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Historia 46324 — capítulo 5
"5.- La profecía en el cielo." Prefacio: …-Sin unión no puede existir fuerza ni espíritu público… (Proverbio árabe)
Prefacio: …-¡Juntos hasta el fin, amigos!... (Alisé Farley)
Harry despertó sobresaltado, raro fue el sueño que tuvo. Jamás había visto en persona un templo de Egipto y mucho menos había ido a alguno, pero lo que más le extrañaba era el libro que alcanzó a divisar cuando la luz roja lo cegó. Elevándose al cielo sólo pudo observar como un avión que pasaba cerca explotaba en mil pedazos o más.
-¡Wow! ¿Qué rayos fue eso? -Se preguntó así mismo Harry que estaba sudando y respirando agitadamente. Se tocó la frente para comprobar que su sudor era frío y al momento sintió mucha sed. Lentamente y para no mover o despertar a Luna quien dormía a su lado se levantó y caminó a la puerta abriéndola y saliendo del cuarto. Luna había quedado dormida y Harry no quiso despertarla antes, por eso fue que ambos compartieron por esa noche la cama. Luna que estaba a su lado y como Harry no notó, ella abrió sus ojos y miró preocupada la puerta por donde segundos antes un Harry somnoliento y preocupado salía seguramente en dirección a la cocina. Lentamente la joven y muy hermosa rubia se levantó, entró primero al baño y al salir se dirigió a la cocina para ver como se encontraba Harry. Él estaba pensativo, se sentó en una silla y recargó sus codos contra la mesa para descansar y beber el agua que se había servido en un vaso cristalino. Su mente daba vueltas en la escena que había visto en sueños, por lo visto no había ninguna persona en ese lugar ya que no notó actividad humana y sombras de cualquier criatura, solo ese libro de tan extraño color, similar al que había visto en sus recuerdos cuando liberó la espada y de lo que solo tenía vagos recuerdos, ya que jamás lo había tenido frente a frente. -Yo recuerdo ese libro en mi mente, pero no lo tengo claro, no sé si sea de gran importancia para un futuro pero sería bueno que lo encuentre para ver de que se trata todo este asunto. El viento soplaba levemente pero el sonido que hacía por los árboles era algo notorio y escalofriante, incluso Harry no pudo evitar soltar un leve escalofrío al escuchar el sonido. -Parece que el viento está intranquilo esta noche -dijo una voz desde la puerta. Harry se sobresaltó pero se tranquilizó al ver que era Luna quien había hablado. -Sí, al parecer eso es, la tensión de que algo fuera de lo normal se acerca es captable hasta por el viento. -El viento todo lo sabe, va de un lado para otro sin poder evitar escuchar todo lo que pasa en el mundo. -Trae desolación y tristeza -Harry trago saliva y le dio un sorbo al agua-. Lamentablemente algo que no quiero vuelve a ocurrir. -Sí, muy lamentable. Pero no podemos olvidar todo y seguir huyendo del pasado que nos atormenta. -Lo sé, Luna, cada uno guarda un secreto que quiere olvidar, en mí caso no es uno, sino varios a la vez. -Son muchos nuestros recuerdos Harry -dijo la voz arrogante de Draco quien entraba en la cocina con Severus quien tenía el cabello hecho un desastre-. El mío es volver a un hogar en el que me buscan por traidor, encontrarme con los que alguna vez fueron mis padres y no saber como responder ante todo esto. Cómo seguir adelante cuando un mundo lleno de paz se revierte de nuevo en maldad total y nos hace estremecernos ante algo nuevo e inevitable -terminó de decir Draco, sentándose al lado de Luna y dándole un beso en la mejilla como de buenos días, claro, eran ya las tres de la mañana. -Sí Harry, como cargar yo con una muerte, con la muerte que le di a la única persona que confió en mí, como cargar con un pasado lleno de odio y rencor contra el mundo, contra personas que quieren verme colgado, muerto o pudriéndome en Azkaban. Secretos muy oscuros en mí corazón guardo Harry, secretos que no son fáciles revelar, secretos que pueden destruirme -dijo Severus mirándolo a los ojos. -Yo no tengo algún