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Historia 48503 — capítulo 24
Por un momento hubo un silencio asfixiante… las miradas estaban compenetradas una con la otra, los ojos grises de Cedric estaban opacos mirando fijamente los negros y bellos ojos de Cho… la hermosa muchacha se mantuvo fuerte y no se desmayó…
Para ella no había ninguna duda, estaba viendo al Cedric de hacía cinco años… al Cedric que la dejara con 18 años, al hermoso muchacho, inteligente y valiente que había sido su novio, que estaba ahí de pie, vivo… No, no podía ser otro, no podía haber tanta perfección en dos muchachos similares…
Cedric pensó que estaba perdido y solo le quedaba mentir, mentir como nunca a Cho… porque ella era, mas mujer, mas madura y mucho más hermosa de cómo la recordaba… con ese rostro que lo enloquecía, con aquella sonrisa tierna que le gustaba e idolatraba…
Finalmente ella fue su primera novia en serio, la primera con la que duraba tanto, a la que no pensaba dejar nunca, porque era todo lo que le gustaba en una mujer, era delicada, tierna, sensible y sentimental.
Y ahí estaba, su pasado estudiantil…
-Cedric… - Se adelantó ella en un hilo de voz
-No - negó el - No soy Cedric, soy… Albert…
-¡Oh! Cedric, nunca has sabido mentir - Negó ella con lágrimas en los ojos, acercándose lentamente
El muchacho maldijo eso, si, claro, lo sabía porque tampoco Hermione se había creído ninguna de sus palabras… trató de mantenerse firme… Pero no creía que podía resistir mucho ante los hermosos ojos brillosos de la muchacha por las lágrimas…
-Creo que se ha equivocado de persona señorita… me han dicho que me parezco mucho a…
-¡Cedric por favor! - Gimió Cho - No me quieras engañar con una historia falsa… sabes que así no nos hicimos amigos primero… nos conocimos tan bien, yo sabía tu vida, tu la mía… y éramos perfectos el uno al otro…
-Mi nombre es Albert - Casi gimió sin desgano
-Por favor Cedric - rió Cho hipando - No me quieras engañar a mí, a mi no… que lloré por ti todas las noches… que me impidió concentrarme en mis estudios, que ya no pude seguir jugando quiddicht… que me volvió la vida tan miserable… y que hasta la fecha no lo he podido superar…
-Yo no soy Cedric - insistió con voz queda
-No se qué te ha pasado - Insistía llorosa - No se porqué estás vivo, siendo que yo misma vi tu cadáver cuando apareció Harry contigo en el campo… Asistí a tus funerales, viví el dolor de tu padre, de tu madre… estuve ahí dejando mi vida y mis lágrimas… ya no pude volver a ser la de antes…
-Cho - Murmuró, doliéndose de esas palabras… claro, el que él nombrara su nombre, le confirmó una vez más, que era él…
-Cedric - rodeó ella el mostrador y al estar tan cerca de él, mirándolo, él estaba petrificado, admirando su belleza oriental, sobre todo sus ojos rasgados, su hermoso cabello largo y oscuro, sus labios generosos, aquellos que tantas veces había besado.
Ella ahogó un gemido y alargó sus manos para acariciar su rostro, era el mismo cabello, los mismos pómulos, la misma nariz, los mismos labios ¿Cómo pretender ser otra persona? Era Cedric Diggory… su eterno y gran amor… aquel que hizo que ya no pudiera nunca amar de nuevo…
-¡Cedric! - y lo abrazó con fuerzas, mientras que el estaba tan absorto por lo que estaba sucediendo, primero Hermione, la chica de la cual se había enamorado, ahora Cho, la chica de la que había estado enamorado…
Sentirla así, abrazándolo… era una sensación indescriptible, le removía viejas memorias, recordaba todo, desde que se habían conocido, las charlas interminables después de clases, las primeras cita románticas… sus primeros besos…
El baile de la copa del torneo del mago… en donde los dos fueron el centro de atención, porque lucía preciosa… su magnifico vestido estilo kimono… bailaron toda la noche hasta que se cansaron… terminaron besándose en una esquina de aquel salón improvisado de baile…
Esa noche había sido la mejor de su vida…
La última mejor noche de su vida…
Cho se separó de Cedric, éste por supuesto, no correspondió al abrazo porque estaba muy azorado, aún no se lo creía, sobre lo que estaba pasando a su alrededor… ella se limpió las lágrimas y le miró sonriente.
