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Historia 48503 — capítulo 23

Cedric solo pensaba en una cosa esa mañana… ver a Hermione y plantarle el mejor beso de su vida… sin duda, se apresuró a llegar temprano a las cabañas antes que ella se marchara con sus compañeros, siempre ataviado de su gorra y de sus lentes.

Ella lo recibió con emoción, siempre era como ver salir el sol, cuando el muchacho se asomaba con toda su hermosura, y mostrando esa sensual sonrisa, se quitó las gafas y le guiñó un ojo apenas le vio, sonrojándola ¿Siempre tenía Cedric que verse tan bien todos los días?

Ni porque usaba esa gorra le opacaba su sensualidad, al contrario, los mechones de su cabello se le escurrían y ella se acercó para acomodárselos, mientras se miraban con un brillo en los ojos que era muy especial… finalmente, en el lenguaje del amor, el silencio dice más que mil palabras.

-¿Cómo amaneciste?

-Mejor que nunca amor - dijo el en un suspiro - Te extrañaré horrores el día de hoy… se que llegarán hasta la noche

-Será un día pesado

-Entonces dame un beso… así los dos, tendremos fuerzas para aguantar este suplicio ¿Qué te parece?

-Te quiero Cedric - Murmuró Hermione tomándolo de las manos y dándose un beso apasionado, mientras el palpaba en sus dedos largos y delgados el anillo de compromiso…

Sonrió de modo angelical, le dio unos besos más en la frente en la punta de la nariz y en las mejillas, finalmente en sus manos y uno más en la boca… se miraron largamente hasta que hubo un llamado para los que se iban, haciendo que los enamorados volvieran a la realidad…

-Nos vemos en la noche… sabes que te quiero - dijo Hermione

-Te espero ansioso mi vida…

Revitalizado por su ración de dulces besos, Cedric tomó su rumbo a la librería, era temprano aún, así que se prepararía una buena taza de café y limpiaría un poco mientras abría, aquel trabajo le gustaba y le provocaba satisfacciones ya que podía leer literatura muggle y entender mejor a la comunidad no mágica.

Claro, sin dejar de pensar en su mujer… en su Hermione… tan juguetona, sensual y apasionada, la extrañaría horrores a la hora del almuerzo, pero no le quedaba de otra, ella iba por los estudios, aunque… quizás no querían tocar el tema pero… el no deseaba irse de ahí… ¿Estaría ella dispuesta a quedarse con el para siempre en aquel paraíso?

Sin pensar que en ese momento… Cho Chang llegaba al campamento mágico, siendo recibida por los que quedaban resguardando el campamento que de inmediato la reconocieron, era extraño si su foto no aparecía en alguna revista mágica de moda.

-Buenos días - Saludó a los muchachos que quedaban terminando las notas de las investigaciones…

-¡Cielos! - No faltó uno que hablaba bien el idioma y se acercó de inmediato - ¡Eres Cho Chang! ¡Modelo internacional! ¡Que haces aquí! Según el diario Brujos de la Patagonia, estabas en Francia modelando la nueva colección de túnicas…

-Estaba - dijo ella asintiendo

-¿Nos das tu autógrafo? ¡Dile que nos de su autógrafo! - Y de repente se vio rodeada por todos y comenzó a firmar revistas y servilletas de papel o pergaminos. Suerte que no eran muchos así que terminó luego.

-¿Y que te trae por aquí, señorita Chang?

-Vengo a ver a Hermione Granger…

-¿La conoces?

-Es mi amiga - mintió - ¿Ella se encuentra?

-No… ahora mismo ella se fue con los investigadores y el resto de los universitarios… regresarán por la noche…

-Ah…

-Pero si necesitas algo… lo que sea…

-Bueno… Mj… - tomó su bolso y sacó una foto… no era la de la red, era una foto de Cedric que ella le había tomado una mañana en Hogsmeade, solo, con esa sonrisa tan maravillosa y encantadora, que llamaba poderosamente cual imán - ¿Han visto o conocen a este muchacho?

-¡Ah! El novio de Hermione…

A Cho se le crispó la sonrisa nerviosa y ocultó su asombro

-¿Saben donde puedo encontrar a…?

