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Historia 48964 — capítulo 10
EDWARD PAOV
Uhhhggg… ese maldito imbécil hizo que se desmallara mi angel, solo de imaginármela vestida asi, hace aflorar sentimientos en mi que tenias tanto tiempo que no afloraban, solo el pensar en ella, ocaciona eso….como la extraño dios mio. Y ella aun me ama… Mi dulce bella te amo y te he extrañado tanto, pero me alegra de que aunque sea halla re hecho su vida, se que sufre pero se que poco a poco me ira olvidando, la mente humana es asi, en cambio yo voy a ser miserable por lo que resta de mi maldita existencia, pero por eso la deje para que fuese feliz, y ella me dejo a través de estas cartas su legado a que vea que hice bien en dejarla, y con esa ilusión pero esa tristeza a la vez tome una mas… ya quedan tan pocas… y hay hojas en blanco, no lo entiendo bueno, voy a leer una mas…
FELICES NAVIDADADES (Si es que se le puede llamar FELICES) Y UNA SORPRESA
Estudiaba yleía y analizaba más que nunca, y me acostaba muy cansada, apenas tenía tiempo para ver a mis amigos, nos reuníamos cada dos o tres días para cenas. Solo Annie pasaba conmigo casi las 24 horas del día. Evitaba a John lo más que podía, no habíamos vuelto a hablar mucho desde la fiesta de Halloween.
Cuando el tiempo se hizo más frío me percaté de que diciembre había llegado.
Aún no había decidido donde pasaría navidad. Decididamente no volvería a Forks, no ahora y creo que nunca lo haria.
Los días avanzaban y se veían los primeros adornos navideños y los primero árboles decorados. Hablaba con Renée cada fin de semana y me escribía muy seguido, aunque yo no le contestaba todos sus correos. Me extrañó que me llamara a mitad de semana.
- Cariño tengo noticias- gritó emocionada. Eso no sería nada que a mi me gustara.
- De que se trata mamá.
- A fin de mes habrá un partido muy importante y el equipo de Phil ha sido convocado. Habrá muchos técnicos y directores de las ligas mayores. Es en Los Ángeles cariño. Nos podrías alcanzar allá para navidad, estaremos en un hotel, Phil no tiene problemas y yo estoy…
- Mamá tranquila, estaré bien. Bueno pasar la navidad en un hotel suena genial pero preferiría…
- No me vas a decir que irás a Forks!!- Replicó tan rápido que apenas pude pensar en algo.
- Eso no. Pero quisiera una navidad con nieve y amigos…
- Tú odias el frío Bella.
- No, no lo odio, es sólo que tengo exámenes en enero. Lo siento está comenzando mi clase, te llamo luego.
- Bueno cariño me avisas que estas planeando, ¿amigos? No habrá alguien especial.
- No!. Mamá tengo que cortar. Adiós.
En ese momento me di cuenta de la realidad. No tenía ni la mas remota idea de dónde pasar la navidad. No iba a molesta a Renée y a Phil y no podía volver a Forks, el recuerdo de la navidad pasada era espantoso.
- Hola linda- Una voz me sacó de mis pensamientos.
- John. ¿Qué novedades?
- Dime, ¿tienes planes para navidad?
- Aún es pronto.
- Isa, sólo faltan 15 días, ¿no tienes pasajes o algo así?
- No. Bueno mi madre acaba de llamar. Ella y Phil se irán a Los Ángeles. ¿Por qué?
- Mi madre lleva organizando una fiesta de navidad desde hace unos meses. Y pues, si no tienes planes definitivos. Te invito formalmente.
- Oh, suena bien. Quién mas irá. Me refiero a aquí.
- Solo tu y Annie, los demás tienen familia esperándolos.
- Bien. ¿Annie también ira?
- No lo creo, prefiere pasarlo en el orfanato donde se crió, harán una representación de navidad y ellos son como sus hermanitos. Es afortunada, al menos en eso. Yo suelo pasarlo en el ático.