secreto que ocultar -dijo Alisé que venía entrando por la puerta y se sentaba al lado de Harry y Severus-. Pero eso no quiere decir que estoy libre de cualquier daño que puedan sufrir ustedes. Pero en las buenas y en las malas siempre podrán contar conmigo, siempre estaré allí para cuando me necesiten -terminó de decir provocando la felicidad en todos y las risas de agradecimiento. -Siempre se puede contar con alguien, Harry -empezó a hablar Luna quien veía una manzana-. En mi caso, un pasado al cual temo volver, un amor que se quedó en el olvido, miedo al rechazo, miedo a que la gente se olvide de nosotros. Secretos dolorosos guardé que quedaron atrás, secretos que aunque ya no lo notamos siguen esperando el día en que pongamos el pie y demos el primer paso en las tierras donde alguna vez fuimos felices, secretos que se revelaran el día en que la gente sepa que seguimos vivos. -Secretos… -Harry hizo una pausa-. Secretos que cuando pienso en ellos me parten el alma. Un pasado que deje atrás, olvidándome de una magia que me salvó cuando tan solo tenía once años de edad. Recordar cada momento triste que viví en ese lugar; la muerte de mis padres, la muerte de Sirius, la muerte involuntaria de Dumbledore -Harry miró a Severus para confirmarle que no lo culpaba y Severus le devolvió el gesto asintiendo-, la muerte de muchas personas que perecieron en el campo de batalla, grito de terror y dolor al ver como morían lentamente, consumidos por alguna maldición o verlos morir instantáneamente al contacto con la maldición más poderosa. Recordar cada momento fatídico que observe a través de estos lentes -se tocó levemente el arco que unía a los dos cristales-. Como afrontar a los que alguna vez fueron mis amigos, en los que siempre confié y me traicionan de una manera deshonesta, dicen cosas que duelen en el alma y las cuales no son ciertas. Afrontar a los que se hacen de mi fama que aunque no la merezco ellos sacan provecho diciendo que yo tenía tendencias al lado oscuro. Ahora ¿Cómo podría yo unirme a aquello que mato a mis padres? Ilógico es este asunto. Regresar para enfrentar una vez más a algo que puede esta vez acabar con mi vida, con la vida de todos. Secretos, tristezas y dolor he guardado… hemos guardado en estos años, sentimientos que se expandirán cuando regresemos en las próximas horas -terminó de decir Harry siendo el punto de observación de los otros cuatro presentes, mientras que el observaba el agua en el vaso. -Secretos, tristeza, un pasado doloroso que podemos superar si estamos juntos -dijo Draco cerrando su puño y estirando su brazo al centro de la mesa. Harry, Luna, Alisé y Severus sonrieron ante esto y todos hicieron lo mismo chocando los puños en el centro y formando una estrella. -¡Juntos hasta el fin amigos! -Dijo Alisé sonriente. -¡Juntos en las buenas y en las malas! -Continuó Severus. -¡Juntos en la oscuridad y la luz! -Agregó Luna sonriente. -¡Juntos en la guerra y el la paz! -Dijo Draco. -¡Juntos en la vida y en la muerte! ¡Juntos en el camino! -Harry finalizó las oraciones. -¡Juntos por la eternidad! -Dijeron todos a su estilo, en su regocijo y su felicidad. Unos instantes de silencio se hicieron presentes entre los cinco amigos. Un silencio bueno y relajante para ordenar las ideas y los siguientes pasos que los cinco darían. Pasos e ideas que tendrían que ser las correctas si querer vencer al mal pudieran. -¿No tienen sueño? -Preguntó Severus con el seño fruncido. -No -respondieron todos al disparejo. -Después de esta plática no tengo sueño -dijo Luna-. Lo que sí tengo, es hambre. Todos estallaron en carcajadas, incluso Luna también empezó con las risas, esos momentos de felicidad eran geniales para todos. -Alguien me puede decir ¿qué hora es? -Preguntó Draco buscando un reloj sin encontrarlo. -Son las tres de la mañana con cuarenta minutos -respondió Luna sin alguna preocupación. -Bien, entonces que hacemos por lo mientras -dijo Draco moviendo su manos algo desesperado por hacer algo