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Historia 49414 — capítulo 2

**Ni tuya, ni mía"**No muy lejos de ahí, una hermosa niña caminaba hacia la escuela donde seguramente deberían estudiar sus padres. Su dulce sonrisa creció más al imaginarse como reaccionarían estos al saber la verdad.

— Después de todo, no todos los días recibes la visita de tu futura hija —hablo al aire. Igual que su madre.

Pero en medio de su caminata capto un dulce olor que le recordó que su madre seguía siendo humana y para no correr riesgos decidió desviar un poco su camino, internándose en las profundidades del bosque que se encontraba a poco distancia de ella.

" Papá, mamá, espérenme un poco mas… pronto estaré con ustedes" pensó mientras a una velocidad inhumana se perdía entre el verde de los arboles.

2. Señorita resentida con complejo de dama en peligro: Isabella Swan

Había pasado toda la noche contemplándola, ¿Qué de divertido tenia ver a una simple humana dormir? Absolutamente nada, pero para Edward Cullen era mas que una simple humana.

"*La tua cantante"*pensó mientras corría a una velocidad impresionante hasta su casa.

Ya era de madrugada y en pocas horas tendría que ir a la escuela junto a sus hermanos. Era la misma rutina diariamente, pasaba las noches contemplando a la enigmática Bella Swan y el día tratando de hablar con ella.

Jamás había conocido a persona más misteriosa que Isabella Swan, y eso gracias a su don, un don que no funcionaba con su más preciado tormento.

¿Odiaba a Bella? No, el no conocía la palabra odiar, pero le encantaba fastidiarla, hacerla enojar hasta que sus pálidas mejillas tomaban un sutil color rojo.

Como aquel día que decidió regresar después de dos semanas y enfrentar a 'La tua cantante', el hizo todo lo posible por ser amable con ella ¿Y la señorita resentida que hizo? Lo ignoro de la manera más magistral posible. Si, si, se lo merecía después de la forma en que la miro y trato la primera vez que se vieron, ¿Pero que quería? El estaba haciendo su mayor esfuerzo para no tirarse encima de ella y drenarla completamente.

Ya estaba llegando cuando la voz de Alice lo saco de sus pensamientos.

"*¿La viste? ¿Cómo esta? ¿Pudiste hablar con ella?"*Preguntaba dentro de su cabeza a una velocidad sorprendente.

—Para que preguntas algo que ya sabes —le dijo molesto mientras ingresaba a su casa.

—Siempre hay posibilidad de que me equivoque —contesto resentida y triste.

—Alice dime la verdad, ¿Te ocurre algo malo cierto? —Pregunto preocupado.

—No te lo dirá, la única solución es que un día de estos la agarres distraída y mires en su mente —dijo Emmett que venia bajando las escaleras, sujetando con fuerza la delicada mano de Rosalie.

—Edward nunca haría eso —Alego firmemente Alice.

—No me obligues a hacerlo —susurro antes de subir a toda velocidad a su recamara.

Toda la sala se sumergió en un sepulcral silencio, silencio que la más pequeña de los Cullen se encargo de romper.

—No de nuevo —murmuro con dolor mientras se masajeaba las sienes suavemente.

— ¡Alice! —Gruño Jasper mientras corría a una velocidad inhumana hasta su novia— Ahora mismo me vas a decir que demonios te ocurre.

—Alice, llevas así desde que la humana canto para Edward —dijo Rosalie furiosa— Confía un poco más en nosotros y dinos que te ocurre.

—Bella no tiene la culpa de nada, y ella no canto para mi —Bramo Edward mientras descendía de las escaleras listo para la escuela.

—Su sangre canto para ti, es lo mismo —respondió molesta la furiosa rubia.

—No es lo mismo, ella no tiene nada que ver con lo que le esta sucediendo a Alice.

Al decir esto ambos regresaron su mirada preocupada a su adolorida hermana.

—Alice —murmuro Jasper— ¿Qué te ocurre?