- ¿Y tu familia?
- Nunca hemos conversado al respecto. Bueno mis padres se divorciaron cuando yo era muy pequeño. Mi madre volvió a tomar su apellido de soltera y a vivir en la casa de su familia. Sus fiestas y bailes son muy pomposos y suelo aislarme a mirar fotos de mi familia en navidad.
- Lo siento. Mis padres también son divorciados.
- Tengo una idea. Podríamos ayudar a Annie en su obra teatral y raptarla para la fiesta. ¿Qué dices?
- Excelente, también podríamos recolectar juguetes para los niños.
- Si. Es una buena causa. Veremos que dice Annie.
La semana pasó rápido Annie y yo nos dedicamos a los vestuarios de los niños y John a la recolección de juguetes. Nos divertimos todos, cosiendo disfraces y forrando regalos. Pasar tiempo con Annie era entretenido pero nunca igual a como añoraba esos meses de pasarlos con mi duendecillo.
Renée aceptó encantada de que me quedara a pasar la navidad en una gran fiesta y Charlie casi me ordenó que me quedara en Chicago. Seguro tenía miedo a que regresara a deprimirme.
La noche buena cuando los pequeños terminaron su representación "Un cuento de navidad" recibieron sus regalos con preciosas sonrisas. Annie y yo nos vestimos, estábamos muy elegantes, aunque no sabía si sería suficiente para la alta sociedad de Chicago. Por primera vez sentí que necesitaba a mi mejor amiga y casi hermana a que hacer que ponerme. Pero reprimí ese pensamiento. Aquí ya los recuerdos no debían alcanzarme...
La casa donde se celebraba la fiesta era imponente y muy antigua. Llegamos con tiempo. John entro con nosotras llevándonos una a cada brazo y su madre dejó a sus invitados para venir a saludarnos.
- Querido llegaste. Pero que lindas damitas tenemos aquí.
- Lo siento madre nos retrasamos un poco. Ya sabes…
- Oh me alegro de haber podido colaborar.
Entendí de donde había sacado tantos juguetes.
- Madre te presento a Isabella Swan y Annie York
*- Encantada. Clara...*En ese momento se oyó el chirrido de unas llantas y volteamos a ver que pasaba. Afortunadamente fue solo alguien que frenó con imprudencia.
*- Por favor adelante. Iré a ver quiénes son estos invitados tan desesperados.-*Nos dijo la madre de John con una sonrisa y salió a prisa del hall.
John nos guió a un salón precioso
- ¿Desean algo de tomar?
- Si tengo sed- Dijo Annie
*- Les traeré refrescos-*Dijo John y salió rumbo a otro salón más grande aun.
Quedé deslumbrada con la elegancia de la residencia. Era como retroceder 100 años en el tiempo. Las altas arañas de bronce, el piso de mármol blanco y una espectacular escalera, era como estar en un palacio. No se porqué pero lentamente me acerque a esos preciosos barandales y subí hacia el segundo piso, sentí unos pasos detrás de mi y pensé que era Annie que me seguía. Había muchos retratos a lo largo de un gran corredor blanco, todas de tamaño natural. Cuantos años estarían aquí estas pinturas, se venían tan reales. Gente que había vivido en esta misma casa hace tanto.
Y al terminar ese pasillo, muy al fondo. Te vi. Me mirabas fijamente.
- EDWARD!!- Grité. Todo daba vueltas y se volvió oscuro.
Desperté en una cama con dosel, no sabía donde estaba, mi corazón estaba latiendo muy rápido y recordé. Te había visto, allí en ese corredor. En una pintura.
- Isa, preciosa ¿Estás bien?
Oí la voz de John a lo lejos, sentí sus manos en mi rostro. Enfoqué la vista y lo pude ver al lado de la cama inclinado sobre mí.
- Yo, no se que me paso…
- ¿Qué pasó? ¿Qué te asustó esta vez?