interesante. -…¿Qué será bueno, amigos míos? -dijo Harry sonando a un filosofo mediocre. Todos estallaron en risas, incluso Harry. -Sonaste como todo un fracasado, Harry -dijo Luna recargando su cabeza en el hombro de Harry. -Sí, es verdad, pero así sonaremos si fracasamos en lo que tenemos que hacer -contesto Harry a Luna, mientras se comía sus risas. -Sí, es cierto, pero… sigo teniendo hambre, así que hay que hacer algo de comer. -¿No crees que es muy temprano, Luna? -Dijo Alisé sonriente. -Para nada, digo, si vamos a partir temprano quien sabe si podamos probar bocado en este día o en el que viene, no sabemos a dónde vamos a llegar ni que es lo que vamos ha hacer primero, pero sea lo que sea hay que comer de una vez. -Sí, opino lo mismo, además también me empezó a dar hambre -agregó Severus sonriente y levantándose de la silla para ver que podían preparar. -¿Qué se les antoja? -Preguntó Harry sirviéndose más agua. -No lo sé, a mí un caldo de pollo para el frío, además de que siempre sabe muy rico -dijo Draco sonriente. -Sí, a mí también se me antoja un cado de pollo con muchas verduras -dijo Alisé. -Bien, entonces eso prepararemos. -¿Necesitas que te pase algo, Luna? -Sí, pásame las verduras de la nevera por favor Harry. -Sí, claro… -Harry empezó a buscar en la nevera las verduras que utilizaría Luna para el caldo. -Bien, yo ya puse a hervir el agua -dijo Severus sentándose a esperar. -Bien, entonces será mejor que todos se metan a bañar y se preparen, creo que saldremos temprano, ¿verdad? -Dijo Luna preguntando a Harry quien asintió. -Sí, eso sería lo mejor, espero que haya agua caliente -dijo Draco subiendo las escaleras y provocando las risas de Alisé y Luna quienes se habían quedado a preparar la comida. -Luna, me iré a bañar yo también. -Sí Harry, tómate tu tiempo -contestó Luna sonriente. -Muchas gracias. Harry salió de la cocina para dirigirse al cuarto que compartía con Luna. Entró en el baño, y se empezó a desvestir, camino solo en el bóxer y empezó a llenar la tina con agua caliente, lo más caliente que se pudiera ya que hacía un poco de frío y el quería estar de lo más caliente posible. El no se había dado cuenta y si alguna vez lo hizo no le presto mucha atención, pero su cuerpo estaba totalmente marcado del abdomen, perfectamente moldeado, su cabello desordenado con el contraste de sus potentes ojos verdes lo hacían verse muy apuesto para todas las mujeres. Las marcas de una luna en cuarto menguante y una estrella en su interior estaban marcadas en su hombro derecho, a decir verdad, esas marcas siempre las tuvo, pero nunca tuvo la curiosidad de preguntar que eran. Un cicatriz en forma de rayo que regía en su frente era el símbolo que lo reconocía en muchas partes donde hubiera magos. Sin sentir alguna quemadura por parte del agua caliente, Harry se metió para bañarse y relajarse unos minutos en el agua. **†禾†**En ese momento en el lugar de la excavación, ya en estos momentos todo en ruinas y sin ninguna alma o persona que se pudiera ver después del catastrófico derrumbe, un libro que había sido encontrado pocas horas antes se encontraba flotando entre el hueco enorme que se formó dentro del recinto. Pocos sabían que ese libro era una leyenda en las zonas de la maldad mas profunda y menos conocida por todo ser vivo que pisara la tierra, ni siquiera el propio Lord Voldemort sabía de la existencia de ese libro, ese libro había sido creado en las profundidades del más allá y sólo los demonios cercanos a la mesa de Mephist sabían los secretos que en ese libro ya desgastado por el tiempo contenía. Cuenta la leyenda que uno de los demonios, arrepentido de tanta sangre que se había derramado en los tiempos de la maldad, hurtó el libro y lo escondió entre los mortales que jamás pudieron abrirlo. Pero ahora la ambición y la sed de los descubrimientos humanos en busca de la fama y el dinero, habían dado paso al principio de la profecía que marcaría el cielo en una noche de tempestad y calma. El libro permanecería en ese lugar hasta que el momento en que el dueño lo reclamara y para ese momento no faltaba mucho tiempo. Solo era momento de esperar. **†禾†**Aquél ser con el nombre de Mephist estaba sentado en su trono, su mirada fría y penetrante veía y observaba con detalle la piedra negra que se alzaba frente a él. Con gran codicia y una sonrisa que mostraba su triunfo la tomó y la pulverizó. El polvo de la piedra negra fue a parar al suelo ya al contacto con la tierra esta se convirtió en una armadura nueva, reluciente y espectral, seguramente sería la que utilizaría Mephist.