-Albert… Albert Diggory - Dijo uno de ellos - el tipo estará ahora en la librería del pueblo, ahí trabaja, pero no creo que te de muchos informes de Hermione, nosotros podemos decirte donde anda… con exactitud…

-Eh… - sus manos temblaban - ¿Este muchacho no tiene como 23 años?

-¿Albert? A duras penas tendrá 18 - sonrió otra de las chicas - Si nada más porque no nos llevamos pesado con Granger no le decimos que es una asalta cunas… claro, no le lleva más de dos años, pero en fin, el tipo es carita…

-¿Albert es hijo de Amos y Elisa Diggory?

-Sabemos que es su sobrino… porque tenían un hijo que murió en el Torneo de los Magos… lo tuvimos que investigar porque nos pareció conocido… pero no, es su sobrino huérfano del cual se hicieron cargo hace un par de años, según nos dijeron

-Aja

-Bueno… ¿Gustas tomar algo, desayunar?

-No… no, yo, iré a buscar a Albert, necesito preguntarle un par de cosas, pero tengo que regresar… para hablar con Hermione… gracias por todo y nos vemos más tarde…

-¡Adiós! ¡Regresa pronto!

Con el corazón en la mano Cho se fue al pueblo, buscando la librería, sentía que moriría ahí mismo… pero el cuento no se lo tragaba ¡Como si ser novia de Cedric no hubiese sido suficiente! Ella conocía su historia, su padre era hijo único, no tenía hermanos, su madre tenía un hermano que nunca había tenido ni adoptado hijos…

¡A otro perro con ese hueso! No podía ser que hubiese alguien idéntico a Cedric… pero lo único que la detenía, era la edad, este "Albert" tenía 18, su Cedric tendría 23… bien, obvio, con esa cara de niño bonito que poseía, seguro sería un traga años…

Caminó a prisa, con el corazón desbocado, hasta llegar al centro del pueblo, en donde divisó la librería… aspiró profundamente, el corazón le latía demasiado… lentamente se acercó aferrándose con desesperación a su maleta… ¿Por qué no la dejo en el campamento si pensaba regresar?

Se acercó a la librería… primero no quiso mirar a través de los ventanales… respiró profundamente un par de veces… luego se volvió al interior, mirando al otro lado del vidrio, buscó ávidamente… hasta que lo encontró…

Sus piernas le temblaron, sintió que se desmayaría, pero se dijo así misma que no dejaría que nada le afectara, ella no perdería el conocimiento… cerró los ojos un momento y luego los abrió, pero el chico ahí estaba, con una clienta…

Imposible…

¡Imposible que hubiese otro muchacho con esa misma sonrisa, con ese carisma, con ese precioso cabello castaño y esa estatura fabulosa que hasta ella misma luchaba por darle un beso!

Se aferró a la ventana… todo, todo era idéntico, sus movimientos, la curvatura de sus labios, las manías de tocarse el pelo, los gestos que hacía al explicarle algo a la chica sobre el libro, eran los mismos que él aplicaba cuando exponía un tema o se ponía serio…

Imposible otro igual…

Cuando la chica salió del establecimiento, observó que nadie más había, pues era muy temprano, por lo menos faltaba para que llegaran las de siempre, a leer su libro y a que Cedric les sirviera un cafecito o un te helado.

Ella entró lentamente a la librería, se escuchó el tintineo de las campanitas que había en la puerta señalando que alguien había entrado… Cedric estaba componiendo unos libros de espaldas, esperando que las chicas le saludaran alegremente…

Cho aguanto la respiración, dejó sus cosas y caminó otro tramo, el camino hasta él se le hacía eterno, pero no pudo avanzar más sin desfallecer y abrió sus labios… para pronunciar, el nombre más hermoso sobre la faz de la tierra… el nombre, del hombre por quien había derramado tantas lágrimas…

¡CEDRIC!

Y fue automático… Cedric se volvió de inmediato… era la señal que Cho necesitaba y no le quedaba ninguna duda… ninguna…


¡En la portada puse el link de un videito que subi, esta medio chafa pero a ver si lo ven, finalmente no se cuanto tiempo se quede!