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Historia 48503 — capítulo 15
De regreso a la cabaña, Cedric se sentía un poco liberado, y muy temprano se fue a abrir los negocios. Las chicas comenzaron a pulular muy temprano, a veces se distraía platicando con alguna, otras se dedicaba a leer algo… o simplemente acomodaba los libros y cuando no había nadie en la cafetería, les daba el café a las chicas.
Pensaba en Hermione como nunca, pero se mantenía sereno y la imagen de ella desnuda, le daba para mantenerse tranquilo, ya no desesperado… finalmente ella tenía novio, no se le olvidaba, aunque el sentía que la merecía más… sonrió ante sus ideas, aquella risa serena provocó que a mas de una le diera algo…
Lentamente pasaron las horas, pasaron las chicas, hasta que anocheció, Hermy no apareció y el pensó que era mejor así, cerró todo, revisó estanterías y se metió al baño, el agua tibia estaba lista, así que lentamente comenzó a quitarse la ropa…
El poncho, el suéter, la camisa, dejando libre su torso, su espalda desnuda se notaba suave, hizo un ejercicio que les saltó los omóplatos y se vio mas ancho, la piel nacarada parecía brillar, en el espejo que había al frente de él, se vio así mismo… su tórax parecía mas embarnecido, mas fuerte, sus brazos eran delgados pero marcados…
Pese a todo, no había mucho vello, o quizás es que eran muy claros como su cabello y por ello parecían invisibles… se quitó el cinturón, y dejo caer los pantalones, quedando solo en calzoncillos, se miró las piernas, no le gustaban mucho, notaba sus muslos delgados, quizás trabajar sobre ejercicios de pierna…
Y cayeron los calzoncillos…
Inclinó la cabeza… bueno, tal vez sus piernas eran delgadas ¡Pero no se podía quejar por lo otro! Sonrió y se volvió a la tina, se metió dentro de ella y al introducirse, gimió placenteramente, cerró los ojos y se relajó…
Todo lo contrario de los ojos castaños que estaban mirando a Cedric en su strip tease… ver caer ropa, tras ropa, hasta dejar a la vista su piel porcelanizada tan adorable… era lo que menos pensaba ver Hermione escondida ahí…
La idea no era verlo desnudarse, la idea era permanecer escondida sin que él se diera cuenta y salir justo cuando cerrara… para hablar con él, en privado pero… no esperaba que él inmediatamente se metiera al baño para asearse antes de irse…
No esperaba verlo tan bien, en aquella puerta falsa del baño de la biblioteca de Emilie, claro, ella le había dado el dato en la mañana al estar examinando otro volcán, pero Emilie no sabía que le daba información importante.
Ahora bien… ¿Por qué esconderse para hablar con el? ¡Que estúpida! ¿Por qué no simplemente decirle: Cedric, quiero verte a la salida? ¡Por favor! Se sentía tan mal… y luego… mirarlo en esas circunstancias no era nada fácil.
Pero no le quitó la vista, luciendo adorable en la tina, con su cabello mojado escurriendo agua sobre su rostro perfecto, las gotas que se deslizaban sobre sus pómulos daban pie a quitárselo con la lengua ¡Oh! Sacudió su cabeza ¿En que estaba pensando? Pero estaba ahí, petrificada… sin mover un músculo, ni respiraba por verlo…
Media hora más tarde, ella sentía los músculos engarrotados, estática como estaba, se le había entumecido la mayor parte del cuerpo. Cedric se puso de pie en la tina en ese momento, buscando su toalla, Hermy volvió a mirar… pero sus ojos no miraban como por ejemplo, el agua de su cabeza escurría formando surcos en su piel
Sus ojos se centraron… y se ruborizaron…
¡Era una pervertida! ¿Cómo era posible que sus ojos se centraran y no pudiera ver a otra parte? pero se maravilló de la cintura hacia abajo, las caderas afiladas, el vello naciente, la virilidad, gustosa por cierto… los muslos delgados, pero no esqueléticos, tenía buena pierna pese a todo, y el vello que lucía enmarañado… sus pies tan pulcros…
Se mordió los labios…
Era una maldita traidora, no merecía a Ron, cuando era evidente que deseaba posarse sobre el cuerpo de Cedric, deseaba acariciarlo, besar cada centímetro de su piel, mordisquearlo… hacerle el amor y hacerlo gritar… ¡Oh, si! Ella era la que quería… poseerlo
Cedric se secó con una toalla y se inclinó un poco, mostrando su trasero, claro, ella no pudo aguantar un gemido al descubrir un lunar en la nalga izquierda… Cedric se incorporó de inmediato y se quedó quieto ¿Aquello había sido un suspiro asustadizo?
