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Historia 48507 — capítulo 16

Pasaban los días y parecía que todo el mundo en Hogwarts ya tenía pareja para el baile de Navidad. Todo el mundo menos su hermana y yo. ¿Por qué a nosotras no nos lo pedía nadie? ¡Incluso Neville había conseguido que Ginny fuera con él! No éramos las más guapas de todo el colegio, pero no se podía negar que lo éramos bastante más que la pava de Parkinson, la que sin duda acudiría a dicho evento con Malfoy.

Nos paseábamos por el castillo tratando de pescar a algún chico, pero todos tenían ya su compañía y, desde luego, los que no la tenían, no eran demasiado agradables para nosotras.

Un día, ya casi sin esperanzas, pareció que nuestras súplicas fueron escuchadas. Harry Potter se me acercó en la sala común y me pidió que fuera al baile con él. ¡Nada menos que Harry Potter, uno de los campeones del Torneo! Aquello era incluso mejor de todo cuanto había podido pensar. Además, su amigo Ron Weasley tampoco tenía con quien ir. Al principio me preguntó por mi amiga Lavender, pero ella ya estaba comprometida, así que sin perder un segundo le propuse a mi gemela de Ravenclaw Padma, cosa que aceptó de buen gusto.

La quizá no lo aceptase tan bien fue Padma, pero al menos ya tenía un acompañante, que era lo que ambas queríamos.

El día señalado, ambas nos esmeramos mucho en prepararnos, sobre todo yo, que tenía que abrir el baile al ser la pareja de uno de los campeones. Ellos, por su parte, no se dignaron a darnos muchos cumplidos, y la túnica de Ron era lo más feo que había visto en mi vida. Pero mi hermana, resignada, asumió que era lo que la había tocado.

No pisé la pista de baile con Harry más que en el baile inaugural, jamás pensé que podría tener un peor acompañante. Pero sin duda, ya puedo decir algo más que Padma, a la que Ron no sacó a bailar en ningún momento.

Al final, tan hartas como estábamos, nos fuimos a bailar con unos chicos de Durmstrang. Al menos el día mereció la pena por eso.