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Historia 46324 — capítulo 2

"2.- Un hoy; la vida continúa." Prefacio: …-Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante. La vida, en realidad, es una calle de sentido único… (Agatha Christie (1891-1976), novelista inglesa)

Prefacio: …-Si es verdad lo que tu sueño te mostró, entonces habrá que retomar el sendero de la guerra para combatir nuevamente a la oscuridad… (Luna Lovegood)

Han pasado ya casi tres años desde la batalla entre Voldemort y Harry, en dónde se determinó la muerte tanto del Elegido así como de otras personas igual de importantes como Luna Lovegood quienes defendían el mundo mágico de las fuerzas malignas. La vida siguió su camino para todas las personas, cada uno por caminos separados o por caminos juntos, las variables del camino son un tanto incomprensibles a la hora de hablar de sentimientos. Era el caso de muchas personas las cuales entre conocidos y amigos fueron un tanto especiales... tal es el caso de: "Ronald Weasley" quien por mucho tiempo fue el mejor amigo de Harry Potter quien siguiendo con su vida se había casado con Hermione Granger después de dos años de relación como novios; aún no esperaban hijos por el momento, pero se decía que tenían planes para uno en camino. Ron se había convertido en uno de los mejores aurores del ministerio y el trabajo seguía consistiendo en atrapar a los mortífagos y rebeldes que quedaban sueltos después de la caída del que no se nombra. Vivía con su esposa en una casa muy grande cerca de una nueva y restaurada Madriguera. El joven pelirrojo por un tiempo iba en compañía de su amada esposa a visitar la tumba de quien alguna vez fuese su amigo; "Hermione Granger" trabaja como sanadora en el hospital San Mungo de enfermedades y heridas mágicas junto a su cuñada Ginevra Weasley, mejor conocida como Ginny. Hermione gana muy buen dinero y es de las mejores sanadoras con que el hospital contaba, además de ser una excelente aurora. Y así como es el camino de estrepitoso, "Ginny Weasley" se había olvidado totalmente de las cosas que habían sucedido años tras, no es que ya no le importase Harry, la amistad que mantendrían siempre le había hecho deseas que el chico ojalá estuviese vivo. Le quería como a un hermano y desde hacía tiempo que ya no escuchaba la encantadora voz entre las nubes que le decía que todo era por alguna razón y que no todo estaba totalmente fuera de sí. En el transcurso de estos tres años ella jamás se había atrevido a estar en alguna relación que le comprometiera sentimentalmente, tenía miedo, y creía que por el momento no encontraría a una buena persona, no apresuraba nada, aunque las cosas parecían empezar a funcionar, apenas llevaba cuatro meses de relación y todo parecía ir bien. La vida debía continuar, era verdad, siempre tienen que seguir las cosas por el camino en el que iban. El novio de Ginny se llama Lierin y es de nacionalidad francesa. Ginny también era una sanadora y también era de la mejores que había en el hospital San Mungo, al igual de desempeñarse como aurora en el ministerio. … Todos los días quince de cada mes, la mayoría de los conocidos de Harry se reunían en la enorme casa de Grimmauld Place que se había extendido cuando Harry compró el número trece y el número once y ambas se habían acondicionado para que fuera casi una mansión. Allí se reunían Tonks y Remus que ya estaban casados, mientras que Tonks esperaba un bebe. Bill y Fleur y su hijo de dos años Frank, Fred y su novia Angelina, George y  Katie. Charlie, los señores Weasley y varios invitados como Neville, ya que su abuela había muerto un año atrás. **†禾†**En otro lugar muy alejado de allí -y vaya que el tiempo pasaba en demasía ante las cosas que el viento siempre arrastra ante las formas existentes de vida social- tres hombres y una mujer comían a gusto en una mesa vieja de cedro la cual parecía que se iba a caer en cualquier momento. Ya habían convivido por más de tres años y se llevaban perfectamente bien, sean enemigos de muerte, cuando las situaciones conllevan a una situación incongruente siempre se unirán para salir adelante.