- John cariño, déjanos solas por favor- Oí la voz de su madre
- De acuerdo madre, esperaré afuera.
Él salió de la habitación aun preocupado. Ella se acercó a mí.
- Isabella, estoy muy intrigada y necesito aclarar algunas cosas contigo. Verás, subí a mi habitación hace un rato, te ví observando los cuadros de la familia. Pero cuando llegaste a uno en especial temblaste y caíste, pero hay algo que me dejó aun mas confusa…
- Sra. Yo lo siento mucho, no debía estar allí… pero…
- No tienes que disculparte por eso. Me encanta tener invitados en casa y eres libre de ir a donde quieras aquí. Dime porque no puedo soportar esto… ¿cómo es que sabías el nombre del joven del retrato?
- Yo, no lo se, como iba a…
- Te contaré una historia. Pero primero debes saber algo de sobre mi. Me casé muy joven porque me embaracé de John apenas a los 20 años, mi matrimonio no duró mucho tiempo y nos divorciamos, fue muy duro para mí pero después de un tiempo recuperé mi apellido de soltera. Soy Clara Massen y esta es la casa de mi familia. Todas las pinturas aquí son de ellos. Mis bisabuelos, abuelos, tíos, primos. Y ninguno lleva nombre, es algo que solo lo sabemos los miembros de esta familia, aunque no quedamos muchos ya. Solo mi hijo y yo. El cuadro que viste era de mi tío abuelo Edward. Él y sus padres murieron en una epidemia a principios del siglo pasado. Así que ahora te pregunto y quiero que seas sincera… ¿Cómo sabías su nombre?
Me maldije internamente Isabella maldición, haces una nueva vida en el dia hulles de el y te encuentras con su familia pero en la noche su vuelves a hacer bella, ohh dios y ahora que voy a hacer pero yo estaba perdida en mis pensamientos, recordaba vagamente una conversación anterior "Nací en Chicago en 1901" "Carlisle me encontró en un hospital en el verano de 1918. Tenía diecisiete años y me estaba muriendo de gripe española." "¿Y tus padres?" "Ya habían muerto a causa de la gripe. Estaba solo. Me eligió por ese motivo. Con todo el caos de la epidemia, nadie iba a darse cuenta de que yo había desaparecido".
- ¿No confías en mi verdad? Bueno de hecho no he terminado la historia. Hace 30 años yo estudiaba en Darmouth y conocí a un joven idéntico al del retrato. Él asistía a la facultad de medicina y aunque yo estudiaba leyes pude ir un par de veces más a preguntar por él, no muchos lo conocían, quise averiguar más pero en esos días me enteré que estaba esperando un hijo, dejé la universidad y mi vida se complicó. Todo lo que pude averiguar es que ese joven de llamaba Edward Cullen. Así que tengo motivos para pensar que lo conoces o al menso a un hijo suyo.
*- Conocí a un Edward Cullen pero es algo de lo que no deseo hablar.-*Dije sorprendida pero me negué a seguir diciendo algo más.
- Sólo quería saber de él. Verás, mi bisabuelo se llamaba William Massen y tenía un único hermano. Edward. Mi bisabuelo se encontraba en Londres con sus padres cuando estalló la guerra, de alguna forma se separaron en uno de los ataques y estuvo perdido por tres años allí. Durante ese tiempo no tuvo comunicación con su familia aquí. Cuando pudo volverse enteró que su hermano, su esposa y su sobrino habían muerto en una epidemia. Lo más extraño, es que a pesar de que habían tres tumbas el cuerpo de su sobrino no estaba.
-¿Como lo supieron? Dije sin pensar.
- William inició la construcción de un mausoleo más grande y al trasladarlos los empleados le avisaron. Nunca hallaron el cuerpo de Edward hijo. Yo heredé esta casa y con ella su historia, muchos papeles y un diario de mi bisabuelo. Y aunque mi abuelo y mi padre me contaban a menudo que había sido trasladado a una institución mental en sus últimos años, sé que estaba lúcido cuando ocurrió eso. Por ese diario supe que él se había dedicado a buscar a su sobrino. Y no lo supe hasta que lo vi en Darmouth.
