Tituladas 16.2% · 32,381 de 199,415 descubiertas
Rescatado 63.6% · 59,982 de 94,296 páginas identificadas · 59,972/60,586 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 47652 · de

Historia 47652 — capítulo 10

CAPITULO X

"PRISIONERA"

(POV SUMMER)

Me giré para ver quién era el vampiro que nos había detenido, y me sorprendí un poco, puesto que eran unos diez o quince vampiros los que se encontraban ahí.

Genial. Más sandijuelas.

- Aro - Dijo Demetri, con voz suplicante

- Te había dicho lo que le haríamos a ella en cuanto la encontrara alguien de la guardia. Y me temo que también te incluía a ti.

La sandijuela, Aro, se acercó lentamente hacia mí.

Por el rabillo del ojo pude contemplar que había una chica rubia de cabello corto, que miraba a Demetri con una sonrisa de satisfacción, como si esperara el momento a que sufriera. Después, me miró a mí, y una sonrisa se ensanchó en su boca.

Aquel Vampiro, aunque se parecía demasiado a los otros (Belleza, piel pálida, ojos rojos…), su piel parecía papel cebolla, y por un instante, me contuve para acercarme a tocarla. Parecía demasiado suave. Su cara, aunque sabía que sus rasgos eran perfectos, no pude decidir si era hermoso o no.

- Hola - Saludó cortésmente - ¿Cuál es tu nombre, hija de la luna?

- Sunday Of Summer - Respondí, sin mucha confianza.

- Peculiar nombre, cariño

- ¿Por qué tiene demasiada cortesía conmigo? Que yo sepa, mi raza odia a su raza como lo hacemos nosotros a ustedes. Si quería matarme. ¿Por qué no lo hace de una buena vez?

- Simplemente queremos un par de pruebas. No eres completamente una hija de la luna por tu olor - Susurró mientras se acercaba más a mí

- Genial. Un conejillo de indias. - Murmuré con sarcasmo - ¿Quién no querría serlo?

- Tranquila. Nadie te hará daño… Por ahora - Dijo Aro - Me permitirías - Dicho eso, extendió su mano, como si quisiera estrecharla

- ¿Estrechar la mano que me matará? - Pregunté - No, gracias

Él me miró unos segundos, como si estuviera pensando en algo. Algo que parecía recordarle.

Miré a Demetri, que me miraba horrorizado. Parecía como si estuviera así gracias a mi comportamiento.

Miré a los demás Vampiros, que me miraban como si hubiera cometido un grave error. ¿Es que nadie había puesto en su lugar a aquel tipo?

- Iremos al castillo - Susurró Aro. No parecía enojado. Parecía pensativo

Demetri me tomó por los hombros, y me llevo seguida de ellos.

Parecía como si me estuviera convirtiendo en la prisionera de las Sandijuelas.

Mientras caminaba pensé en Demetri. El me había dicho que su familia no era nada para él. Pero no le creía. Si no hubiera sido nada para él, probablemente me habría llevado más lejos, antes de que ellos pudieran alcanzarnos.

Le había gritado, y casi había llorado a lágrima tendida, y me sentía extraña. Sentía dolor, ya que extrañaba a mi padre. Sentía tristeza, por la partida de mi madre. Algo de preocupación por mis hermanos, Tía Susan y Matt. Además sentía un verdadero nudo en la garganta cuando pensaba en Demetri. No sabía cómo reaccionar. Intentaba odiarlo, pero mi corazón me obligaba a no hacerlo, por mucho que quisiera.

Aquellos sentimientos eran tan abrumadores, que no podía ni pensar con claridad.

Bien. Por lo menos esperaba que las Sandijuelas me mataran rápido.