← Historia 48534 · de
Historia 48534 — capítulo 17
16. RESCATANDO
(POV MIKE)
Hope no lo sabía, pero Alec había tenido la buena idea de ir a Volterra, en aquellos momentos, en los que Vladimir y Stefan se encontraban en Canadá. Podíamos ir y averiguar quién ha sobrevivido y quién no. Aquello parecía ser importante para Alec, pero yo simplemente había aceptado para Hope. Ella realmente necesitaba saber si su padre había muerto en realidad, o si solo se trataba de una treta por parte de Stefan.
Mi padre simplemente asintió secamente al verme, por lo que le ignoré y seguí con mi camino. Alec se encontraba con Marjhon y Johanna.
- ¿Vamos? - Pregunté al ver que estaba a punto de volver a darse besos con una de las hermanas
- Sí, claro
- ¿A dónde irán? - Inquirió Johanna
- A Volterra - Explicó Alec, sin el menor atisbo de discreción - Veremos si alguien se encuentra vivo
- ¿Por qué lo dices en voz alta? - Pregunté, mirando en dirección a Stefan
- ¿Recuerdas a nuestro nuevo aliado? - Johanna parecía divertida - Puede hacer que las conversaciones sean privadas
- Oh, entiendo
- Stefan no nos oirá - Añadió Marjhon, como si me encontrara especialmente tonto
Puse los ojos en blanco y tiré de Alec para que nos marcháramos con Jonathan, que regresaría para llevarse a los demás en búsqueda de la piedra.
- ¿Listos? - Preguntó, mientras le tocábamos el hombro.
Después todo se desvaneció y, en su lugar, llegamos al conocido castillo en Volterra.
- ¡Alec! ¡Mike! - La voz de alivio y desesperación al mismo tiempo era de Suplicia, la madre de Hope. Se encontraba en un estado… como si no se pudiera mover - Está vivo - Fue lo único que dijo - Aro vive. Díselo a Hope
- Venimos a salvarla - Le dije - No la dejaremos aquí simplemente
- Deberían. Tu padre te quiere matar
- Aquello ya lo sabía - Dije al tiempo que me acercaba a ella - ¿Se puede mover?
- No. Simplemente puedo hablar
Después se escuchó un ruido lo bastante estrepitoso.
- ¡Jonathan! Márchate para llevarlas por la piedra. Nosotros nos encargaremos.
Jonathan asintió, al tiempo que ambos veíamos lo que estaba a punto de llegar hacia nosotros.