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Historia 48503 — capítulo 19
Con un corazón rebosante de felicidad, Cedric se olvidó de todo… de todos… para él solo existían tres cosas en su mundo, ahora perfecto, Amos, Elisa y Hermione, lo tenía todo, lo demás no importaba… sus días eran espléndidos, siempre al terminar sus labores, se iba a comer con Hermione… hacían el amor en el bosque o donde fuera y luego ella se iba satisfecha al campamento y el se regresaba a la librería.
Jamás en la vida, alguien había podido ver los ojos más brillantes en Cedric, relucientes, limpios, llenos de esperanzas, incluso Amos estaba henchido de felicidad que su único y hermoso hijo estuviese más vivo que nunca…
Esa noche, antes de irse a dormir, Amos y Elisa le llamaron al pequeño despacho de la cabaña y se sentaron, la débil luz de las velas iluminaban sus rostros serenos.
-¿Qué pasa? - Murmuró Cedric, pensando que quizás le iban a decir que pasaba demasiado tiempo con Hermione, que ella tenía que regresar a Londres algún día…
-Hijo - sonrió Elisa y le acarició su rostro y una lágrima rodó incómoda por su cara, pero que más, su adorado hijo estaba ahí, con ellos, no era un sueño.
-¿Sucede algo malo?
-No, no - se limpió las lágrimas
-Cedric - se adelantó Amos - Cuando salimos huyendo de Londres, no pudimos cargar todas nuestras cosas, solo lo indispensable antes de que se dieran cuenta de tu presencia… pero entre las cosas preciadas que sacamos, aparte de ti, hay algo más
-¿Qué?
Amos sacó de su bolsillo un pañuelito amarrado, lo desató enfrente de él y un precioso anillo en forma de flor con un gran diamante azul en medio y rubíes rojos a los costados… era precioso y resplandecía mucho más que las luces de las velas…
-¿Y esto?
-Este anillo, a pertenecido a los Diggory desde tiempos remotos… son signo de compromiso… a quien quiera que seas tu compañera para toda la vida, se lo debes dar… yo se lo di a tu madre, ahora ella me lo ha devuelto para que te lo dé a ti…
-¿A mi? ¿Por qué?
-Porque tal vez algún día lo necesites… el diamante azul que posee es muy especial… porque este diamante, siempre encontrará a un Diggory… cuando moriste - y su voz se quebró por un instante, reconstituyéndose - Cuando te perdimos su luz comenzó a parpadear, buscándote, y poco a poco se perdió…
-Míralo como brilla ahora… - Susurró Elisa
-Había un Diggory perdido… no lo hallaba, su brillo se había perdido… ahora, estás aquí, vuelve a brillar… y es tuyo…
-Pero…
-Te conozco hijo, a quien se lo entregues… valdrá la pena
-¿Y si me equivoco?
-Nunca… hijo… tu corazón puede más que tú mente y él nunca se equivoca. Por eso te lo damos, creo que es momento en que entregues tu corazón por completo… y que el diamante azul brille siempre…
Aquella escena tan íntima llenó de dicha a Cedric y éste se fue a su habitación, con ese tesoro en sus manos, lo contempló hasta hartarse, con los ojos grisesbrillando igual que el diamante azul, tan raro y tan extravagante…
Su sonrisa se amplio e hizo el intento de morderlo, pero solo por manía, e imaginaba ese hermoso anillo en el dedo, de una mano, que hacía maravillas con él, luciría sin duda, tan hermoso, tan único, como eran las hermosas manos de la mujer que amaba…
Cerró los ojos y recordó sus dedos, tan blancos, tal pulcros, con las uñas cortas y sin pintura, desnudos, no había otros anillos en ello, lo que significaba que su ex novio, porque lo consideraba ex, no le había dado nada que no significara compromiso…
-Hermione será mía para siempre - Pensó en la intimidad de su cama - solo mía…
Al día siguiente…
Era domingo, así que la librería no habría y en el campamento, no había investigaciones… muy temprano por la mañana, los dos juntos salieron de sus casas…
-¿A dónde iremos? - Preguntó Hermy mirando como Cedric aparecía con dos escobas voladoras y una cesta…
-Iremos de picnic…
-Vaya - sonrío la castaña dejando que el le tomara el rostro y le diera un beso intenso que la hizo sentir con rodillas de gelatina.
