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Historia 48998 — capítulo 10

Hermione miró preocupada al niño. ¡Siempre le dolía la pancita!

Brendan lloraba, pero no era por eso. Percibía cuando iban a haber cambios en esa casa.

-Sí, querido. Papá se comprometerá con Ámbar- dijo tristemente la niñera.

Draco estaba en la empresa. Miró la cajita que contenía los anillos de compromiso... ¿Cómo había llegado hasta ese punto, de comprometerse por presión? Con Juliette había sido muy diferente. Tal vez debería visitarla en el cementerio.

Avisó a su secretaria que se ausentaría unas horas, y salió de la maldita empresa. Fue con su auto hasta el cementerio de Chicago, y fue hasta la lápida de Juliette. Tenía una foto de Draco, los niños y ella, y decía la fecha de nacimiento, seguida de la de muerte. Juliette había sido tres meses menor que el blondo.

-Juliette, Juliette... No sé como llegué a esto... Perdóname... Sé que odiabas a Ámbar, pero no me queda más remedio que comprometerme con ella... Y está Hermione, destrozada...

Empezó a contarle todo, para desahogarse, y vio con sorpresa que Hermione iba hacia esa tumba con los tres niños.

-¿No es un poco deprimente venir a un cementerio en el día de un cumpleaños?- bromeó, pero ninguno sonrió. Los chicos estaban furiosos por la decisión de su padre.

-Vinimos a visitar a Juliette- dijo indiferente Hermione-. Los niños querían venir a traerle flores y dibujos.

Jessica se abrió paso, y sacó de su carterita una hoja blanca, con unos dibujos bien de niños. Lo besó y lo dejó frente a la lápida. Matt sacó del bolso de Hermione un muñequito de acción, y lo dejó junto a la carta. Brendan, llorando por extrañar a su madre y por la reacción de verse allí dentro, pidió para bajar, y puso junto a los otros obsequios un muñequito de porcelana fría que Hermione había ayudado a hacer. Se abrazó a la lápida al ver a su madre en la fotografía, y lloró con todo el corazón.

Era una escena conmovedora. Brendan sollozaba, abrazando a la lápida, y gemía, como si el corazón se paralizara en su pecho.

Hermione lo cargó, y con unos mimos estuvo mejor.

Volvieron a la casa, donde empezaron a festejar el primer año de Brendan. Los abuelos Malfoy no aparecieron, pero los señores Avery sí fueron. Charity atendió, y se llevó una sorpresa al verlos.

-Lily, Jackes, ella es Hermione, la niñera- dijo Draco, cortésmente.

Lily lloriqueó al ver a sus nietos, y los abrazó fuerte. Justo ese día, hacía un año de la muerte de su hija, y tenía otras dos.

-Un gusto conocerte, Hermione- dijo Jackes, estrechándole la mano-. Le trajimos a... Brendan, un regalo.

Brendan miró el paquete, y le pidió a su "mama" que lo abriera.

-Mama, mama- dijo, haciendo que Lily llorara más.

Hermione abrió el paquete, que resultaron ser muchos conjuntos de ropa.

-Gracias- dijo Draco.

-¿Te dice mamá?- susurró Lily.

-Sí... Brendan se encariñó mucho conmigo.

La pasaron muy bien, y Hermione hasta olvidó tratar fríamente a su jefe.

-Brendan la está pasando muy bien, obviando el aniversario de muerte de mi Juliette- comentó a Charity, Draco.

-Sí, señor. El niño debe ser feliz, y no amargarse porque perdió a su madre. Aunque tiene a otra para ayudarlo en todo- dijo la mucama.

Brendan abrió más regalos, de Hermione (cuatro: un peluche, un robotito, un conjunto de ropa y una foto de Hermione y los niños), de Draco (dos: autitos para bebés y una cuna nueva) y de Jessie y Matt (tres: un dibujo de los dos, escarpines y un peluche).

A los tres días, era el compromiso menos deseado.

Draco se preparaba en su habitación, alisándose la camisa y miró su moñito. Juliette siempre se lo armaba.

Hermione entró, con un vestido precioso.

-¿Lo ayudo, señor?- preguntó con cortesía.

Le armó el moñito, y Draco quedó listo.

-Gracias.

-No es mi deseo verlo comprometido con la señorita Jones, pero si es feliz con ella, allá usted- dijo Hermione.

-¿Tú irás así?- preguntó Draco.

-Sí. No tengo otro vestido, señor. Y este es el favorito de los niños.

Hermione se retiró, con lágrimas en los ojos, y después fueron en limousine todos juntos a un salón de fiestas, donde se celebraría el compromiso.

Ámbar estaba esperando sentada en una mesa. Hermione se ocupó de desaparecer con los niños hasta una mesa, y se quedaron allí, con aire deprimido. Brendan estaba en el regazo de la castaña.

-Estás precioso- susurró la muchacha.

-Tú también- dijo Draco.

Horas después, cuando estaban todos, llegó el momento temido.

Draco y Ámbar estaban al pie de la escalera.

-Yo, Draco Malfoy, te doy este símbolo de unión para que seas mi prometida- dijo seriamente, y le puso el anillo de diamantes en el dedo anular.

Ámbar sonrió con malicia a Hermione, que bajó la mirada. Brendan se había dormido.

-Yo, Ámbar Jones, te doy este símbolo de unión para que seas mi prometido- juró, y le puso un sencillo anillo de plata-. Te amo.

-Y yo a ti- dijo con un nudo en la garganta Draco.

Jessica se bajó de sus sillas, al tiempo que todos aplaudían, y se fue al jardín corriendo. Hermione, Matt y Brendan la siguieron, en parte para huir de esa escena.

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Prox cap: ¡Despedida!