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Historia 48695 — capítulo 5
Draco
A la mañana siguiente, apenas me levanté, recordé los sucesos del día anterior. La pelea con Granger, la reconciliación, como la llamé por su nombre… y la noticia de la muerte de mi madre. Intenté no pensar en ello, ya que quería tener la cabeza fría y que ninguno de mis amigos(Slytherins o Griffindors) se dieran cuenta de que estaba…triste. Pero claro, me sería imposible ocultárselo a Ella.
-¡Draco!-escuché apenas bajé a la sala común. Pansy vino corriendo y me abrazó.-Buenos días cariño. Oye ¿Qué era lo que te tenía que decir el profesor Snape anoche?
-Tu si que eres curiosa Pan, pareces una Griffindor.-Le sonreí, rogando para mis adentros que se olvidara de esto. No quería que nadie se compadeciera de mi. Orgullo Slytherin, sí, pero ¿Qué podía hacer? Era así de nacimiento.
-No fastidies Malfoy. Dime. ¿Que te dijo?-me miró seriamente.
-No es nada Pansy, olvídate de eso. ¿Bajamos a desayunar?-intenté cambiar de tema, pero no cayó. Por algo era una Slytherin.
-Draco Malfoy…dime ya mismo. Sabes que no me gusta el misterio, y estoy preocupada por ti, el profesor tenía una cara muy seria cuando vino a buscarte.-levanté una ceja, el profesor Snape estaba siempre serio.- Bueno mas seria de lo normal, y eso me dio muy mala espina. Ademas, me quedé esperando a que regresaras pero pasaron dos horas y no volvías.¿Qué pasó?-me miró a los ojos. Parecía en verdad preocupada por mí y yo necesitaba contarselo a alguien, ya que si no, podría explotar en cualquier momento. ¿Y quien mejor para decirle una cosa como esta que tu mejor amiga, la persona que se preocupa más por ti? Asi que decidí contárselo.
-Está bien Pansy, tu ganas…Ven vamos a mi cuarto…
Hermione
Apenas entré al Gran Salón por la mañana, mi mirada se dirigió (inconscientemente) hacia la mesa Slytherin. La recorrí de una punta a otra, pero no encontré al objeto de mi búsqueda. Tampoco estaba Pansy, así que me acerqué a Blaise y Theo.
-Buenos días Herms.-Saludó el rubio que, al fin, había perdido su timidez inicial.
-¿Qué tal Hermy?- el morocho sonrió.
-Hola chicos. Oigan ¿Dónde está Pansy?- no me animaba a preguntar por Malfoy, asi que esperaba que su respuesta me ayudara a saber donde estaba el rubio.
-Dijo que tenía que hablar con Draco y enseguida bajaba… Hablando de Roma ¡mira quienes vienen!.-Blaise señalo algo detrás de mí y al darme vuelta vi a los dos Sly caminando hacia nosotros.
-¡Cariño! ¿Cómo estas?-la morocha me sonrió, pero había algo en sus ojos, una sombra, que no hacía del todo creíble su expresión alegre.
-Bien Pansy, ¿y tú?- Le eché una ojeada a Malfoy, que se había sentado al lado de Theodore y había comenzado a servirse su desayuno. Sus ojos también tenían esa extraña sombra, pero peor en cierto sentido. Lo noté distraído y ensimismado, algo poco común en él. Me preocupé y me prometí a mi misma que luego hablaría con Pansy sobre eso. Seguramente ella sabía el por que del extraño comportamiento de su amigo.
-Estoy bien Herms, algo cansada ya que anoche no dormí bien, pero nada grave- el tono despreocupado de su voz no sonaba convincente, pero decidí no insistir…más tarde hablaría con ella.
-Oh bueno…nos vemos luego chicos, adiós.
-¡Hasta luego castaña!-me saludó Theo mientras me dirigía hacia mi mesa.
-¿Qué paso Hermione? ¿Por qué fuiste a la mesa de Slytherin?-Preguntó Ginny extrañada. Aunque éramos amigos de los Sly, no solíamos ir hasta su mesa o ellos a la nuestra a menos que fuera algo urgente.
-Nada Gin, solo que no había visto a Pansy y me preocupé, pero no era nada.