-Creo que las cosas están resultando bien aquí… ¿cuánto llevamos viviendo aquí, tres años?... ¿Cómo te ha ido con aquella chica de cabellos negros que tanto buscas por las tardes, Draco? -Preguntó el joven de la cicatriz en la frente de manera normal y sin revuelos, amable y con la mirada desenvainada de toda claridad existente-. ¿Cuánto llevas con ella, un año y medio, algo así? -Terminó de preguntar con una sonrisa débil y cansada. -Me sorprende la habilidad que tienes para hacer cuentas… pero sí, sí. Más o menos eso llevamos juntos -sonrió Draco mostrando sus dientes blancos y mostrando un típico resplandor en los ojos que mostraban vida singular. -Me parece una buena forma de seguir adelante, es bueno que todo se vaya componiendo -comentó Harry no tan seguro de lo que decía-. Y es bueno saber que te ha correspondido. -Sí, es bueno eso. Demasiado bueno y algo que nunca pensé saber saborear de la mejor forma. -Y mejor aún… que el mal humor que siempre cargabas se ha disipado  -agregó Luna divertida quien miraba a Harry sonriente mientras señalaba ese pequeño detalle. Draco sonrió. -¿Qué les puedo decir? Las personas cambian. Y de eso sabemos muy bien -Draco miró la hora-. Si les interesa, iré a una cita con ella hoy a las ocho. -¿Una cita? -Dijo con sarcasmo Snape quien frunció el ceño y miró de manera incrédula y con falta de carisma a Draco-. ¿Qué tipo de cita, en la cama? ¿No estás muy chico para eso? Luna sonrió ahogando alguna carcajada, mientras que Harry soltaba leves risas cansadas. -¡Eso no te importa! -No, no me importan tus intimidades de pequeño caliente -comentó Snape de manera arrogante. Draco iba a contestar… -Vamos chicos, no se peleen. -¿A que hora te vas? -Preguntó Luna sonriente y de manera coloquial. -Como a las siete, iremos al festival que está en Bernal. ¿Por qué no vienen con nosotros? -Yo no sé sí pueda -empezó a decir Harry-. Tengo que buscar información sobre algunas cosas y siento que me llevará algo de tiempo. Pero si termino igual los alcanzar allí. -¿Que me dices tú, Luna? -Esperaré a Harry así podré ayudarle, pero seguramente te veré allá. -Bien, tú Severus, ¿irás, o te quedarás de amargado como siempre? -Draco lo miró con diversión. -Te veré allá, quiero dormir un rato, además a penas son las dos de la tarde y faltan cinco horas para que te vayas y unas siete para que se ponga lo bueno. No quiero perder mi tiempo en otras cosas. -Muy bien, se pondrá bueno, es el inicio y tal vez esto no dure para siempre -comentó Draco pensativo. -¿Por qué lo dices? -Preguntó Luna que al igual que Harry ya sabía la respuesta. -Pues, no sé... hemos estado tres años fuera de Londres, ha sido mucho tiempo y tal vez podríamos regresar a casa -terminó de decir mirando a Harry de soslayo. Harry meditó unos instantes y contestó con voz seria. -Será difícil regresar a un pasado que casi hemos olvidado. Sea o no mucho tiempo el que haya pasado. Pero me parece una idea de suma importancia. -Sabes también como nosotros que algún día tenemos que regresar a donde pertenecemos, no importa si eso nos trae malos recuerdos -meditó Draco pensativo y observando la reacción del ojiverde que mostraba indiferencia y poca atención al tema. -Lo sé, lo sé, pero mejor no pensemos en eso, tenemos unos cuantos días libres, aprovechémoslos. Era evidente el cambio de tema que Harry demostró, pero ni Draco, Luna o Snape dijeron algo al respecto. Y era verdad, verdad que mientras hubiese días a tiempo el pasado no importaba mucho. -Entonces… acordado esto iré a darme un baño -debo estar lista, no quiero que nada me tome desprevenida. -Bien, tú primero y después yo -agregó Draco. -Estaré afuera en la colina por si me necesitan, quiero despejarme un rato -comentó Harry que inclinó la cabeza educadamente, caminó hasta la puerta rústica y salió por la puerta principal de la casa que ya era más grande y muy acogedora. Draco y Luna iban subiendo las escaleras. Snape se había quedado acomodando algunas cosas. Draco estaba pensativo, había visto la reacción de Harry y eso le preocupaba, tal vez Harry no quería regresar a su pasado perdido, o tal vez el regreso no sería bueno para todos aquellos que ya habían quedado en un pasado. Luna también notó como Harry estaba preocupado y al notar la reacción que traía Draco se preocupó más, caminó lentamente y Draco pudo observar como se detenía. -¿Te ocurre algo, Luna? -Preguntó Draco esperándola. -No, bueno es solo que estoy preocupada por Harry. Está recordando lo que en un momento olvidó y eso me preocupa. Harry logró abarcar un espacio en el que ya el pasado quedó fuera y sobrellevó las cosas a un límite confiable y sin recordatorios, así mismo logró bloquear su mente de todo sentimiento que sentía y ahora sólo confía en nosotros, sabes que fue duro el golpe que sufrió cuando trató de regresar a Londres y se encontró con que sus "amigos" decían que fue bueno que él hubiera muerto ya que temían que se volviera un nuevo Lord oscuro. Aunado también a que vio en el periódico que su fortuna y sus pertenencias querían ser desbloqueadas por los que eran sus mejores amigos. Supongo que creía que las búsquedas continuarían, que averiguarían en donde había quedado su cuerpo y el mío, pero nada de eso pasó y al mes nos hicieron nuestro funeral, muy pocas veces lo visitan. Pero el tiempo nos está jugando muchas cosas, de un momento a otro el regreso triunfal del Elegido puede convertirse en toda una feroz tormenta para aquellos que lo han traicionado. -Tienes mucha razón -comentó Draco recordando al igual que Luna ese momento en el pasado que habían olvidado.

