorprendida por los destrozos que habían caído hasta esos lugares. -Y no creo que sea todo lo que nos encontremos en lo que estamos aquí -Harry lo dijo con aire dolido y con su mano creo un portal ante los presentes que una vez más se sorprendieron por el poder de Harry. Harry entró en el portal y como acto instintivo los demás lo siguieron. -Harry jamás dejara de sorprendernos -comentó Cho, tentada a tocar las paredes del portal. -Es verdad. Harry no es un ser común que digamos -agregó Severus. Remus y Neville asintieron. En ese preciso momento un joven de cabello rizado apareció por una de las calles y al reconocer a Ginny corrió hasta ella y le plantó un beso en la mejilla ante la mirada de un Neville contrariado por ese sentido. Muchos tuvieron pensamientos dirigidos a lo fácil que era la chica, ese beso no había sido de cordialidad, era un beso que denotaba que algo había pasado meses atrás, un ligero romance mientras ella estaba de novia con un tipo irlandés -¡Buenos días Ginevra! -Saludó efusivamente el chico. -Justin… Hola, ¿cómo has estado? -Bien, bien, no me quejo. He venido para saber lo de mi proposición -Justin le tomó ambas manos y le sonrió coquetamente. -Yo… Todos ya escuchaban atentamente lo que los dos chicos estaban hablando, Snape creyó que Harry iba a estallar en furia. Se equivocó, el chico de cabello negro azabache miraba por el portal, algo seguramente estaba pensando, su mirada iba más allá del pensamiento, de la voluntad y del destino incierto que a todos se nos marca. Pensaba en lo que llevaría el futuro a su lado, algunos resultados que seguro nunca esperaría. Era un pensamiento oscuro y sin sol ante un nuevo amanecer. Una parvada de pájaros invadió el cielo y lo ennegreció por momentos tensos, Draco tuvo un ligero escalofrío que le recorrió la espina, el semblante de Harry cambiaba a cada lugar en el que observaba; muertos, sangre, destrucción. Esas cosas y más eran las que se observaban. -¿Sí te casaras conmigo? Cho y Romilda sonrieron con complicidad, aquello significaba que de verdad y por la forma en que lo decía Justin, había habido algo más en esa proposición. -Yo… no lo he pensado, necesito tiempo. Fred bajó la voz y le dijo a Dudley. -¿Tiempo, es lo que necesita? -Soltó una leve carcajada-. ¡Por dios! Esta mujer jamás va a cambiar -y su mente divagó. Harry se deslizó lentamente, seguido de Luna y Snape. Ginny se apresuró a despedirse de Justin. -Lo siento Justin, debo irme, me estarán esperando. -Sí… bueno, luego te veré para que me des tu respuesta. -Sí, adiós… Ginny no vio como pero Justin le planto un beso en los labios para después salir corriendo de allí y no escuchar reclamaciones. … Al salir del portal lo único que hicieron todos fue dar gritos ahogados de sorpresa o exclamaciones al ver las ruinas de lo que alguna vez fue Londres.
-¡Horrible! -Alisé veía personas muertas, moribundas, dolidas. No sólo ella. Todos. E incluso muchos, más allá de lo que uno se imagina… todos ellos veían, sentían, observaban, miraban… calaba tan hondo en los huesos que te volvías loco. Harry no perdió tiempo y por medio de su magia levantaba los escombros en busca de personas que estuvieran atrapadas. Los muggles del dolor no se maravillaban, sentían miedo, pensaban que algo más les iba a venir encima de manera catastrófica, cuando vieron que él ayudaba en vez de lastimar sintieron más confianza. Pero el dolor era completamente retratable que seguro ningún pintor en la historia se atrevería a capturarlo en papel. -Ayudemos -dijo Luna también empelando hechizos para buscar a la gente. Ya había observado la silueta del Extraño sin Edad, erguido, mirando fijamente el horizonte de la destrucción. -Sí, vamos -Ginny quería seguir a Harry pero lo vio tan distraídamente que temió por lo que había recordado momentos atrás. Nadie sabia cómo, pero Harry entró en un acalle donde los edificios estaban en llamas por dentro aún después de dos días y las demás casas, postes y cosas que adornaban la calle se encontraban destrozados por el ataque del demonio. Los demás, para no quedarse atrás decidieron seguir para ayudar a Harry en lo que pudieran. El de ojos verdes levantó la mirada al cielo y con el aire rodeándolo en cada punto del cuerpo suspiró. Aquello no sería lo único que vieran en el transcurso de la guerra, era como un acalle vacía, como una ciudad sin vida… más parecido a un boulevard de los sueños rotos, un boulevard en donde nunca más sería lo mismo, ya no, porque quedarían cicatrices que jamás se borrarían, cicatrices que en el viento anidarían y formarían su nido con cada pedazo de aquellos sueños rotos que se fueron quedando en el camino, en un camino del que no había regreso, de un camino sin final… de un boulevard de los sueños rotos que nunca se acabaría, que nunca terminaría… que nunca se iría. Y el viento se lamentó… aquello era real, tan real como la vida misma, tan real como el dolor… sí, como ESE dolor…
**"**I walk a lonely road The only one I that have ever known Don't know were it goes But it's home to me and I walk alone. "
Camino por una calle solitaria La única que conozco No sé a donde va Pero es como mi hogar y camino solo.
I walk this empty street On the Boulevard of broken dreams Where the city sleeps And I'm the only one and I walk alone.
Camino por esta calle vacía En el Boulevard de los Sueños Rotos Cuando la ciudad duerme Y soy el único y camino solo.
I walk alone I walk alone I walk alone I walk a…
Camino solo Camino solo Camino solo Camino solo…
My shadows the only one that walks reside me My shadows hearts the only thing that's beating Sometimes I wish someone out there will find me Till then I walk alone.
Mi sombra es la única que camina a mi lado Mi superficial corazón es lo único que esta latiendo A veces deseo que alguien de fuera me encuentre Hasta entonces caminaré solo.
Ah-ah-ah-ah-ah-ah-ahhh Ah-ah-ah-ah-ah-ah-ahhh.
I'm walking down the line That divides me somewhere in my mind On the border line of the edge And were I walk alone.
Estoy caminando por la línea Que me divide en algún lugar de mi mente En el borde de la frontera Y donde camino solo.
