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Historia 48526 — capítulo 4

Habían pasado tres semanas desde que estaba en la mansión y jamás había pensado que llegaría un momento en el que no le apetecería ni abrir un libro. El tiempo pasaba horriblemente lento. Malfoy, como ya había sugerido nada mas que ella pisara esa casa, la ignoraba por completo. Las únicas palabras que intercambiaba eran durante las pocas veces que se permitía quedar con Harry Ron o Ginny, aunque ahora ni eso podía, pues todos estaban fuera de la ciudad, los chicos en una misión y su amiga en un torneo. Incluso llego a disfrutar el tener que acompañar a Malfoy a comprar comida. Las paredes se le caían encima y la aplastaban como si de un insecto se tratara. Llevaba varios días sintiéndose mal, y por muchas pociones que tomara no conseguía hacer desaparecer ese malestar de su cuerpo.

Una noche sin previo aviso, su estomago comenzó a retorcerse y unas inmensas ganas de vomitar la inundaron y a duras penas consiguió llegar la baño, pero aun así no se encontró mejor, sino que sintió como si toda su energía se le iba por la boca. Espero entre espasmos deseosa de la llegada del amanecer y en cuanto la luz inundo su cuarto salio dispuesta a buscar alguna poción para curarse. En la cocina se encontró con Malfoy, pero ni siquiera le dirigió la palabra, estaba demasiado preocupada en mantener sus manos sin temblores. Sin embargo el si hablo:

  • Haces mucho ruido por la noche Granger, no es agradable escucharte vomitar

  • No es culpa mía - respondió la castaña de mala manera - pero si tanto te molesta podrías… - no llego a terminar la frase cuando su vista se volvió negra y sus piernas dejaron de sostenerla, lo único que notó fueron unos brazos fuertes sosteniéndola antes de que cayera al suelo.

Cuando la chica despertó, antes de abrir los ojos supo que estaba en el hospital, pues oyó las voces de varias enfermeras y, por encima de todas ellas, las de dos hombres que discutían acaloradamente intentado no gritar y llevándose varias llamadas de atención por parte de los responsables de la planta

  • ¡Le repito que yo no le hice nada! - gritaba Malfoy

  • ¡La mitad de los ingredientes de sus pociones habían sido manipulados, cada vez que intentaba curarse se enfermaba mas! - gritaba el ministro

  • Ese no es mi problema

  • Si lo es, ella vive contigo

  • El no hizo nada - intervino Hermione abriendo los ojos

  • Hermione - sonrío Kingsley - me alegro de que estés bien. ¿Estas segura de eso?

  • Segura. Antes de desmayarme me cogió, si hubiera querido hacerme daño me hubiera dejado en el suelo - respondió ella mirando al rubio que mantenía la cabeza alta.

  • Señor ministro - una enfermera apareció por el umbral, parecía avergonzada - vera, es que ha habido un grave accidente y no tenemos camas y bueno… necesitaríamos darle el alta a la señorita Granger

  • Pero necesita cuidados - replico el mago

  • Pueden cuidarla en casa, no es difícil - se justifico la mujer

  • Entiendo… ¿Podríamos llamar a tus padres, o Harry y Ron, no ?

  • Eh… - de repente la Griffyndor se dio cuenta de que por una horrible casualidad todos sus amigos se encontraban fuera de la ciudad - en realidad todos están de viaje

  • Vaya - y Kingsley puso esa cara de estar tramando algún plan, como cuando aun trabajaba para la orden - ¿y que me dice del señor Malfoy?

  • Ni se le ocurra - respondió el aludido

  • Lo siento, pero si ella se ocupa de usted, ahora usted se ocupara de ella

Unos minutos mas tarde Hermione estaba lista para partir y los medimagos le facilitaron unasilla de ruedas para que pudiera ir hasta la casa ya que en su situación no estaba en condiciones de aparecerse. Justo antes de marcharse con Malfoy le dijo al ministro muy enfadada:

  • Usted lo que quiere es matarme ¿verdad? - pero el hombre se limito a reír suavemente y a añadir

  • Pues hace unas horas, cuando llegue, parecía muy preocupado por ti. A pesar de eso, evidentemente, tuve que acusarle de envenenarte - y sin más se dio la vuelta y se marcho canturreando

El primer problema con el que la chica se encontró nada mas llegar a casa fue que no podía subir las escaleras con esa pesada silla, y no tenia fuerzas para levantarse ni para formular ningún conjuro de levitación. Miro al rubio como instándole a que sacara su varita, pero el se limito a tomarla en brazos y dejarla suavemente en su cama. Ella lo miro sorprendida

  • ¿Acaso voy a tener que quitarte la ropa también, Granger? - dijo Draco con una sonrisa mordaz

  • ¿¡Que!? - estaba a punto de lanzarle una maldición cuando se dio cuenta de que lo decía porque ella aun continuaba vestida - E… no, claro que no

  • ¿Y vas a dormir así?

  • río

  • Si - prefería mil veces tener que dormir con mil abrigos que permitir que ese huron la tocara - solo quítame los zapatos

  • Como quieras - lo hizo y salio de la habitación

La castaña esperaba que pasara de ella, y que simplemente la dejara allí con las medicinas sobre la mesilla, para que se las tomara ella misma, pero se equivoco. Una hora mas tarde el rubio apareció por la puerta con un cuenco de sopa calientey se sentó en una silla junto a su cama pasándole la comida sin pronunciar una palabra. Hermione cogió el plato, pero la mano le temblaba tanto que derramo todo el contenido de la cuchara que intentaba llevarse a la boca manchando toda la sabana. Increíblemente, Malfoy ni se inmuto, pronuncio un hechizo para limpiar lo que ella había tirado, tomo la cuchara y el cuenco y ante la mirada atónita de la joven comenzó a darle de comer como a un niño pequeño.

  • Gracias - fue lo único que se le ocurrió decir cuando el chico acabo y busco en la mesa la poción que el hospital había preparado para ella - ¿por que lo haces?

  • El ministro me lo ha pedido - respondió secamente, mas luego suavizo la voz para añadir - y no soy tan mala persona como te crees

Cuando ella bebió la poción de manos de Draco, el volvió a hablar:

-¿Quien lo iba a decir, eh Granger, hace tan solo unos años que nos encontraríamos en esta situación?

  • Si- río suavemente - resulta irónico después de todo lo que ha pasado

  • Bueno, a ti no te ha ido tan mal ¿no?

  • No me quejo, he tenido suerte - y se atrevió a preguntar - ¿y a ti?

Una carcajada amarga inundo la habitación

  • ¿A mi? Solo tienes que verme. Durante un tiempo me creí el dueño del mundo y ahora estoy pagando por ello. Buenas noches - y salio dejando a una confundida Hermione en la oscuridad

Nuevo capitulo!! Siento haber tardado tanto

Como vereis le he cambiado el titulo a la historia, me gustaba mas

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