-Te amo ¿Ya te lo dije el día de hoy?
-No… aún no…
-Te amo, te amo, te amo - susurró a su oído y luego le paso la escoba
-Nunca he sido buena volando…
-Iremos despacio… se que ibas a ir por la carretera Austral… ¿Te sabes el mapa o te lo explico?
-Tu eres el bibliotecario - sonrió Hermy - Y muy sexy
Cedric se ruborizó, recordando como a Hermione le encantaba desnudarlo personalmente y contemplarlo extasiada ¡Pervertida! Pero no dudaba que eso lo excitaba más, esa mirada de lascivia de los ojos castaños de la muchacha.
-Señorita, me sorprendes… estamos en la zona norte, en la capital de esta última región Coyhaique en donde se extiende la famosa carretera austral, que accede desde el puerto Montt - Explicaba con toda la diplomacia y ella lo miraba con una mezcla de amor y de deseo - continua por la provincia de Palena, cruza la región de Aysen, hasta la villa O'Higgins, cerca del campo de Hielo sur… ¿Qué me dices de eso, bonita?
-Que si sigues hablando así te hago el amor ahora mismo… - suspiró Hermione y le dio un beso aún más urgente y apasionado en sus labios, que recibieron un mordisco y una queja por parte de Cedric
-No me quieras comer antes de tiempo - sonrió
-Lo siento, pero tu tienes la culpa ¿Tienes que ser tan sexy?
-Culpable…
-Además, ahora soy mayor que tú… tengo toda la experiencia, tu eres solo mi alumno - le acarició las mejillas arreboladas y los labios sensuales que el muchacho poseía
-Pervertidora de menores - se defendió el sin quitar su incitante sonrisa - Sátira… te has aprovechado de mi inocencia…
Hermy soltó una risita y se abrazó a él y sin embargo, no pudo evitar que una lágrima saltara por sus ojos, pero se contuvo y es que… ¡Era demasiada felicidad! Temía que eso se rompiera en algún momento.
-¿Y que más, señor bibliotecario?
-¿Tu fantasía eh? Señorita sabelotodo… me deseas con solo verme tras el mostrador, confiésalo
-¡Cedric! - Protestó Hermy - no sigas o no me contengo…
-¡Ya, ya o no llegamos! Necesitamos privacidad… Mj… Bueno, el camino de ripio…
-¿Qué es eso?
-¿Ripio? Es el casquijo utilizado para pavimentar carreteras y caminos con el objeto de hacerlos más transitables…fragmentos de roca que son cortados por la mecha o barrena de un taladro de perforación… se refiere al material que queda como residuo del mineral una vez que todo el cobre ha sido lixiviado…
-¡Ya, ya, ya! - Lo calló Hermione - Amor… ¡No soporto que seas más inteligente que yo!
-Jajaja - soltó una risa Cedric besando su frente - Tal vez iremos a los ríos Baker o el Futaleufú… volando con las escobas será sencillo cruzarlos… o quizás solo visitemos los paisajes de bosques vírgenes, los glaciares, las quebradas… en esta época del año, hay pocos turistas y a los que haya, los despistamos con el poder de nuestras varitas…
-Yo quiero perderme en un bosque virgen contigo - Le dijo en tono sensual - Pues será lo único virgen que haya…
Cedric volvió a sonreír y cariñosamente alejó a Hermy a su escoba dándole una nalgada (suavecita) los dos subieron en las escobas, y emprendieron el vuelo, rumbo a su destino… en realidad no tenían ninguno… así que podían perderse toda la mañana y toda la tarde.
Sin imaginar que…
A esas alturas, Cho Chang llegaba a Santiago, la capital… suspiró y sintió un apretón en su pecho, sabía que era una locura, que se chico solo podría parecerse a Cedric, pero no ser él… pero necesitaba verlo, convencerse… porque ella lo había llorado tanto, a pesar de que en realidad, al tiempo que le gustaba Cedric le gustaba Harry… pero siempre había preferido a Cedric…