Tituladas 16.2% · 32,381 de 199,415 descubiertas
Rescatado 63.6% · 59,982 de 94,296 páginas identificadas · 59,972/60,586 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 47692 · de

Historia 47692 — capítulo 4

Luego de dormir un rato, Hermione se despierta mejor. No ve a

Draco por ningún lado, entonces decide bajar a tomar un poco de agua. Se levanta y nota que aún tiene la ropa mojada por la caída. Se cambia y se pone el pijama, pues ya es la noche. Baja las escaleras como puede y ve a Draco sentado en la mesa del comedor con la cabeza baja apoyada en sus manos. Se acerca despacio y cuando Draco siente ruido, levanta la cabeza.

-Hola. Saluda suavemente la castaña.

-Hola… ¿Qué tal estás? Pregunta el rubio.

-Mejor, mucho mejor. Pude bajar las escaleras y sigo de pie.

-Esa es una buena señal. ¿Debes de tener mucha hambre no? Pregunta el rubio parándose.

-Si, mucha de hecho. Pero… No preparemos nada. Llamemos al delivery.

-OK… Entonces… ¿Qué pedimos?

-¿Haz probado el pollo agridulce Draco?

-No, nunca. Mi madre odio esas comidas orientales. Dice indiferente.

-Pásame el teléfono por favor. Pide la castaña desde el sillón.

El rubio se lo da y ella pide la comida para pagar a una cuenta de su padre.

-Esta es la magia de tener un padre rico. Dice mientras le hace un espacio a Draco para que se siente al lado de ella, pero sus esfuerzos por llevarse bien son en vano, pues él solo se queda parado en frente de ella, mirándola desde arriba disfrutando la incomodidad de la castaña.

-Veo que te sientes mejor… estás, más… normal. Dice el rubio.

¿Más normal? ¿Y él?

-Veo que tú también cambiaste algo; ahora eres más… humano.

-¿Más humano? Pregunta el rubio desconcertado.

-Si, me ayudaste. Podrías haber dejado que me ahogara, pero me salvaste la vida por segunda vez.

-Mira Granger, solo fue un acto de… ayuda, nada más. No necesito tus gracias, no me sirves enferma.

-¿Qué no te qué? Pregunta la castaña enojada.

-No me sirves enferma. Dice haciendo caso omiso a la pregunta de la castaña.

-Yo no te sirvo enferma… Eres un idiota Malfoy. Dice mientras lo empuja y se para.

-¿Por qué? Pregunta el rubio ignorando el enojo de ella.

-¿Por qué? Le prometí a mi padre llevarme bien contigo, solo por eso no te contestaré.

-Me acabas de contestar. Dice el rubio haciéndola enfadar.

-Cállate Malfoy. Dice ella mientras se dirige a la cocina.

El rubio esboza una sonrisa de victoria

-¡Maldición! Encima de tener que soportar a las P.R.M también debo soportar al intolerante de Malfoy. Ella no soportaba más el dolor de debajo de su estómago y menos a Malfoy.

-Claro, Draco Malfoy, el idiota de Malfoy no podía guardarse su orgullo, no el tenía que contestar de mala manera y hacerme enojar… Es… un idiota y un enfermo…. Es - Su cabeza se detuvo cuando recordó que él le había dicho que no quería ser mortífago-Es humano, aunque el no lo reconozca.

En ese momento las puertas se abrieron y el rubio entró como si entrara a un palacio y él fuera el esperado.

-Malfoy - Dice la castaña aún enojada - Veo que sigues con ganas de fastidiarme.

-Si Granger, pero quería avisarte que llegó la comida. Dijo mientras sacaba la mano de atrás de su espalda, donde tenía escondida la bolsa de las comidas.

-OH… Gime de dolor Hermione.

-¿Qué pasa Granger? - Hace una pausa -

-Nada…

-¿O es que no te gusta el pescado? Continuó Malfoy.

-Porqué tienes que arruinarlo todo. Comenta la castaña mientras sube a su cuarto.

-¡Pensé que tenías hambre! Grita desde abajo. Ella se da vuelta rápidamente y baja como puede las escaleras.

Sin decir ninguna palabra ella le da un puñetazo.

-La próxima vez aprenderás a saber cuando callarte estúpido Malfoy. Dice la castaña reventando de ira. Se media vuelta y se va.

Él se queda mirando, con la nariz sangrándole, pero la castaña no se arrepiente en lo absoluto.