-Como cuando tenías 18 - Murmuró - Y tan guapo como siempre… nunca ha existido otro amor como el tuyo en mi corazón
Cedric sonrió de burla… sabía que no podía ser cierto… porque lo había visto todo a través de la ventana humana… la había espiado durante meses…
-Anduviste con Harry… el siempre gustó de ti…
-Si, lo sé… el me gustaba pero… nunca lo llegué a amar como a ti, de hecho nunca lo comprendí… fue solo un pasatiempo, como sabía que le gustaba, me aferré a él después de tu pérdida…
-Le hiciste daño…
-Es que nunca pude olvidarte - Susurró Cho y volvió a acariciar su rostro y lo delineó con sus dedos suaves - Cedric ¿Cómo es que tu estás vivo? ¡Todos te vimos muerto!
-No hablaré de eso Cho - Le dijo con voz baja
-¿Por qué no?
-Porque hay cosas que no puedo decir a nadie… jamás
-¿Ni a Hermione Granger? - Dijo entre dientes volviendo a sentir una punzada de celos
-¿Hermione?
-¿Por qué Harry y tu, a pesar de estar locos por mí, siempre terminaron refugiándose en esa mujer?
-Cho…
-¿Por qué andas con ella? ¡No creo que ella se crea tu cuento de que te llamas Albert y eres sobrino de Amos! No Cedric… ¿Por qué?
-No tengo porque darte explicaciones - Susurró Cedric
-Está bien… no voy a presionarte con una situación de la cual no puedes hablar todavía… porque a pesar de todo, entiendo que ya pasaron muchos años… quiero entenderte Cedric, de verdad…
-¿Qué piensas hacer? - Preguntó de modo frío, tanto que a Cho le rompía el corazón
-No te preocupes, jamás te dañaría… me quedaré en el campamento en donde está Hermione…
-¿Qué?
-A no ser que quieras que me quede donde vives con tus "tíos" Albert… - le respondió de modo frío… Cho ya se las olía que Cedric no estaba nada contento de tenerla cerca
-¿Por qué en el campamento y no en un hotel?
Ella no le respondió lo obvio…
-Hermione Granger anda con Ronald Weasley… no sé si se le olvidó
-Ya no más - murmuró el chico - terminó con el, le envió una carta…
Cho sonrió y negó con la cabeza y los ojos de nuevo, llenos de lágrimas ¿Es que Cedric era muy ingenuo o que? ¿Por carta? ¡Y un demonio! De nuevo Hermione Granger manipulaba a su antojo a los hombres, tal y como lo hiciera con Harry… ella se lo había quitado, claro, no es que lo amara profundamente, pero…
-Cedric… me quedaré en el campamento, pero no temas, no molestaré a Hermione pero…
-¿Pero?
-No podrás seguir escondiéndote más… si te descubrí, fue en Paris, por una foto… dentro de poco todo mundo sabrá que estás vivo… necesitarás a tus amigos…
-Oficialmente estoy muerto - Masculló el muchacho - No creo que todos piensen bien de la situación… ¿No lo entiendes?
-A mi no me importa porqué estás vivo… me has dicho que no puedes decirlo… pues bien… ¡No me interesa! Solo sé, que estás vivo, que eres tú y que estás aquí… en este paraíso perdido, en donde el tesoro más preciado que tuve en mi vida, radica aquí…
-Cho…
-Ya no digas nada Cedric - le puso sus manos en su boca divina - Yo se donde estoy parada… y te prometo, te juro Cedric, que estaré a tu lado, en todas las situaciones… te lo juro…
Y porque Cho estaba segura que Ronald Weasley no se conformaría con una estúpida nota de despedida… No, seguro que el pelirrojo llegaría a reclamar a Granger y entonces, ella, tendría la oportunidad de ganarse de nuevo su corazón… el la quiso, la quiso mucho, así que no perdería mucho las esperanzas.
Porque bien dicen, donde hubo fuego…
Y ella veía fuego en los ojos de Cedric