Read between the lines of what's Fucked up and every things all right Check my vital sings to know I'm still alive And I walk alone.
Lee entre las líneas Qué está jodido y todo estará bien Comprueba mis signos vitales para saber si sigo vivo Y camino solo.
I walk alone I walk alone I walk alone I walk a…
Camino solo Camino solo Camino solo Camino solo…
My shadows the only one that walks beside me My shadows hearts the only thing that's beating Sometimes I wish someone out there will find me Till then I walk alone.
Mi sombra es la única que camina a mi lado Mi superficial corazón es lo único que esta latiendo A veces deseo que alguien de fuera me encuentre Hasta entonces caminaré solo.
Ah-ah-ah-ah-ah-ah-ahhh Ah-ah-ah-ah-ah-ah-ahhh.
I walk alone I walk a…
Camino solo Camino solo…
I walk this empty street On the Boulevard of broken dreams Where the city sleeps And I'm the only one and I walk alone.
Camino por esta calle vacía En el Boulevard de los Sueños Rotos Cuando la ciudad duerme Y soy el único y camino solo…
< my shadows the only one that walks beside me My shadows hearts the only thing that's beating Sometimes I wish someone out there will find me Till then I walk alone!"
Mi sombra es la única que camina a mi lado Mi superficial corazón es lo único que esta latiendo A veces deseo que alguien de fuera me encuentre ¡Hasta entonces caminaré solo!
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El aire melancólico y la tristeza en el ambiente conjugaban un plan, un plan caótico que llenaba cada corazón en el territorio británico. Un plan para desbaratar una vida de logros, una vida en el que los humanos habían salido adelante ante cualquier adversidad… pero también un plan para corregir aquello a lo que los humanos estaban destinados; el humano había querido ser más que Dios, ahora un demonio era quien les estaba atemorizando, un demonio que estaba decidido a convertirse en el único líder supremo… un líder que no aceptaba a un humano pisar su reino. Nadie se había dado cuenta que una hermosa joven de cabellos violeta y ojos del mismo color había presenciado la melancólica imagen que en Harry sucumbía. Nadie la había notado, nadie. Pero ella estaba allí. Para darle más misterio a la situación la chica invocó su capa que hacia ya unos años Harry le había obsequiado. Se tapó el rostro y empezó a caminar ante la mirada temerosa de los que ya la empezaban a ver. Muggles, principalmente. Al momento de que la figura se pudo observar, Ginny, Cho y Tonks se armaron con sus varitas mientras que los demás se preparaban para atacar.
-¿Quién eres? ¡Muéstrate! -Ordenó Malfoy inquieto, podía ser un mortífago… eso le llenó la cabeza de ideas acerca de sus padres. -No he venido desde tan lejos para verte a ti, rubio, he venido por él -señaló a Harry quien sentía el aura de la persona que tenía delante y la cual se le hacía conocida. -¿Quién eres? -Preguntó Harry amablemente-. Tu aura es conocida para mí, y ese color lo he visto en otra parte -Harry dio dos pasos al frente sin prestar atención a las advertencias que le daban Ginny y Romilda. Ojoloco Moody y Ron Weasley miraban alerta. No dudarían en atacar, no importaba si Harry estaba en medio. -¿Es posible que no reconozcas a la mujer que ha venido desde un país muy lejano tan sólo para ayudarte y que en un pasado te ayudó con la búsqueda de las almas de Voldemort? -¡¿Qué?! -Las exclamaciones de todos no se hicieron esperar, les parecía increíble que la joven supiera de la existencia de los horrocruxes. Ni Harry ni la joven tomaron atención a eso. -Esa capa... - Todos miraban a Harry atónitos-…Se la di a una joven muy especial para mí, una amiga que he recordado mucho tiempo y quien me brindó su fuerza en la última batalla que tuve contra Voldemort, una amiga que no he visto en mucho tiempo -Harry observó con detenimiento y pudo ver el destello negro de los ojos de la hermosa joven-. ¡Aline! -Harry gritó y todos se sorprendieron aun más. Aline se quitó la capucha que le tapaba la cara y miró a Harry detenidamente, le sonrió con felicidad y las lágrimas le brotaron sin pensarlo. -Veo que no has cambiado en nada, Potter, sigues siendo el mismo chico que conocí en México Ginny se puso roja de rabia al oír el sentimiento de amistad tan fuerte que había utilizado la chica. Era en vano, muy en vano, aquello estaba decidido, él jamás sería de ella. Para otros aquello fue sorpresa, Harry ya había estado antes en México, antes de lo sucedido después de la batalla contra Voldemort. -Tú no te quedas atrás, Aline… Harry no esperó un momento y corrió para estrecharla en sus brazos. -¡Aline, que alegría verte nuevamente! -Harry la cargó abrazándola y empezó a darle vueltas como solía hacerle cuando se conocieron. -A mí también me alegra mucho verte, Harry, siempre esperé este momento y ahora sé que hay una razón. -Este no es un lugar bueno para hablar, ven, vamos a mi casa en Grimmauld Place. Sin decirle nada a nadie Harry tomó delicadamente a la chica nueva de la mano y desaparecieron ante unos reunidos que no sabían que decir o hacer. -¿Una antigua novia? -Preguntó Draco a nadie en especial. -No lo creo… Una amiga ha de ser, pero he visto como los ojos de Harry han brillado intensamente. Nunca lo había visto así -contestó Severus sonriente. -Creo que nadie, pero seguro lo ha experimentado más veces con aquella chica. Ginny se puso algo triste, pues estaba perdiendo contra una nueva rival. Y ella no entendía que ya no era rival. Ginny ya no era nada. -Será mejor que nosotros también regresemos -dijo Seamus quien terminaba de acomodar unas cosas que dio a una señora muggle asustada. Todos desaparecieron y rápidamente llegaron a Grimmauld Place donde encontraron a Harry y a Aline sentados en la sala platicando. Severus caminó hasta ellos y preguntó: -¿Podemos unirnos a la plática? -¡Claro! -Aline tomaba una taza de agua fresca de tamarindo mientras Harry sonreía a Draco y Alisé que tomaron