- ¿Qué supo Sra.?
- Llámame Clara por favor.
- ¿Qué es lo que supo Clara?
- Aun conservo el certificado de defunción de mi tío abuelo. Lo firmó un tal Dr. Cullen.
Se dirigió al tocador y sacó de él una carpeta con muchos papeles antiguos, muchos de esos que ya no se usan.
Extrajo con cuidado de un sobre otros papeles que deduje había guardado con más cuidado y me lo extendió. En la parte más baja estaba sin duda la firma de Carlisle.
Las manos me temblaban, pero ella tenía razón, había seguido esta historia a través del tiempo y no estaba equivocada.
- Isabella, esto es para mi muy importante. Es como saber algo que por mucho tiempo estuve buscando. Mi bisabuelo no estaba loco. Aquel Dr. Cullen se llevó a su sobrino. Lo cual quiere decir que en algún lugar tengo un primo o sobrinos y no soy la única Massen que queda.
- No se si pueda ayudarte en esto Clara.
- Solo dime lo que quieras o puedas decir.
- Cuando estudiaba en Forks conocí a la familia Cullen. No eran muy sociables, los conocí poco.
- ¿Forks? ¿En Seatlle?
- Si. Se mudaron hace tiempo y no se a donde fueron.
- ¿Pero hablaste con él? Solo quiero saber si es feliz. ¿Su padre también se llama Edward?
*- Apenas cruzamos palabras.-*Vi su rostro de sufrimiento así que decidí mentirle.
- Bueno, si, se veía feliz. Sonreía mucho. Se llevaba bien con sus hermanos.
- ¿Hermanos? ¿Cuántos son?
- Bueno sus demás hermanos son adoptados. Son dos, un chico y una chica. Su padre era el médico en el hospital de Forks, me atendió una vez cuando tuve un accidente.
- Claro, él debe ser el joven que conocí en Darmouth. Eso me hace feliz, espero verlos alguna vez. Pero ya estoy mas tranquila, ese misterio ya ha sido develado. Gracias, gracias Isabella. Eres especial. Aunque sé que no me has dicho todo, respeto tu silencio.
Era más intuitiva de lo que pensaba y sus ojos verdes eran muy bonitos, exactamente igual a los de su hijo. Escuche el sonido de la puerta y ésta se abrió.
- Los siento madre pero los invitados te reclaman no sé si te has dado cuenta pero ya es más de media noche.
*- Oh lo había olvidado, quédate con Isabella por favor-*Dijo levantándose, me dio una sonrisa y salió rápidamente.
*- Isa ¿qué pasó? ¿Qué era tan importante?-*preguntó John con los ojos llenos de curiosidad
- Dejaré que sea tu madre la que te lo cuente si lo cree prudente. Yo no puedo decirte nada
- Bueno, respeto eso, aunque no me daré por vencido
*- Y Annie-*Pregunté para cambiar de tema
- Está abajo preocupada por ti. Aunque conoció a alguien.
- ¿Si? Quién es. ¿Lo conoces?
- De vista, hijo de uno de los amigos de mamá. Estudia leyes en nuestra universidad, aunque creo que está en último año.
- Me gustaría bajar, tengo un poco de hambre.
- Si claro. Te ayudo
Volvimos a la fiesta estaba tan cansada que nos marchamos pronto. Annie al parecer había sido fechada, su sonrisa era más amplia y tenía un brillo en los ojos. Y yo no quería saber nada más por ahora.
