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Historia 48694 — capítulo 17
Hola, aquí otra vez (ya les advertí que les seguiré, molestando con mis fics, jaja)
Aquí les dejo otro capitulo más, espero que les guste.
Cuídense mucho mucho...
Los quiero, Mithzah
Capítulo XVI: Aquí estoy
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Hermione, despierta por favor - Alguien me sacudía con desespero y yo empecé a toser debido al agua acumulada dentro de mi garganta.
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Malfoy… - Logré susurrar.
Él me miró y sonrió muy nervioso, me levantó del suelo y me abrazó con mucha fuerza - Oh Dios, gracias, estas bien - Exclamó sosteniéndome con sus grandes manos de la nuca - Estas bien, estas bien Herms, gracias…
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Malfoy… - Intenté levantarme pero él no me lo permitió, vi su rostro pálido y su cabello húmedo, luego vi su ropa y también estaba mojado, colocó suavemente una de sus manos en mis mejillas, su expresión era como si estuviera a punto de llorar.
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Nunca más vuelvas a hacer una estupidez de estas, si no me doy cuenta que no estabas para la cena, hubiese llegado demasiado tarde... Herms no lo vuelvas a hacer... - Su voz se quebró y dejó de hablar para solo mirarme.
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Malfoy - Logré sentarme y él se sentó tras de mí, me rodeó con sus brazos y apoyó su mentón en mi hombro.
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No puedo perderte Hermione, no te vayas de este mundo, por favor… - Susurró aun con la voz resquebrajada.
Entonces recordé el motivo de mi egoísta decisión, de nuevo mi mente se inundó con su rostro, su voz, su sonrisa, sus ojos esmeraldas, todo él emergió en mi mente.
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Draco, él… él no me ama, Draco - Dije mirándolo a los ojos, su mirada se colmó de dolor pero no la inhibió de mí - Él no me ama, él no me ve como algo más que su simple amiga… él la ama a ella… este es el fin, Draco…
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No, no Hermione, claro que este no es el fin - Susurró tratando de tranquilizarme.
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Harry no siente lo mismo que yo… y yo no soy fuerte para vencer esto, Draco, quiero desaparecer, morir, irme para siempre… - No pude soportar más y rompí en llanto, escondí mi cabeza en su pecho y empecé a llorar, él me abrazó con fuerza, sentí su cuerpo junto al mío y yo lo atraje más a mí, no paraba de llorar y él no podía hacer más que solo sostenerme - No quiero estar sin él…
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Tranquila Hermione… todo va a estar bien - Murmuró en un arrullo junto a mi oído.
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No, no digas eso… nada va a estar bien… mi mundo se ha ido… - Enterré más la cabeza en su pecho y él trató de protegerme con su cuerpo.
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Te quiero mucho Herms, no vuelvas a hacerme esto, por favor - Dijo él sin dejar de abrazarme pero yo no le respondí a su petición - Aquí estoy, Hermione, aquí estoy… - Me susurraba acunándome y protegiéndome del mundo real.
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Tengo frio, Draco… - Murmuré luego de unos minutos de estar abrazados junto a la orilla del lago. Me había calmado un poco, aunque aun algunas lágrimas corrían por mi rostro.
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Vamos al castillo, necesitas ropa seca…
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¡No!
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Está bien, está bien, no nos movemos, pero debes de cambiarte de ropa, estás helada, te puedes enfermar.
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Tú también te puedes enfermar, estas empapado igual que yo…
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Yo no importo Herms, yo no tengo a nadie que llore por mí si en caso me mue…
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¡Silencio! No digas estupideces, me tienes a mí y no quiero que nada malo te pase…
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Hermione, no me moveré hasta que tú camines conmigo hasta el castillo.
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Olvida lo que te dije… - Le dije separándome unos centímetros de él, aunque aun estaba en sus brazos. Malfoy me miró extrañado - Olvida que tengo frio ¿Si? - Él comenzó a reír, pero sus ojos seguían preocupados y pasándose una mano por su rubio cabello negó con la cabeza - No es broma, en verdad te digo que lo olvides…
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Muy tarde Granger, no puedo olvidar nada de ti… - Ahora lo miré enojada - Perdón, pero no puedes pedirme que olvide algo de ti, no puedo y no quiero hacerlo…
Él me miraba con una expresión única, me sentí bien en sus brazos, me hacía daño pensar en Harry, pero cuando Draco aparecía, el dolor disminuía, aunque no lograba desaparecer.
