¡Trato hecho! DM/HG — capítulo 56
HOLA A TODOS!!!
ESPERO QUE LES GUSTE ES CAP., COMO SIEMPRE... GRACIAS POR TODOS SUS COMENTARIOS!!!
MUCHAS GRACIAS POR SEGUIR MI FIC Y... BIENVENIDOS NUEVOS LECTORES.
SALUDOS!!
Blaise:
Por seguridad, no puedo informarte mi paradero y tampoco tengo muchas oportunidades de escribir, por lo que espero que estés cumpliendo con lo que te pedí. No olvides ir al Wizengamot, en cuanto regrese estaré listo para firmar la anulación de mi matrimonio, encárgate también de que los Granger se sientan como en casa, a Jane le hará muy bien tenerlos cerca…
Por favor cuida bien de ella y Maddy, pongo en tus manos mis dos mas grandes tesoros.
PD. Herry y yo estamos bien, la misión llevará más tiempo del que creíamos, házselo saber a Luna y a los demás.
Saludos,
D. L. M.
Alterminar de leer la carta, la dobló y guardó en su buró, sonrió satisfecho, al fin tenía noticias de su amigo. En ese momento Ginny entró a la habitación para coger su bolso, tenían que ir a trabajar y encargarse de Herm que por la tarde sería dada de alta.
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Amor… vámonos - le dijo a su esposo.
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Recibí una carta de Draco - le contó.
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¿Qué? ¿De verdad? - se entusiasmo con la noticia - A Herm le hará muy feliz saberlo.
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Mmm… sobre eso - abrió el cajón del buró para sacar la nota y entregársela a su mujer - Léela.
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"Blaise. Por seguridad" Bla, bla, bla… "espero que estés cumpliendo con lo que te pedí. No olvides ir al Wizengamot… - comenzó a bajar la voz conforme leía - ¿QUÉ?
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No te lo había dicho, pero… antes de irse me pidió que comenzara con la anulación - le reveló el moreno.
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Por supuesto no vas a hacerlo ¿verdad? - inquirió preocupada.
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Pues… - meditó confundido.
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Amor... ahora que Hermione sabe la verdad no tienen porque separarse - le recordó.
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Pero Draco…
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Él te lo pidió porque pensaba que Herm jamás volvería aceptarlo… olvídate de realizar el tramite - le sugirió.
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Está bien… tienes razón - admitió Blaise - Pero ¿crees que deba comentarlo con Hermione?
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No, no, no… no se lo digas - le suplicó - Eso la pondrá más triste… solo coméntale que Draco escribió y que está bien.
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Ok - aceptó él - supongo que es lo mejor.
Miraron el reloj, comenzaba a hacerse tarde, guardaron la carta, tomaron sus cosas y salieron de inmediato camino al Ministerio…
Habían pasado algunos días y Hermione por fin sería dada de alta y tal y como el rubio había determinado, se iría a la Mansión Malfoy con su hija.
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¿Listas para irnos? - preguntó Blaise que acababa de entrar a la habitación.
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Si… Maddy está lista para conocer su habitación ya ¿verdad mi vida? - le dio un tierno beso a su pequeña.
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Pues vamos entonces - el moreno tomó la maleta de Herm y algunas otras cosas que faltaban, el resto de los regalos que habían recibido ya estaban en la Mansión.
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¿Y Ginny? - indagó la castaña antes de salir de la habitación.
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Se adelantó para que todo estuviera listo… Molly está con ella - le informó él.
Hermione estaba mucho mejor, de cuando en cuando le dolía un poco la herida, pero pasaba de inmediato. Caminaron hasta un área del hospital llena de chimeneas, por las que una y otra vez llegaban sanadores y magos y brujas, heridos o no a través de la Red Flu.
Blaise tomó un puñado de polvos Flu, los tres entraron en una de las chimeneas y en un par de minutos aparecieron en la Mansión.