asiento juntos. -¿Entonces venías en barco? -Sí, y no te imaginas lo rápido que veníamos, no tardamos en llegar cuando vimos las noticias de la destrucción de Londres y como tú encarabas al demonio. -Sí, terribles sucesos… -Lo más extraño es que escuché una melodía muy triste cuando estaba en el barco, una melodía cantada en un tono melancólico por el viento. Harry se atragantó con el agua. -No es posible que tú… -Sí Harry, la escuché. Y supe que alguien o algo estaba mal, que algo había pasado. -Y sí, efectivamente algo malo está pasando. -Por cierto, Milo viene en camino, llegará en unos días más. -¿Qué? -Harry abrió los ojos muy grandes-. ¿Milo? ¿Vendrá? -Sí, al parecer también escuchó la melodía melancólica y cuando lo contacté ya venía saliendo de Puerto Rico. -¡Grandioso! -Y como ya te habrás dado cuenta estaremos contigo en esto hasta el final -Aline se acercó a él y le tomó la mano-. Es hora de que la Orden del Viento se vuelvan a unir -Harry la miró atentamente-. Es hora de que nuestro líder, el gran Harry Potter nos guié, una vez más los unidos en corazón se armarán. -La Orden del Viento surgirá una vez más -Harry sonrió y se levantó del sillón. Los que habían escuchado toda la conversación no sabían de lo que Aline y Harry estaban hablando. -¿De qué diablos están hablando, Harry? -Dudley preguntó confuso. -Deja te lo explico. -No, déjamelo a mí -Aline sonrió a Harry y éste haciendo una reverencia le concedió seguir-… Verás, cuando Harry estuvo en los diferentes países que recorrió cuando estaba buscando los horrocruxes varias personas se ofrecieron a ayudarlo y cada una de esas personas en mayoría mujeres en unión con tres hombres formamos lo que se llama la Orden del Viento. Hasta el momento sólo conozco a tres, entre ellos Milo, Katherine y Melody, pero según Harry hay más y por las cosas que he presenciado estarán en camino a este lugar por haber escuchado el lamento en el viento. -¿Qué has dicho? -Harry miraba sorprendido a Aline. -Bueno, Milo me ha dicho que ha escuchado tu voz en el viento. -¡Vaya con este poder! -Harry se miró las manos y frunció el ceño. -Entonces esto se va a poner más bueno que antes -Severus sonrió y Harry lo imitó. -Voldemort fue pan comido, esto será más excitante -Harry se levantó del asiento. En ese momento sonó el timbre. -Siempre me dio la impresión de que nunca nadie tocaría ese timbre -Harry abrió los ojos, aquello era demasiado precipitado. -¿Quién podrá ser? -Neville frunció el ceño. Luna caminó por el pasillo de la entrada y al abrir la puerta sus ojos rodaron al ver a un sonriente Justin con un ramo de rosas en la mano y bien perfumado. -¿Estará Ginny? Luna titubeo. -Sí, pasa -Luna sonrió débilmente. Regresó a la sala, aquello era no una sorpresa, pero sí algo imprevisto. -¿Quién era…? -Harry no siguió hablando al ver que el que entraba era Justin, el que fue petrificado en Hogwarts. -¡Buenas tardes a todos! -Saludó Justin. Casi todos respondieron, menos unos y eran: Harry, Severus, Draco y Seamus. Ginny se quedó helada al ver que Justin se dirigía hacia ella. -Hola preciosa, son para ti. Ginny se puso rojísima. -Gracias… -Bueno, será mejor que nos vayamos, aquí somos de estorbo -Harry dijo estas palabras con cierta indiferencia que solo Ginny pudo notar y se le heló la sangre al ver que él simplemente no quería saber nada de ella ni de sus relaciones. -Sí, ¿qué haremos? -Preguntó Aline quien se recargó en el hombre del chico de ojos verdes. -Primero iremos a tu nueva habitación -la tomó del brazo y la condujo a las escaleras donde empezaron a subir seguidos de Severus, Alisé, Draco, Luna, Neville, Seamus y Fred. Luna, Alisé y Aline iban delante, platicando cosas de chicas mientras que los hombres iban atrás. Harry y Severus iban en la mitad del camino entre las mujeres y los demás hombres. -Hemos llegado -Luna habló para que Harry y Severus salieran de sus pensamientos. Aline abrió la puerta y comprobó que el cuarto era muy grande y que estaría muy cómoda en esa habitación. -¡Esta habitación está increíble! -Aline se giró y corrió hasta él para plantarle un enorme beso en la mejilla. Él sonrió. -Espero que estés cómoda, instálate por lo mientras. La comida estará pronto. -¿Tú a donde irás? -Preguntó Neville. -Tengo que buscar algo, no tardo -Se perdió por el pasillo en dirección a su cuarto. -Nos veremos en unos minutos, Aline, no tardes pues se puede enfriar. -Está bien, bajaré en unos momentos. … Harry había llegado a su cuarto cuando una idea locamente increíble y que tenía mucho de ser cierta se le vino a la mente.
-¿Y si las cosas nunca son como parecen? ¿Qué tal si en ese lugar hay algo que en realidad alguna vez llegué a ver? ¿Mi camino será hasta ahora ir allí? Varias cosas se arremolinaban en su cabeza, rápidamente empezó a buscar en uno de los libros que había dejado allí hacía algunos años y los cuales hablaban de la importancia de los centros arqueológicos más vistos en el planeta. Un libro de pasta marrón cayó del portalibros y Harry sonrió al ver que era ese el que estaba buscando. Sin decir nada de nada lo empezó a hojear, después de levantarlo no tardó mucho tiempo en que encontrara la página que hablaba sobre el monumento conocido como Stonehenge. -Haber… Stonehenge es un monumento antiguo con más de bla, bla, bla, bla… -En una de las páginas una nota muy importante le dejó en claro que sus sospechas no estaban del todo descarriladas-. Se creé que en ese lugar las conspiraciones de los caballeros Templarios hacían ritos en alabanza a María Magdalena. Cuentan las historias que en ese lugar los caballeros dejaron una fuerza muy antigua y desconocida cede de un gran poder demoníaco, sólo controlado por los que formaban su círculo… -Harry pensó un poco-… Creo que tendré que ir y echar un vistazo a todo esto. Las cosas siempre suelen cuadrar en estas situaciones. Un grito de Luna lo sacó de sus pensamientos. Lo llamaban para comer. … En el comedor.