Se castiga y se deja quedar ahí, sangrando, pues si se disculpa con ella, la castaña hermosa que tiene frente a sus ojos mostrara compasión y querrá ayudarlo, y no le corresponde. Sube lentamente la escalera, mirando hacia arriba, para no chorrear sangre. Entra desalentado a su cuarto, se deja caer en su cama y se queda mirando la nada. Luego de unos minutos, cae a tierra y se va a duchar. Entra al baño, se desviste, pone la ropa sucia en una bolsa que pondrá a lavar mañana y entra a ducharse. No dice palabra alguna, solo se pone a pensar en por qué le dolió tanto que ella le pegara, interiormente.

¿Acaso realmente sentía algo por ella? ¿Y si era así… por qué ella? ¿Por qué la persona que más había odiado a en su vida era ahora la que más amaba? Al terminar de limpiarse, se deja caer al suelo debajo del agua. Si, así como está se deja caer, vencido por todo lo que sufrió en este último año. Si, todo lo que sufrió, los castigos más dolorosos que tuvo en su vida los tuvo con el Sr. Tenebroso, pero el peor castigo que podía darle era ser lo que él era, una basura, una maldita basura que no sabía como decirle a ella que la tenía que tener alejada por su seguridad, pero que a su vez no quería dejarla ir, que la quería, pero que la odiaba por no poder tenerla cerca.

Tanto se queda en sus pensamientos, que no se da cuenta que una hora ha pasado.

Hermione esta en su cama, mirando la nada al igual que Draco. Se siente mal por haberle pegado, pues fue un impulso inmadura, sin pensar y de las hormonas.

En el fondo siente que lo quiere, pero sabe que quiere aparentar algo que no es, que ella sabe que aún le queda una parte humana, entonces la va a sacar. Si, ella no tendría el mismo orgullo que él, ella iría a pedirle disculpas por el puñetazo, si aunque él haga lo que haga, la mortifique o le haga pedir disculpas de rodillas.

Draco se queda quieto y no quiere cerrar la ducha, se quiere quedar así, es más, si es posible que se de un golpe en la cabeza y deje de vivir. Intenta levantarse y caerse, pero no lo consigue, se mantiene de pie.

-¡Basta Malfoy! - Se dice para si mismo - ¿Acaso estás intentando suicidarte?

Se queda sentado, ya que no muere no piensa levantarse hasta el otro día aunque se pierda el agua del mundo.

Ella se acerca a la puerta, a pedir disculpas, pero no se atreve a tocar esa puerta tan conocida, pero ahora, tan parecida a abrir la puerta del inframundo.

Toca la puerta. Espera unos segundos que parecen interminables, parecen más bien como si un reloj estuviera enfrente de ella marcando el tiempo. Draco no habría… Espera más, pero sigue sin abrir. Claro, las únicas dos personas de la casa son ellos.

-Draco… necesito hablar contigo… Por favor.

Escucha el ruido de la ducha… Claro, el jamás va a escucharla desde adentro del baño… ¿Cómo es que antes no escuchó el ruido de la ducha?

Ella se anima a entrar… Despacio abre la puerta.

Draco no se entera, la puerta está cerrada y no escucha nada.

-Draco… Lamento haber entrado - Dice la castaña desde afuera - Necesito hablar contigo.

-¿Hermione? Pregunta levantándose desde adentro Draco.

¿Draco no me llamó Granger? Piensa la castaña.

-Si, soy yo. Lamento haber entrado, es que…

-No hay problema, en un segundo salgo.

-OK, no te preocupes.

Repasemos: Draco me llama Granger y no se enfada porque entré a su cuarto. Esta diferente sin duda. Piensa la castaña.

Draco sale con una toalla abajo y el torso descubierto. Hermione se sorprende, y no puede dejar de mirarlo.

-Lamento haber entrado, es que… Perdón por lo de la nariz, es que…

-Esta bien… Fue mi culpa.

Dice mientras toma unos jeans y una camisa.

  • Me cambio y salgo en dos segundos.

-OK, te espero.

Ella se sienta en la cama y espera a que salga. Ese tiempo se le hace una eternidad de nervios.

-Listo… Tengo que decirte algo.

-También yo. Dice la castaña tomando coraje.

-Las damas primero. Dice mientras se sienta al lado de ella.