Edward POV
Estaba sorprendido. No sabía que aún tenía familia. Mis recuerdos pasados eras muy borrosos. Recordaba vagamente todo, como un sueño que se desvanecía. Sé que había un niño, apenas mayor que yo, era mi mejor amigo y jugábamos. Él me defendió una vez, yo estaba muy asustado aunque no recuerdo porque. Ahora lo recordaba. Ojos verdes, cabellos rubios, hoyuelos y una gran sonrisa. William. Los abuelos se lo llevaron a Londres y yo quedé muy triste. Cuando estalló la guerra mi padre escribió mucho para traerlo de vuelta. Mis abuelos, habían muerto en la guerra. Por creí que no tenía mas familia. Siempre pensé que estaba solo. Mi nueva familia inmortal era sin dudar lo mejor para mi. Pero antes de conocer a Bella siempre me había creído que no tenía a nadie más.
Tenía familia y mi Bella la había encontrado. ¿Qué podía tener ella para ser así? Tan cercana a mí, nuestras historias se entrelazaban siempre. Soñé con que nuestros caminos corrieran juntos, que se convirtieran en uno solo. Eso no pasaría jamás.
Tomé la siguiente carta siempre con el temor del contenido. En alguna de ellas tal vez me diría que conoció a alguien especial. Podría soportarlo. Si sabía que ella era feliz.
Las cartas eran cada vez mas escazas y con menos hojas, cada carta que pasaba eran más cortas, mi bella no me escribia o no tenia nada que contarme, que seria, si las primeras fueron tan extensas por que se iban acabando…
Y asi tome otra mas corta aun…
Se titulaba Nuevas oportunidades y mi corazón dio un vuelco…
Me iba a olvidar…
Sabia que lo iba a hacer..
No esperaba menos de ella, trate de bloquear los pensamientos y emprendí mi lectura, pero a mi vista…. alce la vista y vi como Alice se sacudía de sollozos y temblaba horriblemente temblaba y le salían gritos desgarradores, no entendía…….. sabia que lo que estábamos leyendo de mi bella era algo inexplicable su dolor jamás lo imagine, pero no entendía porque estábamos aquí ni mucho menos porque ella veía a la distancia con Jasper tendida a sus hombros.
Y veía como metían un ataúd a un hueco pero no había nadie con esa persona…
Solo estaban las personas que trabajaban allí, por lo visto esa persona murió sola, sin nadie, no tenia familia o amigos.
(por lo que podía ver en la mente de esas personas, esa mujer anciana, murió sola, la edad acabo con ella, y dio paso a incontables enfermedades que padecía pero sin embargo en sus pensamientos radicaban la tristeza en sus ojos de un profundo gris, de tez muy pálida, increíblemente pálida, casi tan pálida como nosotros mismos, pero en sus ojos se reflejaba una tristeza que ni en todos mis años de inmortal había visto, se podría ver diría yo a través de sus ojos su alma, estaba destrozada y no era un dolor físico iba mas alla de eso, se le notaba a leguas que estaba destrozada pero a pesar de su edad y las arrugas por todo su rostro, tenia un rostro hermoso envidiado de angeles pero su mirada denotaba un gran dolor y tenía unas ojeras muy pronunciadas demasiado oscuras, pero su rostro denotaba dolor demasiado dolor nunca pensé ver algo asi, pero no era un dolor de enfermedad iba mas allá de eso, no entendía lo que veía a través de su mente, y esa demacrada y destrozada anciana murió sola, nunca tuvo siquiera una visita de un familiar o compañía de un hijo, amigo, un nada, estaba sola en el mundo según lo que podía observar a través de la mente de ellos.).
Pobre anciana decía en mi interior…
Pero mis pensamientos fueron interrumpidos por Alice solo decía;
Bella….. Bella…… Bella….. ohh dios…… BELLAAAAAAAA….
Y sollozaba…
Trate de bloquear sus palabras y aun no entendía por que mi familia aun no revelaba sus pensamientos, y con esa idea emprendí la nueva carta de mi amor, que ya quedaban menos.. No cumplió su promesa de escribirme por año, quizás no quería recordarme que se yo… Y empecé mi lectura.