El moreno condujo a Hermione a la sala de estar y ella no pudo evitar sonreír, gran parte de la familia Weasley, sus amigos y sobre todo, sus padres, estaba ahí, dándole la bienvenida. Supuso que Molly había cumplido la promesa a Draco, hechizando la casa para que pudieran visitarla e intuyó que, aunque no fuera un encargo de su esposo, Ginny se había encargado de organizar la mejor bienvenida. La pelirroja y tal vez Luna, había adornado la sala de estar con un gran letrero de bienvenida y algunas esferas y listones rosados que flotaban en el aire. Definitivamente lo único que le faltaba, además de tener a su pequeña en brazos y estar rodeada de sus seres queridos, era que Draco estuviera ahí.
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¡Sorpresa! - Ginny se acercó a ella con una sonrisa.
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Muchas gracias… gracias a todos - un par de lágrimas corrieron por sus mejillas.
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No llores querida - su madre corrió a abrazarla - Déjame conocer a mi nieta.
La princesita Malfoy tenía parte de la cara cubierta con su cobijita, por lo que su abuela la destapó de inmediato, por fortuna estaba despierta. Hizo un ademán de querer sostenerla y Herm se la entregó enseguida.
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¡Oh Dios mío!... Robert tienes que verla, es preciosa - esta vez fue Jane quien derramó lágrimas de alegría.
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Es muy hermosa - coincidió él orgulloso abuelo cuando se acercó y pudo verla.
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¡Bienvenidas! - Arthur se acercó para abrazar a Herm, mientras los Granger seguían contemplando a su pequeña nieta.
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¡Gracias Sr. Weasley! ¡Gracias chicos! - sonrió la castaña.
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No tienes nada que agradecer Herm - le dijo Percy.
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Nos da mucho gusto ver que te has recuperado - le aseguró George.
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Si… esta vez nos asustaste - le recordó Luna.
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Más vale que no lo hagas nunca más eh - le advirtió Blaise.
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Prometo que no lo volveré a hacer - levantó la mano en señal de promesa.
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Bueno, bueno… imagino que todos tendrán hambre - supuso la Sra. Weasley - Los elfos prepararon la comida… vamos al comedor - les ordenó.
La mayoría de los presentes conocían a Molly, por lo que obedecieron de inmediato, sabían lo insistente que era y lo mucho que podía molestarse si no accedían a hacer lo que decía.
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Por lo visto pensaron en todo - comentó Herm cuando vio un pequeño moisés ubicado en el comedor.
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Pues si… ¿nos crees capaces de dejar a Maddy mientras comemos? - indagó su amiga pelirroja.
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Ella tiene razón… mientras este aquí yo tampoco perderé de vista a mi nieta - le aseguró la Sra. Granger.
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Ni hablar… era obvio que ese moisés recorrería toda la casa - dijo Robert con una sonrisa.
Todos rieron ante el comentario, no había duda de que Madison sería una niña muy mimada por todos, sobre todo por sus abuelos (n/a y su papi)…
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Nos vemos Herm… cuídate mucho - se despidió Ginny. Blaise, Luna y ella era los últimos en irse.
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Si… gracias por todo chicos - les dijo con una sonrisa.
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No tienes nada que agradecer - la rubia se acercó para abrazarla - Adiós.
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Cuídate - Blaise la abrazó también - Por cierto… recibí una carta de Draco- recordó cuando se iba.
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¿Una carta? ¿Cuándo? ¿Qué decía? - preguntó la castaña emocionada.
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Si, la recibí en la mañana… al parecer esto les llevará más tiempo de lo que esperaban - le contó - Me pidió nuevamente que cuidará de ustedes…
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¿Dónde está? - indagó ella.
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No lo sé… por cuestiones del Ministerio no mencionó su paradero - le explicó el moreno.
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Mmm… que lastima - se lamentó Herm - tenía la esperanza de poder escribirle.
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Pues… como te dije antes… lo mejor es que esperes hasta que regrese - le aconsejó.
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Por lo visto no tengo otra opción - suspiró tristemente.
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Ten paciencia… pronto se arreglará todo - le aseguró Ginny.