-Debo decirte que… Se que tu no eres lo que aparentas. Se que te escondes bajo esa mirada gris tan seca que pones, pero se que no es así. Se que en el fondo me salvaste porque me quieres, se que aunque talvez - Ella se interrumpe pues la invade el llanto, él no sabe que hacer - Se que seguro no soy la mejor compañera que esperabas tener, pero al menos… quiero que nos llevemos bien…

-Tú eres la mejor compañera que se puede tener. La interrumpe Draco.

-¿En serio? Pregunta la castaña dulcemente.

-En serio… Además, se que soy una basura - Dice mientras le seca las lágrimas - Se que me comporté como se hubiera comportado mi padre, y no quiero eso.

-Draco… ¿Puedo hacerte algunas preguntas?

-Si, claro. Mientras que no sean así como las de verdad consecuencia. Dice sonriente. Jamás había notado esa sonrisa.

-No claro que no.

-Entonces si, pero con una condición.

-OK.

-Que luego pueda hacerte yo preguntas a ti.

-Claro… ¿Cómo es tu relación con tus padres?

-No muy buena. Mi padre no me quiere. Una vez cuando era pequeño le oí decirle a un amigo que me habían tenido por accidente y lo confirmó pues nadie me presta atención.

Eso le partió el corazón a Hermione, que no sabía como continuar.

-Te toca. Es una pregunta cada uno.

-¿Cómo es la relación con tu padre?

-Si a esto se le puede llamar relación, entonces es buena, pues nunca nos vemos. Creo que mi padre debería buscarse alguna compañera como mi madre. Desde que ella murió mi padre no es el mismo, supongo que es un golpe muy duro, bueno, lo es, pero… Tal vez no lo sería tanto si me prestara un poco de atención. Dice la castaña con los ojos brillosos. El rubio se da cuenta de esto.

-¿Cómo es que tienes esas heridas en tu espalda? Pregunta Hermione tratando de recomponerse.

-El Sr. Tenebroso me las hizo. Un día, cuando no pude cumplir una misión, me castigo con un sectumsempra, un imperio y esta marca, un látigo Muggle, al parecer era lo único que le divertía, pues es un castigo muy antiguo, tú lo debes saber.

-No sabes cuanto lo siento.

-Son cosas del pasado… ¿Qué… le paso a tu madre? Preguntó temeroso el rubio.

-Ella… murió en un accidente de tránsito hace dos años - Ella hizo una pausa para tomar aire -

-No sigas, mi pregunta fue idiota.

-No, yo quiero seguir… Ella era todo para mí, era la luz de mis ojos. Ella siempre me ayudó con las cosas de magia, siempre me incitó a ir a Howarts y - Ella se puso a llorar - Lo siento… ¡No sabes cuanto la extraño!

Él se acerca a ella y la abraza.

-Esta bien extrañar a tu madre.

-Es que… es como si viviera sola, pues mi padre de los 365 días que tiene el año, 300 no está, a veces solo está en las fiestas.

-Quédate tranquila, en mi casa es igual, solo que ellos están en mi casa, pero me ignoran completamente, como si no existiera… y lo digo en serio.

-No quiero decirle esto a mi padre, pero… es que creo que debería buscarse otro tipo de mujeres. Dice la castaña mientras se aferra más a Draco.

-Dime a mí, tienes que descargarte. Dice el rubio mientras le acaricia el pelo.

-Se que tiene a millones de prostitutas al lado suyo, lo sé. Se que un tipo con tanto dinero tiene para dárselo a ellas, pero… A veces me siento ignorada. Se que si yo fuera un chico todo sería distinto, pero… no lo soy. Si al menos tuviera a mi madre aquí - Su voz se agudizaba por el llanto - Todo sería distinto… todo.

-Ahora… puedes contar conmigo Hermione, yo estoy aquí contigo.

-Lo sé… Ella se queda cómodamente abrazándolo. Él siente el exquisito olor de sus cabellos, de su piel… de ella, ese olor tan hermoso.

Se miran, esos ojos lo dicen todo, ellos se quieren.

-Es mejor que me vaya… así, descansas.

Antes de que abra la puerta, él la arrincona contra él y la puerta. Se acerca a ella. Comienzan a besarse lentamente, ella le responde el beso y se siguen besando pasionalmente. Ella se acerca aún más a él y él también a ella. La toma de la cintura y la aprieta contra su cuerpo, ella no se resiste. Al terminar ese beso increíble, ninguno se atreve a romper el silencio, no quieren agregar otro ruido que no sea sus respiraciones agitadas.

-Creo que te quiero. Draco se anima a romper el silencio.

-Creo... que yo también. Dice ella mientras toma aire.