La mirada preocupada de todos sus hermanos y su novio le dieron el valor que le faltaba para confesar aquello que la atormentaba.

—Creo que estoy perdiendo mis poderes —murmuro tan despacio que para simples humanos hubiera sido imposible escucharla, pero los cuatro vampiros presentes la oyeron a la perfección.

—Eso es imposible —dijo Emmett desconcertado.

— ¿Por qué piensas eso? —Pregunto Edward aún sorprendido.

—Ya no puedo ver en el futuro, solo viene a mi imágenes, momentos que me desconciertan, me marean —Sollozó sin lagrimas en brazos de Jasper.

Alice le permitió ver a Edward las imágenes de las que estaba hablando. Ya no quería ocultarlo mas, llevaba cerca de tres meses enfrentando esto sola y ahora necesitaba la ayuda de aquellos a quienes más quería en el mundo.

Edward vio pequeñas visiones, Alice tenia razón eran muy confusas. Podía verla a ella en una especie de castillo, estaba todo muy oscuro y al parecer junto a ella venia una niña; Momentos después le entregaba una caja muy fina a la niña, parecía ser una joya y la pequeña se iba por una puerta inmensa. Luego aparecía la niña en brazos de…

— ¿Bella? —Murmuro— ¿Qué diablos esta pasando?

—Te lo dije, la humana es la culpable de todo esto —Grito Rosalie desesperada.

— ¡Basta ya Rosalie! —Exclamo Edward— Alice te quedaras con Jasper y esperaran a Carlisle y Esme, ellos tienen que saber lo que esta pasando.

—Edward tengo un mal presentimiento —alerto Alice asustada.

—Creo que lo mejor es que nadie vaya a la escuela hoy —opino Emmett.

—No podemos levantar sospechas, tenemos que ir —contesto Edward mientras salía de la casa.

—Otra cosa es que tú quieras ir a ver a la humana —murmuro Rosalie, pero Edward la escucho perfectamente y la ignoro.

El camino hasta la escuela fue silencioso. Rosalie y Emmett iban en la parte de atrás mientras Edward manejaba su volvo plateado.

¿Tendría algo que ver Bella con lo que le pasaba a Alice? No dejaba de preguntarse aquello, sobretodo porque cierta persona de atrás no dejaba de culparla en su mente.

Llegaron al estacionamiento del instituto y ahí estaba, su precioso tormento. No podía creer cuanto resentimiento podía caber en el pequeño cuerpo de aquella humana, ya habían pasado tres meses y aún seguía tratándolo como un compañero más. Después de todo el tiempo que el gastaba tratando de acercarse a ella, Isabella Swan lo ignoraba olímpicamente. ¿Y eso que aquella frágil humana no tenia ni idea de las veces que el le había salvado la vida? Que por supuesto eran muchas, era inhumana la cantidad de veces que Bella se ponía en peligro a si misma inconscientemente, tanto que parecía tener complejo de dama en peligro.

Sonrió ante el último pensamiento. Y levanto la vista para observarla. Lo curioso es que ella también lo observaba y con una gran sonrisa muy misteriosa mientras sujetaba un pequeño recipiente hermético.

Momentos como este odiaba no poder leer sus pensamientos, pero estaba seguro que su precioso tormento estaba planeando algo, y por el misterio de su sonrisa no podía ser nada bueno.

Aquella chica estaba loquísima, hasta había armado una gran guerra entre ellos, algunas veces lo divertía con sus ocurrencias pero muchas otras de verdad lograba asustarlo.

Observo como ingresaba a su primera clase con una gran sonrisa y el también se dispuso a hacer lo mismo.

Llevaron varias horas en sus respectivas clases hasta que la clase de biología por fin llego.

Bella había llegado bastante antes para poner en marcha su plan. Se sentó en el asiento que compartía con Edward y saco lo que traía en el pequeño recipiente hermético para ponerlo encima de la carpeta de este.

La clase se fue llenando poco a poco hasta que Edward por fin apareció. Solo pudo soltar una gran carcajada al ver lo que Bella le tenía preparado.