Luna la miró con ternura y asintió secundando el comentario de la pelirroja, Herm suspiró nuevamente, se despidió de sus amigos y se dirigió a su habitación. Cuando entró, Jane se encontraba ahí, acunando a la pequeña Malfoy cerca de la cama de su madre.
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¿Segura que no quieres que me la lleve? - preguntó la Sra. Granger por quinta vez a su hija.
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No mamá… no te preocupes, estaremos bien - gritó desde el baño.
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Mmm… está bien - dijo no muy convencida - Si necesitas algo no dudes en despertarme…
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Si… muchas gracias - salió del baño para despedirse de ella.
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¡Buenas noches! - le deseó Jane y se acercó para abrazarla.
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¡Buenas noches mamá! - respondió la castaña - Me da mucho gusto que tú y papá estén aquí - caminó hacia su armario.
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Nosotros estamos felices de poder visitarte y sobre todo ayudarte - le aseguró su madre.
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¡Gracias! - dijo mientras se terminaba de poner el pijama.
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No tienes nada que agradecer hija - le recordó - Y bueno… ya mañana hablaremos sobre lo que pasó - señaló justo cuando se iba.
En cuanto Jane se fue, Hermione se acercó a una pequeña cuna móvil en la que descansaba su hija, la contempló durante un par de minutos, sin duda era una bebé hermosa, al mirarla podía ver a su amado Draco en ella. Dio un suspiro, habían pasado muchas cosas, ansiaba el momento en que el rubio regresara para que ella pudiera pedirle una disculpa, estaba segura de que en cuanto eso sucediera, serían la más linda y feliz familia del mundo mágico.
Caminó hacía su cama, se recostó y con un movimiento de su varita apagó la luz, estaba cansada por lo que se quedó dormida de inmediato. El gusto no le duró demasiado, un par de horas después el llanto de Madison la despertó, era hora de alimentarla. Se levantó y la tomó cuidadosamente para llevarla a la cama con ella, comenzó a alimentarla y de nuevo ambas se durmieron...
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¡Buenos días querida! - saludó Jane a su hija en cuanto entró a la habitación.
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¡Hola mamá! - dijo Herm y enseguida dio un enorme bostezo.
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Te traje el desayuno - acercó a ella una charola con comida - Ya conocí a Tandy y Babsy… son algo testarudos - sonrió.
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Si, lo son… pero cocinan delicioso - le aseguró la castaña.
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Me lo imagino… Y ¿qué tal dormiste? - le preguntó al tiempo que Hermione bostezaba nuevamente.
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Pues… no tan bien como esperaba - admitió - Maddy se despertó unas tres o cuatro veces…
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Es normal… por eso te dije que sería mejor que yo me la llevara - le recordó - Tú necesitas descansar.
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Pero tú no puedes alimentarla y…
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Existen los biberones querida… la bebé debe acostumbrarse porque no siempre estarás a su disposición - le dijo.
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Pero mamá… es muy pequeña - hizo una mueca suplicante - Dejemos los biberones para dentro de unos meses ¿si?
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Está bien… solo no esperes demasiado, la mal acostumbrarás - le advirtió su madre.
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No… te prometo que no esperare mucho - sonrió Herm.
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Bueno… ahora dime - Jane tomó asiento cerca de su hija - ¿Qué fue todo lo que pasó hija?
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Pues… - le dio una pequeña mordida a su tarta de calabaza - Todo estaba bien, Draco y yo estábamos muy felices, hasta que…
Hacia mucho que no conversaban por lo que el relato le llevo bastante tiempo, más aun, porque de cuando en cuando Herm tomaba pequeños bocados de la charola.
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Vaya - su madre aun analizaba lo que había pasado - Es que es increíble...
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Lo sé… es muy difícil de comprender - coincidió ella.
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Si… parece una de esas telenovelas latinas que suelo ver con tu padre - comentó Jane aun con un dejo de confusión - Y espero de todo corazón que ustedes también tengan su final feliz…
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Yo también mamá… por eso ansío tanto la llegada de Draco - se sinceró Herm - Por cierto ¿Dónde está papá?