-Y yo pensé que jamás recuperaría esta maldita piedra -exclamó él demonio con ironía-. ¡Estúpida niña, me ha otorgado mí nueva armadura! Los humanos son unos estúpidos, hacen cosas sin saber a que se enfrentan. Ahora sólo falta recuperar ese maldito libro, antes de que caiga en las manos equivocadas. Mephist se levantó de su trono y caminó por los caminos repletos de fuego que se extendían a sus lados, los cuales cortos y largos, mostraban un ejército muy poderoso que descansaba hasta el momento en que fuera activado. **†禾†**En un pequeño pueblo a las afueras de la ciudad de Luton, en Inglaterra, un niño de apenas siete años de edad caminaba para llegar a su casa, había ido a visitar a su abuelita que enferma estaba y tenía que regresar a su casa que quedaba a unos cuantos metros más sobre la calle misma. El niño alegre y sin más demoras a esperar apresuró el paso. En esos momentos el sonido de varios aleteos se escucho en todas las calles y el niño invadido por el miedo se petrifico al ver una espantosa figura humana con alas muy extrañas, ojos rojos como la sangre y dos colmillos que le salían al nivel de los labios. El pequeño niño empezó a correr al lado contrario, queriendo regresar a casa de su abuelita que le quedaba mas cerca. Cuando a punto de llegar se topó con otro demonio que le impedía el paso. Invadido por el miedo el pequeño de tan solo siete años, petrificado ante tal escena retrocedió unos pasos hacia atrás.
-¿Acaso me tienes miedo, niño humano? -Dijo el demonio quien lo veía con hambre y ganas de succionarle hasta la última gota de su sangre. -S-s-s-sí -Respondió el pequeño niño, tan asustado y con la muerte cerca. -Pues te digo que es bueno que lo tengas, ya que morirás para servirme de alimento -El demonio en un ágil movimiento tomó al niño entre sus garras cortándole levemente las orillas de su pequeño y delgado cuello. El niño lloraba amargamente por el dolor de las cortadas y el demonio disfrutaba de ese dolor-. Eres mi alimento -Estirando su enorme boca estaba a punto de arrancarle la cabeza cuando un tercer demonio apareció, al parecer era el que los comandaba. -¡Detente idiota! -Gritó. -¿Por qué? Tenemos órdenes de matar y hacer lo que queramos con la gente. -Sé lo que tenemos que hacer, pero no desgastes el refuerzo y el tiempo con un mocoso, sabes que tenemos límite de tiempo, además se nos ordenó que acabáramos con los más fuertes, esta miserable aldea de magos y muggles nos servirá de distracción. Usa tu olfato, hay gente de mayor envergadura muy cerca de aquí. El demonio que sostenía al pequeño niño se mostró molesto y con una agitación de su mano aventó al niño contra el suelo. -Te has salvado pequeño mocoso, cuando nos volvamos a encontrar no tendrás salvación -dicho esto, el demonio alzó el vuelo y se perdió en la negrura de la noche. Con una ultima mirada de desprecio de parte del comandante de los demonios, éste alzó el vuelo y también se perdió en el cielo. El pequeño de siete años cayo rendido al suelo, el susto, el dolor y la impresión fueron demasiados para él. … En lo que parecía ser una discoteca tres jóvenes de al menos unos veinticinco años de edad, los tres magos, celebraban el triunfo de Inglaterra sobre Argentina en un partido de soccer. Iban ya subidos en el alcohol y canturreaban por la oscura calle, solo iluminada tenuemente por un pequeño poste de luz que estaba en la punta de la calle.
