← Historia 47704 · de
Historia 47704 — capítulo 4
El capítulo anterior, éste, y el próximo van "de la mano" es una mini-historia toda junta ;D
22 de Diciembre de 2008
-Pórtate bien, tesoro- Dijo Andrómeda luego de besar la frente del niño.
-No te preocupes, es un buen chico ¿Verdad, Teddy?- Respondió Harry divertido.
-Si lo soy, abuela.
-Muy bien, los veré el lunes- El hombre y el niño desaparecieron por la chimenea, y la mujer fue hasta la cocina a ver qué podía cenar.
Le gustaba mucho ir a la casa de Harry y Ginny. Ellos eran muy amigables, sentía que podía hablar con ellos siempre que lo necesitara.
-¡Hola, cariño!- La pelirroja llegó a la sala luciendo su embarazo de ocho meses con un sweater verde.
-¡Teddy!- Enseguida aparecieron los pequeños James y Albus.
-¡Hola!- Saludó el pequeño Lupin. Luego se dispersaron un poco, la mujer terminaba de preparar la cena, y los niños jugaban en el living.
La cena resultó bastante divertida, Harry solía bromear mucho y sus hijos eran muy animados. Acostumbraban a sentarse en los sillones luego de comer, mirando el fuego.
-Harry- Comenzó Teddy- Un día me dijiste que podía hablar contigo de lo que sea, ¿Recuerdas?
-Por supuesto, campeón- Contestó el hombre dulcemente.
-Ayer la abuela me contó la historia de sus hermanas, y me dijo que Narcissa todavía vive.
-Eso es cierto…
-Yo noto que ella no se encuentra muy bien cuando habla de ellas, pero no se merece estar tan sola. ¿Crees que le gustaría volver a verla?
-Bueno, Teddy. El asunto es complicado, ellas no se ven hace muchos años, y su relación empeoró considerablemente cuando tu abuela se casó con Ted. Pero sabes, eres un niño muy inteligente, y creo que lograrás lo que te propones. ¿Qué es lo que habías pensado?
-Se me ocurrió que Navidad sería una buena oportunidad para reunirlas…- Dijo el niño con una sonrisa.
-Me parece perfecto- Exclamó su padrino.
-Muchachos…- Susurró Ginny que venía de acostar a sus hijos- Es hora de dormir, vamos.
Harry y Teddy se despertaron temprano para poder llevar a cabo su plan. Decidieron ir a su destino mediante aparición, una fea sensación para el pequeño, pero era lo más rápido.
-¿Aquí vive Narcissa?- Preguntó el niño al ver la gran mansión.
-Así es, aquí viven los Malfoy.
Pasaron la reja, y llamaron a la puerta. Luego de unos segundos una mujer rubia les abrió.
-¿Harry Potter?- Murmuró ella al verlo, estaba distinta a como el hombre la recordaba, los años habían pasado y eso se reflejaba en su persona.
-Buenos días, señora Malfoy. Queríamos hablar con usted, si no es molestia. Por cierto el es Teddy- El moreno señaló a su acompañante que observaba callado- Es nieto de Andrómeda y mi ahijado.
Cissy se sorprendió considerablemente, pero no dudó en responder- Por favor, pasen por aquí.
Se sentaron en el elegante living, y la mujer les ofreció una taza de té.
Para sorpresa de los mayores, el niño fue el que comenzó la charla- Mi abuela me ha hablado de usted, ayer me contó la historia. Y quería decirle que… Yo creo que ella la extraña.
Narcissa tenía lágrimas en los ojos- Eres un pequeño encantador, y puedes tratarme de tú. Después de todo soy tu tía-abuela. Yo también extrañé mucho a mi hermana, y la sigo extrañando.
-Se nos ocurrió la idea de Navidad para que…- Intervino Harry- Narcissa, si puedo llamarte así, ¿Quieres volver a ver a tu hermana?
-Lo he pensado todos estos años, pero nunca he tenido el valor para ir y verlos. Es el momento, por supuesto que quiero verla.
-Mañana es Nochebuena- Dijo el niño- Me gustaría que la pasaras con mi abuela y conmigo.
-Será un placer, Teddy. Allí estaré- Respondió Cissy entre emocionada y divertida.