← Historia 48959 · de
Historia 48959 — capítulo 8
.8.
BESO
(POV SHADOW)
- Hola Alec - Saludé al vampiro, encontrándolo absorto en una lectura
- Hola Shad - Contestó, mirándome. Sus ojos bordo eran hermosos aunque sabía que él sentía lo que yo por Nahuel, no podía resistirme a ellos. Parecía como si Alec fuera algo más que Nahuel, aunque no supiera exactamente qué. Por eso solía evitarlo lo más posible. No me quería enamorar de verdad. Era demasiado temprano para ello - Estás linda
- Gracias - Respondí mientras me ruborizaba un poco
Alec me sonrió y se acercó a mí.
Retrocedí hasta llegar a una pared, donde él me acorraló.
- Linda - Repitió Alec mientras se acercaba a mi cara
Nunca había besado a nadie, ni siquiera a Nahuel, y eso me hacía sentir extraña, puesto que no sabía cómo moverme.
Los labios de Alec se encontraban a un milímetro de los míos, y se detuvieron. Gruñí, involuntariamente para mis adentros. No quería que parara.
Sin pensarlo acerqué mis labios a los suyos, acortando aquel pequeño espacio.
Alec me guiaba, besándome tiernamente, aunque yo no deseaba eso.
Con el mismo movimiento de labios, comencé a moverme deprisa, haciendo que Alec me abrazara con fuerza. Yo solo puse mis manos en su nuca.
El beso era ya desesperado, y a duras penas pude respirar.
- ¡ALEC! ¡SHADOW! - Oh, no. Era mi padre
Me separé de Alec en un instante. No quería meterle en más problemas.
Mi padre lucía furioso, como si estuviera a punto de estrangular a Alec. Y lo decía literalmente.
- ¡¿Qué se supone que le estabas haciendo a MI pequeña?! - Gritó mi padre, furioso.
- Papá, ya no soy tan… - Comencé, pero la mirada severa de mi padre me izo callar al instante.
- Shadow, tu apenas eres una pequeña adolescente de… ¿16? Alec es demasiado mayor para ti…
- ¿Cuántos años tienes? ¿Cuántos años tiene mamá? - Pregunté. Era algo que nunca había sabido.
- Eso no tiene nada que ver - Contestó, pero noté que se ponía más nervioso - Alec tú…
- Cayo - Se escuchó la voz de mi madre - No seas tan duro con ellos
- Pero… Pero…
- Cayo - Mi madre le miró con una expresión que indicaba algo, aunque no comprendía que. Alec desvió la vista a otro lado, con una pequeña sonrisa en su rostro. ¿Acaso era demasiado inocente?
- Tengan… Más cuidado - Susurró mi padre - Si algún día vuelvo a ver a Alec besándote - Me advirtió - Lo mataré enseguida - Parecía serio, por lo que asentí.
En cuanto mis padres se fueron, cogidos de la mano, me relajé.
- Cerca, ¿Cierto? - Preguntó Alec, volviéndome a acorralar - ¿En que estábamos?
Yo solo me dejé llevar, aunque sabía que en algún momento le tendría que romper el corazón. En realidad disfrutaba aquello.