- No seas terca Herms, vamos, ahora todos están en el gran comedor nadie te va a ver.
Lo medité, no quería ir a un lugar atestado de gente y que me viera en este estado tan deplorable y tampoco me gustaba del todo que Draco me vea cómo iba. Acepté y él me ayudó a ponerme de pie.
Caminamos juntos en los terrenos del imponente castillo, él me abrazaba porque yo sentía que no tenía fuerzas para avanzar. Draco no quitaba su mirada de mí, tenía su cuerpo muy junto al mío, haciendo que me sienta muy protegida, comprendí que iba a contar siempre con él.
Los pasillos estaban solitarios, Malfoy me acompañó hasta las escaleras, intentó seguirme pero tuve el deber de detenerlo.
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Desde aquí voy sola, ya me sé el camino…
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No quieres que sepa dónde queda tu casa ¿Verdad? - Hice un gesto y él lo mal interpretó - Vale entiendo…
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No, no entiendes… no es que no quiera que conozcas mi casa, si no que no puedes conocer mi casa... por favor no te molestes…
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Está bien, no estoy molesto, sino alegre ¿Ves? - Sonrió mostrando su perfecta y blanca dentadura - Aun eres la misma Hermione Granger de siempre que conozco, que respeta la reglas… - Le sonreí ante su dulce gesto, pero estornudé y él cambio su expresión - Herms ¿Estás bien? - Preguntó subiendo el escalón y cogiéndome del rostro.
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Si, solo un pequeño estornudo, estoy bien…
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Bien, sube y cámbiate, luego bajas para darte algo para que cenes…
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Eso ya no va a ser necesario…
Ginny subía por las mismas escaleras y aunque su expresión era de confusión, sonreía, llevaba consigo unos pequeños recipientes con comida.
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Ginny, ¿Ya terminaste de comer? - Le pregunté.
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No, no he podido comer, porque estaba preocupada por ti, Herms - Mi amiga subió hasta ponerse a nuestro lado - ¿Dónde te has metido todo el día?
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Bueno, creo que te dejo en buenas manos, yo ya me voy… - Anunció Malfoy.
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Oh, espera, toma esto - Ginny le extendió un pequeño recipiente envuelto de un extraño papel - Creo que tú tampoco has comido - Draco miró receloso sosteniendo el recipiente
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No te preocupes, no le he echado veneno - Le informó mi amiga riendo ante su expresión.
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¡Que curioso!
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Exclamó Malfoy mirándonos a las dos - Yo le dije eso a Hermione cuando intenté darle algo para que coma por primera vez.
Yo le sonreí y puse los ojos en blanco - Ya cámbiate, no te vayas a resfriar…
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¿Resfriar? ¿Yo? Claro qu… ¡Aachuu! - No terminó su frase y un fuerte estornudo salió de su boca.
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Claro, hombre invencible, corre y cámbiate - Le pedí.
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Ya, ya… eh, Ginny te la encargo mucho, por favor, cuídala, no quiero que… - Cuando vi que estaba por contarle lo sucedido entre nosotros negué con la cabeza - …No quiero que… que se resfríe, por favor…
- Claro, no permitiré que se resfríe… - Dijo Ginny dudando.
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Gracias, cuídense, nos vemos luego - Malfoy agitó su mano y nos dio la espalda.
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Draco - Llamó Ginny cuando yo ya estaba subiendo las escaleras, él nos volvió a mirar y Ginny le dijo con una sonrisa - Has madurado, no cambies…
Malfoy sorprendido sonrió y con un guiño desapareció escaleras abajo.
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¿Qué fue eso?
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Le pregunté a Ginny también sorprendida.
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Nada, ahora me vas a relatar, uno: que te pasó hoy, te he buscado toda la tarde, dos: ¿Por qué estas mojada? Y tres: ¿Por qué Draco Malfoy estaba empapado también?
Suspiré ante el tono de Ginny, yo la conocía muy bien y sabía que esta vez ella no me dejaría ir sin contarle todo lo sucedido… lo iba a ser, iba a decirle todo, todo menos lo que sucedió después de que Harry me dejara en el lago…