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Amor Adolecente — capítulo 7
Recuerdos Dolorosos
Salí al día siguiente de la enfermería acompañada por Fred, que no paraba de mirarme con preocupación si hubiera sido por el todavía estaría en la enfermería.
Pero por falta de lugar me dieron el alta, no se lo que paso solo se que había muchos chicos accidentados. Por consecuencia me dejaron libre, y para ese entonces me encontraba caminando hacia el despacho del director. Tenia que pedir permiso para ausentarme por unos días del colegio por todo el tema del aniversario de mi madre.
Cuando llegue al frente de la gárgola, y dije la contraseña Fred se sorprendió, pues no todos los alumnos sabían como llegar hasta el despacho del director y mucho menos, sabían la contraseña.
Albus, nos dejo pasar y nos izo sentarnos. - ¿y bien en que puedo ayudarlos? Pregunto muy amablemente.
-Quiero un permiso, tío Albus. Dije sin muchos preámbulos, sabía que Fred me miraba con cara de desconcierto, puesto que yo no le había dicho para que quería hablar con el director.
-¿Qué tipo de permiso? Pregunto Albus.
-Tú sabes, que la semana que viene se cumplen cuatro años de la muerte de mi madre. Y quiero ir a visitar su tumba.
-¿Sabes que eso seria un retroceso? Pregunto Albus, ahora se encontraba serio.
-Sabes que, que siempre voy allí para esa fecha. Dije firme en mi decisión. Por su parte Fred escuchaba sin entender de qué estábamos hablando.
-Y también, se como terminas el día, siempre, y no quiero eso para vos, no ahora que estas progresando tanto, ¿hace cuanto que no tienes una crisis? Albus estaba de lo mas serio, tanto que Fred se sorprendió a un mas pues que el nunca lo vio a su director de esa manera.
-Disculpen que me meta, ¿pero de que están hablando? Pregunto Fred con timidez.
-Después te explico. Conteste de una manera cortante, ya me estaba empezando a alterar. -Por favor Albus, si no quieres que este fuera todo el día, solo déjame ir a dejarle un ramo de rosas como siempre y te prometo que vuelvo. Conteste de manera suplicante.
-Esta bien, vas a poder ir, solo a dejarles sus rosas, pero tendrás que ir acompañada
-¿Qué? Eso era algo que no me lo esperaba. - ¿De quien? Pregunte temiendo la respuesta.
-De tus amigos. Contesto Albus con una sonrisa
-¿Sabes que eso es un golpe bajo? Dije con tristeza.
-Es eso o no tienes permiso. Contesto Albus ahora serio.
-Si ya se, algo me decía que iba a ser así. Dije bastante enojada. -esta bien lo acepto iré con ellos. Y dicho esto me levante y me fui sin mirar atrás.
Sabia que Albus hacia todo esto para que yo hablara con los chicos, pero era todo muy complicado no podía, contar la mitad de una vida que era muy dolorosa para mi el solo hecho de pensar en mi madre me causaba un gran dolor. Siempre era yo sola y mi padre, nunca tuve a otras personas cerca mío y todo el dolor que yo viví lo tengo guardado en lo mas profundo de mi corazón y no se me hace fácil soltarlo.
Iba caminando por los pasillos pensando en todo eso cuando siento la mano de Fred en mi hombro. Hasta ese momento no me di cuenta de que estaba llorando. El me miro con cara de preocupación. -¿Qué te pasa niña? Se veía realmente preocupado y triste. - ¿No quieres que te acompañemos a ver la tumba de tu madre?
-No es eso, conteste entre sollozos.
-¿entonces? Pregunto. -Es que yo no le puedo pedir que me acompañen si no saben toda mi historia. Dije
-Pero eso es una decisión tuya el contarnos, o no tu historia. Contesto Fred como siempre el tan comprensivo.
-si pero ustedes no se lo merecen, se que ustedes quieren saber mas de mi vida, y nos los culpo ustedes me aceptaron a mi casi sin conocerme, y nunca me pidieron explicaciones de nada. Conteste afligida.
-Eso, es por que te consideramos una amiga, y para nosotros nos alcanza con saber que estas bien, y si tenemos muchas preguntas que hacerte, pero, no te queremos presionar, y se que nos la contestaras cuando estés preparada. Contesto con una sonrisa en los labios.
-Gracias. Y te lo prometo pronto les contare mi historia, pero quiero que entiendan que es demasiado dolorosa, para mi es solo por eso que todavía no he hablado. Dije un poco mas calmada. -Nosotros te entendemos y te respetamos. Dijo Fred y dicho esto me abrazo fuertemente.
Es increíble el poder que tiene este chico sobre mi con una sola mirada, sonrisa, o abrazo, puede mitigar un poco el gran dolor que llevo por dentro.
Y eso era difícil para esos momentos en que pensaba mucho en mi madre y en sus asesinos, en la forma que la torturaron, y la mataron, y la forma en que mi vida quedo reducida a tristeza, llantos, crisis, y un dolor y una soledad incapaz de curar. Y ahora un miedo atroz que no desaparecía. Miedo a dañar a esas personas que me habían aceptado tal cual soy, sin siquiera conocerme.
No se puede creer con que facilidad algunas personas se hacen querer de tal manera que te das cuenta que SOS capas de dar tu vida por ella. Y Fred, George, Eli, Revé, y Jordan me producían eso. No quiero lastimarlos.
Esto es todo por ahora, ya he comenzado las clases así que tal vez tarde un poco más en actualizar. Por favor dejen comentarios. Eso es todo beso