-¿No les molesta que Justin se quede a comer? -Preguntó Ginny con pena. -No, no creo que a Harry le moleste -contestó Severus con desdén. -Bien… En ese momento Harry apareció por la entrada. -Que rico huele y como bien dicen, más vale llegar tarde que ser invitado -sonrió. -Pero si esta es tu casa -Alisé le reclamó el comentario. -Ya lo sé, pero me agrada decir eso. Todos estallaron en carcajadas. Se estaban acomodando, pero antes de que Harry se sentara, una extraña y potente aura mágica invadió la mente de Harry y un olor floral a rosas le inundó el olfato. Se levantó rápidamente del asiento y Severus le siguió la corriente pues algo también había detectado. -¿Qué les ocurre? -Preguntó Dudley preocupado de que hubiera un nuevo ataque. -Un poder áurico -dijo Severus intranquilo. -Yo lo conozco… -Harry temblaba al ver que la magia se acrecentaba-. ¿Acaso será posible? *†禾†*Scarlett veía por la ventana como las diferentes cosas; coches, casas, buzones, cabinas de teléfono, etc. se hacían de lado para que el rápido autobús noctámbulo no los aplastara.
-¿Es que acaso el conductor está ciego? -Se preguntó así misma la joven de cabello negro. Un joven de unos veintisiete años se acercó a ella con intenciones no buenas y contestó: -El conductor esta ciego señorita, pero yo no… Scarlett se giró para ver quien le había respondido y se encontró con la mirada provocativa del joven que se acercaba lentamente. -¿Y tú eres…? -Jaime, mi nombre es Jaime. -Jaime, has el favor de largarte de aquí, tus intenciones no servirán de nada, además… si pretendes conquistarme tendrás que ganarle a quien tiene mi corazón. -¿Y quién es? Si se puede saber -Jaime mostró su arrogancia y vio los asientos en donde sólo había pura gente grande-. No lo veo por aquí. -No está aquí, estúpido, mi amado es Harry Potter y apenas voy a su encuentro. El joven se tensó rápidamente y optó por dejar en paz a esa hermosa joven que estaba, según ella, enamorada de Harry Potter. El gran Harry Potter. -¡Vaya que eres conocido, mi cielo! -Scarlett sonrió pícaramente y recargó su cabeza en el asiento. Siguió mirando el rapidísimo paisaje. Pasó una hora y media para que el autobús parara y se diera media hora para que la gente pudiera comprar o comer algo. A pesar de que Scarlett quería seguir no se le hizo tan mala idea el salir y despejarse un poco en el día nublado y con señas de llover. Los días eran cambiantes, de malo a peor, de lluvia a aguacero. -No llegue tarde, señorita -comentó Stan. -Gracias, no tardaré mucho -respondió Scarlett y bajó del autobús para caminar por las desoladas calles de ese pueblo que ni conocía. Anduvo un rato y al fastidiarse de hacerlo decidió comprarse una paleta de caramelo que para su buen gusto eran de las que podías chuparlas y tardaban al menos tres días en que te la acabaras. La gente pasaba de aquí para allá y Scarlett miraba como la gente mostraba miedo por lo sucedido días antes en Londres. -Es increíble que la gente se sobre abstenga de las cosas que suceden, si tan sólo pelearan por un futuro mejor las cosas no se les complicarían mucho y podrían seguir adelante. La hora terminó y ya estaba nuevamente sentada en el lugar que había tomado al principio. El autobús empezó a moverse nuevamente y pasada otra hora más una nueva parada se propició. Scarlett iba a replicar nuevamente pero Stan se acercó a ella y con una reverencia de la cabeza dijo: -Hemos llegado señorita, la zona de Grimmauld Place. -¡Oh! Bien, gracias. Scarlett caminó hasta la entrada y volteándose se inclinó en respeto para salir enteramente. -Cuídese señorita y salúdeme a Harry Potter. -¿Cómo…? Pero el autobús ya iba en camino nuevamente. -Seguramente escuchó cuando dije que Harry Potter era mi amado -sonrió-. Sí, eso creo. La chica empezó a caminar por la calle, ya alcanzaba a ver el número doce de Grimmauld Place y se preparaba para llegar. Se arregló el cabello, aunque con la lluvia era incomprensible que este se desacomodara, sus lacios cabellos eran igual de hermosos en humedad. Le gustaba la lluvia. El viento parecía acompañarla pues sus brillantes cabellos giraban graciosamente al compás de su caminar chapoteante entre los charcos formados- -He llegado… Scarlett estaba a unos veinte metros de la casa. †禾†-¡No puede ser! -Harry salió rápidamente de la casa y la lluvia ya empezaba a escucharse. -¡Harry! ¿Qué demonios…? No se paró a responder, salió rápidamente de la casa para quedar petrificado al ver a una hermosa joven de cabello negro verdusco ya mojado y ropas húmedas. Su mente se apagó para reiniciar en un cataclismo de emociones increíbles, de emociones recordadas y sentimientos encontrados en un as de luz que le atravesaba el corazón como mil espinas endulzantes. Aquella emoción jamás la viviría nuevamente, posiblemente una vez en el futuro… sólo tal vez. *Pero nada es seguro, nada… y menos lo que iba a pasar más adelante… no. Las cartas siguen barajándose.