-Veo que ha sido un partido excelente -dijo uno de los jóvenes. -Sí, esto se puso excelente, esos argentinos no saben jugar al soccer. -Sí, lo sé, pero bueno, estuvo excelente. Mientras platicaban once sombras muy extrañas pasaron por encima de ellos y solo uno de los jóvenes se dio cuanta de esto. -¡Será mejor que corramos! -Dijo el joven de cabello café oscuro que sin más preámbulos corría desesperadamente desequilibrándose por el alcohol pero al parecer eso no le impedía correr. Sus dos amigos se miraron con curiosidad y pensaron que a su amigo si le había afectado mucho el alcohol. -Ese idiota sí que está loco -dijo el joven de cabello rubio. -Lo sé, nunca me pareció del todo cuerdo -contestó el de cabello negro. -Yo no estaría tan seguro de eso -dijo una voz desgarradora atrás de los jóvenes. Espantados los jóvenes por esa espeluznante voz decidieron voltear y encarar a la persona que los había asustado, pero al ver de frente a esa "persona" la impresión fue tanta que aterrados gritaron. El demonio enterró sus garras traspasando el cuerpo del joven rubio y sacándole los órganos y tragándoselos como vil bestia salvaje. -¡Mierda! ¿Qué demonios hiciste maldito ser estúpido? -Pero antes de que pudiera decir alguna otra cosa un demonio apareció en los aires y le arrancó la cabeza instantáneamente chorreando de sangre el piso de la calle. -¡Allí lo tienes, coman esta noche, sangre y viseras de humano! -Dijo el comandante de los demonios. Los once demonios succionaron la sangre de sus dos victimas y sus órganos y viseras fueron extraídas partiéndolas en pedazos y repartiéndoselas. Era un acto realmente asqueroso para el joven de cabello café que se escondió tras unos contenedores de basura. Los demonios colgaron en la puerta de dos casas los restos de los cuerpos, que solo eran la piel y los huesos desordenados. El joven de cabello café Salió de su escondite y sin quererlo pateó una botella de vidrio haciéndola quebrar y provocando el suficiente ruido para que dos de los demonios lo vieran y se dirigieran rápidamente ante él. El joven empezó a correr desesperadamente pero tropezó con una piedra, afortunadamente se salvo de que el demonio que llevaba la delantera le arrancara la cabeza, pero no pudo evitar que el segundo demonio lo tomara por la pierna y le enterrara sus gruesas garras de los pies. El joven soltó un grito de dolor y el demonio lo veía como jugando con él. -Po-p-p-por-favor -el joven de miedo tartamudeaba y suplicaba con la voz. -¡Vaya! Veo que eres sensato y pides clemencia -dijo el demonio que no le había podido arrancar la cabeza. -Te daremos una oportunidad, humano de porquería. Dinos en dónde podemos alimentarnos de gente como ustedes y te dejaré ir, pero si mientes vendré y te buscaré hasta matarte lentamente -dijo el demonio que le aprisionaba. -P-p-p -El joven no sabía que decir-. C-c-cuando al-alcen el vuelo verán luces a unos cuantos metros de a-a-aquí. Allí hay varios como yo reunidos. -Más te vale que sea cierto humano, sino lo lamentarás. Los dos demonios se fueron y dejaron a un pobre joven mago con los remordimientos de las muertes que los demonios provocarían, serían todas y cada una de ellas culpa del joven ebrio, que delató a