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Historia 48959 — capítulo 7
.7.
EL FAVOR DE MARCO
(POV SHADOW)
Al enterarme de la nueva noticia, incluso me olvidé de Alec y del comportamiento de lo más infantil de mi padre y hermano. Todo lucía muy feliz.
- He de decir que estoy contento - Dijo tío Aro, sonriendo a mis padres - No habría soportado a Cayo sin Athenadora por mucho más tiempo. Parecía zombi.
El que si parecía zombi era tío Marco, que no se había inmutado, a pesar de que la noticia fue bien recibida por todos. Al final abandonó la estancia.
Como mis padres y todos los demás estaban ocupados, hablando sobre la reconciliación de éstos, no se dieron cuenta en cuanto me marché hacía donde estaba mi tío Marco.
"Quizá quiere estar solo" Pensó mi odioso hermano, que si se había dado cuenta de que me había marchado
"Quizá sí, pero lucía un poco… Deprimido"
"Bien. Solo no lo desesperes. ¿Quieres?"
"Claro" Acepté mientras le alcanzaba con facilidad.
- Shadow Vulturi - Mencionó en cuanto me vio. Vaya, no había escuchado nunca mi nombre con mi nuevo apellido
- Tío Marco - Sonreí. Parecía necesitar una sonrisa. Él no sonrió
- ¿De verdad puedes curar cualquier herida?
- De verdad - Asentí mientras me sentaba en una banca que se encontraba cerca de aquél lugar
- Sé que no… deberías saberlo. Probablemente, Aro me regañaría al decírtelo, pero me parece que tienes que saber mi historia.
- ¿Tú historia? - Pregunté, un poco confundida
- Sí. Necesito que me hagas un favor, pero no lo podrás hacer hasta que entiendas la razón.
"Verás, cuando Aro, Cayo y yo nos reunimos por primera vez oficialmente, después de convertirnos en vampiros y de que los tres supimos que teníamos los mismos objetivos, nos convertimos en los Vulturi. Éramos cuatro"
Marco habló muy rápido en esa parte, antes de que pudiera abrir mi boca
- Dídima, era la hermosa hermana de Aro. Ella tenía un grandioso don, que consistía en una clase peculiar de escudo. Su protección era la alegría. Ella irradiaba con esa alegría a todas las personas que se encontraban cerca de ella. Muchos hombres la pretendían debido a su belleza y aura de felicidad. Todos se enamoraron de ella. Y yo no era la excepción.
"Había una gran diferencia entre aquellos hombres y yo: Dídima se había enamorado de mí, así como yo de ella".
"Pasado el tiempo, Aro aceptó nuestra relación. Le compartimos nuestros planes de marcharnos a hacer nuestras vidas, ya que, después de conocerla, ya no sentía la mínima ilusión de seguir con los Vulturi. Queríamos vivir solos, sin nada que nos detenga".
"Pero algo horrible pasó la noche que Dídima y yo nos íbamos a ir. Ella fue asesinada. Así fue como quedé en este estado".
Marco pareció volver a la realidad, mientras yo seguía imaginándome como habría sido la historia de amor de tío Marco y tía Dídima. Era triste y romántica a la vez.
- Lo que te quiero pedir, Shadow, es que intentes curar aquellas heridas que son tan profundas, y volver a vivir la eternidad como un regalo, no como una condena
- Lo intentaré tío - Contesté - Pero no creo que sea fácil. La mente es algo más complicada que lo físico. Así que no te podría asegurar…
- Tranquila. Esperaré pacientemente - Dijo tristemente - Siempre lo he hecho
En esos momentos pude haberlo hecho, sin embargo, no me sentía con la capacidad de hacerlo. No en esos momentos.