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Historia 48695 — capítulo 4
Hermione
-¡Señorita Granger! ¡Señor Malfoy! ¡Salgan de la biblioteca ahora mismo!- Nos dijo una furiosa Madame Pince.- ¡No me interesa si tienen que discutir sobre cualquier cosa, no pueden gritar asi aquí!
Juntamos nuestras cosas rápidamente y salimos de la biblioteca.
-Se nota que eres una Griffindor, Granger-dijo Malfoy mientras caminábamos por el pasillo.-Defiendes a tu novio y a tu amigo como una leona…
-¡Ron no es mi novio! ¡Y por supuesto que defiendo a mis amigos! No soy una asquerosa serpiente como tú, que le importa un bledo lo que le pase a sus seres queridos.-le espeté, sin aminorar el paso, más bien acelerándolo.
-¡Ja! Para que lo sepas Granger YO si me preocupo por mis amigos aunque no lo demuestre tan abiertamente como tu.-Una sonrisa burlona apareció en su cara.-Y de que no hay nada entre tú y la comadreja, no te creo. Se nota de lejos que hay algo entre ustedes, por lo menos de su parte. La verdad es que no se que le viste a ese…
-¡Te he dicho que entre él y yo no hay nada! Y además, ¿Por qué tengo que darte explicaciones a ti?-Bufé-Como si te interesara mi vida privada…Yo salgo con quien me venga la gana y tu no eres nadie para cuestionármelo.-Seguí caminando.
-Osea que sí sales con el zanahorio…
-¡Que no! ¿Podrías dejar de importunarme?-caminé más rápido, dejándolo atrás. < ¡Dios! ¡No se puede ser amable con este sujeto! Es tan…tan…Malfoy> pensé al no encontrar ningún calificativo para describirlo. < ¡Lo odio! >
Me dirigí a la torre Griffindor mientras seguía despotricando contra Malfoy. Entonces sentí que me agarraban la muñeca.
Draco
Mientras ella se alejaba de mí, en mi cerebro se debatían dos ideas completamente opuestas. La parte "buena" de mi cabeza me "regañaba" por haberme metido con Granger y la "mala" le decía a la buena que cerrara el pico. <Tendría que disculparme con ella, no se por que le conteste tan mal cuando me ofreció su ayuda, para empezar. Supongo que no me gustó que se sintiera superior a mí, de alguna manera, al pensar que necesitaba su ayuda. Luego sólo quería molestarla un poco, pero la cosa se me fue de las manos y ahora la castaña esta verdaderamente enojada conmigo… ¿Pero no era para eso? ¿Para hacerla enojar?... No quiero pelearme con ella,… ¡Que mas da! Solo es la sangre sucia Granger ¿Qué importa si se enoja conmigo? Total nunca quise ser su amigo…Cuando se entere Pansy, me lo echará en cara. Con lo que le costó ganarse la confianza de esos Griffindor y yo ahora voy y arruino su esfuerzo de hacer nuevos amigos molestando a Granger, que por cierto es ya muy amiga de ella…> Al final, mandé a Dios sabe dónde mi orgullo de Slytherin y decidí pedirle perdón. <Sólo para que Pansy no se enoje con migo>dije para mis adentros < me importa poco o nada Granger, pero no puedo arriesgarme a perder a mi amiga…>
Corrí para alcanzar a la Griffindor, ya que nos habíamos separado para ir cada uno a nuestras respectivas salas comunes (en lados opuestos del castillo, una abajo y la otra arriba), y la encontré de camino a su torre. Estaba tan inmersa en sus pensamientos que no me oyó cuando me hacerque a ella. La tomé de la muñeca y tiré de ella para que se volviera.
-Sueltame o te voy a…- Empezó a decir, pero entonces me vió. Sus ojos crecieron como platos y estaba a punto de decirme algo cuando le tapé la boca con la otra mano.
