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Historia 48998 — capítulo 30

Hermione miró su vientre. Crecía rápidamente, o al menos, a ella, esos cinco meses de casada, y ocho meses de embarazo, se le habían hecho rápidos. Matthew tenía seis años, y faltaba poco para los cinco de Jessica. Brendan crecía, aprendía a hablar y también a caminar.

-Hola, pequeño- dijo Hermione, al ver que Brendan caminaba torpemente hacia ella, hacia su sofá, y la castaña lo cargó.

Quedaron abrazados durante un rato, y Draco llegó de la empresa.

-Hola, familia- dijo con gesto de cansancio Draco, al ver que Jessica y Matthew se reunían con su "madre" y su hermano-. Tuve mucho trabajo hoy. Vino un nuevo empresario, queriendo comprar acciones de la empresa.

-¿Y qué le dijiste?- preguntó Hermione.

-No es tan fácil, cariño- dijo Draco, y se sentó junto a su familia-. Eso hay que hablarlo mucho, inspeccionar contratos.

-¿Cómo es el apellido?- preguntó Charity, al tiempo que llevaba jugo de naranja al rubio, que cabeceaba del sueño.

-Jones. Se llama Martin Jones...

Charity soltó un grito ahogado, y casi tira el jugo de naranja.

-Ese nombre... Lo conozco- dijo Hermione.

-¡Claro que lo conoce, señora Malfoy! ¡Martin Jones!

Charity se desplomó en un sofá, mientras que los niños la miraban preocupados.

Hermione asintió, con energía.

-¿No tenía Ámbar un hermano, Martin?- preguntó la castaña a su esposo.

-No es el hermano- negó Draco-. Es el padre. Es un hombre de bien.

-Habla por ti- dijo Hermione, palideciendo-. ¿Y aceptarás?

-No lo sé.

Matthew corrió escaleras arriba, y bajó con el uniforme del colegio Saint Julius.

A Hermione se le humedecieron los ojos.

-Crecen rápido- dijo Draco, sin advertir el gesto de su esposa.

-Lo enviaron hoy- dijo Matt.

Hermione le dio a Brendan a Jessica, y caminó dificultosamente escaleras arriba.

-¿Mama se siente mal?- preguntó preocupada Jessica.

-No quiere que crezcan. Quiere que sean pequeños toda la vida- dijo Draco, mientras que Charity, respirando entrecortadamente, se iba a tomar un vaso de agua fría.

Jessica fue hasta la biblioteca y cogió un libro de cuentos.

-Papá... ¿Cómo se llama el país de Peted Pan?

-El país del Nunca Jamás- respondió el joven, exhausto.

-¿Podemos ir? ¡Así mamá Emion nos tendá chiquitos pada siempe!- chilló Jessica.

-Ese país no existe, hija- dijo Draco, intentando permanecer despierto.

Matthew y Jessica bajaron la cabeza.

-Voy a ver a su madre y después dormiré un rato...

Draco subió las escaleras, y vio llorar a su esposa.

-Amor...

Hermione lo abrazó tímidamente.

-No quiero que crezcan... Llegué a esta casa como una niñera y ahora soy su madre... Matt tiene seis años, Jessica cumplirá cinco en tres semanas... Y no es que falte una eternidad para el cumpleaños número dos de Brendan...- gimoteó, y después emitió un grito ahogado, sujetándose el vientre.

-¿Qué pasa? Ah... Contracciones... No te preocupes, eso es normal. Falta un mes aún- dijo adormilado Draco.

-¡No, no, no! ¡Los mellizos nacerán!

Draco vio un líquido similar a la orina, y se asustó. El sueño se le pasó, y cargo a su joven esposa.

-¡Charity! ¡Niños! ¡Todos al auto!

Subieron, y en cinco minutos se encontraban en el hospital. Ingresaron a Hermione a la sala de parto y Draco entró, vestido de enfermero.

Llegaron Narcissa, los padres de Juliette, Theodore Nott, Daphne Greengrass, Pansy Parkinson (amiga de Hermione y Draco), y... Jacques.

-¿Ya nacieron?- preguntó Daphne, ansiosa, cuando ya llevaban media hora en la sala de espera.

-No lo sé- dijo Narcissa.

Jacques caminó por el pasillo, y Jessica se aferró al brazo de Charity. Brendan estaba sentado en el piso, jugando con sus manitos, y Matthew miraba enojado a Jacques.

-¿Qué demonios haces aquí, Jacques? Hermione te dejó muy en claro que no te quería más en su vida.

Todos se tensaron.

-Es mi hija y no tengo que darte explicaciones- dijo Jacques, fríamente.

-Pues deberías irte. Ella te dijo que no eras nadie en su vida- dijo obstinada Narcissa.

-¡Cállate!- gritó el hombre.

Una enfermera fue y los miró a todos.

-Guarden silencio, esto es un hospital.

Entró, y Narcissa miró furiosa a Jacques.

Draco vio con satisfacción a sus dos pequeños, pensando que se desmayaría en cualquier momento. Hermione se desplomó en la camilla, exhausta, mientras que la enfermera llevaba a limpiar a los niños... ¿Niños o niñas?

-Son una niña y un varón- informó la enfermera, mientras que se los llevaba a Hermione, que suspiraba, emocionada.

Draco salió de la habitación, y vio que Jacques se había ido, tras amenazas de los enfermeros (por sus gritos).

-¡Son una niña y un varón!- gritó, y todos lo celebraron con vítores, y lo abrazaron...

Dos horas después, Hermione se encontraba en una sala, en una camilla, mientras que sus pequeños dormían en sus cunitas.

-Son preciosos- dijo maravillada Narcissa.

Habían entrado en esa tanda Narcissa, la madre de Juliette y Daphne.

-¿Cómo se llamarán?- preguntó Daphne, encantada.

-Eso es algo que debemos decidir con los niños- dijo sin señales de sueño Draco.

Después, entraron Jessica, Matthew, Charity y Brendan, a quien llevaba en brazos.

-Mama Emion... ¿Cómo se llaman?

-Buena pregunta- dijo Hermione, mientras alimentaba a la niña-. ¿Cómo quieren que se llamen?

Jessica se sentó en la camilla, con ayuda de su padre.

-Dylan- dijo Matthew.

-Bien... Dylan es un lindo nombre- asintió Hermione.

-¿Jessica?- preguntó Draco.

La niña estaba pensándolo.

-Josephine es un nombre que me gusta mucho- dijo por fin la niña-. Apadece en el libdo de Mujedcitas que me lee mamá Emion.

-Espectacular- dijo Charity, que estaba shockeada con tanta emoción-. Dylan y Josephine...

-Josephine se puede abreviar con Jo, Phine, Phi, Sep...- dijo Hermione, encantada con los nombres que habían elegido sus hijos.

Brendan miró a sus hermanitos... Primero el embarazo. ¿Y si ahora que los niños habían nacido, Hermione dejaba de quererlo?

-Me parece que Brendan quiere decir algo- dijo Draco.

Brendan estalló en un llanto, y Draco se lo pasó a Hermione. Era un milagro que Dylan y Josephine no lo hubieran imitado.

-¡Mi pequeño! ¡No llores!

Brendan se abrazó a su mama Emion, llorando.

-¿Temes que te deje de querer?- preguntó alarmada Hermione.

Brendan asintió, lloroso.

-Al principio tal vez tenga que cuidar más de Dylan y Jo, pero te aseguro que nunca querré más a uno que a otro- dijo Hermione, abrazándolo, mientras que Josephine despertaba y se babeaba un poco.

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El que me guste más, queda elegido.