—Muy graciosa Swan —dijo mientras tomaba en sus manos el collar de ajos que antes reposaba en su carpeta— Tus ideas están mejorando.

—Para serte sincera… Cullen, no fue mi idea precisamente —respondió arisca, pero burlona.

—Me lo imaginaba —añadió en el mismo tono mientras tomaba asiento.

Eso fue todo el contacto que tuvieron durante la clase, ni una palabras mas, ni una palabra menos. Cada día era más difícil mantener una conversación. Era extraño pero algo en el interior de Edward y Bella los hacia sentir incómodos cada vez que estaban juntos y no se hablaban. Es por esa razón tal vez que peleaban tanto, una escusa tonta para hablarse.

Iban saliendo de la clase de biología -cada quien por su lado-, cuando la voz chillona de una chica rubia y al parecer muy interesada en Edward los hizo detenerse.

—Isabella Swan, Edward Cullen, los llaman en dirección —dijo mientras coqueteaba vulgarmente con el chico.

"*Esta tan guapo, parce una escultura echa para volver locas a todas las mujeres. ¡Dios como hiciste alguien tan perfecto y lo dejaste libre a vista de todos!"*Pudo leer Edward en la alborotada mente de la muchachita, pero ni rastro del porque los llamaban.

Miro de soslayo a Bella que al parecer tampoco tenia idea, así que sin decirse ninguna palabra avanzaron juntos hasta la oficina del director.

El camino fue silencioso, ninguno parecía darle importancia al hecho de que los llamaran a los dos, juntos. Pero eso no quitaba la curiosidad que sentían por saber la razón.

Llegaron a la oficina del director y llamaron a la puerta.

—Pasen —Se escucho desde adentro.

"*Será mejor que esos dos tengan una muy buena explicación" "¿Quién diablos puede ser esta niña?" "Familiar de Cullen si debe ser, ¿pero de Swan?" "Es una niña muy rara"*Eran algunos pensamientos que Edward pudo detectar en la mente del director. Lo extraño es que al parecer el se encontraba con alguien mas adentro, alguien a quien no podía leer los pensamientos.

La sensación que recorrió el cuerpo de Bella y Edward al ingresar a la oficina fue indescriptible.

El director los observaba curioso desde su cómodo asiento, mientras una dulce niña con aire inocente que aparentaba alrededor de trece años los observaba embelesada.

Bella sintió cierta nostalgia al ver a la niña y el rostro de la misma se le hizo vagamente familiar. Algo tenía aquella personita que le recordaba a ella misma.

Edward sin embargo solo pudo sentir desconcierto al verla. Aunque resultara sorpréndete le era imposible adentrarse en la mente de aquella niña, pero la sensación era muy distinta a lo que sentía con Bella. A diferencia de ella, la niña parecía estar bloqueando su mente a el a propósito, lo contrario de Bella que lo hacia inconscientemente, o eso creía.

—Los he llamado por que esta niña llego hace unos minutos afirmando… —Se detuvo al no saber como decirlo.

Pero Edward si pudo enterarse gracias a su 'don' lo que estaba a punto de decir el director.

—Imposible —susurro quedamente. Bella giro a verlo y se sorprendió por la mueca de incredulidad que mostraba el rostro de Cullen.

— ¿Qué sucede? —Pregunto nerviosa. Algo estaba mal, Cullen jamás había mostrado tanto desconcierto e incredulidad.

—Lo que sucede es que el director no me cree —dijo la niña mientras hacia un puchero. A Bella se le hizo tierno el gesto, pero Edward estaba siendo muy cauteloso por la nueva información recibida.

— ¿Qué es lo que no te cree? —Pregunto en un tono maternal que no supo de donde salió.

—Bella es mejor que….

—Que ustedes son mis padres —Afirmo interrumpiendo a Edward y dejando en shock a Bella que desviaba su mirada desde el rostro de la pequeña hacia el de Edward constantemente.