-Ah bueno.- Contestó, satisfecha con mi respuesta, sin darse cuenta de que estaba algo ausente…
El resto de la semana pasó tranquila, mas de lo normal a decir verdad. No encontré momentos para preguntarle a Pansy por qué su rubio amigo estaba tan distante. Pero de a poco mi relación con Malfoy fue mejorando; el se mostraba más conversador y abierto(aunque seguía ausente en algunas ocasiones) y en las veces en las que nos quedábamos solos en la biblioteca haciendo la tarea, hablábamos bastante y de a poco nos empezábamos a conocer más, aunque todavía nos llamábamos por nuestro apellido.
Flashback
-¿Cuál es tu color favorito?-le pregunté mientras buscaba algo en mis apuntes.
-El rojo. Y quizás también el negro.-lo miré sorprendida.-¿Qué pasa?
-Es que… nunca me hubiera imaginado que tu color favorito era…
-…el color de Griffindor ¿verdad?-asentí.-Bueno debo admitir que si es raro ya que pertenezco a la casa…como decirlo, rival. Pero lo cierto es que poco me importa. El verde no me disgusta, pero prefiero el rojo, es más cálido.-sonrió, levantando la vista de su trabajo.- ¿Y el tuyo?
-¿El mío? Ah bueno, pues el mío es…el verde.-me miró levantando una ceja.
-Creo que no soy el único raro aquí en cuanto a gustos se refiere-me guiñó un ojo y la sangre subió a mis mejillas<¿Qué te pasa Hermione? Es sólo Malfoy, solo te guiñó el ojo ¿por qué te sonrojas?> miré hacia otro lado- ¿y por qué te gusta el verde y no el rojo?
-Bueno, el verde es el color de la naturaleza y de la vida, por asi decirlo y…
-Ya, ya- me paró.-Con eso es suficiente.-Me sonrió y seguimos en lo nuestro.
Se hizo el silencio, y cuando terminé me quedé mirándolo mientras escribía. pensé mientras observaba su rostro. Su nariz era recta, como si estuviera hecha en piedra blanca por un escultor griego, perfecta. Sus ojos, color mercurio que parecía que veían todo y que con sólo una mirada podían arrancarte un suspiro, con unos mechones platinados delante de su frente, y sus labios, finos y sensuales que pedían a gritos ser besados…< ¡Por Merlín! ¡En que estoy pensando! ¡Es Malfoy por Dios! Por lo mucho o poco que haya cambiado, no deja de ser él, y nunca se enredaría con alguien como yo…Basta Hermione…>. Mi mirada bajó por su cuello, blanco como la cal hasta el borde de la camiseta de manga larga muggle que tenía puesta. Me extrañé al verlo con ropa muggle, pero debía admitir que le sentaba muy bien. Lo que tenía puesto dejaba adivinar unos fuertes brazos y …
-¿Qué pasa Granger? ¿Te gusta lo que ves?- Me sobresalté al escuchar eso. No me había dado cuenta de que me había estado observando mientras lo miraba. Me puse colorada nuevamente y bajé la cabeza.
-Y…yo…¿Y quien dijo que te estaba mirando a ti?- le respondí, intentando mantener mi voz calmada.
-Nadie, sólo me pareció…- sonrió maliciosamente.-Yo no te había dicho que me estabas mirando a mi… ¿ así que eso era lo que hacías?-dijo arrastrando las palabras.
Se me cayó el alma a los pies. Me había delatado a mi misma. < ¡Malditos nervios! ¿Por qué estoy nerviosa por haber estado mirando a Malfoy? Nadie me lo prohibió…>
-Definitivamente no, Malfoy-le corté, y continué escribiendo, ignorándolo e intentando serenarme. Volvió el silencio.
Fin Flashback
Ese viernes no nos juntamos a estudiar porque nadie tenía ganas así que después de almorzar decidí ir a la biblioteca a hacer mi tarea sola.
-¡Hermione!-me alcanzó corriendo un agitado pelirrojo.- ¡menos mal que te alcancé!¿Vas a la biblioteca?.
-Si, voy a hacer la redacción que nos pidió la profesora Sprout ¿Quieres venir conmigo? Te puedo ayudar en eso si quieres…
-Si, muchas gracias Herms.
Luego de una hora y media, ambos habíamos terminado nuestras tareas y comenzamos a guardar nuestras cosas. Estaba tan distraída pensando en el extraño comportamiento de Malfoy, que sin querer tiré la pila de libros que habíamos usado y debíamos devolver a la biblioteca.
-¡Maldita sea!-me agaché para tomarlos del suelo, pero al parecer Ron tuvo la misma idea, porque también se inclinó y nuestras cabezas se chocaron.
-¡Au! Lo siento Ron.-exclamé incorporándome de repente, haciendo lo mismo el pelirrojo.