Luna estaba cocinando una deliciosa sopa de verduras que iba a hacer para la comida, contemplaba por la ventana como Draco y Snape platicaban recostados entre los pastos y se extrañó de no ver a Harry con ellos. Increíblemente se habían vuelto muy unidos y eso le gustaba, ya que los tres jóvenes y el adulto Severus se habían vuelto hermanos. Eso era algo que nunca pensó que en su rara vida lograría ver, pero le agradaba, por fin Harry se sentía como en una familia de nuevo. La hora de la comida había llegado y Luna empezó a servir la sopa y el guisado a los tres hombres que veían con delicia la comida, estaban dispuestos a devorarla sin parar o poner replica alguna.

-Sabe muy bien Luna. -Muchas gracias, Harry, tú siempre tan amable. -Pues tiene razón en serlo, Luna, tus comidas siempre dejan a uno satisfecho y con ganas de comer más -agregó Draco sonriendo. Luna le dedicó una sonrisa sincera. -¿Hay alguna nueva noticia? -Preguntó Severus viendo el periódico, claro que allí no era mágico, por eso leía uno muggle, pero se le hacía más interesante que el mágico. -Sí -empezó a decir Harry-. Iré a visitar las tumbas de mis padres en el valle de Godric, estaré fuera unos días, tal vez visite a los Weasley. Luna dejó de mover la sopa y entristeció la mirada, ella sabía que no tenía familiares vivos, su papá había fallecido de muerte natural poco antes de que fuera la segunda guerra mágica, aunque Harry siempre cuidaba de ella y Draco y Snape siempre hacían lo mismo. Draco casi se atraganta, pero para su buena suerte nadie lo notó. Su mirada se había entristecido… Recordaba los momentos en que vivía en la mansión de los Malfoy y cuanto dolor sufrió allí al tener unos padres que nunca le prestaban atención, con una niñez de lujos… pero sin felicidad. Por otro lado Snape miró detenidamente a Harry, él sabía que sea lo que sea a lo que se enfrentara Harry cuando llegara a Londres no le iba a agradar mucho que digamos, solo esperaba que Harry no decayera ante lo que encontrara. -¿Estás seguro de que quieres hacerlo, Harry? -Preguntó Severus notoriamente preocupado-. Ten en cuenta que ha pasado un año desde tu supuesta muerte y podrías encontrar cosas que no te agradarían -terminó. -Lo sé, pero tengo que hacerlo, no sé que ha pasado con Ron, con Hermione, con los demás -dijo Harry monótonamente y siendo el punto de vista de sus amigos. -Yo te acompaño, bueno si tú quieres, claro está -dijo Luna sonriente. -Sería de lo más agradable. -¿Y cuándo tienes pensado ir? -Preguntó Draco terminando la sopa de verduras. -Hoy, si no sucede nada malo regresaré como en tres días, ¿les parece? -Claro, sólo tengan cuidado, saben que los mortífagos aún sigue sueltos y no han capturado a ninguno desde que murió Voldemort. Igual no estarán muy felices contigo. -Sí, lo tendremos -finalizó Harry. Las doce del medio día habían llegado. Harry y Luna desaparecieron de la casita para aparecer en el cementerio del Valle de Godric. Para mala suerte de Harry -o a la vez buena suerte- el día estaba nublado, al parecer se acercaba una tormenta muy fuerte por que se escuchaban los truenos en el cielo y débiles y esporádicas gotas de agua caían del cielo mojando la ya húmeda tierra del cementerio. Caminaron por entre las tumbas hasta que lograron divisar las de los padres de Harry y para su sorpresa las de ellos también estaban allí. Harry vio con alegría ese detalle, tenía tanto tiempo que no venía a visitarlos. Diferentes emociones recorrieron su cuerpo y Luna al notarlo lo tomó por la mano brindándole su cariño y comprensión. Harry por alguna extraña razón no se sintió triste de recordar su vida pasada, tenía el camino por delante, ahora sólo faltaba hacer una pequeña visita a sus antiguos amigos. Cuando iban saliendo del cementerio un fuerte viento se levantó y una hoja del diario el profeta dio de lleno en la cara a Harry quien la tomó y la observó, al leerla se sorprendió de ver lo que decía. Luna también observaba el encabezado y lo escrito por "Romilda Vane" la nueva reportera del diario el profeta:

**"A un año de la caída del innombrable y de la trágica desaparición de Harry Potter"**Ha pasado ya un año desde la caída del innombrable y de la muerte del salvador del mundo mágico y muggle, y  parece ser que dichos mundos han olvidado a aquél niño legendario, que con tan sólo diecisiete años logró lo que nadie había podido hacer: derrotar a la oscuridad y regresar una nueva era de luz… Por más de dos meces el ministerio de magia había estado buscando a Harry James Potter Evans, con la esperanza de que él siguiera vivo. El actual ministro de magia, Rufus Scrimgeour declaró ante toda una rueda de prensa su lamentó de que nunca intentó ayudar a Harry Potter en la lucha que cargaba día tras día desde el momento en que murió Albus Dumbledore… También nos ha informado que, aunque la búsqueda del cuerpo ya sea vivo o muerto de Harry bajará, él no se dará por vencido en encontrar y seguir con la búsqueda de lo que el llamó: "el salvador de su vida y la de todos las personas, tanto mágicas como muggles". Pero también esto acarrea algunas incógnitas y traiciones de los que se hacían llamar los amigos del niño que vivió. En la entrevista que se les hizo a los dos mejores amigos de Harry y la que fuera su novia antes de la guerra, dieron varias respuestas que pusieron a muchos de cabeza…:

"Ron": Pues ha decir verdad sí lamento la muerte de lo que una vez fue mí amigo, pero también siento que estuvo bien que muriera al mismo tiempo, no sé, él en muchas ocasiones mostraba tendencias al lado de la oscuridad, por mí, sólo voy al cementerio cada quince del mes y pues doy mis condolencias. Pero creo que el mundo ahora que es paz nuevamente no va a extrañar mucho al que alguna vez fuera Harry Potter.

"Hermione Granger": Sí, es difícil al principio. Saber que tu amigo ha muerto no es cosa de espontaneidad, pero pues..., es un hoy, la vida debe continuar y no dejarse entristecer por fantasmas del pasado, lamento la perdida pero sabemos todos que está muerto, ya nada se puede hacer, es mejor que lo dejemos así.

Lo que nos sorprendió fue que Ginny Weasley nunca comentó nada, ni en contra ni en mal de Harry Potter, parecía como si esa chica pelirroja fuese neutral.

Y estas son las palabras de los "amigos de Harry Potter". En varias preguntas a la gente del mundo mágico las respuestas siempre eran de este tipo: "doy gracias a Harry Potter de habernos salvado", "siempre estaremos en deuda con el niño que sobrevivió",  "esperamos que algún día aparezca". La gente siempre ha apoyado y recuerda al niño que vivió pero al parecer los más cercanos a él se han olvidado por completo de que alguna vez existió.

Lamentando su muerte y su partida, se despide de ustedes Romilda Vane. tiempos.