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Mmm… pues desde ayer se encargó de recorrer toda la casa, ya lo conoces - entornó los ojos - Y hace un rato encontró la habitación con la pantalla de plasma y…
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Se olvido de todo - terminó la frase.
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Si… sinceramente yo nunca pensé que tendrían ese tipo de artefactos aquí - dijo Jane sorprendida.
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Pues desde que los visitamos Draco se encargo de incorporar cosas muggles a la casa… no quiere que Maddy ignore ese tipo de cosas aun viviendo en el mundo mágico - Herm sonrió.
Definitivamente el rubio era único, por un momento recordó el día en que invitó a los Señores Weasley al cine, justo ese día les obsequió también una Tv y un horno de microondas, que Arthur no dejaba de contemplar emocionado.
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Ahora que recuerdo… ¿papá ya vio el Lamborghini de Draco? - le preguntó.
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Supongo que no… sería lo único que lograría sacarlo del la habitación con la pantalla - ambas comenzaron a reír con el comentario, logrando que sus risas despertarán a la pequeña Malfoy…
Las semanas pasaron, los Granger se acoplaban cada vez mejor a la vida en el mundo mágico, lamentablemente les quedaban pocos días antes de partir nuevamente a su hogar. La princesita Malfoy se veía cada día mas linda, se parecía más y mas a su padre, era la luz que desde hace mucho tiempo faltaba en la Masión Malfoy (n/a q cursi!!).
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¿Dónde esta Hermione? - preguntó Ron a la mucama en cuanto esta abrió la puerta.
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En la recamara de su hija - le informó - ¿Quién le digo que la busca?
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No tengo tiempo… ¿cómo llegó a la habitación? - el pelirrojo parecía muy alterado.
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Pero…
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SOLO DIGAME - le ordenó - Tengo algo importante que decirle.
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Está bien - accedió la mujer - Es por aquí - le indicó el camino.
Ron caminó a toda prisa por donde le había dicho la mucama, y abrió la puerta de forma abrupta, Hermione se encontraba en la mecedora alimentando a su hija.
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Ron ¿Qué haces aquí? - preguntó desconcertada, se cubrió y se puso de pie.
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Herm… vengo del Ministerio - comenzó.
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¿Y? - fue su única respuesta, pero algo en su interior la hacía suponer que algo pasaba, por lo que prefirió dejar a la bebé en la cuna.
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Harry y Malfoy volvieron, alguno de ellos… está gravemente herido - le dijo al fin.
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¿QUÉ? ¿HERIDO? - de pronto enloqueció - ¿quién? ¿cómo lo sabes? - tiró de su ropa y comenzó a sacudirlo exasperada.
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No lo sé… nos acaban de avisar - la abrazó para tratar de tranquilizarla- Blaise, Luna y Ginny van camino a San Mungo…
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No, no, no… esto no puede estar pasando - Herm comenzó a temblar, las lagrimas no demorarían en aparecer - Tengo que ir Hospital…
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Si…por eso vine, vámonos - la tomó de la mano y salieron de la habitación.
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Mamá, mamá… mamá - gritaba la castaña desesperadamente.
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¿Qué sucede? - Jane salió de la cocina.
-
Por favor encárgate de Maddy… necesito ir al hospital - le informó.
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¿Al hospital?¿Te sientes bien? - indagó preocupada.
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Si, yo estoy bien - las lágrimas comenzaban a recorrer sus mejillas - Después te cuento… tengo que irme.
La Sra. Granger solo asintió, no entendía lo que pasaba así que se limitaría a cumplir con lo que su hija le había pedido. Ron y Hermione salieron rápidamente de la casa camino al San Mungo, mientras un sinfín de emociones inundaban a la castaña. Por un lado deseaba que su mejor amigo estuviera bien, pero por otro, sin duda, anhelaba que Draco no fuese el herido…