-Calla un momento Granger, no te voy a hacer nada, vengo en "son de paz"-dije de manera sarcástica mientras le sonreía.- ¿Ves? Puedes irte si quieres.-La solté para hacer creíbles mis palabras.- Sólo vine para decirte una cosa y me largo.
Me miró y pareció creerme porque dijo:
-¿Qué es lo que me tienes que decir?-me perforaba con sus ojos miel y eso fue lo que hizo flaquear mi resolución de pedirle perdón. Casi me voy corriendo, pero me contuve y comenzé.
-Esteee…-no pude seguir. < ¡Cobarde!> Me recriminé a mi mismo < ¡Lo único que tienes que hacer es decir "perdon"! Eso no es un arte, así que ¡Hazlo!> Pero lo cierto es que no podía. Las palabras no salían de mi boca, por más de que mi cerebro lo ordenara mil veces. Y es que no estaba acustumbrado a pedir disculpas, y menos a pedirle disculpas a ELLA.
-Vamos Malfoy, no tengo toda la noche, mañana hay clase.-Me apuró Granger. Al parecer estaba divertida. Y con razón. Si yo me viera la expresión de mi cara en esos instantes (con una mezcla de confusión, vergüenza…), ya estaría partiéndome de la risa. Claro, si el que tuviera esa expresion no fuera yo.
-B-bueno yo…queríapedirteperdónporloquetedijenofuemiintenciónhacerteenfadar.-dije de una corrida, tan rápido que dudaba mucho que me hubiera entendido media palabra. Tomé un gran respiro, me había quedado sin aire.
-Ehhh…-me miró confundida. Al parecer no se esperaba una disculpa de mi parte.-Bueno, yo…Te perdono…- Miró hacia abajo un tanto avergonzada. Y es que nos habíamos quedado mirándonos a los ojos durante unos cuantos segundos. Yo también estaba sorprendido de mi propia acción.<¡Por Dios era un Malfoy! Nosotros nunca pedimos perdón, y sin embargo yo lo hice. ¡Y para colmo a la sangre sucia amiga de Potter!> Aunque a estas alturas la pureza de la sangre importaba poco o nada, pero yo ponía cualquier barrera con tal de ocultary enterrar muy en el fondo de mi ser lo mal que me había sentido al molestarla, lo reconfortante que había sido saber que me perdonaba y lo aliviado que me sentía al estar seguro de que ella no me mentía cuando dijo que no estaba saliendo con Weasly…
-Bueno…ya es tarde, volveré a mi sala común.-dijo la castaña.
-Yo también…-empecé a darme vuelta para dirigirme a las mazmorras pero algo me detuvo e hizo que me volviera.-Nos vemos mañana Hermione.- Y me fui sin mirar atrás, dejando sola a una incrédula Griffindor…
Hermione
-Bueno…ya es tarde, volveré a mi sala común.-dije, todavía algo desconcertada.
-Yo también…-empezó a darse la vuelta para ir hacia las mazmorras, pero se volvió.-Nos vemos mañana Hermione.-Y se fue, dejándome paralizada en mi lugar.
< ¿Hermione? ¿Malfoy me llamo por mi nombre? ¿Cómo…? ¿Porqué…? El siempre me llamo por mi apellido, aunque los demás Sly ya dicen mi nombre… ¿Por qué ahora empieza él a hacerlo, así, de la nada? Y antes…se disculpó conmigo ¡Conmigo! ¡La sabelotodo! Esto es muy extraño, primero me provoca, me insulta a mí y a mis amigos y luego pide perdón y me llama por mi nombre…No lo entiendo…> Y con estos pensamientos fui a la torre Griffindor.
Al entrar, la encontré vacía, entonces recordé que era la hora de la cena. Dejé los libros en mi habitación y fui corriendo al comedor. Cuando llegué, todos ya habían empezado a comer. Me senté donde siempre, al lado de Ginny y enfrente de Ron.