Harry no sabía como reaccionar, miraba y miraba de nuevo la hoja del profeta ya sucia y mojada por la lluvia que se empezaba a acrecentar. Recargó su espalda contra la pared tratando de sofocar aquella maldad que su corazón reprimía, aquella parte de oscuridad que de Voldemort había quedado, la chispa estaba y era seguro que sentía unas ganas enormes de matar a esos traidores de pacotilla. La chica no pudo evitar su lucha interna y verlo en ese estado inmediatamente lo abrazó y trató de consolarlo, era malo, muy malo que él se alebrestara, sabía que nadie en el mundo mágico tenía el poder de detenerle y más si su corazón se volvía negro como siempre se temió. La lluvia tuvo miedo y para ocultarse de ese sentimiento soltó gruesas gotas de agua que al estamparse contra el suelo hacían una danza gutural y extrovertida, fuera de toda creencia... pero la ira de Harry seguía en incremento, él sabía que podía acabar con todo Inglaterra si de su mano estuviese, pero no era el tiempo ni el momento, debía estar sereno y tranquilizar las aguas de su ira melancólica. Desaparecieron de Inglaterra para dejarlo en el olvido y aparecieron nuevamente en la pequeña casa donde habitaban ahora. Al llegar Severus y Draco vieron con preocupación la cara de enojo que en Harry presentaba. Éste se retiró y para tratar de calmarse fue a darse un baño, era lo mejor en ese momento. Después de eso, la chica les platicó a los otros dos lo que había ocurrido y ellos con ira en las facciones del rostro se contenían con gran esfuerzo en ir hasta Inglaterra.

-Iré a bañarme, Draco. Te avisaré cuando termine -cortó Luna sus pensamientos y sintiendo una fuerte excitación de recordar el odio que se mostraba en los ojos del chico y de cómo el poder era enorme en su aura movió sus ojos simultáneamente. -Sí, estaré en mi habitación, acomodaré la ropa que me llevaré. -Buena idea... Draco entró a su habitación mientras que Luna entraba en el baño, se desvestía y se metía a la ducha. Dejó que el agua escurriera por su cuerpo, la verdad es que ya era todo una mujer y eso era algo que le agradaba mucho, cualquier ropa le venía y bien y ella se sentía de lo mejor. … Mientras tanto Snape pensaba en las palabras de Draco: "algún día tenemos que regresar". Pero, ¿qué consecuencias traería regresar a lo que alguna vez fue su hogar? Estarían en peligro ya que el ministerio de magia los estaría buscando como mortífagos,  que tenían el apoyo de Harry y Luna, pero aún así sería muy difícil retomar el camino en esos lugares. Harry estaba acostado y podía sentir la tranquilidad de ese lugar, siempre era lo mismo, allí nadie lo conocía, sólo la novia de Draco sabía quien era Harry Potter debido a que era una bruja de América. Ella era muy amable y sabía guardar secretos, siempre la invitaban a comer o cenar. Escuchaba el leve aleteo de las mariposas, sabía que ya su poder era increíble, siempre practicó durante dos años y Severus reconoció que era aún más fuerte que Dumbledore y Voldemort juntos. Meditaba al igual que muchas otra cosas lo dicho por Draco, él sabía también que era cierto, pronto tendrían que regresar al pasado que dejaron olvidado. Vería a los traidores, ya no sentía debilidad por alguna causa perdida y tampoco sentía ya nada por ver a los que alguna vez estuvieron con él. Pero regresar a la vida que tanto dolor le causó si tentaba a lo difícil. Pronto lo sabría... por ahora no se preocuparía de lo que pudiera pasar. … Luna terminó de bañarse y le cedió el paso a Draco quien ya estaba impaciente. -¿Cuánto más te tardarás, Luna? -Preguntó Draco algo desesperado-. ¿No vez que se me va hacer tarde? -¡Oh Draco! No seas ridículo, apenas son las cuatro -contestó Luna frunciendo el entrecejo. -Sí, pero ya vez que yo me tardo como una hora o dos en bañarme -agregó a la perorata Draco con la voz arrogante, lo cual hizo que Luna sonriera-. ¿Sabes? Yo no le veo lo gracioso -dicho esto Draco cerró la puerta dejando a una Luna aún riéndose de la actitud de Draco. Harry iba entrando, no notó por momentos que Luna le observaba atentamente con algo de preocupación en los ojos. -¿Te encuentras bien, Harry? -Preguntó la rubia acercándose a él. El chico movió ligeramente la cabeza para despabilarse de sus pensamientos. -Sí -respondió al  fin-. Estaba pensando en algunas cosas sin importancia alguna, no te preocupes Luna. -Si no te quisiera como uno de mis más grandes amigos no me preocupara, Harry. Pero como sí lo eres allí lo tienes… cuéntame, ¿qué sucede? Es solo que estaba pensando en lo de regresar… Lo quiera uno o no es algo difícil de afrontar -comentó el chico mostrando una sonrisa cansada. -No pienses en eso por ahora, relájate un rato, ya habrá tiempo para hablar de eso -comentó la chica dándole un beso en la mejilla en forma de amistad. -Lo intentaré… ¿nos vemos otro raro? -Por supuesto -confirmó la chica. Ambos entraron a sus respectivas habitaciones, el pasillo quedó solitario. **†禾†**En Inglaterra las cosas iban normales, nadie se preocupaba mucho por los mortífagos pero sabían que no podían confiarse, ellos podrían aparecer en cualquier momento y hacer sus destrozos con o sin alguien al mando de las atrocidades que provocaban. Lo habían hecho al menos veinte veces desde que murió Voldemort Por las calles de Hogsmeade un grupo de cinco magos caminaban admirando la nieve acumulada en el suelo, recordaban años pasados cuando iban en el colegio tan famoso conocido como Hogwarts y cómo se metían en tantos problemas. Sólo una persona de ellos no sabía lo que pensaban y era el actual novio de Ginny; Lierin quien venía tomado de la mano de la pelirroja. -Hace mucho tiempo que no pasábamos por aquí -comentó Hermione admirando la tienda de dulces; Honeydukes. -Sí, es verdad, ¿recuerdan cuando Harry se escapó del castillo en tercer año para venir con nosotros y como supo por primera vez acerca de Sirius? -Dijo Ron con un deje de recuerdos. -¡Sí!, estaba tan enojado que quería matarlo, pero cuando supo que era inocente se dio cuenta de que tenía a una persona cercana a él. -Sí, que recuerdos aquellos -terminó de decir Neville, nadie había notado como Ginny se entristecía al recordar a Harry y cómo los remordimientos del alma le molestaban, el chico no merecía morir, no. Y parecía que la muerte de éste le causaba mucha gracia. -¿Qué les parece si vamos a las tres escobas a tomar una cerveza de mantequilla? -Propuso Ginny para olvidar el tema. -Sí, eso es una excelente idea -agregó Lierin quien le dio un beso rápido. La chica se sorprendió de que no se lo diera largo y con emoción como acostumbraba a hacerlo. Eso le disgustó un poco, pero a la vez le alegró, no sabía por qué pensaba eso, pero no le disgustaba en lo más mínimo. La nieve caía fuertemente de momentos taciturna, el clima siempre estaba extraño de un año para acá… Nadie sabía por qué. **†禾†**Y soñaba…, los sueños eran malos, siempre serían malos y jamás supo el por qué sólo esos sueños le atormentaban, de ahora en adelante las noches serían traumáticas… Pero seguía soñando…:

»Se encontraba en la cima de una montaña, más precisamente un enorme volcán a punto de estallar. El calor inmenso hacía querer bajar rápidamente de ese lugar tan elevado, pero no se podía retroceder. Entonces los vio…: enormes criaturas que jamás había visto empezaban a salir de la lava y se empezaban a ordenar en hileras frente a él, amenazándole con sus enormes y filosos dientes y sus colas con espinas largas y puntiagudas. El cielo estaba oscuro y varios remolinos se tragaban lo poco que quedaba de las nubes. Tormenta…, eso fue lo que se desató en ese momento. Una fuerte tormenta que arrasaba con los árboles desde raíz. De pronto e interrumpiendo aquella espeluznante visión una columna de lava ardiente se desprendió desde el centro del volcán y fue cuando eso apareció ante él…; era un ser con el cabello rojo, tan intenso y oscuro como el de la sangre; sus ojos desgarrados y su mirada penetrante que al verlo frente a frente inspiraba miedo y terror; Garras afiladas y portaba una elegante túnica roja con una capa que lo hacia verse imponente en maldad, portaba el emblema de hades, la cruz muerta en el pecho y una espada se dejaba entrever en un costado de su cintura. Con voz potente y desgarradora el demonio que estaba mirando a Harry gritó: -¡El momento está cerca, pronto la tercera edad de la oscuridad reinará y ésta vez se quedará para siempre! -El demonio apuntó hacia Harry y lanzó una esfera de fuego que se impactó contra él quemándolo en carne viva.