mucha gente. Los demonios sobrevolaban las pequeñas calles desiertas hasta ese momento, de pronto vieron como luces de colores salían de una enorme casa, o eso era lo que parecía, ya que en su interior habían muchas personas bailando, tomando y fumando, hasta ligando habían las personas que esas nunca faltan por lleno de gente que esté, lo descarado a ese tipo de personas jamás se le quitará. -Un festín nos espera en este lugar -dijo uno de los demonios lanzando un rayo amarillo al generador de energía del lugar y provocando que la luz se fuera en al discoteca. -Entren con sigilo, maten a los que puedan y que nadie se escape. -Sí señor. Los demonios se situaron alrededor del gran salón y se situaron frente a las ventanas, el murmullo de la gente, vociferando y maldiciendo por que la música y toda diversión se cortaron se escuchaban por los lugares. -¿Qué demonios esta pasando aquí? -Preguntó un joven que estaba abrazando a su novia y traía una cerveza en la mano. Pero nadie contestó, todos miraban como unas sombras extrañas se reflejaban con la poca luz de la luna llena que se alzaba en el cielo, las ventanas se tronaron en pedazos y los demonios se abalanzaron contra los humanos. Una masacre se propinó en unos cuantos minutos. †禾†-¿Qué estará ocurriendo en el mundo mágico? -Se preguntó Severus Snape quien se empezaba a vestir, con sus ya tan famosas túnicas negras-. Sin duda alguna esto puede ser muy pesado los primeros días, organizándonos y tratar de revelar que hemos regresado -El ex profesor de Hogwarts salió ya vestido del cuarto y se dirigió a la cocina, en el camino se encontró a Draco quien caminaba ya por las escaleras. Llegaron a la cocina y vieron que Harry no estaba. -¿Aún no ha bajado Harry? -Preguntó Draco. -No, a lo mejor sigue en el agua, le encanta tomarse su tiempo -respondió Luna quien alguna vez se había metido con Harry a bañar, claro en ropa interior y sin hacer nada del acto sexual. -Bien, espero que no se ahogue -dijo Severus bromeando y carcajeándose junto a Draco. -No es muy divertido, Severus -respondió Alisé volteando a verlos y fulminando a Draco con la mirada quien calló al instante. -Era solo una broma, Alisé, no tienes por que enojarte -respondió Severus algo risueño. -Sí, como sea. -Bueno, yo iré a ver a Harry, sirve que entro a bañarme yo también -dijo Luna dedicándoles una sonrisa. -Sí, yo iré también para bañarme -agregó Alisé sonriente. Las dos subieron por las escaleras a sus respectivas habitaciones. Harry seguía en la tina relajándose, podía calentar el agua con tan solo un movimiento de su mano, en ese momento escucho que Luna tocaba la puerta para comprobar si el estaba bien. -¿Harry, te encuentras bien? En ese momento Harry salió, un rato estuvieron platicando hasta que nuevamente se volvieron a encontrar en el pasillo y se dispusieron a bajar. -Cuanto se tardan, aquí casi es primavera y ustedes aún en invierno -dijo Draco. -No te acongojes, ya estamos aquí. -¿Harry? -¿Sí, dime Severus? -No creo que sea prudente ir a Londres como si nada, tenemos que ocultar nuestra identidad. No lo digo por mí y por Draco, sino por todos, seremos el punto de todos los medios y eso nos complicaría las cosas. -Tienes razón, tendremos