**†禾†*Scarlett levantó la vista y su corazón empezó a latir fuertemente por la imagen del chico de cabello negro y ojos esmeraldas que veía en la entrada de la puerta. Ya todos los curiosos se habían colocado justo detrás de Harry, quien se talló los ojos para ver si todo aquello era verdad. Y efectivamente, todo era verdad. Pero la verdad es relativa, sólo eso… pero sabemos que es así y lo aceptamos, con todo y consecuencias, -¡Scarlett! -Harry gritó aturdido y con los nervios crispados, empezó a correr hasta la chica quien no esperó más momento y corrió también. Nadie entendía que era lo que pasaba y al ver como Harry al llegar la abrazaba y buscaba sus labios desesperadamente para besar a la chica que lo rodeó por el cuello e igual buscaba sus labios. Aquello logró darse y el beso empezó a fundirse aceleradamente. Los corazones se juntaban, ambos sabían del amor tan puro que se profesaba, de ese amor que estaba allí y que les imploraba más, más amor, más fortaleza de grandeza y magnitud divina, de ese amor divino y puro, tan puro como el agua más clara y cálida que puede haber. -¿Quién es esa zorra? -Dijo una molesta Ginny. -Scarlett… -¿Quién? -Preguntó Ginny con la sangre caliente de ver la escena que se daba. -Digo, que si no me equivoco es Scarlett -Severus sonrió complacido. -¿Scarlett? -Ginny seguía confusa. -Fue el primer amor de Harry, su primera novia -Aline se mostraba radiante y en su mente todo era felicidad al ver así a Harry. Porque todo eso podría ser una sola vez. Nada es seguro en un mundo que tiene trazado un destino inexperto y desatinado. Ginny estaba a punto de salir corriendo hacia los dos que seguían besándose pero Justin la abrazó sin saber que interrumpía y Ginny se contuvo de decirle algo o hacer algo. -¡Scarlett! ¿En verdad eres tú? -Sí Harry, soy yo, soy tú Scarlett -derramó lágrimas que se perdían con la lluvia en sus mejillas. -No llores mi querida Scarlett, todo saldrá muy bien, estamos nuevamente unidos, has llegado hasta aquí. Has llegado nuevamente a mí, a mí… sólo a mí. -Sólo por ti Harry Potter. Sólo a ti. Los dos se quedaron abrazados unos minutos más ante las miradas tiernas, sorprendentes y de odio (sólo por parte de Ginny) de los amigos de Harry. Al poco rato los dos entraron en la casa junto a los demás que los miraban atónitos. -¡Hola a todos! Me llamo Scarlett. -Hola -saludaron Luna, Alisé, Aline, Remus, Tonks, Draco y Severus. Romilda y Cho le sonrieron alegremente, no estaban del todo felices, eso era porque Harry ya no era de nadie más que de esa chica misteriosa y completamente hermosa. Y el Escritor sonreía al pensarlo, ella era su mujer, aquella mujer, la mujer que una vez le dio todo y se fue, así sin más. Porque sabía que en la vida real las cosas pasan por una puta razón… y aunque siempre maldecía aquello siempre trataba de calmarse, pero nunca lo completaba del todo… la recordaba… a ella y su hermosura cautivante… y siempre serían sólo recuerdos… recuerdos de un pasado que ya no iba a volver… pero ahora podía plasmarla en algo que se pudiera leer, que se pudiera imaginar y así siempre llevarla en el corazón y la mente. -¡Vaya Scarlett! Esa ropa no te favorece en nada cuando estás mojada, o es un vestido o nada… Puedo prestarte nada en mi cuarto. -… -Scarlett lo pensó un segundo-. Interesante la proposición que me haces. Vamos por nada a tu cuarto. -Excelente -Harry miró a Severus-. Bajamos en un rato más. -Muy bien -Severus le guiñó un ojo y Harry lo respondió sonriente y triunfante. Se perdieron por las escaleras dejando a todos con varias dudas y con algunas cosas que no se entendían del todo. Incluso Aline no sabía de lo que ocurría allí. … Harry y Scarlett entraron en el cuarto donde éste dormía y ella empezó a quitarse la ropa, no quería cercarla con magia, no era muy partidaria de esos términos y aunque era siempre de mucha utilidad esta te hacía empezar a ser un inútil.
-¿Qué haces? -Preguntó Harry poniéndose rojo y dándose la vuelta. -Pues tú me ibas a prestar nada, ¿o no? -Scarlett se quitó la camisa de botones que traía y se quedó sólo con el sostén. -Pe-pe-pe… pe-pero… ¡Scarlett! ¿Qué haces? Scarlett se quitó la falda y sólo se quedó en ropa interior. -¡Wow! -Harry la miraba sorprendido y se maravillaba con la hermosa figura de su antigua novia. -Pero creo que alguien se acerca, por lo que mejor me pongo otra ropa. -¡Diablos! -Veo que te gustó verme así, Potter -Scarlett se acercó a él y le dio un beso en los labios. -¿Y cómo no iba a gustarme? -No te preocupes mi amor, podrás verme así cuantas veces quieras. De ahora en adelante nadie nos va a separar. Nadie. -¿Ah sí? -Harry estaba contrariado. -Sí. Nadie. Y mira no pienso dormir sola, o duermo contigo a duermes conmigo -Scarlett puso una postura infantil y Harry la abrazó. Le gustaba hacerlo, ella le irradiaba tranquilidad y valor. -¿Acaso tú pensabas que te dejaría dormir sola? Qué poco me conoces, Scarlett. O duermes conmigo o yo contigo -Harry sonrió y los dos soltaron risas divertidas. -¡Trato hecho! -Observó su cara definida, le recordaba de más joven, ahora se había convertido en un hombre guapo y anhelado-. Y ya habrá tiempo de conocernos más. Infinitamente. -Sí. A mí no se me ha olvidado lo del futuro -Harry le soltó una leve nalgada a Scarlett quien se sonrojó y no precisamente de la nalgada sino de una plática en el pasado que ambos tuvieron. -Más te vale que no lo olvides o no te hablaré nunca jamás. -Entendido, captado y aceptado. -Bien. -Ahora vístete, que seguramente Luna nos estará esperando para comer. La comida se había pospuesto para ellos dos… las impresiones de la nueva chica habían sido muchas. -¿Luna? -Scarlett preguntó curiosa. -Sí, es la chica de cabello rubio, es muy buena y amable. -¿Crees que me acepten? -Deben hacerlo. Y si no lo hacen no me importará y a ti tampoco pues no pienso dejarte sola, ¿entendido? No importa que eso nos lleve a estar sólo tú y yo contra el mundo. -Te amo. -Y yo a ti. Los dos salieron del cuarto y llegaron a la cocina donde ya casi todos habían terminado. -Lamentamos la demora, pero ya estamos aquí. -¿Crees tú que te íbamos a esperar hasta que tú quisieras? -Dijo Ginny molesta. Él no le prestó atención al comentario enojado, simplemente lo tomó como un comentario normal. A Ginny se le había invitado a comer sólo porque estaba por allí en esos momentos con Justin. Scarlett la fulminó con la mirada, Ginny se tensó. -Sí, la verdad sí -Harry le ofreció un lugar donde sentarse a Scarlett y él se sentó a su lado. -¡Esto huele delicioso! -Dijo Scarlett soñadoramente y Luna sonrió agradecida. -Qué bueno que te guste -Luna se sentó también. -¿Y…? -Severus llamó la atención de Harry. -Y… ¿qué? -Preguntó Harry. -¿Qué haremos? -Lo primero es mudarnos de casa. -¿A dónde? -Preguntó Dudley. -A mi casa, en el Valle de Godric, sólo falta restaurarla, pero creo que juntos podremos. -¿Juntos? ¿No puedes hacerlo tú solo? -Ginny soltaba las palabras fríamente y eso no pasó desapercibido por los demás quien la miraron extrañamente. No sólo por el hecho de que lo decía de una manera insolente, sino porque ella no estaba incluida en el grupo unido que había formado Harry. Harry sonrió y miró el techo. -Es verdad, puedo restaurarla yo solo. Así que si no les importa me retiro, tengo que ir precisamente a eso-. Se levantó y miró a Scarlett, le sonrió. -¿Puedo ir contigo? -Me encantaría que lo hicieras -le ofreció la mano inclinándose respetuosamente. -¿Tardarán mucho? -Preguntó Draco. -Puede que sí. -… Me encantaría ir a mí también -Alisé puso cara triste pues quería ver lo que hacía Harry con su casa. -¿Por qué no vienen tú y Draco con nosotros? -Preguntó Harry. -¿En serio? -Draco lo miró. -Sí, claro que sí, vamos. ¿Vienes Severus? Él asintió. -Esto será interesante. -¿Listos? Todos respondieron afirmativamente. Un sonoro crack se escuchó y los cinco amigos desaparecieron. … -Tú lo arruinas todo, Ginny -dijo Fred mientras terminaba de comer. -¿Por qué me hechas la culpa a mí? -¿Es que acaso eres igual de idiota que tu hermano? -Neville movía la cabeza negativamente-. Te quejas de que Ron era el estúpido y tú eres igual, niña. Ya madura. Justin que no sabía de que hablaban preguntó: -¿De qué diablos hablan? -De nada Justin, de nada -Luna se encaminó a la cocina para lavar los platos. †禾†-Las cosas no han salido muy bien que digamos -la voz de una mujer con ropa andrajosa se escuchó en la oscuridad de una solitaria casa ya casi destruida. -¡Viste los noticieros, hay un nuevo oscuro, podemos retomar lo que una vez fue de nosotros! -El hombre de cabellos rubios platinados se acercó a la luz de la luna para dejarse ver mejor. Traía el rostro sucio y parecía como si no hubiera dormido en varios días. -¡Podemos alzarnos nuevamente! -El rugido del hombre lobo seguía muy atroz y atemorizante. Pero su estado se había quedado quebrado, pues en la lucha que tuvo contra su némesis; Remus Lupin, lo dejó incapacitado. -¡¿Acaso están idiotas?! -Ese demonio es mucho más fuerte que nuestro amo. -¡Ex amo! ¡Está muerto y jamás volverá a aparecer! -La voz de una segunda mujer apareció de la oscuridad. La primera mujer se enfureció y sacó su varita amenazadoramente. -¡¿Acaso piensas que podremos hacer algo contra el que derrotó al Señor Tenebroso?! ¡¿Crees acaso que nos tendrá compasión después de haber acabado con muchos muggles y magos?! -¡Tienes miedo de él por que mataste a Black, por eso es que huyes de todo contacto con el mundo! -¡No le tengo miedo a Potter! -Sabes bien que no te crees esas mentiras -otro hombre apareció del suelo. -¡Tú no tienes autorización de hablar, rata inmunda! Debiste morir salvando a quien te protegió cuando Potter, Black y ese hibrido Lupin te buscaban por traicionar a los padres del niño y los mejores amigos de esos dos idiotas. El hombrecito se quedó quieto, aún seguía mostrando su temerosidad con las personas. O eso quería hacer creer. -De todas formas debemos buscar al que está tomando poder nuevamente en la oscuridad -el hombre de cabellos platinados sonrió con malicia. -¿Aunque eso signifique acabar con tu propio hijo? -Otro hombre apareció, esta vez de la puerta de la habitación. El rubio platinado tensó su mirada y reaccionó después de eso. -¡Me importa un bledo si ese maldito traidor está con el cara rajada, lo mataré para que entienda que nadie traiciona a los mortífagos del Señor Tenebroso! -Ya lo veremos… Porque si no lo haces yo mismo te mataré. ¿Entendiste, Lucius? -El mortífago que apareció nuevamente era alto y con la cara llena de cicatrices, en un pasado fue el que suplantó a Travers en rango de general. -Lo haré, Morticon -Lucius hizo un gesto malévolo y juró que nadie le daría órdenes. Ni siquiera él. -Entonces tenemos que movernos, buscaremos a ese demonio y nos aliaremos a él para tener un lugar digno nuevamente en esta maldita tierra. -¿Qué pasará con los dementores? -Preguntó la mujer de cabello alborotado y ropa andrajosa. -Ya no están con nosotros, abandonaron a nuestro Señor y nos abandonaron a nosotros, no los necesitamos. -Entonces es hora de irnos -agregó la segunda mujer. -Sí. La mujer de ojos marrones se quedó pensativa, era momento de que terminara con ese Potter. -Si acabé con mi queridito primo, también podré acabar con ese maldito mocoso -La mujer soltó una risa estridente que los demás no escucharon y se perdió en la oscuridad de la noche.
†禾†-Mi lord, hemos encontrado el libro de las almas perdidas. Mephist sonrió con grandeza. -¿Dónde está? -Mephist buscó con la mirada. Cuatro demonios venían cargando un recinto en donde una potente luz de color oscuro se producía y cegaba a los que no tenían fuerza demoníaca tan fuerte como la de Mephist. Los demonios se inclinaron y depositaron el libro frente a Mephist que con una avaricia digna del mejor tomó el libro con rapidez. -¡Esto es excelente! -abrió el libro y una potente energía hizo retumbar la tierra-. ¡Por fin tenemos el libro en nuestras manos, no falta mucho para que nuestro poder se intensifique y podamos salir de esta prisión a la que se nos fue condenado! Los demonios se agitaron ante el nombramiento de las palabras que tanto deseaban escuchar. Sólo podían estar por dos horas fuera de ese lugar. Cuando el sello se rompa estarían libres para siempre. *†禾†*Frente a la pequeña casa de en el Valle de Godric, Harry y los que lo acompañaron miraban como el aire soplaba frente a ellos.
