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Historia 49414 — capítulo 3
tuya, ni mía"—Imposible —susurro quedamente. Bella giro a verlo y se sorprendió por la mueca de incredulidad que mostraba el rostro de Cullen.
— ¿Qué sucede? —Pregunto nerviosa. Algo estaba mal, Cullen jamás había mostrado tanto desconcierto e incredulidad.
—Lo que sucede es que el director no me cree —dijo la niña mientras hacia un puchero. A Bella se le hizo tierno el gesto, pero Edward estaba siendo muy cauteloso por la nueva información recibida.
— ¿Qué es lo que no te cree? —Pregunto en un tono maternal que no supo de donde salió.
—Bella es mejor que….
—Que ustedes son mis padres —Afirmo interrumpiendo a Edward y dejando en shock a Bella que desviaba su mirada desde el rostro de la pequeña hacia el de Edward constantemente.
3. La extraña niña mitad vampiro: Renesmee Carlie Cullen
Había terminado de cazar y al fin había llegado a la escuela de sus padres. Tiernamente se dirigió hacia la oficina del director.
Sonrió con dulzura al ver que todos los alumnos que no se encontraban en sus clases la observaban como hechizados por su belleza única. Era algo común y ya estaba acostumbrada, tía Alice le recordaba a cada instante lo bella que era, al igual que….
Prefirió no recordar a esa otra persona, con un poco de suerte jamás volvería a saber nada mas de el.
Llego a la oficina del director y tal y como lo esperaba no le creyó cuando afirmo ser hija de Edward Cullen y Bella Swan. ¿Quién en su sano juicio creería que una niña de doce años - aparentemente- era hija de dos chicos de diecisiete -aparentemente-?
Pero bueno nadie sabía que su padre era un vampiro, ni tampoco sabían que ella era mitad vampiro o que venia del futuro, y mucho menos creerían que su madre se volvería en vampira. Una muy hermosa por cierto.
Pero a pesar de la incredulidad del director logro su propósito, que el señor mandara a llamar a sus padres. Lo que no le gusto fue a quien se lo pidió, aquella chica rubia mostro una gran sonrisa al saber que tendría que llamar a su padre y le pareció una sonrisa muy vulgar.
A pesar de todo la rubia vulgar hizo un buen trabajo y sus padres llegaron mas pronto de lo planeado.
Lo que sintió al volverlos a ver fue tan hermoso que hicieron valer la pena tantos años de sufrimiento.
Pudo sentir a su padre tratando de ingresar a su mente, pero ella ya llevaba años, muchísimos años de práctica, ahora le era muy fácil bloquear sus pensamientos.
— Los he llamado por que esta niña llego hace unos minutos afirmando… —Empezó el director pero se detuvo al no saber como explicar el resto. Ahora su padre seguro ya sabría de lo que se trataba.
—Imposible —murmuro él. Si, su padre yo la sabía.
— ¿Qué sucede? —Pregunto asustada su mamá. Tenia que hacer algo o el correcto de su padre le arruinaría todo lo que había planeado durante siglos.
—Lo que sucede es que el director no me cree —dijo poniendo la cara mas inocente que pudo. Aquella que conmovía a su madre cuando aún…
— ¿Qué es lo que no te cree? —Había funcionado y por un momento se permitió disfrutar del tono maternal que había utilizado su futura madre inconscientemente.
—Bella es mejor que…. — ¡Oh, no! Su padre no le arruinaría su magnifica actuación.
—Que ustedes son mis padres —dijo con una gran sonrisa. Sonrisa que se fue borrando al ver la cara de su madre, tal vez se había adelantado a decirlo tan bruscamente.
— ¿Qué? —Pregunto con una sonrisa que no llego a su mirada. Es niña había dicho que… no, imposible.
Renesmee prefirió guardar silencio, lo mejor era que su padre se encargara ahora.
—Eso —afirmo el director aliviado— Esta pequeña niña insiste en ser hija de ambos, tal vez sea familiar de alguno de ustedes y quiere jugarles una broma o algo.
Familiar de alguno….
Ahora que lo pensaba esa niña se parecía mucho a….
—Se parece a ti —dijeron Edward y Bella al unisonó. Apuntándose con el dedo índice.
Renesmee simplemente rodo los ojos, aquellos dos nunca cambiarían.
—No se parece en nada a mi, en cambio mira tiene tus ojos —Afirmo Edward señalando a la niña. Jamás había estado en una situación parecida y -tenia que aceptarlo-, estaba asustado.
—Que dices, si es idéntica a ti—contraataco Bella— Tienen el mismo color de pelo y la misma piel pálida.
—Tú también tienes la piel pálida —Señalo Edward— Y yo no tengo hijos.
—Pues yo tampoco —Sentencio. Al ver su cara de duda agrego— Imbécil a que edad la hubiera tenido, ¿A los seis?
Tenía razón, ella no era vampiro. Pero aún así, los vampiros no podían tener hijos ¿verdad? Y aunque pudieran, el no había estado con ninguna mujer en sus casi cien años ¿Por qué ahora aparecía una niña afirmando ser hija de el y de Bella?
— ¿Quién eres? —Le pregunto sin ningún tacto a la pequeña que pareció asustarse.
—Nosotros no somos tus padres —le dijo Bella mas dulcemente y con mucho mas tacto que Edward— Dinos donde están ellos y te llevaremos.
Ahora que haría, tenía que hablar con toda su familia cuanto antes.
