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Historia 48408 — capítulo 3

Al día siguiente Harry con su uniforme y el cabello despeinado iba caminando cerca de la cabaña de Hagrid. Parecía molesto, no como lo normal, todos los días con una sonrisa tatuada en la cara

El se arrepintió de salir y corrió hasta su cuarto. Al llegar todos los veían con no admiración sino con confusión.El azoto la puerta y golpeo la pared. Se preguntaba cómo fue que su relación con Ginny acabara tan pronto. Miro a Hedging, su querida mascota. A veces él pensaba que era elúnico Animal que lo comprendía.

Pinto en su cara una sonrisa.

--Olvida lo de Ginny, Harry—Pensó el chico—Imagina que nada de eso paso

Ja, el pobre de Harry no lograba olvidarlo. Cuando sonreía dejaba de hacerlo, pues el recordaba cada vez mas aquellos gritos que le dio su amiga o novia, como quieran llamarle. Se sentó a un lado de la ventana con los ojos cerrados. La ventana estaba cubierta por las persianas. El solamente oía el ruido de las risas de los estudiantes que estaban afuera, disfrutando el sábado.

Todos pasándola bien con sus amigos, parejas… Todos menos el. Pero aun que estuviera de un humor espantoso, decidió volver afuera, solo para ver aquel hermoso paisaje que estaba en su escuela. Sin hacer mas el salió afuera, molesto, si. Pero quería hacer algo aparte de recordar aquellos molestos y ruidosos gritos que quedaron grabados en su mente.

Al salir afuera, con el césped lleno de nieve igual que los arboles, se veía hermoso. Todos estaban alegres menos él. Con las manos en el bolsillo de sus pantalones negros, se fue caminando hacia llegar a una banca blanca con las dos típicas gárgolas que Harry veía día a día.

Estaba sentado, viendo a todo mundo reír. El y una chica rubia a su lado con el uniforme de Hufflepuff, Hannah Abbott. La típica chica de Hufflepuff que era paranoica, contagiaba alegría y según los demás, la mayoría del tiempo estaba triste.

--¿que te paso a ti?—susurro Hannah

--Ginny termino conmigo, ¿a ti que te paso?--

-- mi equipo de Quidditch está molesto conmigo, me insultaban cada cinco segundos durante media hora en la práctica, mi mejor amiga y yo estamos un poco molestas y el chico a quien admiro está molesto conmigo--

--te comprendo--

--No lo creo, tu vida no es tan mala como la mía--

--si, un poco, yo admiro a Oliver Wood y el me trata como si yo fuera un estúpido--

--lo sé, todos a quienes amas, te quieren igual, algunos te odian…--

--Si, exacto, eso es lo que me pasa--

--a mi igual--

Ambos confundidos se miraron a ver y soltaron una carcajada. Harry y Hannah no podían evitar no sonreír al menos.

--¿Sabes? Creo que somos más similares de lo que parece—dijo la rubia

--estoy de acuerdo--

--si, pero hay que contarnos más de los otros, para ver si somos tan parecidos--

--Claro, pero tu empiezas--

--Bien, bueno mi vida comenzó bien, con muchos amigos que a un sigo viendo, después me separaron de ellos, me vine aquí y ellos también, me pusieron en Hufflepuff y a ellos la mayoría en Ravenclaw, no hice muchos amigos, más bien conocí personas que me insultaban mucho. Toda mi vida fue buena aquí, al menos hasta que llegamos a quinto curso, donde hice dos nuevas amigas que quiero mucho, pero hemos tenido peleas y más cosas así…--

Harry escuchaba con atención a Hannah con la cabeza volteada llegando a ver el perfil de Hannah que tenía la cabeza abajo. Todo llego hasta que Harry tuvo que hablar. Todo era perfecto hasta que llego a la parte del quinto curso. No se sabía que vida era peor. En realidad la vida de Harry era casi perfecta pero con obstáculos. La de Hannah cualquiera la consideraría la peor vida del mundo. En toda la escuela la mayoría la insulta, solo confía en tres personas.

Comenzó a llover de repente, todos los niños corrían hacia dentro del castillo.

--oye ¿te gustaría venira mi habitación? Podríamos hablar-- --…Claro--

Sonriendo los dos caminaron hasta el castillo. Llegando fueron hasta un camino que Hannah por ser perteneciente de Hufflepuff, no conocía, pues era cerca de la sala común de Gryffindor.

Al llegar lo primero que hicieron fue sentarse en una silla y comenzar a hablar de nuevo. Lo raro para ambos fue que no hablaban solamente de sus vidas, hablaban de relaciones pasadas, amores imposibles, de varios temas. Eran muy iguales, no solo en sus vidas sino que pensaban casi lo mismo.

Cuando dejaron de hablar por que no sabían que decir, se fueron afuera cuando vieron que la lluvia se fue.

Los demás días juntos hablando fueron divertidos, no había ningún momento en que se aburrían. Era un Viernes por la tarde, después de sus clases.

Harry y Hannah estaban en la misma banca blanca.

--Harry… quería preguntarte algo--

--¿Que es?--

--¿Cuando me ves… que miras?--

--Una linda chica que emocionalmente es igual a mi…- dijo sonriendo Harry

Hannah se acerco a Harry y le dio un fuerte abrazo.

--¿Sabes que? Mi vida siempre ha sido infeliz… Hasta que llegaste tú--

Harry sonrió. Aquello significaba que él y Hannah eran buenos amigos. Ella convirtió aquellos días que solo tenía en la mente esos gritos y el hiso que por primera vez en su vida se sintiera más que feliz.

-- En estos días no recuerdo esas peleas y gritos… Gracias--

--La que debe decir gracias soy yo, mi vida con solamente dos amigos y que los demás me insultaran cambio, la convertiste en algo mejor--

Eran muy amigos desde aquel día que se conocieron mejor. Pero se hacía de noche en los terrenos de Hogwarts, Harry y Hannah se levantaron de la banca.

--te veré mañana—dijo el chico Hannah asintió, y sin pensar en nada más que en su felicidad, lo beso. Fue confuso para Harry, su amiga lo besaba de la nada. ¿Quién no se confundiría si su amigo/a lo besara en un segundo inesperado?