Nuestros rostros quedaron a sólo unos centímetros. Nos miramos unos segundos; sentí que el color aparecía en mis mejillas y los labios del chico no tardaron de acortar el espacio que los separaban de los míos. Me quedé quieta, sorprendida, mientras me besaba. Se separó un poco de mí y volvió a juntar nuestros labios. Esta vez reaccioné, y le devolví el beso, cerrando los ojos. Entonces escuché el sonido de algo que caía, y pasos que corrían. Me separé rápidamente de Ron y giré la cabeza hacia donde provenía el sonido, justo a tiempo para ver una cabellera platinada saliendo de la biblioteca y desapareciendo por los pasillos.
Me quedé clavada en el suelo. Malfoy había visto todo.
Draco
-Pansy, voy a la biblioteca a devolver unos libros.-avisé a la morocha que en ese momento estaba sentada en un sillón de la sala común, leyendo.
- Está bien.-contestó ausente, concentrada en su lectura.
En el trayecto a la biblioteca, me sorprendí a mi mismo pensando en Granger. Había notado que la castaña me había estado mirando todo el día, en cada momento en el que creía que no la estaba viendo, apartando la mirada de vez en cuando y sonrojándose cuando la descubría. Pero yo sabía todo el tiempo si me miraba o no. Había sido mortífago después de todo, y a pesar de que fue por poco tiempo, las costumbres siempre quedan, y yo me mantenía alerta continuamente para que nadie descubriera lo que tramaba…
Llegué a la puerta de mi destino, y lo primero que vi al entrar a la habitación fue a Weasly besando a Granger, y ella le correspondía el beso. Sentí una presión en mi pecho, y la furia se apoderó de mi. Le habría lanzado un Avada al pelirrojo en ese mismo momento si no fuera porque no tenía ninguna razón para hacerlo.<De todos modos, ¿Quién soy yo para decir con quien puede besarse esa Griffindor? Nadie. Nisiquiera somos amigos. No se porqué me pongo así por esto…> Así que al no poder matar a Weasly, mi reacción fue soltar los libros que llevaba y salir corriendo. No entendía por que sentía como si me clavaran cientos de cuchillos en el pecho, ni por que tenía ganas de llorar y matar a la comadreja, tampoco sabía la razón de por qué me sentía traicionado por la castaña. Lo único que sabía era que sentía todo eso, y no tenía donde meter la tristeza y la desesperación que había dentro de mí.
Dejé de correr, y volví a la biblioteca, decidido a ignorar a los leones y hacer lo que había ido a hacer antes de verlos. Por suerte, cuando entré ellos ya no estaban, y pude pensar con tranquilidad mientras guardaba los libros en sus respectivos lugares.
Hermione
Me separé rápidamente de Ron y giré la cabeza hacia donde provenía el sonido, justo a tiempo para ver una cabellera platinada saliendo de la biblioteca y desapareciendo por los pasillos.
Me quedé clavada en el suelo. Malfoy había visto todo.
-Y…yo...tengo que irme Ron…adiós.-dije,tomando mis cosas y saliendo precipitadamente del lugar.
Fui directamente a mi habitación, totalmente confundida, y me acosté en mi cama. Pensé en el beso con Ron. Me había gustado, debía admitirlo, y lo había disfrutado, pero al ver que Draco me había visto cuando lo besaba me sentí terriblemente mal, como si hubiera hecho algo que no debiera. Tampoco entendía esa reacción suya de salir corriendo, lo mas normal en el habría sido que entrara y nos importunara soltando algún comentario molesto. Pero había salido huyendo, una actitud para nada Slytherin. Seguí dándole vueltas al tema durante un rato, pero no encontré explicación alguna al comportamiento del rubio, así que desistí y me preparé para la siguiente clase, Transformaciones.
-¡Hermione!-me llamó Ron cuando salimos de la clase de Encantamientos, horas después. Yo me dirigía a la torre a dejar mis cosas para ir luego a cenar.- ¿Puedo hablar contigo un momento por favor?
-Por supuesto Ron, ven ¿me acompañas a la Sala Común? Tengo que dejar mis libros y…-miré hacia abajo. Todavía me daba algo de vergüenza hablar con él, después de lo que había pasado en la mañana.
-Claro, vamos.
No fue si no hasta que hicimos todo lo que teníamos que hacer en la torre, que Ron me llamó para decirme…lo que sea que tenía que decir. Se plantó delante de mí y me miró a los ojos.
