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Historia 48526 — capítulo 3
Hermione caminaba con su maleta por el estrecho camino de grava siguiendo al rubio que andaba unos pasos por delante de ella sin levantar la cabeza. El traslador del ministerio les había dejado en la puerta de la mansión, aunque ya ahora pareciera mas unas ruinas que la enorme y lujosa casa que fue antaño. El jardín estaba terriblemente abandonado y los árboles y las malas hierbas campaban a sus anchas. Ambos jóvenes se pararon ante la puerta principal y el chico sacó un manojo de llaves de su bolsillo y entro sin decir una sola palabra. Si la castaña pensó que el jardín estaba dejado, eso no era nada comparado con el interior de la casa. No había luz y una suave película de polvo cubría el suelo y las antigüedades que todavía quedaban haciéndolas parecer fantasmas del pasado.
- Demasiada casa como para mi solo - dijo el dueño del lugar en un intento de justificarse - vamos al primer piso
Y la chica asombrada de que el antiguo Slytherin pudiera hablarle sin insultarla, lo siguió por las escaleras. El primer piso consistía en una sala con comedor, una pequeña cocina que no parecía haber estado ahí desde siempre, sino que el chico la había colocado allí por no tener que bajar abajo, una biblioteca rebosante de libros y dos habitaciones enfrentadas. El ojigris se detuvo ante una de ellas y abrió la puerta
- Tú no me molestes, Granger. Olvídame y yo me olvidare de que estas aquí
Ella solo pudo asentir y entró, mientras veía por el rabillo del ojo como Malfoy se metía en el dormitorio de enfrente y cerraba la puerta. El cuarto esta bien decorado, cortinas color verde y plateado cubrían unos enormes ventanales que daban una bonita vista de los alrededores, además, había una inmensa cama de dosel, también de color verde, un escritorio, unas estanterías y tras una puerta, un cuarto de baño completo. Una vez allí se puso a pensar, a sus amigos no les había hecho ninguna gracia que hiciera ese trabajo, y ella había tenido que impedir que Ron fuera a decirle "cuatro cosas a ese loco que se hace pasar por ministro" según el. Pero no tenia elección, Kingsley se lo había pedido como favor personal. ¿Que mas podía hacer? Una luz rojiza inundó la habitación, se estaba haciendo de noche y tenía hambre, pero no se atrevió a salir de su cuarto, así que simplemente se dio una ducha, se puso el pijama y se metió entre las frías sabanas que le recordaban épocas pasadas y oscuras y, con mucho esfuerzo, se durmió.
Un rayito de sol recordó a la castaña que el día comenzaba, y ella se puso en pie apurada por un único pensamiento: "Llego tarde a trabajar", pero al mirar a su alrededor se dio cuenta con pesar de que no tenia que ir a trabajar, el trabajo estaba allí con ella. De repente, sus tripas rugieron suplicando un poco de comida, lo que le hizo recordar que no había cenado. Cautelosamente abrió la puerta esperando escuchar varios insultos mañaneros, mas para su sorpresa el pasillo se encontraba vacío. Fue hasta la cocina, allí tampoco había nadie, así que se sirvió el desayuno sin preocuparse. Al acabar fregó los platos y tranquilamente decidió investigar los libros de esa enorme biblioteca, a pesar de todo no había abandonado su pasión por la lectura auque casi no tenia tiempo. La biblioteca estaba ambientada en tiempos antiguos, siglo XVI quizá. Miles de libros ordenados por títulos, épocas, alfabéticamente… reposaban silenciosamente esperando que alguien los leyera. La castaña escogió uno al azar y buscó un lugar donde sentarse. Al adentrarse un poco más en la sala vio un conjunto de tres sillones y fue a sentarse. Retrocedió un segundo al ver que en el más grande de ellos, uno negro de cuero, estaba sentado Draco Malfoy, el chico leía sin percatarse de la presencia de Hermione. Cuando esta se decidió por fin a sentarse en el sillón que estaba en frente del rubio, este se limitó a levantar la vista para luego volver a su lectura. Esto provocó que la bruja no pudiera concentrarse en la lectura. Ni una palabra, al parecer iba en serio con lo de ignorarse mutuamente. Se fijó en como cambia las cosas el tiempo y la guerra, Malfoy no era el mismo. Antiguamente la hubiera insultado hasta hacerla llorar y ahora se comportaba como alguien que no tenia nada, una sombra que había dejado la guerra abandonada a su suerte. Aquel que se creyó un dios, y resultó ser una simple marioneta.
Nuevo capitulo! Siento habertardado tanto pero no me venia la inspiración y tenia que actualizar mi otro fic.
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Besos a todos