que hacer nuestras capuchas como las de los mortífagos, pero… algo que nos distinga que no somos como ellos. -Sí, ¿pero cómo…? -Que sean negras también, pero de otro modelo sugirió Luna. -Sí, con un emblema. -¿Cuál, Harry? -La flor de lis. -Ese es el símbolo de los templarios en la historia -dijo Severus sorprendido. -Sí, así es, así nos reconocerán con otro nombre que el de los mortífagos. -Muy bien, entonces Luna y yo las haremos -dijo Alisé sonriente y sirviendo ya el desayuno en la mesa. -Bien, entonces en unos momentos después de desayunar les ayudaremos a hacerlas, son las cuatro y veinte minutos, tenemos que salir a las cinco. Harry, Luna, Draco, Alisé y Severus terminaron su desayuno caliente, y se prepararon para partir. Las cinco en punto de la mañana dieron y los cinco amigos encapuchados partieron de la pequeña casita rumbo a la peña de Bernal, en donde se desaparecerían. -Tengo muchos nervios de regresar -dijo Severus impaciente. -Yo creo que todos los tenemos -respondió Luna sonriente y también temerosa. Los demás no dijeron nada, habían tardado solo diez minutos en llegar hasta la cima de la montaña, pues iban corriendo a todo lo que daban. **†禾†**En diferentes puntos de la tierra, las personas dormían o hacían sus actividades, en los países que ya estaba la luz del sol. Prontamente la tierra se vio envuelta en un tremendo terremoto, las nubes negras cubrieron la tierra y todo se volvió oscuridad total.
-¿Qué demonios está sucediendo? -dijo Harry agarrando a Luna quien se había tambaleado e iba a caer al suelo. Nadie respondió a su pregunta, nadie tenía idea de lo que pasaba. **†禾†**A varios kilómetros de allí, en Inglaterra, una familia de pelirrojos corrían a las afueras de la madriguera para evitar que la casa se les viniera abajo mientras ellos estaban dentro.
-¿Qué fue eso papá? ¿Por qué la tierra esta temblando? -Preguntó Ginevra Weasley a su padre mientras se agarraba del brazo de Lierin quien parecía una gallina asustada, ya que era él el que quería salir huyendo del lugar. -No lo sé, pero el cielo está de un tono muy feo, algo sucede en la tierra -contesto Arthur Weasley con pesar y viendo si no faltaba nadie de su familia. -¿Será obra de los mortífagos, querido? -Preguntó Molly también muy asustada. -No lo creo, ellos no han mostrado actividad en estas cosas, puede ser que algo más este sucediendo, será algo natural tal vez -pero él mismo sabía que no podría ser cosa natural, nada presagiaba eso. -Sea lo que sea será mejor que nos vayamos de aquí -dijo Lierin pero nadie lo escuchó, todos veían como el cielo se arremolinaba y truenos empezaban a sondear el cielo. -Padre, necesitamos ir al centro de los terrenos, donde no allá árboles -dijo Charlie adelantándose con su madre y su novia de la mano. -Esto no se ve todos los días -dijo Fleur para si misma y solo fue alcanzada a escuchar por su esposo Bill quien cargaba a su pequeño niño en brazos. … A unos Kilómetros de allí, en el Londres mágico una pareja de esposos, mejor conocidos como Ronald Weasley y Hermione Granger veían las mismas escenas que sus familiares, todo era muy pero muy extraño, ni los dos con su gran ego, ni la inteligencia de Hermione sabían como explicar esto.