-¿Ahora cómo le haremos? -Preguntó Alisé. -Simple, sólo observen lo siguiente. -Veamos que tan fuerte te has hecho, Harry -Comentó Scarlett sonriente. Harry dio tres pasos al frente y con una mano empezó a formar una especie de materia verde que se intensificaba en fuerza y resplandor. -Las cosas que han dejado los ancestros en esta casa son las mismas que podré cambiar a mi antojo y deseo. Esta casa ha de tener mi marca, el símbolo de un oscuro es la proximidad a lo que alcanza la gloria. Con estas palabras Harry calló y un fuerte estruendo se empezó a propiciar ante los asustados que veían como incrementaba su poder mágico. La casa empezó a levantarse más alto y diferentes estructuras empezaron a aparecer como si las paredes de un laberinto se abrieran y cerraran. Árboles salían por todo el lugar cubriéndolos de cualquier vista humana. Las paredes seguían creándose y todos pudieron observar varios destellos de color dorados y rojos iban apareciendo para convertirse en los muebles que adornarían la casa. Pasaron al menos unos veinte minutos cuando Harry dejó de mover las manos para dejar a la vista de sus cuatro acompañantes una enorme casa majestuosa y seguramente con varios misterios por dentro.
-¡Por dios, Harry, esta casa es casi tan grande como el castillo Hogwarts! -Severus se veía impresionado. Y quien no lo estaría. -Estás equivocado. Es más grande, pero verás que pronto te acostumbras a merodear por aquí. Sin duda cualquiera lo haría. Scarlett no parecía convencida. -No lo sé… Creo que algo le falta -caminó por el sendero que se había formado y observaba la casa con detenimiento. -¿Y qué puede ser? -Preguntó Harry ceñudo pero divertido. -Esto… -Scarlett sacó su varita y con ágiles movimientos que sorprendieron al mismo Harry empezó a crear un hermoso y grande jardín con una enorme fuente en el centro que iba adornado con losas de barro en el piso que no tocaban las plantas. Se formaban caminos que conducían a laberintos a la altura de la cadera de Harry y Draco y todos conectaban a la fuente y de allí un camino largo que daba a la enorme puerta de madera de cedro que daba al castillo-. Bien, creo yo, que así está mejor. Harry sonrió y los demás se sorprendieron pues no daba señas de que estuviera cansada o agotada. -¡Vaya que quedó más bonito! -Alisé se acercó para ver las diferentes especies de plantas que habían y que estaban muy bonitas. -¿Pero…? -Harry iba a replicar ante la mirada divertida de Scarlett, Draco y Severus. -Sabes bien que el toque de las mujeres siempre hace falta en estos casos y no te quejes que muy bien sabes que te gustan las cosas que yo hago -Scarlett cortó un tulipán y se lo dio a Harry-. ¿Recuerdas? Harry se quedó quieto y miraba detenidamente el tulipán
-¡Harry! ¡Aquí estoy! -Scarlett lo llamaba desde el jardín de su casa en Privet Drive. Era de conocerse que Petunia Dursley le tenía envidia a la madre de Scarlett, pues su jardín no estaba tan bonito como el de ella. Harry corrió para llegar a ese lugar en donde Scarlett regaba unos tulipanes que ya parecían no volver a florecer y estar llenos de vida. -Se han secado, Scarlett. -Sí, las heladas lo han hecho. -No te preocupes, pueden retoñar si tienes fe. -¿Eh? -Lo escuché en la iglesia -Harry sonrió-. Claro, con otras palabras… pero es casi lo mismo. -¡Ah, sí! -Scarlett estaba triste, esos tulipanes se los había dado su mamá años antes. -Ven, vamos a traer más agua. Los dos se tomaron de las manos y un resplandor se provocó detrás de ellos que hasta se asustaron. Cuando por fin pudieron ver que había provocado ese resplandor se llevaron una tremenda sorpresa; los tulipanes estaban en su mejor esplendor, estaban bonitos y olorosos. -¡¿Qué ha pasado?! -Scarlett se mostraba asombrada y Harry incrédulo. -No lo sé. Pero… -¡Mira que bonitos tulipanes, mi mamá se alegrará de verlos! -Scarlett estaba emocionada. Y así pasaron los días, sin que Harry ni Scarlett supieran que había sucedido.
-Nunca había pensado en eso de nuevo, ahora sé por qué esos tulipanes volvieron a florecer. -Sí, es verdad -Scarlett caminó por el camino de losa de barro. Llegaron hasta la entrada. Severus aspiró el olor de la madera. -Cedro… ¿cierto? -Sí, es la madera más buena que hay, claro, en mi opinión -Harry observó los tallados que se había imaginado-. ¿Entramos? Todos asintieron. Harry colocó su mano en la mitad de la puerta y esta se abrió dejando ver una maravilla de adornos. -¡Que hermosa casa! -Alisé estaba maravillada y corrió para sentarse en uno de los cómodos sillones que habían en al sala. -Me alegra que les guste, pues esta será nuestra casa de ahora en adelante. -¡Que bien! -Severus hizo movimiento triunfal-. Por fin podré librarme de los empalagosos. Todos carcajearon. -Sí, tendrás mucho espacio. Pero ahora tendremos que ir por los demás. La casa quedó protegida con muchos y diversos hechizos muy potentes. *†禾†*En Grimmauld Place las cosas estaban un poco tensas, hacía poco que se había retirado Justin, pero Ginny seguía tensando el ambiente.