— ¿Pueden llevarme a ver a tía Alice? —Pregunto tímida. Esperaba no haber metido la pata con esa pregunta, pero tenia que hacer algo.
Edward y Bella se sorprendieron, sobretodo Edward por supuesto y ahora que lo recordaba mejor aquella niña se parecía mucho a la de la confusa visión de Alice. ¿Seria la misma?
— ¿Puedo llevarla a mi casa? Alice no vino hoy —Pregunto e informo Edward ahora más sorprendido y asustado.
—Por supuesto —concedió el director aliviado de que se llevaran a la extraña niña.
Renesmee pareció darse cuenta de lo que su padre estaba apunto de hacer. La llevaría con su tía Alice, pero Bella no iría con ellos. Edward Cullen era demasiado correcto como para llevar a la frágil Bella Swan a una casa repleta de vampiros.
Queriendo impedir aquello hizo lo primero que se le cruzo por la mente.
—Pero que… —Fueron las palabras de sorpresa que emitió Bella ver a la 'niña' de aparentemente trece años aferrándose a su cintura.
—Yo quiero que ella venga con nosotros —dijo la niña de manera muy caprichosa.
—Lo siento, ella no puede venir —fue la respuesta del sexy vampiro. Bella se sintió muy ofendida con aquella contestación ¿Por qué no podía ir?, si todo daba a entender que la niña la quería mas a ella que a él.
—Será mejor que yo no vaya —le dijo a la niña.
Estaba enojada, todos en la oficina del director se dieron cuenta. Edward no tenia opción, o la llevaban o Bella Swan no le hablaría en lo que quedaba del año.
—De acuerdo, ustedes ganan —Bella le mostro una gran sonrisa a la niña, sonrisa que ella correspondió— Vámonos ya.
Salieron los tres de la oficina del director con rumbo al auto de Edward. Renesmee se sentó en el asiento trasero, mientras Bella se acomodaba en el del copiloto.
El viajo empezó relativamente normal. Ninguno de los dos jóvenes comprendía muy bien lo que estaba pasando, Bella aún creía que todo se trataba de un sueño, mientras Edward seguía jurando que era otra de las bromas pesadas de Emmet.
Lo extraño es que ninguno de los dos se atrevía a negar lo obvio: aquea niña era idéntica a ellos.
—¿Cuál es tu nombre pequeña? —Pregunto Bella luego de un gran momento en el que tomo mucho, mucho valor.
—Renesmee Carlie Cullen —respondió con una gran sonrisa de alegría, muy parecida a las de Alice.
—Rene…
—…Esmee —completo Edward.
—¿Carlie? —Pregunto confundida Bella.
—Muy ingenioso —susurro Edward, pero Renesmee lo escucho a la perfección.
—Así es, tú me lo pusiste —le dijo a Bella.
Bella se quedo muda ante aquella… confesión, ¿Aquella niña tal vez se había dado un fuerte golpe en la cabeza y los había confundido con sus padres? Sonaba de telenovela, pero parecía más lógico aquello que el hecho de que ellos fueran sus padres reales.
Renesmee sin embargo, encontraba muy divertida aquella situación. Sus padres no le creían para nada, y era gracioso ver a su padre tan tenso o a su madre tan… ¿Confundida?
Esperen un momento, ¿Acaso Bella Swan aún no sabia la verdad?
—Papa —llamo creando tensión en el ambiente.
—Yo… no soy… —No sabia como explicarse sin lastimar a la pequeña que se empeñaba en afirmar que ellos eran sus padres.
Bella miro reprobatoriamente a Edward, tenían que seguirle la corriente, era obvio que aquella niña no estaba bien.
—¿Ella lo sabe? —Pregunto preocupada, aquella actitud definitivamente no se parecía a la de una niña de trece años.
Edward se tenso mas al escuchar aquella pregunta ¿Acaso ella lo sabia?
—¿Saber que? —Pregunto Bella mas confundida.
Renesmee miro sorprendida a sus padres ¿Qué diablos estaba pasando? A estas alturas ellos ya deberían ser más que amigos, pero por lo que pudo darse cuenta ni siquiera se dirigían la palabra.
Cambio su expresión de sorpresa a una de furia dirigida exclusivamente a su padre. ¿Por qué tenia que ser tan correcto? Podía apostar que el era el culpable de todo.
—¿Qué ocurre? —Pregunto Bella preocupada, parecía que Cullen y la niña compartían algo de lo que ella no estaba enterada. Y eso no le gusto.
—Ocurre que Edward Cullen es un vampiro —casi grito mientras Edward frenaba accidentadamente frente a su casa.
Bella miro con sorpresa a Edward y la pequeña, para luego mirar a casi toda la familia Cullen que se encontraba afueras de su gran casa. Como si hubieran escuchado lo que Renesmee acababa de decir o como si estuvieran esperándolos.
Renesmee toco suavemente el hombro de la sorprendida y confundida Bella mostrándole pequeños recuerdos en donde una mas pequeña Renesmee junto a ella y Cullen corrían por los bosques a una velocidad impresionante en busca de alimento.
—Imposible —murmuro mientras se veía a ella misma beber la sangre de un venado.
—Soy mitad vampiro —declaro Renesmee mientras soltaba a su madre.
—Imposible —volvió a murmurar mientras observaba detenidamente a cada uno de los Cullen. Tenia que estar soñando, tenía que ser un sueño.
Poco a poco la oscuridad se fue apoderando de ella, llevándola a un profundo sueño. Si, Isabella Swan se había desmayado frente a su futura familia.