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Historia 47704 — capítulo 8
**¡Hola! Perdón por no actualizar antes, lo que pasa es que estoy bastante metida en ayudar a encontrar a los usuarios chilenos que no han dado señales, y con todo este lío no me dio el tiempo. ¡Gracias por su espera!**Perdonen que sea corto, pero no quería tardar demasiado.
Y antes que me olvide, si necesitan ayuda para encontrar, o conocen a algún usuario chileno del cual no saben nada, avísenme que estoy encantada de ayudarlos****J
2 de Junio de 2015
-¿Vas a dejarme sola?- Murmuró Victoire poniendo cara de perrito mojado.
Teddy rió suavemente- ¿Quieres que curse séptimo año dos veces más?
-Piensa en los beneficios que eso te traería- Dijo ella divertida.
Era casi una prima, porque tantos años habían pasado que Teddy se consideraba parte de la gran familia Weasley. Ese mes se cumpliría un año desde que salía con Victoire, una chica que había visto como amiga hasta los dieciséis.
Su último año en Hogwarts, se sentía muy bien ser de los estudiantes mayores, pero a la vez no quería dejar su amada escuela. Los exámenes no le impedían pasar mucho tiempo con su novia, la cual sólo vería en las vacaciones. Había sido todo un galán en los años anteriores, un chico divertido y querido por todos. Pero también un excelente estudiante y prefecto, seguramente heredado de Remus.
-Voy a extrañar todo esto, los amigos, los partidos de Quidditch, las salidas a Hogsmeade… ¡Hasta las clases!- Exclamó el muchacho, charlaba con su novia apoyado en el tronco de un árbol cerca del Lago Negro.
-Pero tienes un increíble futuro por delante, con esas calificaciones puedes hacer lo que quieras- Respondió Victoire muy segura.
Era cierto, podía conseguir un buen trabajo en el Ministerio, se manejaba bastante bien en el Quidditch, pero no sería jugador profesional. Tenía un mundo de posibilidades, pero no sabía cuál escoger.
-Aunque no estoy seguro que haré, pero me gustaría ser auror.
-Eso sería genial, con la inteligencia de tu padre, y las habilidades de tu madre serás un éxito, Teddy.
Junio voló frente a los ojos del joven Lupin, los exámenes habían pasado y era hora de volver a casa. Se sentó en su cama por última vez, para acomodar lo que le faltaba del baúl. Pero no pudo evitar pasear la mirada por la habitación, tantos recuerdos, risas y también peleas. La gente tenía razón cuando decía que los años de Colegio eran los mejores, nunca la había pasado tan bien. Salió por la puerta redonda que llevaba a las habitaciones y llegó a la sala común, con sus sillones amarillos, y ese aire alegre que lo había acompañado siete años.
Le echó la última mirada al Castillo, mientras se alejaba en los carruajes. La pequeña estación, recordó la primera vez que la pisó, estaba muy nervioso aquél día. Se sentó en un compartimiento con sus amigos, y se distrajo tanto que el viaje se le pasó volando. Tomó su baúl y divisó a Andrómeda entre la muchedumbre de parientes y amigos que saludaban a los alumnos.
-¡Teddy, cariño!- Se abrazaron con fuerza, y la mujer lo besó varias veces en la mejilla- Bienvenido a casa.
Luego de unos minutos, el Expreso de Hogwarts comenzó a moverse, el muchacho contempló como se iba, y esperó en un futuro, ver a sus hijos saludando por las ventanas.
-Te dije que sería el mejor, Teddy- Exclamó Harry sirviendo jugo de calabaza en su vaso.
-Sin duda, los exámenes fueron pesados, pero la diversión les ganó- Rió el joven. Se encontraban en la casa de los Potter, compartiendo un almuerzo.
-¿Ya sabes que harás?- Preguntó Ginny.
-Me ha costado decidirme, pero me gustaría mucho ser auror.
-¡Eso es genial!- Dijo su padrino con emoción- Serás excelente, además las personas te recibirán cálidamente, Ron y yo nos hemos encargado de revolucionar el Departamento.
Una cosa estaba segura, si Ron y Harry iban a estar allí, ese futuro sería divertido.
Perdonen que sea corto, pero no quería tardar demasiado.