Harry despertó sobresaltado y observó que Luna, Draco y Severus estaban viéndolo con preocupación. -¡Harry! ¿Qué pasó? ¿Por qué gritabas? -Preguntó Luna preocupada. -No lo sé… no lo sé... Creo que tuve una pesadilla… -De pronto Harry sintió un dolor que pensó jamás regresaría de nuevo-. ¡Ah! -Se tocó la cicatriz y vio que le escurría sangre. Severus le revisó la herida y notó como la tan famosa cicatriz estaba brillando con mucha intensidad. En ese momento todos sabían ya a qué se debía eso. -Esto no puede estar pasando… -susurró Draco asustado. -Lo sé, pero ésta vez no es Voldemort -contestó Harry atrayendo la mirada de todos quienes lo veían atónitos. -¿Pero que dices?… ¿Cómo es que sabes que no es Voldemort? -Sé que él murió, yo lo maté. En la pesadilla que tuve vi a otro ser más poderoso que él. -¿Así como se escucha? -Preguntó Severus con temor. -Estoy seguro que algo muy malo se aproxima, sé que las cosas no están bien. Draco tiene razón, ahora más que nunca tenemos que regresar a Inglaterra. -Harry, no estamos seguros de lo que puede pasar, a lo mejor es sólo un sueño -comentó Luna abrazando a Harry. -No -respondió Harry recargando su cabeza en el pecho de la chica rubia-. Sé que es verdad, la tercera época de oscuridad está próxima y esta vez nuestro enemigo es más poderoso. -Entonces tenemos que retomar el camino que una vez dejamos atrás -agregó Severus decidido. -Sí -Harry miró como a Draco se le empezaban a dificultar las cosas-. Dile que venga con nosotros, estará segura a tu lado. Además es una estupenda bruja, coméntale la situación. Seguro ella entenderá -Draco asintió y les dedicó una sonrisa. -¿En cuánto tiempo nos iríamos? -Preguntó. -Cinco días. Hay que preparar todo y planear dónde nos vamos a quedar, no sabemos si lo que yo soñé se vaya a cumplir. -Entonces le diré hoy en el carnaval -dedujo Draco con sonrisa triunfante. -Perfecto, ¿alguien puede decirme que hora es? -Harry miró por la ventana y notó como la luz del día casi desaparecía para dar paso a la luz de las farolas y postes del alumbrado público que iluminarían la ciudad de noche. -Son casi las siete, faltan diez minutos -comentó Luna acariciándole el cabello. -Creo que yo me retiro -dijo Draco-. Tengo que llegar temprano por Alisé. -Sí galán, allá te veremos -respondió Severus dedicándole una sonrisa y con tono de don Juan que hizo sonreír a Harry. -Muy bien, nos vemos. -Adiós -dijeron los tres restantes al unísono. -Estaré arreglando las cosas, necesito dejar y llevar todo en orden. -Sí. Por cierto, me parece que iremos primero a Grimmauld Place, mí casa debe estar todavía en pie, si es que aún no la han derribado -comentó Harry con desdén en la voz. Snape y Luna lo notaron y sonrieron. -Ya Harry, no te preocupes, tengo entendido que aún no has reclamado tu herencia. -Sí, así es. ¿Por qué? -Pues si no te gusta estar en Grimmauld Place podríamos irnos a la mansión de los Potter que tus padres te dejaron. -Cierto... aunque de todas formas tengo que pasar a Grimmauld Place, tengo algo que arreglar. -Entonces partiremos el miércoles por la tarde. -Sí, así parece -dijo Severus retirándose, no sin antes decir en dónde estaría-. Creo que me alistaré para la fiesta de hoy, tengo antojo de algo y no sé de qué. -Nada más no te atragantes porque creo que tendremos que llevarnos las recetas de la comida mexicana -sonrieron. Severus salió de la habitación y dejó a Harry y a Luna nuevamente solos. Harry se había acomodado bien en la cama para dejarle espacio a Luna. -¿Qué opinas de regresar? -Preguntó Harry mirándola a los ojos. -Pues no lo sé, muchos recuerdos se me van a venir a la mente. -Sabes, atinadamente esto me hubiese parecido una conjetura irrealista hace tiempo… Ahora creo que todo es controversial y de una manera muy escasa en cuanto a sentimientos se refiere… ¿me explico? -Sí, he entendido perfectamente. -Lo que me resulta confuso es aquello que alguna vez me dijo Dumbledore… -¿Aquello que no logras recordar bien? -Sí… eso mismo… -Harry suspiró tranquilamente, aquello era en verdad una incógnita perdida-. Hay algo más, supongo que tenía que ver con este