-¡Herms! Menos mal que llegaste.¿Que pasó que tardaste tanto?-Pregunto Harry, mientras me pasaba el jugo de calabaza.
-No pasó nada Harry, es sólo que no me di cuenta de la hora…-comencé a servirme comida en mi plato y disimuladamente, le eché una mirada a la mesa de Slytherin, buscando una cabellera rubia…
Malfoy no apareció en toda la cena, y eso en verdad me preocupó en verdad, ya que nunca se ausentaba en las comidas< ¿Qué pudo haberle pasado en los 15 minutos que estuvimos separados?>. Pansy interrumpió el hilo de mis pensamientos haciendo la misma pregunta que yo me hacía a mi misma.
-Que tal chicos. Oigan…¿Han visto a Draco? No vino a cenar y me preocupa, además el profesor Snape lo busca.-Nos miró a todos uno por uno.
-¿Pagfa qfe lo qufiege feg Snagpe?-preguntó(o al menos intento preguntar) Ron, que en ese momento estaba masticando un pedazo de pastel.
-Estee…¿traducción por favor?-pidio Pansy, que miraba a Ron con ganas de largarse a reír.-Lo siento pero no estoy acostumbrada a tu idioma durante las comidas, Ronald.-Ron se puso todo colorado, intentó tragar rápidamente y casi se ahoga con el gran pedazo de comida que obligaba a pasar por su garganta.
-¿Para qué lo quiere ver Snape?-dijo, ahora sí, sin nada en la boca.
-No lo se, sólo espero que no sea nada malo. Nos vemos mañana chicos.- Y se fuereunirse con Blaise y Theo que la esperaban en la puerta del Salón.
Draco
< ¡Demonios!¡Maldito sea yo y mi gran bocaza!¿Hermione?¿Porque tenía que llamarla por su nombre? Siempre le dije por su apellido y a ella no parecía molestarle. ¿Entonces por que tenía que llamarla por el nombre? ¡Soy un idiota! Aunque…a ella pareció gustarle que le diga Hermione… ¡No! ¿Y por que yo tengo que decirle como le gusta? Basta Draco…No volveré a llamarla así… ¿Y por que rayos le pedí perdón? Estoy mal de la cabeza…>. Empecé
Entré a mi sala común y allí estaba esperándome Pansy, con cara de preocupación. Se levantó del sillón al verme.
-¡Draco!¡Te estuvimos buscando por todas partes!¿Porque no fuiste a cenar?
-No tenía hambre asi que di unas vueltas por el castillo.¿Porqué?¿Qué sucede?-no me gustaba la cara que tenía mi amiga, parecía a punto de llorar.
-Snape vino a buscarte…dijo que tenía que decirte algo muy importante… ¡Vamos! Tengo que llevarte a su despacho.-Comenzó a arrastrarme fuera de la sala.
-¡Espera! ¿Tan importante es que vamos a ir a molestarlo a esta hora? Es tarde Pansy, mejor vamos mañana…
-¡No! El me dijo que apenas te vea, te mande a su despacho…
-Bueno, bueno. Vamos.
Llegamos frente a una puerta de madera y metal vieja, y tocamos.
-Adelante.- se oyó una voz dentro de la habitación. Entramos.
-¡Profesor! Lo traje apenas lo vi, acaba de regresar de…
-Esta bien señorita Parkinson. Ahora, ¿puede hacerme el favor de volver a su sala común? Tengo que hablar con el señor Malfoy en privado…
-Si, por supuesto…Nos vemos Draco.-Me sonrió y salió de la habitación.
Snape se sentó en un sillón de cuero detrás de su escritorio y me invitó a hacer lo mismo en una silla enfrente de él. Me senté y lo miré, tratando de adivinar qué era lo que me tenía que decir, pero su semblante no dejaba entrever ninguna pista.