-¿Creen que Harry ya haya terminado? -Preguntó Luna para ablandar el ambiente. -No lo sé, pero creo que con la ayuda de su novia podrá -Neville lo dijo sin pensar y gracias a eso se llevó un pellizco por parte de Luna quien lo fulminó con la mirada. -Estoy ansiosa por ver esa nueva casa -Cho se imaginó de muchas maneras aquel modelo. -Imagino que será como esta -Fred sonrió al ver como Cho babeaba. En ese momento aparecieron Harry y Scarlett tomados de la mano ante una vez más la mirada furiosa de Ginny quien quería abalanzarse a ella y golpearla hasta matarla. Scarlett logró ver que ella se contenía y con la mirada la contactó. Ginny podía sentir como esa chica se metía dentro de su cabeza. -No eres nada ante mí, nada. Entiéndelo de una vez. Harry es mío. Scarlett rompió la conexión de mentes y siguió en la conversación animada que tenían Severus, Draco, George, Luna y ella. Ginny no sabía que decir ante lo que Scarlett le había dicho, su mente daba vueltas y muchas de las cosas que ella le dijo eran ciertas, por no decir que todas. -Bien, ya está lista la casa de mis padres, nos instalaremos y nos reuniremos a la hora de la cena para poder discutir acerca de las cosas que necesitaremos -Harry cambio su expresión y su semblante se hizo malicioso. Ginny estaba rabiosa, ella no estaba invitada y esoera unproblema, así no podría seducir a Harry. -¿Qué tienes en mente, Potter? -Severus que había visto su expresión se atrevió a preguntarle. -Ya lo verás. Severus sabía que Harry haría algo que estaba fuera del contexto singular en las cosas paranormales y extrañas. Suspiró y subió las escaleras por sus cosas. … -¡En marcha! -Harry los rodeó con su poder y nadie supo cuándo ni cómo desaparecieron y en un preciso segundo aparecieron en frente de la ya enorme casa del Valle de Godric. Nadie dijo nada ni comentó nada, ni si quiera hablaron pues la casa los había sorprendido mucho, los ojos de cada uno de los presentes decía algo. -¿Y bien? -¡Que maravilla! -Luna corrió por los jardines con Aline. -¿Cómo lograste hacerla? -Seamus estaba atónito, algo de esa casa le llamaba la atención claramente. -Como hacer un encantamiento patronus. Fácil y sencillo ahora que eres bueno en magia. Pero son charlas innecesarias, entremos. Y así lo hicieron, todos los allí reunidos pudieron maravillarse con la extensión primordial de la casa. -Busquen las recamaras y escojan la que ustedes quieran. -¿No iras tú, Harry? -Preguntó Romilda. -No, yo ya tengo la mía. Cada uno, o en parejas buscaban sus habitaciones en la enormidad de la casa. Por lo mientras Scarlett y Harry salieron al jardín en donde hablarían un rato. †禾†-¿Quién se cree esa estúpida zorra? -Ginny echaba espuma de la boca, se sentía derrotada y eso era algo que no podía estar sintiendo y menos que una desaparecida se lo hiciese ver. Nadie trató de calmarla, el que Harry no la hubiese invitado a su hogar era una cuestión demasiado humillante para ella y conociendo el carácter que cargaba hacía ver que quien se le pusiese en frente -¡Maldita vieja, me las va a pagar, Harry es mío! -Ginny abrió bruscamente la puerta y salió de la casa camino a el parque exterior de Grimmauld Place, en el camino no pudo evitar sentirse atraída por un joven de remera verde y cabello rubio que iba tomado de la mano de su novia. *†禾†*Harry y Scarlett caminaban por los jardines y se maravillaban por las cosas que la misma chica había creado. Llegaron a la fuente y ambos se sentaron a platicar.
-¿Dónde estuviste todos estos años, Harry? -Scarlett miraba los pececitos de colores que saltaban y nadaban alegremente en la fuente. -Casi cuatro años… -Harry perdió la vista en las nubes-. La mitad de ese tiempo vagando entre sombras, en la oscuridad de mi mente, sólo acompañado por las voces de mi soledad y la desdicha de una mente que no era capaz de reaccionar ante las sombras que abarrotaban mis ojos. No había luz, me la pasé vagando por senderos interminables de desolación y desesperación… Mucho tiempo es el que pasa y lo sientes en la piel mientras el tiempo se burla de ti, pero en las sombras nada puedes hacer, no puedes defenderte… sólo caminas. -Pero ya no estás solo… las cosas han cambiado mucho desde ese día. Aquel día en el que derrotaste a Voldemort. Ahora tienes amigos y a mí, que aunque nunca estemos juntos siempre estaré dispuesta a ayudarte en lo que sea. -Dime tú, ¿qué es de tu vida? ¿Algún chico por allí? -Pues no… la verdad mis padres me iban a comprometer con el príncipe de Dinamarca cuando visitamos ese país en unas reuniones políticas, pero me negué. Príncipe y lo que quieras pero era un total imbécil, así que le di el no y todo eso. -Vaya que has tenido actividad -Harry sonrió y Scarlett lo golpeó levemente y con enojo fingido. -Por otro lado, todo este tiempo estuve extrañándote, las cosas siempre fueron difíciles sin tu compañía, pero albergaba una esperanza de poder volverte a ver -Scarlett lo miró directamente y se empezaron a acercar lentamente. Estaban a punto de darse el beso cuando el ruido de cuatro personas los distrajo y no pudieron dárselo. *†禾†*En Preston, ciudad inglesa, la gente caminaba en el atardecer de ese día tan bonito que había sido. Los niños jugaban y reían de cualquier cosa. Una potente explosión se provocó cerca de un parque infantil destruyendo y matando a todo el que se ponía en frente, quebrando así la tranquilidad de los habitantes. La gente corría y gritaba desesperadamente ante las personas que lanzaban rayos verdes de las varitas mágicas.
-¡Hemos vuelto para destruir y unir!…
"Heero Ainur Yuy Inou..." "Ultimo Caballero Templario..." "Líder Vampírico..." "Au revoir"
»»!En el próximo capítulo!:««
»»"…-… En Preston los aurores hacían ya barricadas y todos los magos estaban asombrados de que un grupo de muggles armados estuvieran dando pelea contra los encapuchados que eran pocos pero de los más salvajes y fieles al difunto Voldemort.
Harry miró cómplice a Marina y a Aeris quienes sonrieron y le guiñaron el ojo. Aquella canción realmente era símbolo de aquella ciudad entre las nubes, de aquella realidad suplementada de belleza, de esperanza y de vida.
En el cuerpo de Harry una luz brillo llena de oscuridad y su cuerpo fue invadido por todo el poder oscuro que poseía…"««