Se cubrió con la toalla su cintura, y miró a todos lados, se alisó el cabello y se extrañó… lo había escuchado demasiado bien, pero, se supone que estaba solo, había revisado todo… ¿Sería que alguna chica se había escondido en un lugar que él no sabía?
Los minutos fueron eternos, el se quedó en silencio, de pie, mientras que la que no aguantó mucho fue Hermione, ya no sentía la circulación en una pierna, tenía un terrible hormigueo en la planta del pie y al intentar moverla para que comenzara a circular, de pronto ya no sintió la pierna, la fuerza y se fue de bruces…
Cedric se pegó al lavabo cuando escuchó el fuerte sonido y se volvió, asombrado vio como de una puerta secreta se escurría al piso con tremendo sopetón, pero ella tenía la pierna adormecida y luego comenzó el ardoroso hormigueo y se encogió jalando su pierna y sobándola…
El muchacho no pudo ni siquiera quejarse o decir algo… Hermione Granger, escondida, lo había espiado… cuando él, se bañaba… ¿Acaso era un mano a mano? ¡Pero ella no lo había sorprendido mirándola! Y no había sido a propósito…
Reaccionó y se acercó a ella, notó que se quejaba y aún sostenía su pierna, le quitó el zapato de inmediato y le dio un masaje, el color volvía y la sensación también… Hermy de repente estuvo conciente que ese olor que comenzaba a embriagarla, era del jabón que corría fragantemente por el cuerpo de Cedric.
Lo sentía tan cercano, su rostro, su aliento, su cuerpo… el estaba inclinado, no la veía, solo masajeaba su pie y le devolvía la estabilidad… Pero ella la perdió, se venció, no luchó por el amor que decía sentir por Ron, por la pasión que él había desatado en ella, ahora todos sus pensamientos eran para Cedric…
De repente los brazos de Hermione se alzaron y tomaron el cuello del muchacho y lo jaló hacia ella, quien hundió su rostro en el hueco que formaba cuello y clavícula… y le dio pequeños mordiscos siguiendo besos ansiosos hasta dar con sus labios…
Los dos se miraron, con intensidad, con hambre, los ojos grises de Cedric se dilataron, se volvieron dos gotas de agua clara, el deseo volvió a arder en ellos, su respiración se detuvo unos instantes, la gloria por el infierno… Los ojos castaños de Hermione eran fuego puro, también lo deseaba…
Lentamente se levantaron del suelo sin dejar de mirarse y sin decir una palabra, ella era conciente que sus manos le quitaban la toalla al chico… el sintió un frío airecito recorrer sus intimidades al saberse totalmente desnudo.
Ella no lo besó inmediatamente, pero posó sus manos sobre su espalda, y lo acarició, sus dedos descendieron sobre su larga espalda arañándola con las yemas de los dedos, llegó hasta la cintura y siguió posando sus manos por su trasero… el chico estaba quieto, sin dejar de mirarla, sin dejar de mirarse mutuamente…
Aún no se besaban…
Ella posó sus manos en el pecho de Cedric, lentamente descendió y se entretuvo en las tetillas, eran tan suaves, rosaditas, perfectas, contrastaban con su piel tan blanca, suavemente siguió con el abdomen, plano, ligeramente marcado, hasta llegar al pubis… en donde sus manos descendieron más…
Hermione no era una niña, sabía lo que hacía, tenía algo de experiencia por lo suyo con Ron, por eso solo hubo un ligero rubor en ella al tocar sitio prohibido… Cedric emitió un gemido placentero y sus mejillas si estaban muy arreboladas… tragó saliva… ella lo acariciaba de un modo que… de un modo que…
-H-Hermione - susurró Cedric a punto de dejarse llevar…
-Eres tan hermoso - musitó ella
-Por favor - suspiró el muchacho… ella no dejaba su labor… ella lo manipulaba, ella era la experta y él, el muchacho primerizo que jamás había sentido el placer de estar en los brazos de un mujer, solo noviazgos tiernos y sin sentido…
Y vino el beso…
El buscó ávidamente la boca de la castaña, ella dejo su labor y le paso las manos en su cuello, sus labios se fundieron en uno solo, sus lenguas se entrelazaron, ella se pegó a su cuerpo sintiendo claramente la excitación del muchacho… Los chasquidos de los labios, la lengua, los gemidos, las ansias, todo se junto en ese cuarto de baño… Ella lo deseaba… ¿Lo tendría?