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Historia 48998 — capítulo 34
La casa sin Hermione y los mellizos no era lo mismo. No había tantos llantos, pero lo peor de todo, para Draco, no habían sonrisas matinales, no habían tiernos besos ni dulces abrazos. Ya habían pasado cinco días, más de los que Hermione había dicho que permanecería en el hotel. Draco creía que él tenía la culpa de todo, pero no sabía como haria para disculparse.
Brendan siempre lloraba y gritaba en sueños cosas como que extrañaba a su mamá...
Era la primera noche de la ausencia de Hermione en la Mansión. Draco dormía incómodo, pensando sin parar en su esposa. ¿Y si todo eso acababa en divorcio?
Despertó sobresaltado. Unos llantos angustiosos y llenos de miedo resonaban en sus oídos. Se levantó rápidamente y fue hasta donde los llantos estaban. Brendan.
-Pequeño...
Brendan se agitaba en sueños.
-Mama... ¡Mama te ezdaño! ¡Mama... vuelve!
El pequeño lloraba y gritaba, y despertó a sus hermanos, que fueron a ver qué pasaba.
-¡Papa!
Draco despertó a su hijito, que seguía con las lágrimas en sus sonrosadas mejillas. Brendan lo abrazó, todavía estremeciéndose.
-Ya... Ya...
-Mama...- gemía Brendan.
Draco se sentó en la alfombra y meció en sus brazos a Brendan. Los otros niños se sentaron junto a su padre y durmieron allí.
El joven miró a sus tres hijos. Ya no sonreían, ya no jugaban. Él ya no soportaba eso.
Ahora estaba en el trabajo.
Miraba indeciso el teléfono.
Presionó el botón del aparatito por donde se comunicaba con sus secretarias.
-Lizzie, llama a la florería y encarga un ramo de margaritas y rosas. Con una tarjeta que diga "Lamento la discusión, te amo", ¿sí?
-Enseguida, señor- confirmó Lizzie.
Draco salió antes, y fue a su casa. Se vistió de forma no tan formal y pidió a Charity que los bañara y vistiera adecuadamente.
-¿A dónde vamos, papá?- preguntó Matt.
-A buscar a mamá.
-¡Wiii!- gritaron los tres, emocionados.
Draco cogió una tableta de chocolate de la heladera y entraron al auto. Pasaron por la florería y recogieron el ramo, y él condujo hasta el hotel.
-Señorita, es de suma urgencia- urgió Draco, a la recepcionista.
-Señor, la señora Malfoy nos pidió que no dijéramos a nadie donde se alojaba.
-¿Sabe quién soy yo?- preguntó Draco-. ¡Draco Malfoy, su esposo! Nos distanciamos un poco pero ahora vengo a que nos reconciliemos...
-Señor...
-¡Deme ya el número de su habitación!- exigió Draco.
La recepcionista se sobresaltó.
-45.
Draco salió disparado con sus hijos (con el ramo en una mano y Brendan en el otro brazo), hasta el ascensor.
Fue hasta esa habitación y golpeó la puerta como un desesperado.
-¡Abre, por favor!
Sintió un gritito de emoción, y vio por la mirilla un ojo castaño.
Hermione le abrió la puerta, y miró el panorama. Jessica tenía la tableta de chocolate, y vio con emoción y felicidad a Draco.
Brendan sonrió contentísimo.
Entraron, y Draco la abrazó fuerte.
-Te he extrañado...
-Yo también.
DESP SEGUNDA PARTE. NO SERA LARGA YA Q SERA LA RECONCILIACION... DJEN COMMENTS