momento. ¡Dios, cómo lo necesito en este momento! -Créeme que seguro muchos te necesitan a ti más que a él. Tú fuiste y sigues siendo la esperanza de muchos que pelearon a tu lado. Tú eres la espada y el escudo que les defendió en las horas más adversas. -Ahora no estoy tan seguro de eso, Luna. Yo no fui el único libertador del la humanidad…muchos de los caídos y de aquellos que aún viven pusieron su parte para salir adelante y dar paso a la luz… aunque creo que eso fue en vano. -Si es verdad lo que tu sueño te mostró, entonces habrá que retomar el sendero de la guerra para combatir nuevamente a la oscuridad. -Esto es más que eso… es más que oscuridad…, más que los tres oscuros que pasaron por las eras. -Pero mientras haya luz habrá esperanzas, Harry. Y eso debes darle tú al mundo que espera tu retorno. Él sonrió, ella hasta cierta forma tenía razón. … Snape revisaba libros sobre demonios antiguos pero no encontraba a ninguno con el parecido que describió Harry. Él sabía que lo que decía el ojiverde era de un 95% de probabilidades de ser ciertas y un 5% de que fueran erróneas, el instinto intuitivo del chico, ayudado con las visiones que tenía en sus sueños nunca llegaban a equivocarse. Por fin se dio por vencido y dejó ese tema por la paz, ya tendrían tiempo de averiguar que es lo que se avecinaba. Decidió pues dirigirse hacia el carnaval. Severus Snape caminaba con su típica túnica negra, que según él "lo hacia verse misterioso", por la ladera que conectaba al pequeño pero hermoso pueblo de Bernal. ... Harry y Luna seguían en la habitación, él le acariciaba lentamente el cabello mientras Luna se acurrucaba en su pecho, las ocho de la noche ya habían dado y Harry prendió el televisor para ver las noticias mundiales. -Nunca me acostumbraré a estos aparatos muggles -dijo Luna viendo la tele desde su posición tan cómoda. -Es fácil, sólo tienes que cambiar para ver que programa te gusta. -¿Tú los veías cuando vivías con tus tíos? -Preguntó Luna algo intrigada. -No, mis tíos jamás me dejaron ver la televisión, siempre me mantenían haciendo los quehaceres de la casa o encerrado en mi habitación -respondió con indiferencia. Ya no le causaba dolor el recordar esos momentos tan detestables de su vida. -Pobre de ti, me imagino que ha de ver sido duro. -En su momento lo fue. Pero ya ha quedado atrás. -Sí, es verdad. ¿Ya nos vamos? -Preguntó Luna. -No lo sé, ¿tú qué opinas? -Pues sí, me gustaría dar una vuelta por el pueblo antes de que empiece todo el ajetreo -contestó. Salieron de la casa, no sin antes asegurarla. Caminaron por el mismo sendero que Severus había recorrido unos momentos atrás y llegaron al claro donde se podían ver las casas iluminadas por luces de colores, la vista era realmente maravillosa. Decidieron bajar y aventurarse por los caminos de noche antes de que el grandioso carnaval empezara. **†禾†**Más allá de los límites del infierno atronadores gritos de dolor se escuchaban, como si alguien estuviera siendo desmembrado. Se podía ver como una figura alta con el cabello en puntas y de un color rojo tan intenso como la sangre descuartizaba a lo que parecía ser un demonio de clase media. La oscuridad estaba próxima…

"Heero Ainur Yuy Inou..." "Ultimo Caballero Templario..." "Líder Vampírico..." "Au revoir"

»»!En el próximo capítulo!:««

»»"…-…Ginny terminó de bañarse y salió del cuarto de baño con su pijama puesta, caminó hasta el cuarto donde dormía con Lierin y cuando entró lo vio recostado. No podía evitar pensar que Lierin se veía realmente atractivo sin nada que lo cubriera más que el bóxer negro que llevaba. Impulsada por las hormonas se acercó y empezó a acariciar seductoramente a Lierin pero éste se dio la vuelta rápidamente.

No tuvo que esperar mucho, ya que una joven con un vestido escarlata que brillaba con reflejos de las luces, muy hermosa, se acercó a Draco y éste rápidamente se levantó para observar lo hermosa que se veía la chica del hermoso cabello negro, como siempre…

Harry no se había dado cuenta de que Draco y Alisé ya estaban atrás de ellos, seguramente habían llegado a un acuerdo con la tía de Alisé…"««