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Historia 48348 — capítulo 4
Cuando entre a mi casa, encontré a mi madre comiendo. Me sentí mal después de lo que había hecho con ella, pero era normal que me pasara eso del "remordimiento", así que no le di mucha importancia. Dentro de poco tiempo Tomas pasaría por mí, así que aproveche y adelante la tarea. Cuando termine, me sorprendió ver la hora, eran las 5 de la tarde, dentro de media hora, el pasaría por mi. Así que tome mi ropa, y fui al baño. Me lave la cara, y me peine un poco. Estuve meditando durante un tiempo frente al espejo, y decidí ponerme la ropa. Afuera hacia frío, así que tome prendas abrigadas, ya que estaba nevando.
Cuando fui a la cocina, vi el reloj, y solo faltaban 5 minutos, así que me senté a esperar. En eso, llego mama, y me pregunto:
_ ¿te vas?
_ Si, Tomas y yo vamos a pasear un rato, ¿necesitas algo del centro?
_ No, yo ahora salgo para el trabajo… ¿a que hora volves?- me pregunto de forma indiferente.
_ no tengo idea. Pero tengo el celu, cualquier cosa te aviso… ¿si?
_bueno, cuídate mucho- me dijo tocándome la cabeza.
_ si mama, quédate tranquila. Suerte en el trabajo.
Y así, se hizo la hora, y llego Tomas. Salí de mi casa, y el estaba esperándome apoyado contra su camioneta, se veía fantástico, como de costumbre. Traía puesto una remera verde musgo, un pantalón azul oscuro, y una campera del mismo color, que resaltaba su hermosa figura. ¡Como me fascinaba Tomas!
_hola Yess- me dijo mientras me tomaba de la mano, y me besaba la frente.
_hola Tom- respondí tartamudeando, no se si a causa del frío, o de su beso en la frente.
Subimos a la camioneta, y comenzó a manejar. Solo miraba al frente, iba muy concentrado.
_ ¿sepuede saber a que lugar me llevas, o es sorpresa?- le pregunte juguetona.
_ en realidad, vamos al cementerio, necesito mostrarte algo.
*¿Algo? ¿*Que me puede mostrar en el cementerio? Mejor no pregunto más.
Y continuamos en silencio, hasta que llegamos al lugar.
_ vamos, no perdamos tiempo- me dijo mientras me empujaba de la cintura.
Caminamos en medio de las tumbas por un rato, y de pronto se quedo quieto en frente de una.
_ esa es…- me susurro sin mirarme.
Yo observe la lapida, y lo que decía me asusto mucho, en realidad, me impacto.
*_" Tomas Reed, enero del 1992- agosto del 2009".-*leí, mirándolo para obtener respuestas.
_ Si, según esto, fallecí a los 17 años, el mes pasado. Es raro… ¿no?- me dijo, riéndose.
_ Demasiado… ¿vos sabias de esto?
_ no, en realidad, como no necesito dormir, y en las noches no tengo nada que hacer, se me ocurrió averiguar sobre mi "muerte"- uso las comillas en sus dedos para señalar la palabra.
_ ¿esto haces en las noches?- le pregunte aterrada.
El me miro, y se rió fuertemente, pero no me contesto.
_ ¿pasa algo mas? Creo que este paseo se debe a otras cosas… ¿me equivoco?- le pregunte.
_ No, ay mucho mas, seguidme.
Y me llevo a un lugar muy oculto en el cementerio, donde había escaleras, que daban a un segundo piso lleno de más tumbas. Nos sentamos en unos asientos que había en el lugar.
_ Como vos dijiste, hay mas, mucho mas.- comenzó a hablar- pero tenes que prometerme algo, ¿si?- me rogó- por favor, no tengas miedo de mi, yo te cuento esto porque quiero lo mejor para vos, y no te tengo que ocultar nada… ¿si?
Esto comenzaba a alarmarme.
_si, te lo prometo. Nunca te dejaría de amar, por nada. Tampoco trataría de alejarte, así que… decime.
Me soltó de la mano, y comenzó a hablar muy bajo.
_ Bueno, cuando me quitaron el alma, hubo mucho cambios. Exceptuando lo físico, ojos, piel, temperatura, pelo… mi forma y estado cambio. Soy a lo que se denomina un "desalmado", por lo tanto, soy otro tipo de monstruo, con otras nuevas necesidades.
_ no sos eso- le dije, tratando de tragar saliva.
_ Bueno, ese no es el caso. Primero, mis sentidos no disminuyen, cambian. Ahora en este momento, solo siento.
_ sentís de vuelta, eso es bueno- le comente, alegre.
_ Si, pero mis otros sentidos, ya cambiaron.
