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Historia 48084 — capítulo 3

Ya eran casi las siete de la noche y Sheldon no salía de su cuarto, varias veces Leonard escuchó su voz diciendo cosas como: "Perfecto" o "Esto será genial". Aunque no les dio mucha importancia. Se había puesto a jugar con su Halo, al parecer había logrado llegar a un nivel que no había alcanzado, se dio cuenta de que era muy diferente jugar sin Sheldon, quien cada vez hacía planes como todo un líder militar.

Justo antes de que entrara a una base alguien llamó a la puerta, detuvo el juego para abrir, para su fortuna resultó ser Penny.

—Hola Leonard—le saludó.

—Hola—respondió.

La invitó a pasar y se sentaron en el sillón, obviamente Leonard se olvidaría del juego por completo, se levantó hacia la cocina para poner unas palomitas en el microondas.

—¿Estás solo?—preguntó Penny después de mirar la soledad a su alrededor.

—No, Sheldon está en su habitación, tiene la idea de convertirse en un héroe—le explicó a Penny.

Ella no pudo evitar la idea de soltar un simpática sonrisilla.

—¿Y por qué?

Leonard se dispuso a contarle toda la historia desde su inicio y se interrumpió cuando las palomitas estuvieron listas.

—Y desde entonces lleva metido ahí.

—Pues me alegro que tenga un nuevo pasatiempo—dijo Penny.

—Pero se veía tan convencido—comento Leonard—, como cuando intentó crear la soda de plátano.

Los dos comenzaron a comer palomitas, Leonard decidió apagar su juego y cambió los canales de televisión para poder verla con Penny, ella eligió el canal donde pasaban su serie favorita y así estuvieron un buen rato hasta que Raj y Howard aparecieron.

—¿Ya escuchaste lo que está ocurrió en el laboratorio?—preguntó Howard un tanto exaltado.

—¿Qué ocurrió?—preguntó Leonard que se sobresaltó de inmediato.

—Pues al parecer alguien robó los planos del profesor Brayks, su sintetizador de electrones y su almuerzo, todo en una misma noche—le explicó Howard.

—¡Eso sí que es increíble!—exclamó Leonard—. Pobre de él, le ha dedicado mucho tiempo a su investigación.

—Y al parecer lo mismo pasó en las oficinas, en otros departamentos y en algunos cuartos—agregó Raj.

Se escuchó una puerta abrirse y entonces Sheldon volvió a salir de su habitación.

—Ustedes saben cuánto odio a los que se entrometen en las conversaciones ajenas si no tienen argumentos para un buen debate, pero el delicado grosor de mi puerta no evitó que escuchara su conversación—dijo Sheldon.

—Pues sí, hay un ladrón en la escuela—dijo Howard—, yo creo que puede ser el momento perfecto para que mi nueva creación conozca al mundo.

Howard cerró las manos como a manera de oración y soltó una macabra sonrisa con la que pretendía asustarlos, pero no fue así.

—¿Y qué es?—preguntó Raj mientras lo observaba.

—Es un sensor que se conecta a un sistema eléctrico que liberara una corriente de unos cien voltios y paralizara los músculos de aquel que intente caminar sobre él—comentó con orgullo.

—Hollowitz, ¿recuerdas la vez que me comentaste que tenías unos artefactos que serían la envidia del mismo Batman?—preguntó Sheldon.

—Claro que sí, aun los conservo—respondió.

Sheldon alargó una gran sonrisa en su rostro que a todos asustó.

—¿Entonces lo del héroe si es de verdad?—inquirió Penny.

—Por supuesto—contestó Sheldon—. Por eso pasé toda la tarde informándome sobre el tema.

—¿Informándote sobre el tema?—inquirió Leonard, sorprendido.

—En realidad vi todas las películas de superhéroes que tengo y aprendí todo lo que conlleva dicha acción, también me di cuenta de que todos tienen un trauma, así que estuve recordando cómo me ignoraban todos mis compañeros en la escuela.

Howard, quien no comprendía lo que sucedía, preguntó:

—¿Acaso salió una nueva serie que ha dado una nueva jerga popular que nosotros ignoramos?

Raj y Howard se lanzaron una mirada muy asustados.

—Sheldon dice que quiere volverse un héroe, así que por favor díganle lo loco que está—pidió Leonard.

Todos se quedaron callados y Leonard esperaba a que alguien le dijera a Sheldon lo loca que era su idea.

—¡Asombroso!—exclamaron los tres.

Leonard se quedó impactado por la reacción de sus amigos.

—Yo iré por mis prototipos—dijo Howard.

—Yo te puedo ayudar con el vestuario—dijo Penny.

—Y yo te puedo mostrar los movimientos del arte antiguo de defensa hindú—comentó Raj muy emocionado.

Howard y Penny salieron velozmente mientras que Raj y Sheldon se sentaron en el sillón para que le explicara los movimientos que necesitaría; Leonard se fue a la cocina a comerse sus palomitas él solo, pensando que él era el único con los pies en la tierra en aquel departamento.