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Historia 48998 — capítulo 19
Ámbar bajó de la camioneta con Vincent, sujetando el saco negro que contenía al pequeño Matthew. Ella todavía no sabía que su rehén no era Jessica. Fueron dificultosamente hasta el sótano y la muchacha abrió la puerta del túnel. Lo dejó allí, y corrió el cierre, dando lugar al niño, que tenía los ojos dilatados por el miedo.
-Creía que te había dicho que nuestro objetivo era su hermana- dijo irritada.
Vincent retrocedió un poco, mirando al niño. Matt se había sentado y miraba para todos lados, pensando por donde podía escapar.
-¡Quiero a mi mamá!
-Tu mami está muerta, renacuajo- dijo con maldad Ámbar, y le dio una patada en el estómago.
-La castaña esa complicó las cosas- se justificó Vincent-. Intentaba protegerlos, yo no tengo la culpa de nada.
Ámbar sacó una silla de su comedor y amordazó a Matthew a ella. Le puso una bolsa en la cabeza, con agujeros para que pudiera respirar.
-Si descubren esto... Si alguien nos delata...- masculló Crabbe.
Ámbar abrió la boca, horrorizada.
-Potter y Weasley.
-¿Qué?- preguntó Vincent.
-Potter y Weasley, los amigos de Hermione... Les propuse llevar a cabo el secuestro pero los dos se negaron y... Seguro que irán hasta Draco a decir todo...- balbuceó nerviosa y retorciéndose las manos Ámbar.
-Sospecharán de ti, de todos modos- dijo sabiamente Vincent-. Fuiste novia de Draco y él te dejó, sería lógico que buscaras venganza para verlos sufrir...
La joven respiró hondo para calmarse y miró al niño, que gemía.
-Cállate o en vez de secuestrado, serás asesinado.
Dio una patada a la silla, que cayó de costado, produciéndole a Matt un gran golpe en la cabeza, y se desmayó.
-Me salgo- dijo atemorizado Vincent.
-Repítelo- dijo amenazante la líder.
-No me voy a involucrar en un secuestro, y tal vez un asesinato.
Vincent saltó hasta la puerta, y se perdió de vista.
Habían pasado ya dos semanas.
Draco caminaba de aquí para allá, nervioso y angustiado.
Hermione intentaba mimar a Brendan, pero él intuía lo que pasaba y no se distraía con nada.
-¿Habrá sido Ámbar?- preguntó Hermione.
-La veo las veinticuatro horas del día, es imposible que sea ella- dijo Draco.
Hermione pensó que Jones era la culpable, y lo iba a demostrar.
-Voy a dar una vuelta...- dijo, y salió de la casona.
Caminó sin rumbo fijo, y fue a la plaza. No sabía por qué había terminado allí, el escenario del crimen. Muchos policías seguían investigando, y Hermione se acercó a ellos.
-¿Se sabe algo?
-¡Mire, oficial!- exclamó un policía novato.
Se acercaron todos a él, y vieron una gargatilla de oro.
-Conozco eso- dijo Hermione. Sacó su celular y llamó a Draco-. ¡Draco, ven a la plaza, es urgente!
El rubio corrió hasta allí, y vieron la joya.
-Claro que conozco eso- dijo Draco-. Yo se lo regalé a Ámbar cuando éramos novios... Y ella nunca viene a la plaza...
Los policías acordaron que irían a la casa de Ámbar, y Draco fue. Hermione también, y los niños se quedaron con Charity.
Draco golpeó la puerta, y oyeron un sonoro llanto de niño pequeño.
-Matthew...- gimoteó Hermione.
Ámbar abrió, y por su aspecto, parecía que estaba cocinando.
-¡Hola! Ay, disculpen mi aspecto... Estaba preparando lemon pie. Pasen, pasen...
Los policías miraron todo, y Hermione descubrió en la camisa de Ámbar, unos rizos dorados...
-¿Desde cuando tienes rizos dorados?- preguntó Hermione, sobresaltando a Ámbar.
-¿Qué dices?- ella se miró la camisa y sonrió-. Ah, esto... Es que tengo novio. Hace un rato se fue, seguro que me quedé con un pelo de él...
-¿Cómo se llama?- preguntó un policía.
-Jack Finkley- dijo Ámbar.
El oficial se acercó a una alfombra que temblaba.
-No sabía que las alfombras venían con vibrador... ¿O es un celular?
Ámbar cerró la boca y borró su sonrisa.
-No, es que...
-Ámbar Jones- anunció el oficial-. Queda arrestada por el confinamiento de Matthew Malfoy. Olivia, encárgate del niño que yo me encargo de la señorita Jones.
-¡Yo nunca habría secuestrado a ese niño!- gritó Ámbar-. ¡Vincent y yo somos inocentes...!
Draco la miró furioso.
-¿Quién es ese Vincent, Ámbar?
La muchacha salió corriendo, escaleras arriba, y los policías la siguieron.
Draco y Hermione retiraron la alfombra y bajaron al sótano, donde Matthew estaba apoyado contra la pared, asustado.
-¡Mama Emion! ¡Papa!
Abrazaron al pequeño, que lloraba. Tenía la pierna fracturada.
-Tenemos que llevarte al hospital...
Draco llevó al niño a la clínica, de urgencia, y Hermione se quedó con los policías. Siguieron a la secuestradora hasta la azotea, y parecía que se iba a suicidar.
-Nunca iré a la cárcel- aseguró, pasando una pierna por arriba de la baranda-. Nunca me lograrán apresar...
-Ámbar, es mejor ir a la cárcel que suicidarte- dijo Hermione.
-¡Cállate! ¡Cállate!- chilló la muchacha.
Con un solo movimiento, se tiró, y los policías intentaron sujetarla, pero fue demasiado tarde.
Ámbar cayó con un estrépito sordo, y la sangre brotó de su cabeza.
Bajaron, urgentemente, y llamaron a la ambulancia. Ámbar estaba tendida en la vereda, con una mancha enorme de sangre.
-Está muerta- dijo Hermione, tomándole el pulso-. Es demasiado tarde...
Retiraron el cadáver de la muchacha, al mismo tiempo que Matthew estaba internado, a punto de ser operado.
-Draco, amor, Ámbar está muerta- dijo Hermione, llamándolo por teléfono.
-¿Cómo que está muerta?
-Se suicidó. Se tiró por la azotea...
-Voy para allá.
¡Acabamos con Ámbar!
Deben de estar felices, no?
Dejen comments!
Faltan unos cuantos caps todavía... jejje
Besos
Prox cap: Compromiso (ahora sí) deseado