-Bueno Herms, yo planeaba decirte esto mas adelante, pero después de lo de hoy, creo que este es el mejor momento.-ambos nos sonrojamos al recordar el beso. Tomó aire.-Hermione, te amo. Eres la mujer mas maravillosa que he conocido, y me gustaría que fueras mi novia.
Quedé paralizada. No me esperaba eso, cualquier cosa menos eso. Aunque era algo obvio debido a los hechos, a mi ni se me había pasado por la cabeza que Ron me diría algo como esto, que me pidiera ser la novia. No supe que decir.
-Y-yo…R-Ron yo…-balbuceé.
-Sólo te pido que lo intentemos ¿Vale?-Se apresuró a decir- Si funciona, bien, y si no, volvemos a ser tan amigos como siempre, ¿si?-me dedicó una pequeña sonrisa nerviosa.
Reflexioné. Yo quería mucho a Ron, no sabía si era amor, pero lo quería con locura. me dije a mi misma <No perderé nada con intentarlo, y si no funciona todo volverá a ser como antes, o eso espero…>
-Está bien Ron, lo intentaremos.-le sonreí. Él me tomó la cintura con las manos y acercó su rostro al mío.
Una hora más tarde, me encontraba sentada, comiendo el postre en el Gran Salón, cuando el director Dumbledore nos llamó la atención para hablar. Hubo un leve murmullo ya que el director no acostumbraba a interrumpir una comida si no era una gran noticia (buena o mala), y todos se preguntaban que era lo que Dumbledore tenía que decirnos.
-Como ustedes sabrán-comenzó- cada año se eligen dos Premios Anuales de séptimo curso de entre todas las casas, una mujer y un hombre. En general, la identidad de éstos se comunica al principio del curso, pero como todos saben, el año pasado tuvimos bastantes problemas, a los que tuvimos que dedicar todo nuestro esfuerzo, por lo que no pudimos elegirlos a tiempo este año. Pero ya lo hemos hecho, y hoy les diré quiénes son.-Sonrió y recorrió con su mirada las cuatro mesas, viendo como todos empezaban a cuchichear entre ellos.- El Premio Anual este año, es el señor Draco Malfoy, de Slytherin.-Anunció. La mesa de Slytherin aplaudió fervientemente.-Y la Premio Anual de este año es la señorita Hermione Granger, de Griffindor.-Mi mesa estalló en aplausos y yo estaba shokeada. No podía creer que YO era la Premio Anual. -Muchas felicitaciones a ambos. Ahora si me hacen un favor, solicito la presencia de la señorita Granger y el señor Malfoy en mi despacho después de la cena. No hay más que decir, así que pueden continuar con su comida.-volvió a sentarse y comenzó a hablar con la profesora McGonagall.
-¡Felicidades Herms!- exclamó Ginny, abrazándome.-Ya era hora de que te nombraran Premio Anual, eres la mejor de todas, y por mucho.-me sonrió.
-Bueno no es para tanto Gin, hay muchas que son mejores que yo...-dije mientras me ruborizaba.
-Pues yo no lo creo.-dijo Ron, guiñándome un ojo. Habíamos acordado no decirle a nadie nuestro noviazgo hasta el día siguiente así que intentábamos tratarnos con naturalidad.
-Bueno chicos, tengo que ir con Malfoy al despacho de Dumbledore…Nos vemos mas tarde.-me levanté de la mesa.
-Hasta luego Herms.-Saludaron Harry y Ginny al mismo tiempo. Nos miramos unos momentos con Ron y luego salí del Gran Salón.
¡Perdon!perdon perdon perdon perdon perdonperdon perdon perdon perdon perdon perdon...(tomo aire)
¡Mil disculpas! No era mi intencion tardar tanto en actualizar! me meresco todas las maldiciones que quieran mandarme!
Razones: festeje mis 15, por lo que no pare un minuto(a proposito salio muy linda la fiesta :D)
empezé el colegio y me estan dando con un palo en la espalda!! (figurativamente por supuesto) y ademas... mis adoradas musas no aparecen!! lamento haber tardado tanto y agradesco a todos por sus comentarios!! tendre que advertirles que tendrán que acostubrarse a mi muuyyyy pausado ritmo de escribir XD pero como me vino un momento de inspiracion repentino pude escribir 2 caps!! asi que si llegamos a 10 cometarios en este actualizo enseguida!!
mil besos a todos y espero que hayan disfrutado del cap!
hasta la proxxima!
S_V