Lo mire sin comprender.
_ ¿cambiaron?
_ Si. Es decir, todo eso, desapareció. Y ahora tengo otra habilidad, en vez de la de volar. Ahora, yo soy quien puede sacarles el alma a los otros, tengo ese poder.
Me quede congelada. No lograba decir nada.
_ Y… al parecer, no soy inmortal. Mira… no estoy vivo, y sin un alma, solo puedo cumplir un tiempo en el mundo… si no, vienen por mí.
_ ¿otra vez? ¿Quienes viene por vos?- le pregunte exaltada.
_ Los "observadores". Son un grupo mucho peor que lo demonios. Si sigo sin un alma durante mucho tiempo más… vendrán por mí y…
_ ¿y?
_ me van a quemar, es lo único que terminaría con migo. Que me quemen vivo.
_ ¡OH dios mío!- le chille- ¡eso es… no…NO…no!
_ si…SI… si, así es.- me hizo burla.
_ ¡estos locos! ¿Cómo podes reírte?
_ igual, tengo un alma, pero no la puedo conservar yo. No se porque, pero cuando los demonios tomaron la mía, me dieron una como de "repuesto", pero si no puedo usarla, no se de que sirve.- me dijo muy sorprendido.
_ Pero… entonces…- deje la "pelota picando" para que el me dijera lo que yo sabia que iba a escuchar.
_ necesito un alma.
No podía despegar mis ojos de el, y el solo me miraba con cara tranquila.
_ Toma mi alma- le dije apenas cobre el sentido.
_ Eso te mataría, y yo nunca lo haría- dijo riéndose, pero resignado.
_ entonces… no comprendo.
_ te digo esto, porque de ahora en mas, cualquier decisión que yo tome, va a ser para tu bien, si, pero yo siempre te voy a amar- me aseguro mientras me tomaba de la mano.
Yo capte la indirecta en seguida.
_ ¿estas pensando en dejarme?- le pregunte desesperada.
El me miro, y sonrió.
_ no. Dejarte no.
Había algo más, pero estaba muy impactada como para pensarlo.
_ vamos, no es un lindo lugar, te invito a tomar algo caliente, hace frío- dijo, y me llevo hasta la camioneta.
Fuimos a un lugar llamado "Vesta", una cafetería. Yo me pedí un café, y Tomas un jugo exprimido. También pidió una torta para que acompañemos las bebidas. Yo seguía sin hablar mucho, y el no tardo en percatarse de eso.
_ ¿tanto te impacto?
_ Si… pero estoy bien. Perdón.
_ ¿porque? Hubiese sido raro que no reaccionaras así- me dijo mientras largaba una risita alegre.
No se como podía estar tan feliz. Yo estaba muy preocupada.
_ basta de pensar en eso. Pasemos un lindo rato, olvídate de todo por favor.- me pidió cortésmente.
_ Si… esta bien.
Pero no lo hice. Cuando terminamos de comer y salimos, Tomas actuó.
_ Bueno, basta- me dijo mientras me tomaba de la mano y me llevaba en contra de la pared. Estábamos solos, la calle, estaba vacía.
_ ¡¿Qué!?- le pregunte gritando.
_ ¿no te vas a olvidar de lo que te dije verdad?
_ no creo, para serte sincera.
El me miro por un tiempo, pensó y pensó, y por fin hablo.
_ espero que esto te ayude.
_ ¿Qué cosa?- le pregunte.
Me tomo del cuello, y pego su frente a la mía.
_ te amo, demasiado, y te suplico, te suplico, por favor, no pienses en nada. Concéntrate en mí. Pensa en todo lo que te amo y te quiero. Pensa en todo este tiempo que llevamos juntos, y recorda esos momentos que mas te gustaron.
_ ¿todos?- le pregunte tontamente. Su voz era muy seductora cuando quería, y lo que estaba haciendo, le estaba saliendo muy bien.
_ Cada uno. Y por nada en el mundo olvides, que sos mi tesoro más preciado, sos el sol de cada día, sos mi vida.
Y luego de decir esas hermosas palabras, apoyo sus labios en los míos. Me acaricio la cara, y se mantuvo por un rato largo frente a mí, permitiéndome que perciba su aroma, su aliento.
_ ¿y?- me pregunto ansioso.
_ sos demasiado bueno para mi- le respondí con mucha sinceridad.
El soltó una de sus sonrisas de nene chiquito, y me llevo hasta la camioneta.
Cuando llegamos a casa, se bajo, me abrió la puerta, y me beso la mejilla dulcemente para despedirse.
_ "te adoro"- me susurro al oído antes de subir a la camioneta.
_ te amo- pude decir sin muchas fuerzas, sus besos me debilitaban.