-¡No puedo creer que algo así este ocurriendo, es increíble! -Dijo Ron entre asombrado y temeroso. Hermione solamente rodó los ojos y abrazo a su novio con miedo. … Dos gemelos pelirrojos corrían por las escaleras de su enorme apartamento para llegar al techo y poner hechizos que protegieran su hogar de algún evento catastrófico. -¿Qué rayos sucede en este maldito lugar? -Preguntó a la nada Fred quien veía como las nubes se arremolinaban precipitadamente. -No lo sé, pero sea lo que sea no quiero averiguarlo. Ven, date prisa. Los gemelos empezaron a colocar sus hechizos mientras veía como la gente en varias partes de las casas subían a los techos o salían a las afueras de su casa para ver que ocurría. **†禾†**Harry Potter, Luna Lovegood, Severus Snape, Draco Malfoy, Alisé Farley. Remus Lupin, Nymphadora Tonks, Kingsley Shaklebolt, Ojoloco Moody, Minerva McGonagall y todo el profesorado de Hogwarts. Los centauros, los vampiros, los hombres lobo, los mortífagos, los muggles, los magos, el ministro de magia Rufus Scrimgeour, su casi lame botas Percy Weasley. Toda la familia Weasley y el novio gallina de Ginny. Toda La Orden del Fénix. Todo el mundo veía con gran asombro lo sucedido. **†禾†**En las ruinas encontradas unas horas antes por los escaladores, el libro de la destrucción empezó a brillar en un azul cielo muy intenso, un rayo rojo fue disparado abriendo la tierra y penetrando el cielo. Todo el mundo observaba con gran asombro lo que el rayo empezaba a escribir en el cielo. La profecía del destino estaba escrita con la sangre y la carne de los que murieron al encontrar el libro. Harry no sabía que decir al ver tal escena, lo único que presentía era que seguramente lo que diría la profecía lo iba a relacionar a él como siempre había sucedido con lo que trataba de profecías…:
"La sangre ha sido dada… La llave ha sido encontrada… La armadura entregada… La piedra manchada, y la maldad regenerada. Momento es, de que aquellos que alguna vez reinaron la tierra surjan de la prisión infernal que se les ha dado. El ritual ha sido completado… cuando la noche caiga el que superará a los tres oscuros pasados obtendrá la segunda pieza de su rompecabezas… Cuando la noche caiga de este día, el que fue marcado por un oscuro regresara a sus inicios. El estandarte de los mortífagos regresará para tomar lo que le corresponde. Sólo en su corazón la llave de los elementos guardará… Cuando la noche caiga el que murió regresará una vez más a la casa donde tanto sufrió. Sin un arma con el cual ganar esta vez, él tendrá que pelar. El amor en él nunca existió y su corazón solo estará… Cuando la noche caiga su decisión de salvar la tierra una vez más se hará presente, solo el que derrotó al que nadie nombraba podrá enfrentársele, su corazón y alma dañados gobernaran en él nuevamente, acompañado por mil arrepentidos y mil puros, unirán las razas… Su ejército multiplicarse debe… Cuando la noche caiga la luna se teñirá de sangre y el tercer paso del oscuro se dará a conocer… Cuando la noche caiga la maldad y la pureza tendrán su primer encuentro… Cuando la noche caiga el sol no volverá a estar presente… Cuando la noche caiga, el marcado por el rayo en la frente encontrará su destino… Sólo él podrá una vez más estar de pie. Y él tendrá que ofrecer su vida por la de los demás… Cuando la noche caiga él cuarto y último oscuro empezará la tercera guerra de oscuridad… Cuando la noche caiga sólo él podrá enfrentársele… Los días están contados… Y aquél que sobrevivió su vida habrá de entregar para poder salvar a los demás… Cuando la noche caiga…"
"Heero Ainur Yuy Inou..." "Ultimo Caballero Templario..." "Líder Vampírico..." "Au revoir"
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»»"…-… -¡Esto es imposible, debe ser alguna broma de los mortífagos! -Gritó Ron enojado ante lo expectante de todos los presentes.
-¡Oh, pero claro que sí señor ministro!, será mejor que pongan atención en cada una de las palabras que les voy a decir porque no lo volveré a repetir.
-¿Cuál es la situación, Gregorio? -Preguntó Remus a un auror como de unos veinticinco años que estaba detrás de la fuente…"««