-Draco hay algo que debes saber. Anoche hubo una pelea en Azkaban; al parecer uno de los prisioneros consiguió una varita, aunque nadie sabe como. Los dementores intentaron quitársela y absorber su alma, pero el prisionero no se dejó y comenzó a lanzar maldiciones al azar por toda la prisión. Seguramente se había vuelto loco, ya que había estado mucho tiempo allí. El sector en donde estaba encerrado se derrumbó, matando a la mayoría de los magos que estaban encerrados en las cercanías.
-Vaya…que desastre.-Lo miré confundido.-Pero profesor, ¿Qué tengo que ver yo con todo esto? No pensarán que yo le di la varita porque es imposible ya que…
-No Draco, sabemos que es imposible eso. Nadie consideró eso. No, el motivo por el que te he llamado es que… tus padres estaban encerrados en esa sección de la prisión.
Esas palabras fueron como una puñalada en mi corazón. Mi cerebro funcionaba lentamente, incapaz de manipular esa información. Comencé a atar cabos. <Si mis padres estaban en la sección en la que ocurrió el accidente, y si los magos que estaban encerrados murieron por el derrumbe, entonces mis padres…>
-¡No! ¡No, esto no puede ser verdad! ¡Profesor, dígame que es una broma! ¡Dígame que ellos no están...! Que ella no esta…-Mi volumen de voz fue bajando hasta ser sólo un susurro, al ver que Snape no desmentía mis palabras, que no me corregía.
- Bueno…-empezó mi profesor, mi padrino, algo inseguro.- Tu padre se salvó, afortunadamente. Sus heridas eran graves, pero nada que los medimagos de San Mungo no puedan curar, una pierna rota, varias costillas… Pero tu madre…-bajó la mirada- recibió un golpe en la cabeza. No pudieron hacer nada por ella. Lo siento.- me miró a los ojos.
-¡NO!- No, ella no podía estar muerta. Salí corriendo de la habitación. Corrí sin saber a dónde iba, incapaz de pensar en nada.
Llegué a los jardines y una parte de mí se sorprendió de que nadie me hubiera visto en mi loca carrera. Sabía que no debería estar fuera de la sala común de Slytherin a esas horas, y menos fuera de el castillo, pero necesitaba estar solo para pensar, para digerir la "noticia" que había recibido…Mi madre, muerta. Una lágrima corrió por mi rostro… Ella nunca había sido la clase de madre cariñosa, más bien, era exigente. Pero siempre me ayudó en todo y yo sabía que me quería…Y sabía que siempre que podía cuidaba de mí y se preocupaba por mi bienestar. Tanto hasta llegar al punto de obligar a Snape a jurar con el Juramento Inquebrantable, que me ayudara y protegiera en la misión que tuve en sexto año: matar a Dumbledore, por órdenes del Señor Tenebroso. Mi padre nunca me había demostrado ninguna clase de cariño, yo sabía que él no me quería como los padres quieren a sus hijos, y la única que me apoyaba era ella. Más lágrimas comenzaron a salir de mis ojos y se me nubló la vista. <Y ahora ya no está…ahora estoy solo…ahora nadie se preocupa por mí> Apenas pensé en esto sentí un vacío enorme en mi pecho, pero enseguida unos rostros aparecieron en mi mente. Pansy, Theo, Blaise, mis amigos.<No, no estoy solo. Los tengo a ellos>. El vacío que tenía se llenó un poco, y me sorprendí a mí mismo pensando en los Griffindors, nuestras nuevas casi-amistades: Potter, la comadreja, la pequeña Weasly y Granger. <Bueno, no son exactamente mis amigos pero…>Sonreí y volví al castillo.
Hola!!!! al fin volvi!! perdon por la tardanza, pero recién hoy pude entrar a la página!!(saben que no se podía entrar desde el sabado masomenos)
Bueno, espero que les guste el cap!!
Aver si dejan un reviewsillo!! me animan a seguir...
besos!!
S_V